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Los Signos del Zodíaco... ¿Enamorados? — capítulo 27

Pero señor director ¿Cómo puede decir eso? Hemos fallado, no la hemos traído de vuelta -Afirmó Sagitario esperando ser reprendido por haber cometido un error al tratar de acelerar el proceso natural de Anabelle y Hidén-

Se equivocan, ella si ha regresado, lo han hecho mejor de lo que esperaba porque al final no interrumpieron en su plan divino, ella misma decidió lo que haría. Por otra parte también ha regresado Hidén, él es igual que nosotros, el problema es que no lo recordaba; cuando encuentras a un inmortal lo más seguro es que quienes lo rodean sean también de la misma índole -Afirmó largo y tendido el director relajando un poco las expresiones de Libra y Sagitario-

Tiene razón, incluso ese chico, Louis, él también lo es, aunque ciertamente no parece saberlo, es aún un poco frágil -Comentó Libra recordando las actitudes que solía tener Louis-

En efecto señorita Libra -Confirmó el director-

¿Nos puede decir dónde están Anabelle y Hidén para disculparnos con ellos? -Preguntó la peli naranja asumiendo que el desenlace de la situación había sido culpa de ellos-

Negativo, han regresado a ser bebés, pero la entrada a ese lugar está prohibida, llegado el momento ellos seguro vendrán a ustedes. Pequeños círculos independientes terminaran estando conectados antes de lo que piensan. Ahora lo mejor es que vayan a sus habitaciones -Ordenó el señor director dándoles una palmadita en la espalda y así se pusieron en marcha, lucían bastante agotados después de haber estado tantos días en la tierra, de seguro las otras parejas también estaban haciendo un arduo trabajo, será mejor ir a investigar-

Date prisa Escorpio, pronto cambiará de color el semáforo -Afirmó Virgo tirándolo del brazo para que pudieran cruzar la calle antes del cambio de luces- Justo a tiempo -Afirmó ella al colocar el pie sobre la acera justo cuando la luz se puso en rojo-

¿Por qué tienes tanta prisa? -Preguntó Escorpio un poco fastidiado-

Porque Capricornio dijo que nuestra misión teníamos que ser muy rápidos ¿Recuerdas? Ese chico va a quitarse la vida si no llegamos a tiempo -Afirmó ella mientras empezaba a caminar sin soltarle el brazo al peli negro para que así la siguiera-

De acuerdo, pero ¿Cómo vamos a saber cuál es el puente? Desde que llegamos no he visto ninguno -Afirmó Escorpio dirigiendo sus distraídos ojos azules a un cartel publicitario bastante colorido-

Presta atención a lo que dices, llevamos rato caminando hacia el puente ¿Recuerdas? Le preguntamos a esa pareja de ancianos si habían algunos puentes en los alrededores y dijeron que solo había uno, luego nos indicaron la ruta y ahora nos estamos dirigiendo hacia él -Afirmó Virgo mientras seguía caminando, como ella iba adelante no se percató del poste que se aproximaba a Escorpio y que terminó colisionando con él por andar así de distraído-

Escorpio ¿Estás bien? ¡Reacciona! -Decía agitada Virgo mientras le tapaba la nariz y le pellizcaba las mejillas, las personas que pasaban miraban con asombro la escena y veían a todos lados buscando las cámaras de televisión, para ellos ver a personas con esos atributos no era normal-

¡No! ¡Al Rinoceronte volador no! -Exclamó bruscamente Escorpio incorporándose en sí mismo, Virgo lo ayudó a ponerse de pie tan pronto como despertó-

No voy a preguntar qué fue eso del rinoceronte volador -Afirmó ella soltando una risita- ¿Estás bien? -Preguntó tocándole la frente en la que empezaba a aparecer un color violáceo sobre el rojo que ya se encontraba allí-

Sí, estoy bien -Afirmó él retirando la mano de Virgo dulcemente de su adolorida frente- Trataré de no estar tan distraído, es que hay demasiadas cosas que mirar, la tierra es muy sicodélica -Afirmó mirando a todos lados por última vez para luego concentrarse en la ruta que debían tomar-

Siento que será esta noche -Afirmó Virgo caminando un poco más deprisa-

¿Cómo lo sabes? -Preguntó Escorpio que se incorporaba a su lado-

Es una corazonada -Afirmó al tiempo que le empezaba a sonar el estómago pidiendo comida-

¿O una "hambrazonada"? -Preguntó Escorpio soltando una risita silenciosa para no avergonzarla- Ven, vamos a comer algo -Indicó tomándola de la mano para adentrarse en una especie de bar-cafetería-

