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Historia 36467 — capítulo 18
CAP 16: El héroe de Hermione(Les aclaro que es Harry)
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«20 de enero del año de 1849»
Tomaron todo el oro que les fue posible, el día era caluroso y la temperatura de la mina seguramente estaba muy por encima de los 90°, el sudor les brotaba por todo el rostro. Mir y Hermione no entendían porque ellos habían viajado tanto solo cargando con una maleta pequeña maleta en la que no cabía absolutamente nada. Obviamente no sabían el secreto e la magia.
Draco no había tocado a Hermione y eso lo ponía de mal humor, la necesitaba, su cuerpo se le había vuelta un vicio para él. Solo que ella estaba demasiado herida como para querer tener algo con él que no fuera una pelea. Salieron de la mina. La temperatura de afuera incluso parecía demasiado fresca.
-¿Sigues molesta?- preguntó Draco intentando tocarla.
Ella le volteó el rostro.
-Lo siento...- dijo de una forma suave y lenta aproximándose cada vez mas a ella. Hermione se volteo para mirarle.
El corazón del rubio dio un vuelco impresionante al instante, como era posible que una sola emoción en el rostro de ella provocara muchísimas mas en él.
-¡Pero que ternura!- dijo Frank bajando de su corcel negro.
Draco se puso de pie con una posición desafiante -un gusto volver a verte.- dijo.
Frank sonrió- Lo mismo Digo... ¿Y como te va?
-Bien... Creo. ¿Sacarás oro?
-No... Nos quedaremos con la mina. SI no te molesta.
-Claro que no.
Del otro lado Vincent y Gregory instalaban una cadena entera de explosivos. Frank Longbottom era demasiado ambicioso como para solo tomar un poco y dejar lo demás. No. El quería todo o nada, llevaba mucho tiempo decidió a conquista r ese lugar. Tenía una actitud desafiante que al rubio le molestaba demasiado, sabia que no tramaba. Podía ver el veneno de una serpiente en su mirada...
Si Frank Longbottom hubiera conocido Hogwarts, ¿Habría sido Slytherin por excelencia?... NO. Él era Gryffindor, un león, desde entonces... Pero necesitaba de Draco para descubrirlo.
Le hizo una reverencia con la cabeza a Hermione y se retiro con las espuelas de sus botas tintineando. Ella sintió miedo, no sabia porque. Supervisó los explosivos, todo estaba listo... Mir caminaba emocionada de poder empezar tal vez su propia tribu con la "Riqueza" que ahora tenía, llevaba en su mano un puñado de polvo dorado que le había quedado de tanto excavar y moler la piedra. Entonces vio a los chicos, los mismos que en el campamento le parecían serpientes venenosas.
-¿Frank le va a quitar a la gitana?- dijo Vincent a Gregory.
-Si... Pásame el cable rojo... La quiere de vuelta.
-¿Y para que?
-Supongo que solo quiere pasarla bien y después la matará.
Gregory rió- Solo espero que antes de matarla me la preste.
Mir hizo un sonido con la boca de susto ¿Querían matar a Hermione?, al instante se puso ambas manos en la boca rogando que no la hubieran escuchado.
-¿Oíste?- dijo Vincent.
Gregory cargó su pistola- Si.
Ellos empezaron a caminar, la gitana se recargó en una roca. De manera nerviosa se decidió a inspeccionar y como un pequeño topo asustado fue asomando la cabeza para mirarlos. Solo que ellos no estaban, sacó el cuerpo completa de atrás de la roca, seguro habrían pensado que era un animal y no le dieron importancia. Dio un paso atrás.
-¡Pero que tenemos aquí!- gritó Gregory. El chico la estampo contra la roca y le encajo el cañón de su arma en la mejilla respirando muy cerca de ella- Otra gitana.
Quiso gritar mas este le tapo la boca encajando los dedos en su mejilla.
-¿Y tú de donde saliste?- dijo Vincent.
Inmediatamente Mir le dio una patada en el estomagó y quiso correr, no contaba con que Vincent estaba libre así que la alcanzó sin necesidad de mucho esfuerzo tomándola de los brazos.
-¡Auxilio!- gritó.
Se defendía ferozmente en la tierra caliente. El chico le dio una bofetada mientras el otro reía. Se puso encima de ella y levanto la falda para poder tocarle una pierna. Para inmovilizarla se apoyo con las rodillas en sus brazos causándole un crujido espantoso. Desabrochó sus pantalones...
