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Historia 36711 — capítulo 5

31 de Octubre

Así pasaron los días hasta que llegó el baile de Halloween, pero este año era un poco diferente. No había que ir por parejas, podías entrar y bailar con todas las personas que quisieras. Habían divido el comedor en una parte con mesas de ocho personas y al otro lado, la pista de baile.

Todos llegaron vestidos de galas, y Sirius tuvo que hacer un gran esfuerzo por no besar a Sara en medio de todos al verla tan guapa. Llevaba el pelo rizado con una diadema negra, y un vestido negro por las rodillas, que se recogía al cuello, y dejaba toda la espalda al aire.

Los dos se miraron y se sonrieron.

Todos entraron, y se sentaron en una mesa de ocho. Se habían sentado en este orden, Lily, James, Marcus, Sara, Sirius, Remus, Clara y Peter. A Sirius no le hacía mucha gracia que Marcus se hubiera sentado con ellos, pero menos gracia le hacía que se hubiera sentado al lado de Sara.

La mesa, estaba llena de comida, había de todo y tú podias coger de lo que más te apeteciera. Mientras cenaban, hablaban. Sirius y Sara no podían hablar mucho porque Marcus no paraba de hablar con Sara.

Una vez que la gente fue terminando de cenar, empezó a sonar la música.

  • ¿Bailamos Sara? - le preguntó Marcus.

  • Bueno… yo es que… - ella intentaba poner alguna escusa, prefería quedarse en la mesa, y estar con Sirius.

  • Anda Sarita ves a bailar - le animó Sirius. Ella le miró asombrada, y el le guiñó un ojo.

  • Vale vamos - aceptó Sara y se fue a bailar.

  • Nosotros también nos vamos a bailar - dijo James mientras cogía de la mano a Lily y se la llevaba lo más lejos posible de ellos.

  • ¿Vosotros no bailais? - les preguntó Sirius.

  • Nooo - contestaron los dos.

  • Esperaremos a que alguna de tus admiradoras, las que están atrás observandote, se decida a venir a pedirte un baile - le dijo Remus riendo.

  • Yo lo que quiero es bailar con Sara - les susurró para que Peter no se enterara. - Y ahora es mi oportunidad, ya que James y Lily están desaparecidos por ahí.

  • ¿Pues a que esperas? - le dijo Clara con una sonrisa.

Los tres se levantaron de la mesa sin decirle nada a Peter, y Remus y Clara se fueron a la pista de baile, cerca de por donde estaban Sara y Marcus, y Sirius se fue hasta un montón de chicas que le estaban mirando.

-Hola, ¿a alguna le gustaría bailar con migo? - preguntó en tono casual.

Todas dijeron YO, pero una fue más lista y se adelantó hasta Sirius y lo cogió de la mano. Sirius enseguida que pudo se soltó de ella, y juntos fueron hasta donde bailaban sus amigos. Sara se quedó un poco deilusionada, al ver a Sirius bailar con una chica que no paraba de decirle cosas y de tontearle.

Cuando acabó la canción, Sirius dejó a la chica esa que no sabía ni como se llamaba, y fue hasta donde estaban Sara y Marcus bailando.

  • ¿Me permites? - le dijo Sirius a Marcus mientras cogía las manos de Sara.

  • Claro - contestó de mala manera, pero Sara y Sirius ya se estaban alejando mientras bailaban.

Los dos bailaban juntitos una canción lenta. Y Sara tenía su cabeza apoyada en el hombro de Sirius.

  • Te quiero - le susurró ella en el oido.

  • Y yo - le contestó él. - Cuando te vi, casi no pude controlarme.

  • ¿Por qué? - preguntó confusa.

  • Porque estás preciosa - le contestó sonriendo, y disimuladamente, le dio un suave beso en el pelo.

  • Vayamonos de aquí, te necesito - le dijo desesperada Sara.

  • No podemos Sara, nos descubririan - le contestó apenado.

  • Está bien, me basta con tenerte cerca y poder mirarte a los ojos - musitó mirandole con mucha ternura.

  • Me encanta que me mires así - le confesó él.

  • Lo se - le dijo ella con una sonrisa.

Ya llevaban bastane tiempo bailando, pero ellos no se habían dado ni cuenta.

  • Hola, ¿me permites volver a bailar con Sara? - dijo Marcus que se había acercado. Sirius le miró con odio, pero se apartó.