Bienvenidos -Dijo el camarero al ver que se sentaban en la barra- ¿Qué les sirvo? -Preguntó amablemente-

Una Pizza familiar y gaseosas lo más rápido que pueda -Ordenó Escorpio de manera que el camarero se puso rápidamente en marcha-

Te digo que sospecho que será hoy por la luna -Afirmó Virgo hablando en voz baja para no levantar sospechas entre los visitantes del bar-

Explícate ¿Cómo que por la luna? -Preguntó el pelinegro recibiendo las gaseosas que le entregaba el camarero-

En la esfera que nos asignó la misión había luna llena y justo como sospechaba hoy habrá luna llena según ese calendario que está colgado allí -Dijo ella señalándolo en la pared de en frente, se encontraba lo suficientemente cerca como para poder apreciar las fases lunares que allí se representaban-

Ya lo entiendo, y la luna llena dura solo un día ¿Correcto? -Preguntó Escorpio internalizando la situación-

En efecto, si no es hoy entonces tendrá que ser en la luna llena del mes entrante, pero de ser así Acuario y Capricornio no nos hubiesen apresurado tanto -Afirmó ella sorbiendo los últimos tragos de su gaseosa dejando únicamente los hielos en el vaso, al ver esto Escorpio le pidió otra al camarero-

Ya, el amado plenilunio, es aún más desdichado morir ese día, o no lo sé, podría ser incluso más sublime -Dijo Escorpio dubitativo, pronto regresó el camarero con el nuevo vaso de gaseosa y la Pizza especial de la casa con una cantidad exorbitante de ingredientes-

Ya sabes que la muerte en ningún caso es sublime -Afirmó Virgo tomando un trozo de Pizza- Se ve deliciosa -Dijo justo antes de darle un mordisco- ¡Y está deliciosa! -Exclamó con la boca llena mientras el humo salía aceleradamente de ella, de seguro se estaba quemando, pero con tanta hambre no debía tener demasiada importancia-

Estuvo muy bueno todo Frank -Afirmó Escorpio mirando la placa con el nombre que llevaba el camarero y colocando el dinero de su cuenta sobre la barra-

Qué bien que el director nos dio a todos dinero para cumplir esta misión en la tierra, hubiésemos muerto de hambre si no tuviésemos dinero -Afirmó Virgo revolviéndose el cabello hacia atrás para que no le molestase en los ojos-

En definitiva tienes razón -Comentó Escorpio- Bien, ya puedo ver el puente y aun es temprano, el sol no se ha puesto, estoy seguro de que llegaremos a tiempo -Afirmó mientras caminaban calmadamente probablemente para no interrumpir la digestión. Pronto llegaron al lugar, por allí ya no transitaban carros así que podían sentarse en cualquier lugar, era un antiguo puente que solía conectar dos poblados con fines culturales y lógicamente comerciales, con la urbanización de todos los pueblos de la región el puente no quedó para más que para ver los hermosos atardeceres y cómo no, visitarlo en pareja-

Es un lugar muy bonito, de seguro tiene muchas historias que contar -Afirmó Virgo mirando el pequeño y resplandeciente lago que se encontraba bajo el puente-

Mañana contará la historia de cómo salvamos a un mortal -Dijo en forma chistosa Escorpio-

¡Mira! "V corazón E" como nosotros -Comentó Virgo señalando una pequeña inscripción hecha probablemente con un cincel o algún material muy fuerte para poder perforar la roca-

¡Es verdad! Fuimos nosotros en otra vida -Dijo Escorpio aventurándose a tirar todo por la borda, ella solo rió y se quedó observando dulcemente el sol que ya empezaba a ocultarse generando así matices rosáceos y violáceos en el cielo y en el lago. Virgo se paró a su lado y le sonrió, él la abrazó tímidamente por los hombros y así miraron juntos el atardecer desde aquel puente lleno de mágicas historias-

¿Qué es eso que tienes ahí? -Preguntó Virgo extrañada al ver algo extraño en la frente de Escorpio-

Es Doiun, me está ayudando a quitarme el dolor del golpe que me di con aquel poste -Dijo Escorpio sujetando a su mascota entre sus manos-

Además quería ver el atardecer ¿Tú no Sinoe? -Preguntó Doiun haciendo que la pajarita de Virgo apareciera-

