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Historia 36711 — capítulo 7

21 de Noviembre

  • Sirius yo… - murmuró Sara.

  • Por favor mi niña, no me deje - le suplicó - Te amo.

  • Yo también te amo, pero no es suficiente. Marcus tiene razón - contestó ella.

  • ¿Y en qué tiene razón Marcus? - preguntó enfadado Sirius.

  • Pues que tú y yo nunca vamos a poder ser felices. James, siempre será mi hermano protector y tu mejor amigo, y siempre se opondrá a lo nuestro Sirius - le explicó - Por eso, tomé mi decisión.

  • Sara, yo cumplo los dieciséis en Febrero, y tú serás mayor de edad dentro de un año y dos meses. Cuando seas mayor de edad, podremos irnos a vivir juntos donde queramos, y nos dará igual lo que opinen los demás

  • la contradijo Sirius.

  • Claro Sirius, y yo tendré que alejarme de mi familia y tu también, ya que mi familia es como si fuera la tuya - razonó Sara - No Sirius, yo me voy a ir a estudiar a España con Marcus, intentaré olvidarte y ser feliz con él.

  • Sara, parece mentira que me conozcas - le sonrió pícaramente Sirius - ¿Crees que te voy a dejar escapar tan fácilmente con ese? Pues no, no pienso permitir que te vayas.

  • ¿Y cómo lo vas a impedir? - le preguntó ella mientras se cruzaba de brazos.

  • Pues no lo se - contestó pensativo - Pero haría lo que fuera para que no te marcharas - susurró.

  • ¿Incluso decirle a mi hermano que me amas? - preguntó Sara mirandole fijamente.

  • Sabes perfectamente que no puedo decirle eso a James, si se lo dijera, lo único que pasaría es que él no me dejaría acercarme a ti, no serviría de nada Sara - contestó.

  • Sirius, no vas a poder evitar que me vaya. Olvidate de mi, vuelve a la vida de antes, se un mujeriego y ya está - le aseguró Sara tristemente.

  • Si yo me hice mujeriego no fue por gusto ni porque me gustara, fue para intentar olvidarme de ti Sara - se excusó él.

  • Tengo que ir a mandar la lechuza a mis padres para saber si me dejan irme - cambió de tema mientras se iba alejando de la persona que más quería - Adios Sirius.

  • Sara - la llamó mientras la cogía del brazo y la detenía - Piensatelo mejor.

  • No tengo nada que pensar, mi decisión no va a cambiar - le contestó mientras se soltaba de él y se alejaba.

  • Eso ya lo veremos - murmuró para si Sirius.

Sirius llegó hasta su habitación, y se encontró con sus mejores amigos, Remus, James y Peter. Los tres le miraban fijamente, pero en especial, James y Peter.

  • Hola - les saludó al entrar por la puerta.

  • Hola - contestaron los tres sin apartar la mirada de él. Sirius se sentó en su cama, y se tumbó. Sentía la mirada de James clavada en él.

  • ¿Pasa algo? - preguntó extrañado por el comportamiento de sus amigos.

  • Esperabamos que eso nos lo contaras tú - le contestó James.

  • ¿A que te refieres? No te entiendo - contestó molesto.

  • A que llevas unos días muy raro - contestó Peter.

  • En realidad, llevas todo este curso muy raro - rectificó James - Ya no sales con chicas, ya no haces tantas locuras como antes, estás más serio… Estás muy cambiado Sirius, casi ni te reconocemos - exageró James.

  • No estoy cambiado y lo sabeis, sigo siendo el mismo loco de siempre, solo que ya no me interesan tanto las mujeres como antes - se defendió Sirius.

  • ¡Veis! - exclamó de repente Remus mientras se levantaba de la cama - Es lo que yo os dije, nuestro Canuto ya ha crecido.

  • ¿Cómo que ha crecido? - preguntó Colagusano sin entender ni una palabra.

  • Me refiero Colagusano, a que Canuto ¡ha madurado! - y dicho esto Sirius se empezó a reir.