-No.- dijo tranquilamente pero apuntando su escopeta de largo cañón a su barbilla y levantándola.
-Frank- profesó sorprendido.
-No, no, no... ¿Qué les he dicho de tratar mal a las mujeres?- le extendió una mano. Instintivamente la chica se refugió en sus brazos aun temblando- Señorita, me disculpo por mis gorilas- su tono era casi cínico.- ¿Una gitana?
Ella respondió que si con un movimiento de su cabeza.
-ha, ya veo... ¿Y eres de Draco o de Ronald?
-¡Yo no soy de nadie!
Intentó entonces soltarse al darse cuenta de que él también tenia la mirada enfermiza de serpiente que tenían los otros dos... Pero Frank no la soltó, era más fuerte que Vincent y Gregory juntos, por lo que dominarla no le era difícil. La tomó de la cintura mientras ella se movía como una lombriz que se ahoga. Aspiro sobre su cuello y la jaló del cabello la cabeza hacia atrás.
-Entonces tú... Me vas a ayudar...
-¿Qué te pasa Granger?... No me digas que sentiste celos- dijo Draco sardónicamente. *****-¡EN lugar de cerebro tienes moscas verdes o que!- gritó- ¿Yo? ¿Celosa? ¿De ti?... Ni si quiera de Harry me encelo.
Draco la estampo contra la pared de los brazos- ¡No me vuelvas a comparar con Potter!
-¡Nunca haría algo así! ¡Entre ustedes no hay comparación!- gritó con un tono más que rencoroso.
El Slytherin guardó un solemne silencio mientras la miraba a los ojos pegando su cuerpo a ella tanto como le era posible, en ese momento se dio cuenta de que ella en realidad era fuego, lo desprendía de sus ojos y emanaba de todo su cuerpo como una corriente eléctrica y magnética los unía. Ahora él empezó a temblar cuando ella sonrió, tal y como lo hacia cada vez que lo humillaba, últimamente era demasiado vulnerable ante ella.
Hermione tragó antes de hablar.
-Harry es mi héroe, lo admiro, lo respeto, confió en él... Pero claro, tú que vas a saber de confianza.
-Solo se que es cuando se le da libertad a una persona para que cometa una seria de tonterías...
-No. Te equivocas Malfoy, la confianza es el amor, saber que si me tiró a un barranco él me seguiría...
-¡Hay pero que tierno!...- apretó los dientes sin querer- La sangre Sucia enamorada del cegatón.
El tono de Draco no había sido el que pretendía. No quería parecer que competían, pero así fue. La chica encontró una clara muestra de vulnerabilidad en el tema y decidió usarlo... ¿Creía que se había puesto celosa?... No tenia la menor idea de lo que eran los celos. Pero ella se lo haría saber.
-¿Celoso?
-¡JA! ¡YO! ¡DE TI! Pero que idea más... Estúpida. Solo se sienten celos de lo que interesa... Como tu. Es obvio que me amas.
-¿Yo amarte? Ya te lo dije... lo único que siento por ti es lastima... Que patético, al menos antes te odiaba.
Draco se pegó a su cuerpo sin dejar espacio alguno acercándose a su cuello para respirar sobre ella y aspirar su aroma, quería que ese aroma se quedara prendado de su memoria para siempre, pues sabia que nunca en su vida encontraría un perfume que tuviera un olor tan exquisito. Ni los mejores de Francia se acercaban a ella. Tenía unas inmensas ganas de saborearla. Hermione cerró los ojos disfrutando de su caricia, sentir su cuerpo sobre él de ella, la enardecía de una manera inigualable, aunque todavía estaba furiosa.
-Sabes Malfoy...- susurró a penas.
-Que -Contesto él con un leve siseo.
-Creo que tienes razón.
¿Tenia razón? ¿Al fin le había ganado?... Un minuto, en que tenia razón ¿En que estaba celosa? ¿En que estaba enamora de él?... O en... No, que no se atreviera.
La miró a los ojos.
-Estoy enamorada de Harry- dijo Hermione con un tono dulce, sincero... Exageradamente sincero.