  • ¡No! - exclamó Sara y volvió a coger a Sirius. - Lo siento Marcus, pero me apetece bailar con Sirius. Sirius sonrió, y ahora era Marcus el que miraba enfadado a Sirius.

  • No tenias que haber hecho eso - le dijo Sirius - A ver si se lo cuenta a tu hermano.

  • No creo - murmuró con una sonrisa.

  • Hola Sirius, ¿bailamos? - le dijo una chica que iba a septimo muy guapa, con muchas curvas.

  • Emmm, lo siento, ahora no puedo - contestó él sin darle importancia, no sabía quien era esa chica, pero Sara si que lo sabía. Era la más gaupa de Ravenclaw, y todos iban detrás de ella.

  • ¿Estás rechazando bailar con migo por bailar con esta cría? - le volvió a preguntar con incredulidad.

  • Sí - le contestó desafiante - Y no la llames cria.

  • Nadie rechaza a Alice Stamps. - le espetó furiosa antes de irse.

  • Sirius, ¿de verdad no querías bailar con ella? - le preguntó Sara, y Sirius negó con la cabeza - Pues todos los chicos se mueren por ella.

  • Pues yo no - dijo Sirius como si nada.

  • Pero es muy guapa - siguió insistiendo Sara.

  • Tú lo eres más - contestó con esa sonrisa encantadora.

  • ¡Qué va! - exclamó ella.

  • Para mi si - zanjó él el asunto.

Y así siguieron los dos bailando tan felices, hasta que llegaron Lily y James, y enseguida se separaron, y Sara se puso a bailar con Remus, y Sirius con Clara. Después, Sara bailó también un par de canciones con su hermano.

  • Bueno, ya es hora de acabar - anunció Dumbledore - Espero que todos os hayais divertido.

Todos protestaron, pero al final cada uno se fue a su Sala Común.

Cuando estaban allí, empezaron a hablar del baile de esa noche.

  • ¿Os lo pasasteis bien? - preguntó James.

  • Sí - contestaron todos.

  • ¿Bailaste mucho hermanita? - le preguntó James.

  • Pues si, estoy cansadisima, así que mejor me voy a dormir - dijo mientras se levantaba y le daba un beso a su hermano de buenas noches, entonces, se quedó mirando a Sirius, pero él no podía hacer ni decirle nada delante de James, así que se giró y se fue camino a su habitación, pero entonces oyó como Sirius la llamaba.

  • ¡Sarita! - la llamó y todos se le quedaron mirando - Me parece que mañana habrá tarta de crema. - Todos se quedaron extrañados al oir eso, pero Sara que sabía lo que significaba, sonrió muchísimo y se fue a su habitación.

  • ¿Qué es eso de que va a haber tarta de crema? - preguntó James mirandole ceñudo.

  • Pues nada Cornamenta, que yo creo que de postre habrá tarta de crema - contestó como si fuera indiferente.

  • ¿Y por qué se lo dijiste a Sara? - volvió a preguntarle.

  • Porque una vez Sara me dijo que le gustaba mucho - contestó.

  • Ah! - exclamó James.

11 de Noviembre

Los días fueron pasando, y Sara y Sirius no se podían haber visto mucho, solo unas cuantas veces, pero Sirius siempre le decía a Sara el codigo que había entre ellos, el creo que habrá tarta de crema. James estaba un poco histerico con ese tema.

Estaban en el Gran Comedor comiendo, y cuando acabaron de comer, y tenian que volver a clase, Sirius le dijo a Sara antes de que se fuera:

  • Seguro que esta noche habrá tarta de crema - como le decía todos los días y Sara sonreia como siempre.

  • ¡Cállate Canuto! - exclamó James perdiendo los nervios - Estoy harto de la tarta de crema. Como vuelvas a decir una vez más esa frase… te corto el pelo mientras duermes - le amenazó James.

  • ¿Qué? - murmuró asustado - A mi pelo ni se te ocurra tocarlo.

  • Pues no vuelvas a decir nunca más esa frase, estoy harto de que la digas a todo momento - le dijo.

  • Está bien, no la volveré a decir - se acabó por rendir Sirius y Sara le miró tristemente antes de irse con Marcus a clase.

Los demás también se fueron a Encantamientos, y así pasó el día.

14 de Noviembre.