  • Pues yo creo que es otra cosa la que le pasa. A mi me parece que se a enamorado - murmuró Peter y todos le miraron horrorizados, en especial Sirius - ¡¿Qué?! Tiene todos los síntomas, ¿o no? Siempre está ausente pensando en la chica esa, ya no sale con ninguna chica ni muestra interes por ninguna, y además pasa menos tiempo con nosotros.

  • Si estuviera enamorado os lo diría, ¿no crees? - intervino Sirius.

  • No nos lo dirias si te hubieras enamorado de una chica fea - contestó Peter mirandolo fijamente. Entonces, Remus empezó a reirse por lo que había dicho, y Sirius le siguió.

  • No digas tonterias Colagusano - murmuró Sirius mientras intentaba parar de reir.

  • Estoy de acuerdo con tigo Canuto - le apoyó Remus, y los tres miraron a James esperando una respuesta.

  • Pues yo por primera vez en mi vida, y espero que ultima, no estoy de acuerdo con vosotros, yo creo que lo que dice Colagusano tiene mucho sentido. Piensalo Lunático - le dijo James a Remus. Sirius se empezó a poner nervioso.

  • Todo es mentira - murmuró Sirius enfadado.

  • ¿Entonces Canuto como nos explicas todo lo que ha dicho Colagusano? - le preguntó James. Sirius empezó a pensar algo que pudiera ser razonable y creible, pero no se le ocurría nada, entonces, Remus se le adelantó.

  • Yo contestaré por él - intervino Remus serio - Para empezar, si Canuto está ausente, no tiene que significar que esté enamorado, tiene demasiados problemas en su familia. Si no sale con otras chicas ¿que mas da? Seguramente es porque se ha cansado de siempre lo mismo y como he dicho antes, ha madurado. Y si no pasamos tanto tiempo juntos los cuatro como antes, no le echeis la culpa a Canuto, porque no la tiene. Tú Cornamenta - le señaló con el dedo - desde que sales con Lily te has alejado mucho de nosotros, y nadie te ha reclamado y nada. Y tú Colagusano - le señaló también con el dedo - no tengo ni idea en lo que andas metido, que casi no te vemos el pelo, así que no le echeis vuestras culpas a Sirius, ya que él pasa ahora más tiempo con migo y con Clara, y a veces con Sarita también, ahora que se ha hecho tan amiga de Clara. En definitiva, él no tiene la culpa de que nosotros no pasemos tanto tiempo juntos - terminó de decir Remus. Todos se habían quedado con la boca abierta escuchando el discurso de Remus, y ninguno reaccionaba, estaban pensando en las palabras que había dicho Remus, hasta que Sirius se acercó a Remus y lo abrazó fuertemente.

  • Gracias - le dijo en voz baja - Eres un gran amigo Lunático.

23 de Noviembre

FLASH BACK***

Sirius era un muchacho que nunca se había llevado muy bien con su familia, y ahora, desde que había entrado en Hogwarts mucho menos - decía siempre la madre de Sirius, Walburga.

Eran las primeras pascuas del primer año de Sirius en Hogwarts, y Grimmauld Place estaba a rebosar, casi toda la familia Black estaba allí, todos menos Andrómeda, que estaba en casa de una amiga.

Estaban a punto de cenar, todos esperaban a Orion, el padre de Sirius y Regulus, ya se tardaba demasiado, hoy había salido para un asunto que nadie sabía con seguridad, era algo del Ministerio. Sirius se estaba comenzando a preocupar, era una tonteria preocuparse, nadie lo estaba haciendo, pero él de todos modos era diferente, él tenía sus sentimientos, no como su familia. Sirius que estaba sentado al lado de su hermano, se levantó y se acercó a donde estaba su madre hablando con un tio suyo.

  • Mamá - la llamó. Su madre le miró con asco y frunciendo los labios.

  • ¿Qué quieres ahora Sirius? - le preguntó de mala manera.

  • ¿Cúando viene papá? - preguntó tímidamente. Su madre y toda la familia empezó a reirse.

  • ¿Estás preocupado por tu papá? - le preguntó su madre.

  • Sí - contestó avergonzado y empezó a escuchar más risas.