Algo dentro de Draco se fracturo, La castaña lo sintió, le había dolido, pero su conexión no le importaba. No le interesaba todo el desgarramiento moral que pudiera sentir, quería que la odiara tanto como ella. Pero no iba a tener tanta suerte, no se iba a quedar así, no iba a parar hasta que el se retorciera de celos.
-Él siempre ha estado conmigo, cuidándome, queriéndome... No pude evitarlo.- prosiguió- Y en el colegio no hay ni habrá nadie que llegue a ser la mitad de lo que es Harry...
Quería que se callara. Le estaba doliendo.- Hay que tierno... Imagino que no lo sabe...
-Si lo sabe- Interrumpió- Se lo dije justo antes de entregarme a él la primera vez.
Cubetazo de agua fría sobre Draco, la respiración se le fue... No, no podía ser... Potter... Potter... ¿San Potter? ¿La había hecho mujer? ¿La había tocado antes que él?... A caso era Potter quien dormía con ella... No, no era posible.
-Mientes...
-No... La verdad no te lo había dicho porque bueno... Harry y Yo lo mantenemos en secreto, porque queremos casarnos en cuanto Hogwarts terminé.
-Eres... Eres una asquerosa Zorra...- dijo Draco estampándola de una manera tan fuerte que él lo sintió pero no le importo la jaqueca de su cabeza.
Se fue furioso...
*****[Este fue un argumento de Icegirl. Digamos que dejé que Hermi le transmitiera tu idea XD]
En el salón de estudios Harry intentaba escribir una nota mientras Ron leía, definitivamente Luna era una magnifica influencia para él. Pero así como las frases venían a su mente, las anotaba para luego tacharlas. No sabía como escribirle a Carolina. EL pergamino ya estaba completamente manchado de tinta, la frustración que sentía hacia que arrugase la frente...
Ron sonrió haciendo que los hoyuelos en sus mejillas se marcaran -No te causes derrame cerebral. Solo suelta la pluma -Dijo sin levantar su mirada del libro percibiendo claramente la frustración de su amigo. Aunque se la merecía.
Harry levantó la mirada y la fijó en él. Como podía llegar a ser lo que era Ron. Con la platica estaba claro que el pelirrojo tenia mucha mas experiencia o conocía mas del tema de lo que él.
-Entonces de que sirven tantas "Aventuras" -Pensó... -¿Ron?
-No tengo idea Harry.
-Pero como...
El pelirrojo dejo el libro a un lado y suspiro- Harry, de verdad. No lo se.
-Y si tal vez lo sabes y no lo quieres compartir...
-No. En serio. Ni si quiera me di cuenta cuando aprendí, solo que cuando lo supe ya estaba.
-¡Pero como hiciste!...- bajó la vos mientras Ron reía ante los muchos "Shh" que había recibido- Sabes mas en materia de mujeres de lo que yo mira que he...
-Yo no aprendí "Practicando". Necesitas entender que ellas no son cosas con las que puedas practicar, te ayudan mucho... Pero, no puedes decir "Ahora soy experto" porque son impredecibles y eso las hace maravillosas- dijo Con un suspiro.
-Lo ves ¿Cómo lo haces?
- ¡¿Hacer que Harry?!- Recibió un "Shh"- hacer que.
-Eso... Con lo que dices cualquiera caería rendida a tus pies.
-Es que ese es el punto. No quieras que caigan rendidas a tus pies. Yo aprendí porque me he enamorado y cada día descubro con ella la maravilla de una mujer, desde su complejidad, sus pensamientos, su cuerpo, su esencia...
-¡Aja!... Lo sabia, te acostaste con luna.
Ron cerró los ojos y asintió.
-¿Pero como hiciste para...?
-No planee nada, no la engatuse... Simplemente se dio y cuando me di cuenta dormía en su espalda. Una mujer que te ame, NUNCA te va a reclamar, al contrario te comprenderá y ayudara. Así que con tus aventuras no ganas más de lo que pierdes... San Potter...
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«20 de enero del año de 1849»
La tarde había caído. El horizonte naranja se impuso sobre el gran astro. No había nada que perturbara la paz de ese instante... hasta ahora...
-¡Ya está todo listo!- gritó Ronald subiendo al caballo la ultima bolsa que llevaban.
Hermione se acercó a abrazar a Draco de la cintura sonriendo. Él le dio un beso en la frente. Ronald se puso las manos en la cintura y los miro también con una sonrisa.