Sara iba caminando por los pasillos cuando una mano la cogió y la metió en un aula. Ella se asustó y se giró, pero vio que era Sirius. Los dos se abrazaron fuertemente, y así se quedaron unos minutos.

  • Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero… - le decía Sirius. - Te lo digo tantas veces, porque estos últimos dias no te lo e podido decir. James estaba empezando a sospechar algo con lo de la tarta de crema.

  • Lo se - contestó ella - Pero yo necesito saber que me quieres, y que no te has cansado de mi.

  • Eso nunca - le prometió él.

  • Es que me da celos verte cerca de alguna de esas chicas que siempre van detrás de ti. Son más mayores que yo y más guapas. - le acabó por decir ella.

  • Pero Sara, mi niña, yo no puedo hacer nada si vienen detrás de mi, yo las intento ignorar todo lo posible, pero es que no se cansan - protestó Sirius - Además, ya te dije que a mi nadie puede darme lo que tú me das. - Sara le sonrio. Los dos se sentaron en el suelo apoyados en la pared.

  • Pero Sirius, no podemos estar escondiéndonos todo el tiempo, yo quiero estar con tigo, como James está con su novia - le dijo ella.

  • No tenemos que estar escondiendonos siempre, solo hasta que seas mayor de edad, y nos podremos ir juntos donde queramos - le susurró él mientras le acariciaba el pelo.

  • Iremos a Sicilia - le dijo ella entusiasmada - Es lo que nos tocó en la bola del mundo.

  • Pues a Sicilia, aunque aún nos queda bastante - dijo él apenado.

  • ¿Me prometes que cuando sea mayor de edad nos iremos juntos a Sicilia? - le preguntó ella.

  • Te lo prometo - contestó, y se besaron.

Estuvieron un rato así, besandose, dandose mimitos, hasta que Sara se separó bruscamente.

  • Lo había olvidado - exclamó mientras se levantaba de golpe.

  • ¿Qué pasa? - le preguntó Sirius.

  • Que había quedado en la biblioteca con Marcus, y le e dejado plantado - dijo con tristeza - Pobrecito.

  • Da igual - le dijo Sirius acercandose a ella seductoramente - Si ya se habrá ido… Quedate con migo - le suplicó con esa carita. Sara le dio un beso.

  • Lo siento Sirius, pero Marcus es mi amigo. - le dijo ella.

  • Bueno, está bien - se rindió - Pero antes, dame un besito.

Los dos empezaron a besarse con pasión, hasta que Sara se separó.

  • Te quiero - le dijo.

  • Y yo - le contestó él - Una cosa, he pensado que a partir de ahora diré: Parece que va a llover, y eso será como un te quiero para ti, aunque no te lo diga en especial a ti. Lo diré en voz alta como si nada.

  • Me parece buena idea - le dijo ella - Me voy corriendo aver si aun esta allí.

  • Te amo - le susurró Sirius.

Sirius fue a la Sala Común y se encontró con Remus y Clara.

  • ¿Os venís a hacer los deberes a la biblioteca? - preguntó.

  • ¿Tú quieres hacer los deberes en la biblioteca? - le volvió a preguntar Remus.

  • Sí - contestó y se acercó a ellos y les dijo en un tono apenas audible - Es que Sara está allí.

  • Va vamos - le animó Clara.

  • ¿Dónde vais? - preguntó James que entró por el retrato cogido de la mano de Lily.

  • A hacer los deberes a la biblioteca - contestó Remus.

  • Pues entonces nosotros también vamos - dijo Lily sonriendo.

Subieron a sus cuartos a por sus cosas, y fueron camino a la biblioteca.

Sara llegó corriendo a la biblioteca y se encontró a Marcus solo en una mesa haciendo deberes.

  • ¡Marcus! - le dijo ella al sentarse a su lado - Lo sientom me quedé hablando con Clara y se me pasó la hora - le mintió.

  • Da igual - contestó enfadado.

  • Por favor, perdoname - le suplicó ella - No me gusta que estés enfadado con migo, me hace mal.

  • Y a mi también - le dijo él - Tu eres muy importante para mi.

  • Claro, y tu para mi, eres un gran amigo… - le contestó Sara.

  • Sara, para mi tu eres más que una amiga - le confesó mientras le cogía de la mano - Tú lo eres todo para mi, mi vida no tiene sentido sin ti.

