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Historia 36711 — capítulo 11
20 de Diciembre
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¡Papá! - exclamó indiganada - Sirius no es mi novio, es el novio de Sara.Mi novio es Remus Lupin, y me da igual que no provenga de una gran familia - le espetó furiosa y salió corriendo detrás de Remus.
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Si nos disculpan… - murmuró Sirius con una pequeña sonrisa y cogiendo a Sara de la mano, salieron juntos de la casa.
Afuera, en los jardines, Clara corría detrás de Remus hasta que por fin lo alcanzó y los dos se detuvieron. Sirius y Sara se acercaron un poco para ver que ocurría.
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Remus cielo, no hagas caso a mi padre - le dijo ella con una sonrisa - A mi me da igual lo de la sangre.
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A ti te dará igual, pero a tu familia no Clara - contestó él con la cabeza agachada sin mirarla - Está claro que nuestra relación no puede ser, nunca me aceptarán.
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¡A MI ME DA IGUAL QUE NO TE ACEPTEN! - le gritó perdiendo los nervios
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Aquí la única que decide con quien quiere estar soy yo, no mis padres.
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Ya claro - exclamó Remus con sorna.
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Ven, te lo demostraré - le dijo ella cogiendole de la mano y volviendo a la casa. Los dos pasaron por al lado de Sirius y de Sara, que los miraban confundidos y entraron en la casa. - Mamá, papá - les llamó seria - Este es Remus Lupin, mi novio.
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¿Lupin? Clara, te dijimos que no te obligaríamos a casarte con Lockhart a cambio de que encontraras un novio de buena posición, y los Lupin, no son de buena posición ni económica ni social.
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¿Te ibas a casar con Gildeory Lockhart? - le preguntó Remus sorprendido - Me lo podías haber dicho Clara - le dijo molesto.
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No te dije nada porque no me pienso casar con Lockhart ni con ningún otro que no seas tú - le respondió ella rebeldemente y miró a sus padres - Odio a Lockhart, y nunca me casaré con él.
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Tienes un compromiso con él cariño - le recordó su madre.
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Un compromiso que se cancelaba si encontraba a otro novio, y yo encontré a Remus, me enamoré de él, y no pienso dejarle - se rebeló ella.
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Por supuesto que vas a dejarle Clara - sentenció su padre - Y no quiero hablar más del asunto.
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Disculpen las molestias - se despidió Remus - Sara, Sirius, nos vemos, yo ya no tengo nada que hacer aquí.
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Remus… - susurró Clara con los ojos llorosos.
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No pasa nada Clara, tú no tienes la culpa de nada, y era de imaginar que alguien como tú no duraría toda la vida con alguien como yo - le contestó Remus con la mirada perdida en los ojos de la morena.
Clara abrió la boca para decir algo, pero no pudo, todo lo que le quería decir a Remus se quedó en su boca, y Remus, al ver que no decía nada, salió de nuevo y se perdió de vista. Clara tenía los ojos llorosos de la rabia.
- OS ODIO - les dijo a sus padres mirandoles con todo el rencor y el odio del mundo y dicho esto, subió por las escaleras para encerrarse en su habitación. Entró, cerró de un portazo y se acostó en la cama.
Sara y Sirius entraron en la habitación a los pocos minutos y encontraron a Clara tumbada en su cama y llorando. La parejita se acercó a su amiga, y Sara la abrazó mientras Sirius le acariciaba el pelo y la intentaba animar.
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Te aseguro que cuando Sara hable con Remus, seguro que se le pasará el enfado - le dijo Sirius con una media sonrisa.
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Es que no estaba enfadado - reclamó Susan - Estaba decepcionado y dolido, y eso es mucho peor.
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Clara, todo va a salir bien, vosotros os quereis - le recordó Sara - Solo te puedo dar un consejo, déjate llevar por tu corazón. Es lo que hicimos Sirius y yo.
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Una cosa si te digo Clara, cuando Remus te dijo que se marchaba y no tenia nada mas que hacer aquí, tu tendrias que haber dicho algo, ahora mismo estará pensando que todo te da igual - replicó Sirius, y Clara supo que eso era verdad.
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Yo… yo le quería decir que no se fuera, que le quiero, y que me da igual lo que opinen mis padres - se defendió Clara - Pero las palabras no me salieron.
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Bueno nena, no te preocupes, todo se solucionará - le dijo Sara mientras se levantaba de la cama - Nosotros nos vamos a ir, porque lo más seguro es que Remus esté junto con la moto de Sirius esperandonos, y nos necesitará. No te preocupes por nada, y aclara las cosas con tus padres - las dos amigas se abrazaron cariñosamente.
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Gracias por todo… - les agradeció sinceramente Clara - Nos vemos el miércoles, ¿no? - dijo Clara esperanzada.
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Por supuesto, Sara y yo tenemos que ir a clases - respondió Sirius guiñandole un ojo a Sara y se acercó a Clara y le dio un beso en la frente - Descansa.
Las dos amigas se quedaron sorprendidas por lo que hizo Sirius, era un gran amigo, pero para nada era cariñoso, bueno, exceptuando con Sara.
Al llegar afuera de la casa, se encontraron con Remus. Estaba demasiado serio, y con un brillo en los ojos de impotencia, rabia, rencor y algo de tristeza. Sara, sin pensarlo ni dos veces, se tiró a sus brazos a abrazarlo con toda su alma, para que él pudiera desahogarse, pero no lo hacía. Estuvieron abrazados unos minutos, cuando él no lo resistió más, y gritó con todas sus fuerzas. Fue un grito tan desgarrador, que lo más seguro es que todos los vecinos le hubiesen escuchado.
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Remus - le llamó Sara preocupada, pero Remus no contestó.
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Lunático, no todo es lo que parece - le dijo Sirius, pero Remus siguió sin hacerle caso - ¡Joder Remus! ¡Contéstame!
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Remus, cariño, di algo - le pidió cariñosamente Sara mientras le acariciaba el pelo.
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No me quiere lo suficiente - se limitó a decir Remus levantando la cabeza y separandose de Sara.
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¡Por supuesto que te quiere! - exclamó Sirius - Pero no es fácil enfrentar a tus padres, entiendela Remus.
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Y tampoco era fácil que ella me contara que sus padres la habían comprometido con Lockhart, ¿no? - respondió Remus perdiendo los nervios. Y tampoco era fácil que me contara que sus padres son muy clasistas con la sangre. Y tampoco era fácil que
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¡Remus ya! - le interrumpió Sara.
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Nunca me imaginé algo así por parte de ella… nunca. Me siento tan decepcionado… - se murmuró así mismo.
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¿Y qué querías que hiciera? ¿Cómo yo? Irse de su casa y no volver… - le preguntó Siirus - No seas egoísta Lunático.
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¡Por supuesto que yo no quería eso! Pero por lo menos, si me quería, que hubiera insistido más, que hubiera peleado como lo haceis vosotros dos día a día.
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Estoy dispuesta a hacerlo si me das otra oportunidad - dijo una voz de espaldas a ellos, se giraron, y vieron a Clara con una mochila - Estas navidades, las pasaré con tigo Remus, si tú me dejas.