-¿Dónde esta Mir?- preguntó Hermione.
-No se... Estaba conmigo y...
Como si nada hubo una explosión detrás de la entra da de la mina que los sacudió. Sobre la cueva estaba Frank, tenia agarrada a Mir por la cintura en una posición amenazante de dejarla caer al vacio. El rostro de la gitana estaba húmedo y por él corrían las lagrimas, sus manos estaban atadas con una cuerda de fibra y alrededor de su boca había un pañuelo blanco que a Hermione le recordó la forma en la que él la había atado.
-¡Suéltala!- gritó Ronald asumiendo una postura mas que amenazante.
-De acuerdo- blofeo Frank fingiendo que la dejaba caer al vacio. Eran al menos cinco metros. Ella gritó aun con el paño, eso desgarró a Ron.
-¡NO!- gritaron los tres al unisonó haciéndolo reír y entonces apareciendo una escalera con su varita empezó a bajar lentamente.
Hermione se quedó impávida al ver lo que hacia. Apuntaba la varita como si fuera un arma y sabía que Ron y Draco también tenían objetos parecidos. Había visto la de Ron cuando ella casi se ahora y en numerosas ocasiones se había fijado en que Draco la usaba... Pero nunca se imagino para que.
Frank llegó a donde ellos.
-¡Frank! ¡La carga esta lista!- gritó Vincent
-¡Cállate!- le ordeno El vaquero mientras reía.
Mir lloraba, si seguía haciendo eso, Ron iba a matar a Frank. No quería que la lastimara. Pero que estúpido. Como se le ocurría mostrar su varia así.
-Frank, guarda eso- dijo Draco apretando los dientes.
El chico hizo una risa estridente- ¡Vamos! ¡Como si supieran que son!... O tu... Hermione ¿Sabes que es esto?
La castaña negó y miró a Mir.
-¡Lo ven!
-¡Que es lo que quieres!- dijo Ron
-Quiero a mi gitana...
Draco la hizo para atrás de su cuerpo- Ni lo sueñes
-Vamos Draco... ¿Vas a pelear solo por una Muggle?
-Muggle...- susurro Hermione. Otra vez esa estúpida palabra sin sentido ni significado.
-¿No me digas que te enamoraste de ella?
-¡¡Frank hay que irnos!! ¡YA!- grito Vincent
La mano de él temblaba con la varita en manos. Era negra con una raya blanca en la punta... Draco estaba asustado, no quería que Hermione se enterara de lo que era. Nunca en su vida se había avergonzado de ser un mago, jamás le había importado lo que pensaran de él... Y ahora la sola idea de que ella se enterara de lo que era le ponía la piel de punta. No quería que se alejara al saber que el era... Un fenómeno.
-Es fácil Draco. Tu Gitana... Y te daré esta.
El rubio escucho su voz como un lejano eco. Miraba todo moverse lentamente, los amigos de Frank gritando que tenían que irse, Hermione temblaba a su espalda, sentía el coraje de su amigo, el miedo de Mir, la decisión de Frank que al mismo tiempo se confundía... ¿Frank le temía? ¿A el? ¿Por qué...?
-La quieres o no.
Draco negó lentamente
-Entonces que pena.
La quiso soltar pero Ron sacó su varita.- EXPELIARMUS- La varita del chico salió volando, inmediatamente el aventó a Mir al suelo y sacando su pistola le disparo. Draco sacó la suya.
-PETRIFICUS...
El aprovecho ese momento para tomar a Hermione y jalarla de la muñeca. Vincent le dio un puñetazo al rubio que este devolvió dejándolo semi-incosiente. Draco se revolcó en la tierra para levantarse con un leve mareo, chispas y fuego empezaron a salir de la mina, las mechas de los explosivos acaban de ser prendidas y saltaban como fuegos artificiales. Frank subió a la castaña a su caballo, ella se defendía.
-¡¡DRACO!!- lo llamaba. Se ganó una bofetada que la hizo sangrar del labio.
Se sintió sobresaltada y levanto su cabeza- Draco- pensó sin estar muy segura porque.