  • Marcus yo… - intentó decirle Sara, pero él no la dejó terminar porque le tapó la boca.

  • Dejame terminar - le pidió - Yo te quiero desde la primera vez que te vi. Y todos estos años siendo tu amigo, ha sido duro. Pero más duro ha sido saber que tu estabas enamorada de Black. Él no te hace caso Sara, él no te da todo lo que tú te mereces. Yo si puedo dartelo. Yo te daría todo, todo hasta quedarme sin nada. - Sara estaba en estado de shock.

  • Pero Marcus…

  • Yo ya se que tu quieres a Black, pero si me dieras una oportunidad, yo te demostraría que con migo puedes olvidarte de él, y te enamorarías de mi - le dijo y la besó. Y Sara se quedó parada sin hacer nasa, no se lo esperaba.

Pero en ese momento, entraron Sirius y compañía, y al ver a Sara, empezó a tocarse los puños en señal de violencia pero Remus intentó calmarle.

  • ¡Tú! - gritó James y Sara volvió a la realidad y se giró - ¡Degerado! ¿Cómo te atreves a besar a mi hermana?

  • Yo… yo… - decía Marcus. James miraba a su hermana esperando una explicación, pero ella solo tenia los ojos puestos en Sirius, que se había dado la vuelta y se marchaba de la biblioteca. Sara se levantó dispuesta a ir detrás de él, pero su hermano la detuvo.

  • ¿Dónde te crees que vas jovencita? Me debes una explicación - le dijo seriamente él.

  • Sueltame James, luego hablamos - le decía ella mientras miraba a la salida.

  • No, me lo tienes que decir ahora - bramó James.

  • James, yo me e declarado a su hermana, y le e pedido que me de una oportunidad, así que estamos saliendo - intervino Marcus y Remus y Clara se quedaron parados.

  • ¿Pero que dices? - dijo Sara enfadada - Yo no te he dicho que te doy la oportunidad que me has pedido. Mi corazón, solo pertenece a una persona.

  • Pero Black pasa de ti - protestó el chico.

  • ¡Cállate! - le dijo Remus - No hables de lo que no sabes - Y dicho esto, cogió a Sara de la mano y se fue, seguido por Clara.

  • ¿Se puede saber que estabas haciendo? - le recriminó Remus.

  • Él fue el que me beso - se defendió ella.

  • Pero no te apartaste hasta que intervino James - dijo Clara.

  • Es que no se que me paso, me quede en shock, no me esperaba que hiciera eso - dijo.

  • No sabes la cara que puso Sirius al verte, casi se tira a pegar a Marcus, por eso creo que se fue - le contó Remus.

  • Y también porque le dolió mucho - añadió Clara.

  • Ahora se lo explicaré todo, y espero que me perdone - susurró ella.

Llegaron al cuarto de los Merodeadores, y escucharon detrás de la puerta como alguien rompía todo. Abrieron la puerta y vieron como Sirius le pegaba patadas a su cama y como tiraba unos adornos que había en la pared.

  • Sirius calmate - le dijo Remus, que era el único que se había atrevido a entrar.

  • ¿CÓMO QUIERES QUE ME CALME SI E VISTO A SARA BESANDOSE CON ESE GILIPOLLAS? LO VOY A MATAR - bramó Sirius. - Y ¿CÓMO ME A PODIDO HACER ESTO SARA? - Se le escaparon unas lagrimas pero él se las quitó enseguida.

  • Sirius… - susurró Sara al entrar. Él levantó la mirada y la miró con un profundo odio, nunca la había mirado así. - Perdoname mi amor - dijo acercandose a él - Marcus me besó, y yo me quede desorientada, y no supe que hacer. - Llegó hasta él, y intentó cogerle la mano, pero él la apartó con violencia.

  • Vete de aquí - fue lo único que le dijo.

  • No me voy a ir hasta que me…

  • ¡QUE TE VAYAS! - le girtó, y Sara salió corriendo de la habitación llorando.

Sirius se tumbó en la cama vestido, y Remus se le acercó, iba a decirle algo pero Sirius le cortó.

  • No digas nada Remus, necesito estar solo - le pidió.

Remus asintió y salió de la habitación. Una vez estuvo solo ya podía desahogarse, y empezó otra vez a destrozar todo mientras las lágrimas caían suavemente por su cara.