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Historia 37976 — capítulo 2

SEGUNDA NOCHE: FAMILIAS Y CLANES…..

El cuerpo del vampiro tardo un poco mas de lo común, en convertirse en cenizas, en un montón de cenizas junto a un árbol y enfrente de dos jóvenes que aun no pueden creer que ese ser, tan escurridizo y tan hábil, hubiera muerto de esa forma tan patéticamente rápida.

-Esto fue demasiado fácil y demasiado extraño- Severus Snape, mira a la chica que esta a un lado de él- no entendí ni la mitad de lo que ese sujeto dijo- se queda callado en espera que su amiga le diga algo, pero ella se queda en silencio.

-Bueno hay que terminar con esto- Snape se acerca con deliberada lentitud hacia el montículo de cenizas, tal vez para patearlo, para ver como se esparcen en diminutas volutas, por el aire invernal. Pero esa no es, ni remotamente su intención.

Lily observa como su amigo se coloca en cuclillas frente a ese monton de ceniza, y como con disimulo saca un pequeño frasco del bolsillo interior de su abrigo. Y claro no puede dejar de ver esa expresión de total desagrado que adorna el rostro cetrino de Severus.

-Esta es la parte del trabajo que no me agrada-

-Si quieres lo puedo hacer por ti- Lily trata de que su voz no revele la incertidumbre que aun siente en el centro de su estomago. La misma que sintió con la ultima mirada que ese vampiro le dedico, mucho menos esas palabras. "tú la tienes", pero ¿Qué tiene?, y sobre todo ¿de quien tiene que?. Maldita sea, lo ultimo que necesita Lily Evans en su vida es otro jodido problema. Lily saca un suspiro mientras trata de convencerse que después de todo ese vampiro no solo era un monstruo sino que también estaba loco.

-¡¡Que asco!!-

La voz gruñona de su amigo saca de sus pensamientos a Lily. La chica no puede evitar soltar una risita ante la expresión de asco femenino de Severus, que trata por todos los medios meter un poco de ceniza al frasco, pero sin tocarla, y sin usar su varita mágica.

-No seas tan remilgado, la textura no es tan mala, lo peor es el olor-

Un resoplido como**respuesta.

-Todo lo que tenga que ver con los vampiros es asqueroso-

Lily puede sentir el odio con que Severus pronuncio esas palabras, un odio que ella misma ha sentido todas esas veces en que recuerda que fue un maldito vampiro quien mato a sus padres. Un odio que no dura más que unos segundos, por que esas runas que tiene tatuadas en el dorso de la mano le recuerdan que fue un vampiro quien salvo su vida, un vampiro desconocido. Él único que sabe todos los detalles que Lily recuerda del "incidente" es el jefe de la asociación, pero aun él no tiene una idea de quien pudo haber hecho eso, al menos eso es lo que le ha dicho a ella, pero es muy probable que ese viejo cazador tenga una que otra sospecha, sospecha que no quiere compartir con ella, así como ella se siente incapaz de compartir con Severus el hecho de que en una misma noche fue mordida por dos vampiros.

Es quizás por el hecho de que Severus ignoratodoeso, por lo que no cree que ese tatuaje es en realidad un hechizo.

-Esto ya esta- anuncia Severus al tiempo que tapa el pequeño frasco con un corcho, antes de ponerse de pie, guarda el frasco en el bolsillo interior de su abrigo mientras se acerca a su amiga- Ahora sabremos si este "ser", era un simple soldado, o el miembro de algún clan-

-Eso esta muy bien, pero antes de ir al cuartel general, me gustaría cenar algo-

-o-o-

La luz artificial de una lámpara de escritorio, se proyecta en unos largos y polvorientos pergaminos que tienen las orillas carcomidas por el tiempo y las polillas, es algo deprimente que la historia de tan loable organización este en ese estado.

El hombre se frota la nuca en señal de cansancio, lleva al menos doce horas en ese recóndito lugar, en ese cuarto olvidado del cuartel general de los cazadores de vampiros. Tiene que pensar en una abreviación, por que eso del "cuartel general….bla, bla", como que no.

Se frota los ojos una última vez antes de analizar los pergaminos que están diseminados por el escritorio, son las cronologías de las familias de cazadores mas renombradas del mundo, algunas ya se han extinguido, en otras las generaciones actuales no quieren saber nada del asunto. En su mayoría las familias de cazadores son muggles, y de entre ellas sobresale una familia, una única familia que desde antes de la edad media ha combatido a esos seres, la familia Evans. El joven bibliotecario pasa la yema de su dedo índice por las ramificaciones de ese árbol familiar, puede ver por aquí y por allá algún nombre mágico y también se da cuenta que en cada generación el numero de los descendientes disminuye, pero nunca se extingue, siempre queda alguno que pasa el legado a la siguiente generación, el dedo del joven se detiene justo al final, en dos nombres femeninos, Petunia y Lily.