La cena, hora de la cena. Por primera vez en varios días Hermione asistió a todas sus clases. Adoraba hacerlo, saciar su mente con conocimientos y lo mejor era que no tuvo una sola clase con Slytherin, lo que significó todo un día sin verlo, sin Snape. Sin nadie que pudiera perturbarla mas de lo normal. Era cierto, lo que dijo de Harry solo fue una mentira pero no importaba, estaba decidida seguir con el plan. No pararía hasta verlo retorciéndose.
-¡Hermione!- gritaron Ron y Harry haciéndole una seña para que se sentara junto a ellos la chica les sonrió pero hubo algo. Él la estaba mirando. Podía sentirlo sin ni si quiera mirarlo, sin estar segura de que estaba ahí.
Caminó hasta sus amigos y se sentó Entre Harry y Neville. Dándole un beso en la mejilla a Neville... Y uno en el cuello a Harry. La mesa de Slytherin estaba frente a la de Gryffindor, el estaba sentado del otro lado desde donde se podían ver de frente. El moreno sonrió ante el extraño gesto.
-¿Y ahora?- dijo Harry.
-Estoy feliz. ¿No puedo? ¿O te molesta?
El moreno se acercó a su cuello- claro que no- susurró.
-¿Y que te dio por cenar aquí Luna?- pregunto Hermione
-Quería estas con Ron.
Hermione puso una mano en la pierna de su amigo y fue subiéndola suavemente, él chico golpeo la mesa con su rodilla. Y la miro completamente extrañado pero sin dejar de sonreír.
-¿Pasa algo?- preguntó Ron
-nada, solo le devolvía una broma a Harry.
-Ha ¿entonces solo me usas?- dijo el moreno con un tono de divertida indignación.
-Si, solo te uso- parecía una broma. Pero era la verdad.
El ojiverde la tomó de la cintura- Entonces úsame todo lo que quieras.
-De acuerdo. Harry, te ordeno que me des un beso.
Todos seguían riendo. El azabache obedeció y le dio uno en la frente recibiendo una bulla de parte de sus amigos.
-¡Eso no fue un beso!- grito Luna y beso en los labios a Ron.
Risas y silbidos se produjeron al instante pues el rostro del chico se puso del color de su cabello.
-¡Eso si que es un beso!- gritó Ginny.
-No importa. Yo ya cumplí. Ahora te toca a ti Hermione.
Ella se dio cuenta de que Draco ya no la miraba, entonces depositó un beso en la mejilla de su amigo... Al instante gritaron "Otro, otro" y ella lo hizo en el cuello "Otro, otro" Y esta vez fue en la nariz. Era una situación divertida, solo que él seguía sin mirar.
-¡EN LA BOCA!- gritó Ginny evidentemente divertida y emocionada apoyándose sobre la mesa.
Ambos voltearon a verla, Harry dejo de hacerlo para mirar a su amiga. En cuanto Draco escucho el grito volteo su rostro con suerte de no fracturarse el cuello. Pero ella ya había dejado de mirarlo, ahora miraba a San Potter.
-No lo hagas Granger
Son los celos cierto temor, tan delgado y tan sutil, que si no fuera tan vil... Podría llamarse amor.
Entonces la chica se puso de rodillas sobre la banca y tomándolo del rostro unió sus labios a los suyos. Harry la tomó instintivamente de la cintura dejando que lo besara, el cabello de ella los cubrió y pareció un beso mucho mas intenso de lo que en realidad era.
Draco se levantó dándole un golpe a la mesa con los puños cerrados y sin decir nada salió del Gran comedor. Hermione lo único que sintió fueron una grandes ganas de llorar sobre el hombro de Harry.
-¡Ahora se lo que se siente besar a una hermana!- grito El moreno apartándole el cabello entre risas.
El banquete apareció. El azabache notó que ella quería llorar. Pero no podía hacer nada, porque simplemente no estaba seguro ya que sus ultima experiencias con mujeres no habían sido de lo mejor, no quería cometer un error con ella.
La chica salió sin decir nada, a nadie. Simplemente casi huyendo del comedor. Harry la siguió de inmediato encontrándola recargada en el pasillo con las lágrima cayendo de su rostro. Era su amiga, no una mujer, casi su hermana... «No son objetos Harry» Le había dicho Ron...
-¿Hermi?- ella levanto la mirada, el chico la tomó de una mano para levantarla- ¿Qué pasa?
Pero la chica no respondía. No podía, lo único que quería hacer era llorar.
