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Historia 36622 — capítulo 7
Me quedé en silencio, si antes no tenía palabras para describir mi propio rostro, ahorami vocabulario se había ido por la borda y mi barco de ilusiones se había hundido en el océano.
Retiré mi mano de su barbilla, asustada.
-¿Ayelén?- preguntó.
No quise contestarle, ni siquiera se me apetecía mirar su rostro otra vez.
-Ayelén-. Repitió conmucha insistencia.
-¿Qué?- pregunté.
Muy a pesar mío, mi voz sonó demasiado despectiva.
-¿Qué te ocurre, mi amor?
-¡¿Necesitas preguntarlo?!- le grité. No lo había notado, pero las inevitables lágrimas de furia habían comenzado a caer por mi rostro y a salir de mis ojos marrones recién estrenados.
-No lo entiendo, ¿qué te sucede?- De verdad parecía confundido. Pero yo no tenía tiempo para desconciertos ni complicaciones.
-¡Me mentiste! ¿¡Cómo pudiste hacerlo!? Pensé que me querías, pensé que me amabas como tantas veces lo habías dicho. Y ahora me doy cuenta que, en todo este tiempo que estuvimos juntos, ¡jamás mencionaste ni una sola vez que estabas ciego!
-Ayelén, déjame explicarte, por favor…
-¡No! ¡No me hables, maldito mentiroso!- me había levantado de la camilla en la que estaba acostada y gritaba exasperada.
-Por favor, señorita, hagan silencio-. Ordenó una enfermara que pasaba por allí con voz severa y desdeñosa.
-Sí, sí, lo siento-. Me disculpé llevándome una mano a la cabeza y otra a la cintura.
Le echaba miradas a Damián que seguía en su lugar sin moverse ni un milímetro.
-¿Sabes? No me importa lo que tengas o no que decirme, no pienso quedarme aquí a escuchar tus absurdas estupideces.
Y así lo hice. No quería volver a oír su voz.
No sé qué pasó con Damián, no volví a verlo. Pero, en parte, fue un alivio.
Al salir del hospital caminé y caminé observando todo lo que podía, me pareció un mundo tan perfecto. Los árboles, las flores, los pájaros, todos parecían sonreírme y desearme felicidad.
Al llegar a nuestra casa, saqué toda mi ropa y mis cosas y me marché de allí para siempre. Volví a encontrarme con viejas amigas, me ofrecieron hospedamiento que acepté con mucho gusto y gratitud.
Las fiestas eran tan comunes para mí como para cualquiera lo era respirar. Me divertía tanto, ya nadie me discriminaba por ser diferente porque ya no lo era. Ahora era completamente normal, contaba con todos y cada uno de mis sentidos sin tener que lamentarme por ninguno. Tenía todo lo que siempre quise.
A pesar que, al principio, mi corazón sintió un gran vacío por la ausencia de Damián, al final terminé por aceptarlo: él me había mentido.
Pasaron cinco largos y agitados años, disfruté lo más que pude de todo aquello que no había podido disfrutar.
Estaba tan contenta que, pasado el año después de la cirugía, me dediqué a fotografiar todo lo que veía.
Gané algunos premios por ésas fotos, pero sencillamente eso no importaba. Sacar una fotografía para mí era como detener el tiempo en el momento justo para después poder recordarlo cuando yo quisiera.
Comencé a trabajar para ganar algo de dinero que pudiera llevar, a la casa que compartía con mis amigas, y ayudar a pagar el alquiler. Ellas también trabajaban, hacíamos un gran equipo juntas. Nunca les conté acerca de Damián, sabía que me juzgarían por lo que hice y que no se detendrían a pensar el por qué.
Ahora estaba llegando del trabajo, precisamente.
Saqué, con algunas complicaciones, las llaves de mi bolso y abrí la puerta. Dejé mi cartera y algunas otras cosas sobre la pequeña mesa que se encontraba justo detrás de la entrada. Me quedé en silencio unos instantes y, al no escuchar gritos ni risas, supuse que nadie estaba en casa.
Aún así, dirigí mi vista al piso y me sorprendió ver lo que parecía ser una carta. Me agaché para tomarla. Era un sobre blanco que llevaba escrito mi nombre en el lado delantero del mismo. Me sorprendí, nunca recibía correspondencia. Tampoco pude identificar de quién era esa caligrafía.
La abrí con curiosidad.
No era una carta, más bien se trataba una nota escrita en un papel pequeño y amarillo doblado en dos partes.
Lo desdoblé:
Tan sólo te pido que cuides muy bien de mis ojos, pues te los regalé y ahora son tuyos.
Te amo.
Damián.
Bien, ahora que terminé quiero aclarar ciertos puntos del fic.
Punto número uno, el que Ayelén fuese una mujer no tiene nada que ver con el hecho de que haya dejado a Damián. Es decir, el lugar de Damián podría haber sido ocupado por Ayelén o viceversa y hubiera tenido exactamente el mismo desenlace e idéntico final. No soy ni feminista, ni machista, ni quiero hacer quedar mal a ningún género, simplemente quiero hacer presente la dolorosa realidad que está ahí todos los días aunque nuestros ojos no puedan verla o se nieguen involuntariamente a hacerlo.
Punto número dos, quería dar unas merecidas y sinceras gracias a los autores anónimos que me agregaron a sus favoritos (DaNnA LoVeGoOd ,arhiel, vainilla, marchu_m_95) y a los no tan anónimos que comentaron, siguieron de cerca el fic, planearon varias veces asesinar a Ayelén y me odiaron un poquito (antvaletta , andreitah, Hermiioonepootter , Mutsumi, HPjoa , KimberlyEvansGranger , kris , LunnarisIrial, vainilla929). En serio, muchas gracias, no se dan ni una idea de cuánto pudieron llegar a alegrarme las semanas con su optimismo.
Punto número tres, éste fic está basado (tranquilos, no voy a decir "una historia real") está basado en un mailque me mandaron hace mucho tiempo. Ésa es la misteriosa causa por la cual dejé de actualizar: necesitaba conseguir ése maldito Power Point ¬¬ jeje.
Punto número cuatro (sí, es el último punto), como verán -o tal vez no- el fic aún está marcado como "No terminado" y esto es porque**…** después de leer la historia unas cuantas veces más se me ocurrió que quería saber qué pensó Damián cuando Ayelén se fue así como si nada, qué hizo después de que ella saliera del hospital y cómo es que encontró su nueva dirección. Es decir, sería como contar la misma historia desde una perspectiva diferente (aquellos que leyeron "Cumbres Borrascosas" o, en su defecto… "Crepúsculo", sabrán a que me refiero).
Todavía no se me ocurrieron respuestas a esas preguntas, pero podría funcionar si ustedes lo quieren, así que sólo pidan jeje.
Espero, sinceramente, que les haya gustado mucho y lamento si los hice llorar o les toqué una fibra sensible. Gracias por darme tanta buena onda a todos y por… bueno, por todo, son geniales y todos escriben muy bien y realmente merecen llamarse Autores.
PD: si alguien quiere agregarme tiene completa y absoluta libertad de hacerlo ;)
Sigan así, todos son geniales! Y, descuiden, nos veremos en alguno de sus excelentes fics.
203 lecturas | 45 comentariosy un lugar invaluable en mi corazón (L) … ¡Rayos! … ¬¬ sonaba más profundo y menos cursi en mi cabeza. Bueno, (momento de la despedida en la que me pongo a llorar y ya no sé qué más decir porque siento que lo dije todo) así que…
Gracias =)