A la primera nunca la ha visto, se dice por ahí, que ella después de la muerte de sus padres, decidió dejar a un lado ese mundo. Pero conoce a la segunda, la ha visto muchas veces y hablado con ella una pocas. A pesar de que Alfred Collins, solo lleva un año en la asociación de cazadores de vampiros, se ha dado cuenta que esa chica es especial, por que además de pertenecer a la familia mas renombrada en esa asociación, también es una bruja bastante talentosa. Alfred sabe que en la actualidad hay muy pocos cazadores que tienen esa cualidad, la de ser magos y brujas, solo hay otras cinco personas mas que reúnen esas cualidades. Cuatro son miembros de las otras honorables familias, están Frank Longbottom, su joven esposa Alice, también esta Edgar Bones, y Marlene McKinnons. Pero el ultimo de ellos no pertenece a ninguna familia de renombre de hecho Severus Snape entro a la asociación gracias a la recomendación de un viejo buen amigo del jefe.

De él, Alfred Collins no sabe mucho, solo que es el cazador mas agresivo y fuerte que tiene la asociación en la actualidad, pero la verdad es que es tétrico, lo vea por donde lo vea, es todo lo contrario a Lily Evans, por que ella lo que emana es amabilidad.

Después de una larga hora, por fin ha podido catalogar esos pergaminos, por fin los ha podido colocar en el estanque que les corresponde. Apaga la lámpara que esta en el escritorio, toma su abrigo que esta acomodado en el respaldo de su silla, mientras piensan en que lugar será mejor para cenar, unos toques a la puerta lo sobresalta un poco.

-Adelante- dice con voz cansada evitando soltar un bostezo.

La puerta se abre con lentitud, en el umbral de la puerta esta una mujer joven, con la respiración entrecortada y una nota en la mano.

-¿Qué pasa, Rose?-

-Hay que convocarlos a todos, él ha regresado-

El sueño y el hambre de Alfred Collins se han desvanecido con la rapidez con la que el miedo se ha apoderado del estomago de Alfred Collins.

-o-o-

*La luz de la luna invernal se estrella en el amplio ventanal de una antigua mansión, que esta en completo silencio. Una pálida y delgada mano masculina se desliza con lentitud por el cristal de ese amplio ventanal, es como si el joven hombre quisiera tocar solo con la punta de sus dedos esa luz lunar. Hace poco menos de treshorasque ha regresado a esa casa, a la casa de su niñez. El hombre mira su propio reflejo en ese sucio cristal, por encima de unas gafas redondas, unas gafas que le dan un toque de tierna inocencia a su rostro por demás atractivo. Una sonrisa atraviesa su rostro cuando por el cristal observa llegar a su mejor amigo**con dos sendas copas llenas de sangre,*la cena.

-Las reservas están casi agotadas, pronto tendremos que salir a conseguir mas "alimento"- el recién llegado es un hombre alto, delgado, de cabello negro brillante, de ojos grises que relampaguean como la plata al sol, y un rostro indecentemente atractivo.

-Eso es lógico,Sirius, esta casa ha estado vacía casi por un año- dice el hombre que ya esta de espaldas a la ventana.

-Lo se, lo se, ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que estuvimos en Londres- Sirius da unos cuantos pasos masy le ofrece una copa llena de ese vitalliquido rojo a su interlocutor.- El sabor no es muy bueno James-

El aludido toma la copa. La olisquea un poco.

-Eso parece, pero será suficiente por ahora- levanta la copa en señal de "salud", y después le da un largo sorbo.- el viaje fue mas agotador de lo que pensé- dice James, al tiempo que baja la copa.

Sirius quien ya le dio dos sorbos a la suya, se coloca junto a su amigo, pero mirando hacia los jardines nevados.

-Si no fuera por que tú**me lo pediste y por que él nos llamo, jamás hubiera regresado a esta ciudad-

-Lo se, Y por eso te estoy muy agradecido, por que si túte hubieras negado, yo hubiera encontrado una excusa, y tampoco hubiera regresado- otro largo sorboy la copa queda totalmente vacía.

-Bueno ya estamos aquí, ahora hay que pensar en lo que vamos hacer, además también hay que cuidarnos las espaldas, ya sabes por esa bola de cazadores-

Sirius se aleja de la ventana y se deja caer en una butaca forrada de terciopelo negro, deja su copa medio vacía en la mesita de a lado.

-Y hablando de esos, ¿crees que tu cazadora seguirá viva?-

James sonríe al mismo tiempo en que coloca la copa en el alfeizar de la ventana.