-Por favor, dime que pasa... Te juro que no te juzgare.
-Si yo... Hiciera algo malo...
-Tú nunca, harías nada malo... Y si lo hicieras, tendrías una razón que yo escucharía y comprendería y...
-Te quiero tanto.- ella lo abrazó.
Él estaba parado frente a ellos, Lo sentía. Seguro tomaba conciencia de su presencia por culpa del hechizo
-Que tierno. Siento interrumpir los besos, pero el director Snape quiere ver a Granger.
«El director Snape» Harry odiaba esa frase.
-Ve...- le sostuvo la barbilla y le dio un beso en la nariz.- No te preocupes.
Draco se perdió en el pasillo. Hermione caminó en la dirección que él llevaba. ¿Para que la quería Snape?... Claro, para hacer su vida más miserable de lo que ya era, ¿No era obvio?... El pasillo termino, tenia que virar a la derecha y lo sabia, pero porque apresurar la tortura... Sin darse cuenta ya estaba estampada en la pared.
-Que demonios quieres- Dijo.
Él tenia su mirada fija, el fuego le recorría las venas al recordarla besando a Potter, sonriendo, acariciando a su "Héroe", cuanto la odiaba. Odiaba que lo admirara y lo quisiera. Nadie había sentido ese tipo de cariño por él.
-Snape se va a molestar...
Sonrió -No te quiere ver... Yo si.
Guardó silencio, ¿Había mentido... Para verla? Estaba celoso.
Sus ojos se clavaban en ella como dos puñales de hielo, extrañamente cálidos. Lo había puesto celoso y sin embargo no lo recordaba. Ahora tenía todo su cuerpo cerca de ella y se sentía débil.
-No vuelvas a besar a Potter...
-¿Por qué?
-Porque besa muy mal. Al menos quiero disfrutarlo.
Ella cerró los ojos. Otra vez el maldito hechizo, no quería que besara a nadie simplemente porque él lo sentía. Gruño de coraje. ¡Odiaba creer que le importaba! ¡Odiaba hacerse ilusiones sin razón!
-Quiero volver a la cena...- susurró y se alejó.
El Slytherin golpeo la pared pero esta vez sin pensarlos dos veces la siguió. Su sangre corrió a una velocidad impresionante ante lo que iba a hacer, nunca lo había hecho pero tampoco es que le importara su reacción o cualquier cosa que ella pudiera pesar. Ahora solo le interesaba lo que había dentro de su cuerpo de hielo y eso era todo el fuego que ella lograba regar en su ser. La alcanzó justo antes de que entrara en el comedor de nuevo rodeando con su brazo el vientre de ella.
-Quiero ser tu héroe... -susurró en su oído con un siseo de sus labios.
La volteó sin soltarla pegándola a la pared de manera delicada junto a la gran puerta de madera.
-Que haces...
-Shh... Si una vez, yo pudiera llegar a erizar de frio tu piel- paseo sus ojos por todo el rostro de ella, sus labios estaban casi juntos, ella temblando de nuevo, Draco sonrió, era algo delicioso tenerla completamente dominada para él- A quemar, que se yo...- su índice se paseo desde su nariz hasta sus labios y siguió bajando- Tu boca.- Llegó a su escote- Y morirme ahí, después.- Y si entonces, temblaras por mí- sonrió- llorarás al verme sufrir, sin dudar, tu vida entera dar... Como yo la doy, por ti.
A Hermione se le fue la respiración, él continuó:
-Mmm, déjame tocarte, quiero acariciarte... Una vez mas... Lo que importa es que... Te quiero.
En menos de un parpadeo, en cuanto Hermione se debilitó cerro los ojos y solo así Draco tomó sus labios, tomo posesión de ella, su lengua le dio un suspiro cálido con la boca, quería tenerla, sentirla, como lo había hecho. Al diablo con todo, la necesitaba. La chica fue poniendo lentamente sus brazos alrededor de su niño, era de ella, aunque lo negara, sin importar que ambos pudieran salir lastimados. Él le pertenecía y eso no cambiaria nunca... Ni con la misma muerte. La separación estaba a punto de llegar.
-Espera... Ve a la biblioteca después de la cena- dijo ella.
-No puedo- respondió con un suspiro.
-Lo necesito.
Más allá de toda gloria, del orgullo y del valor el poder de un héroe está en su corazón...