Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Diario de un vampiro · de

Diario de un vampiro — capítulo 11

Día 11 Alucinar *Día 11: Alucinar Te deseo tanto que ya no puedo verme. Sólo pienso en ti, y pienso en todo lo que podría ver y oír, estando a tu lado. Sonríes y te miro, danzando alrededor de mí y de mi cama. No sé ya, si distingo entre la realidad y la fantasía. Pero si mi fantasía es acariciarte, tocar esos hermosos y redondeados senos, acariciar tus piernas, tu rostro... ¡No me permitas vivir en la realidad!*Se había quedado dormido, atado a su cama. Había intentado por todos los motivos, de safarce de sí mismo. Pero no lo había logrado y, allí permanecería, hasta perderle el gusto al sabor de su sangre.

Aún podía recordarla. Dulce, fresca y por sobretodas las cosas, hermoso el cuerpo que la portaba. Suspirando, abría los ojos y ladeaba la cabeza para, vislumbrar el sol que emergía una vez más desde lo más alto.

  • Sigo aquí. No fui a buscarte.

No se atrevía a desatarse. Con un suspiro, miraba a su alrededor y trataba de evitar verla en sus sueños. De verla sonreírle y llamarle. No debía. Aquel vestido blanco, aquel vestido rojo escarlata. Estaba allí en su cama, llamándolo, jugueteando con su ropa interior. No, sólo alucinaba.

  • Profesor Snape- escuchó y alzó la cabeza. ¿Sería ella o era una vana ilusión?- ¿Profesor Snape, qué hace atado allí?

*Era ella. -*Por favor, vete...- suspiraba, intentando no mirarla. Rogando que las ataduras fueran tan fuertes, como sus convicciones de no atacarla.

  • Estoy preocupada por usted- dijo, acercándose.

  • No debes temer, estaré bien- mintió. Siempre mentía.

  • No- confesó ella tocando las cintas, tocando las ataduras en su corazón. Ese roce, quemaba de una forma indefinidamente dolorosa.

Y estaba allí, atada en una mano, a la del hombre. La besaba, como ardía el sol sobre su piel. Ella estaba allí, sin entenderlo, sin hacer otra cosa más, que dejarse besar. Las cintas que los ataban. La cinta que lo ataba a ella.