  • Tu padre no va a volver - le dijo una de sus tias.

  • ¡MENTIRA! - chilló. - MI PADRE NUNCA ME ABANDONARÍA

  • Tu padre ha muerto - le dijo su madre.

  • NOOOOOOOOOOOOO - chilló él y empezó a llorar. Todo el mundo se reía de él porque estaba llorando.

  • Mirar, está llorando - se burlba Bellatrix de él - ¿Quieres un chupete bebe? ¿Te ponemos el pañal lloron?

  • ¡DEJAME! - volvió a chillar, y salió corriendo del comedor para subir a su cuarto. Allí, lloró toda la noche, hasta que se quedó sin lágrimas. Su padre le quería, no como su madre, ahora, estaría solo.

  • Papá… - susurró al aire - Vuelve por favor. FIN DEL FLASH BACK***

Sirius despertó sobresaltado, otra vez volvía a tener esa horrible pesadilla. Desde aquella noche, él no había vuelto a llorar, no porque no hubiera tenido ocasiones, si no, porque no le salían las lágrimas.

Se vistió, y bajó a dar un paseo.

Estaban todos en el Gran Comedor desayunando, cuando comenzaron a entrar las lechuzas. Una se diridió hacia donde estaba sentada Sara y dejó una carta delante de ella. Sara cogió la carta con miedo, sabía que era la respuesta de sus padres, pero no sabía si quería leerla. Entonces, vio como Sirius la miraba fijamente y decidió abrir la carta. La leyó, y una vez terminó de leerla sonrió a Marcus, que estaba al lado de ella, hecho que a Sirius le enfureció. Todos esperaban una respuesta, pero Sara no decía nada.

  • Bueno Sara, dime que no te vas - le dijo apenada Clara.

  • ¿Si te vas o si te quedas? - preguntó Remus también triste.

  • Si me voy - afirmó y entonces se encontró con la mirada de unos ojos grises que parecía que estaban a punto de llorar. - Mis padres me dejan irme a España con Marcus - repitió mientras apartaba la mirada de Sirius.

  • ¡Eso es genial! - exclamó Marcus levantandose y abrazó a Sara efusivamente.

  • Será genial para ti idiota, porque a los demás no nos hace ninguna gracia - le espetó Sirius mientras le fulminaba con la mirada.

  • Canuto tiene razón - murmuró Remus - Los que queremos a Sara no queremos que se vaya, y por tu culpa se va - le dijo a Marcus.

  • No es por su culpa - le defendió Sara - Es una decisión que he tomado yo, me vendrá muy bien cambiar de aires.

  • Sara, no te vayas - le pidió con los ojos llorosos Clara.

  • Clara - susurró ella y se acercó a donde estaba - Te voy a echar tanto de menos…

  • Y yo a ti - le dijo Sara mientras le caía una lágrima y se separaba de su gran amiga.

  • ¿Cuándo nos vamos Marcus? - le preguntó.

  • Este fin de semana, el sabado - le contestó con una gran sonrisa.

  • Genial, quedan tres dias - murmuró Sara con una fingida sonrisa.

Después de la última clase de la tarde, James y Lily habían quedado en su sitio favorito, el lago.

James llegaba tarde, e iba corriendo. Cuando llegó, vio que Lily aun no se había ido y le estaba esperando.

  • Hola amor - saludó James cuando llegó hasta ella y le dio un pico -Perdoname por llegar tarde.

  • ¿Qué te paso? - le preguntó con una sonrisa.

  • Pues que no se que le pasa a Sirius, le noto tan mal… - murmuró James.

  • ¿Es obvio no?

  • ¿A que te refieres Lily? - le preguntó James.

  • Pues que si tu hermana y Sirius están enamorados, a él le debe de doler mucho que ella se vaya y más que se vaya con Marcus - le contestó Lily.

  • Sirius no está enamorado de Sarita - la contradijo James - ¿De donde has sacado esa idea? - le volvió a preguntar y esta vez enojado.

  • Pues porque se nota mucho James, desde siempre. - contestó Lily confusa - ¿Tú no te había dado cuenta? ¿No lo sabias?