¡Por supuesto que sí! -Afirmó Sinoe revoloteando alrededor de Escorpio y Virgo-

Bien ahora estamos todos juntos, terminemos de mirar -Dijo Virgo sonriente, Sinoe y Doiun se colocaron juntos en la barandilla y Escorpio y Libra se abrazaron de nuevo, la noche no tardaría en llegar, así que ellos dos decidieron esconderse, Doiun permanecería en uno de los extremos del puente y Sinoe en el otro para así poder vigilar el momento en el que llegaría el joven cuya muerte debían detener, al poco tiempo Sinoe empezó a cantar, esa era la señal de alerta, un joven bastante apuesto empezaba a caminar sobre el puente, llevaba una rosa blanca en sus manos y un aura de desdicha y soledad a su alrededor, nunca antes habían visto a una persona tan triste. Virgo y Escorpio aguardaron un rato hasta asegurarse de que él era el joven que aparecía en la esfera, en efecto era él y decidieron poner el plan en marcha, Virgo entró sola al puente mientras que Escorpio esperaba alerta en caso de que algo arriesgado ocurriese bruscamente-

¡Un escorpión! ¡No quiero morir! -Exclamó Virgo una vez que estuvo bastante cerca del joven, él volteó instintivamente y vio cómo Virgo fingía estar aterrada a causa de Doiun, luego el joven se acercó rápidamente hacia a ella y tomó a Doiun ágilmente para lanzarlo al agua, él por supuesto desapareció antes de caer en el agua y se reunió de nuevo con Escorpio-

Perdón por interrumpirle -Dijo Virgo- Gracias por salvarme, aprecio mucho mi vida -Afirmó ella estirando la mano para estrecharla con aquel joven de cabello castaño y ojos grises y apagados-

No hay de qué -Contestó él a secas-

¡Qué bonita rosa! -Exclamó Virgo para no dejar la conversación en ese punto-

Nada es bonito -Dijo él empezando a parecer un poco molesto, o quizás era solo tristeza-

¿Por qué no? Si nada fuese bonito no existiría esa palabra -Dijo Virgo acercándose a la orilla del puente, él instintivamente la siguió para continuar la conversación, desde el lugar en el que estaban se observaban perfectamente las dos hermosas lunas, la del cielo y la del lago, el plenilunio-

Entonces habrá que rehacer el diccionario -Afirmó el joven desdichadamente-

¿Eso te parece? El diccionario es algo en lo que muchas personas confían ¿No sería mejor si tú fueses un poco más feliz? Porque estás triste ¿Verdad? -Preguntó ella sonriéndole, él colocó la rosa blanca en la barandilla y la miró con unos ojos diferentes a los que tenía en el principio, aunque, los ojos eran los mismos, lo que cambió fue su mirada. Tras las palabras de Virgo él empezó a reír vivazmente-

Si, el que está mal soy yo -Afirmó el joven secándose las lágrimas posteriores a la carcajada que había tenido, esas lágrimas que empiezan a brotar de los ojos sin que uno las pueda detener, son unas rebeldes-

No es que estés mal, es que tienes que estar feliz ¡Ánimo! -Exclamó Virgo alegremente al ver que el recién conocido empezaba a alegrarse-

Como sabía que nadie me llevaría flores al morir yo mismo la he traído, es una flor muy hermosa para auspiciar una muerte -Dijo él tomándola de nuevo entre sus manos haciendo que las espinas se clavaran en ellas-

Es malo herirse a uno mismo -Dijo Virgo tomando sus manos para tratar de separarlas, él se sentó en la barandilla de espaldas a la luna, un movimiento en falso y caería-

Gracias por alegrarme este amargo final ¡Hasta luego! -Exclamó el joven relajando su cuerpo al tiempo que la rosa empezaba a caer lentamente al agua-

¡Hola queridos lectores! Aquí Andrea, les agradezco mucho que lean esta historia que surgió de repente en la mente de una adolescente. Me disculpo por no poder actualizar muy seguido, no espero que me entiendan, aun así les diré la razón, en junio es la prueba de la universidad y estoy bastante enfocada en ello, entonces no puedo vivir la vida loca como suelo hacer, aun así las ideas siguen surgiendo en mi mente y no puedo dejar de escribir. Espero que les guste mucho mi pasatiempo, yo lo disfruto bastante.

Hoy fue un día divertido, a pesar de que ando cojeando y me mojé con la lluvia, hacía mucho frío, espero que ustedes también se hayan divertido y que sigan esa política de vivir cada día como si fuese el último, le da mucha acción a lo cotidiano, bueno, aquí ya los dejo ¡Besos a todos!