-No lo se, tal vez si, tal vez no, después de todo su vida no ha de ser nada sencilla. Además ella, no es mi cazadora-

-Esta bien como tu quieras- Sirius descruza las piernas; se encorva un poco para apoyar sus antebrazos en las piernas, mira a su amigo- ¿Tú por que crees que nos ha llamado?-

James no contesta enseguida, mira los ojos de su amigo, puede ver la duda en ellos, la incertidumbre y una especie de rabia mal disimulada. Sopesa unos momentos mas su respuesta, es cierto que él tiene ciertas sospechas, pero también ciertas esperanzas.

-Puede haber muchas razones, tal vez por fin haya encontrado las pruebas de mi inocencia, o quizás ya sepa algo de ese que esta creando tantos vampiros, aunque también puede ser que por fin haya una oportunidad para la convivencia entre vampiros y humanos-

-Tienes mucha razón, puede haber muchas razones- Sirius se incorpora de nuevo para después dejarse caer de nuevo en el respaldo de la butaca- Sabes he estado pensando en algo- suelta un pequeño suspiro antes de continuar- Como tú bien sabes, solo un vampiro sangre pura, puede crear a otro vampiro, y en este vasto pais solo hay cuatro clanes de vampiros sangre pura- Sirius se pone de pie y se acerca de nueva cuenta a su amigo, que sigue cada uno de sus gestos y de sus pasos, llega hasta su lado y como lo hiciera antes, habla mirando hacia los jardines- Esta el clan Malfoy, esta el clan Black, que es el mas numeroso, esta el clan Potter, del cual tú eres el ultimo, y también esta el clan de "él", sabiendo eso, se reducen los sospechosos, ¿no crees?-

James Potter se queda en silencio mirando el perfil pálido de su amigo, que se ve aun más pálido con la luz de la luna. Eso es muy cierto. Solo un sangre pura tiene el 100% de probabilidad de convertir a un humano en vampiro, ya que si estos muerden a otro humano nada garantiza su conversión. Entonces a eso se reduce el inconmensurable aumento en la población vampírica del país, a que un sangre pura esta detrás de todo eso. Claro que sospechar eso aumenta enormemente las posibilidades de encontrar al culpable, aunque no por eso será más fácil. Lo único seguro es que el clan Potter es totalmente inocente, porque él no ha convertido a ningún humano en vampiro, ahora bien, un Black también es inocente, Sirius tampoco seria capaz de hacer eso, pero su clan es otro cantar además de que es el mas numeroso, los Malfoy son capaces de hacerlo solo para tener servidumbre y carne de cañón y es que alguna vez estallara de forma mas abierta la guerra contra los cazadores de vampiros, pero el ultimo clan, hace siglos que no se sabe de algún descendiente de ese clan, el mas misterioso, sanguinario y el mas poderoso de los cuatro, el ultimo vivió hace 100 años y su nombre .Era Vlad.

-Imposible Sirius, nadie de ese clan esta vivo, nadie, mi propio bisabuelo peleo con el último-

-Yo no dije que el culpable sea de ese clan, solo nombre los cuatro clanes de vampiros sangre pura-

James se quita las gafas y se frota el puente de la nariz.

-Busca a Peter y a Remus, necesitaremos su ayuda-

-Lo hare-

-o-o-

Nadie que haya comido en el cafetería "Little kitty", que esta en el centro de Londres puede negar que el pastel de manzana es el mas delicioso de la capital inglesa. Y da la casualidad que esa cafetería es la favorita de Lily, y es ahí donde ha arrastrado a Severus para cenar.

-Estas seguro que solo tomaras un café-

-Si, no me apetece nada más-

-Como quieras-Lily por su parte, tiene una enorme hamburguesa de tres pisos, una botella de refresco, una dotación de papas fritas y una rebanada inmensa de pastel de manzana.

Lily esta tan entretenida en su cena, que no se percata que la puerta del establecimiento ha sido abierta, de seguro es otro cliente hambriento que busca las delicias de la casa. Pero el sonido que provoco Severus al dejar su taza sobre la mesa hace que Lily levante la mirada y la centre en un hombre joven de cabello castaño y ojos color trigo, que los mira con cara de funeral, es Edgar Bones, quien fue encomendado en buscarlos y darles el aviso.

-buenas noches, Edgar no quieres tomar algo- Lily siempre tan educada.

-No hay tiempo para eso- Edgar siempre tan directo.

-¿Qué pasa?- Severus siempre tan suspicaz.

-El vampiro James Potter ha regresado-

Por primera vez en un año, el tatuaje que Lily tiene en el dorso de la mano izquierda, emite un calor que inunda todo el cuerpo de la chica, un calor que solo ha sentido una vez, hace un año….