  • Sirius me prometió que no tendría nada con Sara - murmuró cada vez más enfadado James.

  • Alomejor no han tenido nada… - murmuró Lily pensativa. - Pero no hay ninguna duda de que Sirius está enamorado de Sara.

  • NO - negó rotundamente James.

  • Pero James, no tiene nada de malo… ¿por qué no lo aceptas? - le dijo Lily.

  • ¡QUE NO! - chilló - SIRIUS NO ESTÁ ENAMORADO DE MI HERMANA. - Lily se asustó mucho por como le estaba chillando James, y se levantó y se fue corriendo hacia el castillo.

James se quedó un momento recapacitando. ¿Qué he hecho? - pensó. Se levantó, y fue camino a la Sala Común, para ver si Lily o Sirius estaban allí. Tenía que hablar con los dos.

Entró en la Sala Común, y buscó a Lily con la mirada, pero no la veía por ninguna parte. Al que si que vio fue a Sirius, que por cierto, estaba mirando a Sara, y de una forma muy extraña.

  • ¡SIRIUS! - le llamó enfadado. Sirius apartó la mirada de esos ojos azules y se encontró con unos color avellana que estaban muy enfadados.

  • ¿James? ¿Qué te pasa? - preguntó asustado.

  • ¿QUÉ QUE ME PASA? ¿TU QUE CREES? - preguntó enfadado.

  • No se James - contestó Sirius. Ahora todos miraban a ellos dos, incluso Sara.

  • ¿Es verdad que quieres a mi hermana? - preguntó James. Sirius y Sara abrieron la boca del asombro. - Contesta Sirius, porque si no te mato.

  • Aver James, esto ya lo aclaramos ¿no? Yo quiero mucho a Sara como a una hermana, pero nada mas - contestó nervioso Sirius.

  • ¿Es eso verdad Sara? - le preguntó James un poco más tranquilo a su hermana.

  • Claro, por eso, me voy James - contestó Sara con los ojos llorosos - Porque quiero olvidarme de Sirius, ya que él, no me quiere - dijo Sara mirando a los ojos a Sirius. Él sintió como el corazón se le partía.

  • Está bien - dijo James - Me voy a busca a Lily, y tú y yo hablaremos mas tarde - le dijo a Sirius.

  • Espera James - le paró Sirius. La gente ya se estaba comenzando a apartar y a quitar la atención de ellos - ¿Si yo estuviera enamorado de Sara que? - preguntó Sirius desafiante. Lo importante, era que Sara no se marchara. Sara, al escuchar eso, se quedó como una piedra, ella, y todos los demás que lo escucharon.

  • ¿Cómo dices Sirius? - preguntó James confuso.

  • Lo que has escuchado James - contstó seguro Sirius, al ver la reacción de Sara.

  • Supongo que esto será una broma… - murmuró James - ¿Verdad Canuto?

  • No es ninguna broma - volvió a contestar. Entonces, entró Lily, y al ver a James, volvió a salir.

  • Luego hablaremos Sirius - dijo James enfadado yendo detrás de Lily.

  • ¡Sirius! ¿Estas tonto? - le preguntó Sara corriendo hacia él.

  • ¿Por qué? - preguntó con una sonrisa que derretiría a cualquiera, y que a Sara derretió, se quedó embobada viendole.

  • Pues… pues porque… ¿por qué le dijiste eso a mi hermano? ¿quieres que te mate o que? - preguntó sara volviendo a la realidad.

  • Si se lo dije, es para que veas que haría lo que fuera para que te quedaras. Y si te vas, pues que me mate tu hermano, total, yo no voy a poder vivir sin ti mi niña… yo sin tenerte con migo, prefiero no vivir.

  • le dijo Sirius.

  • Yo… yo… Sirius, no permitas que te pase nada aunque yo me vaya, yo no podrias soportar enterarme de que te a pasado algo - le suplicó ella.

  • Entonces, no te vayas - le susurró Sirius.

  • No me iré - le dijo Sara, entonces, Sirius la cogió de la mano, y juntos salieron de la Sala Común.