Diario de un vampiro — capítulo 14
Pintura
*Día 14: Pintura Te miro y te idealizo. Mis manos tocas y me haces plasmar, tu cuerpo en toda superficie plana. Dibujos de ti, he esparcido por todo mi ser, por todo mi despacho. Es allí, donde tienes tu santuario, donde eres mía...Te dibujo siendo mía, así te conceptualizo y en las más opacas pinturas, ya que nada te merece, te dibujo.*Hermione caminó hacia el despacho, ayudando a Snape a sostenerse. Sabía que sería vampiro muy pronto, pero esperaba que no la mordiera. ¿Y si, cada vez era más difícil de controlar? Suspirando, lo dejó en la cama y Snape, pareció relajarse poco a poco. Estando tan débil, sólo dormía.
- Bien, ahora harás algo útil- se dijo ella, pero Severus se levantaba una vez más. Ya lo sabía, deseaba su sangre y haría todo para conseguirla- ¡Profesor Snape, no se me acerque!- chillo ella, mirándole con miedo.
Hermione continuó retrocediento, hasta que se cayó al suelo. Al caerse, una pequeña trampilla en el armario de Snape, se desprendió y algunas cosas cayeron. Eran pinturas y todas ellas, se parecían a ella.
- ¿Qué significa esto?- no tuvo tiempo de contestar, Severus, estaba en la cama otra vez. Hermione aprovechó el tiempo para respirar y tratar de serenarse. El profesor parecía, estar ¿obsesionado con ella?
Le contempló mientras, tenía una mano en la cabeza y respiraba con agite. Necesitaba alimentarse y ella, necesitaba darle algo con ese propósito. Se inclinó frente a él en la cama. Pegó un brinco, cuando el hombre abría los ojos.
-
Granger...- le dijo, pero no continuó con su mensaje.
-
¿Profesor?
-
Granger... quédese esta noche...
-
¡Será peligroso para mi!- estalló ella, pero Snape estaba entretenido en su cabello y su mano en el, acariciándoselo.
-
No te morderé, lo prometo- le dijo y ella, no sabía qué decir al respecto. Aceptó quedarse.
Estaba en su cama, mientras el profesor dormía como podía. En una instancia, se acercó a ella y le abrazó. Ella, tenía miedo de que sucediera algo, pero sólo sucedió una sensación satisfactoria. Era como si estuviera protegida.
- Buenas noches, le susurró ella aunque sabía que estaba dormido.