Diario de un vampiro — capítulo 15
Caricias
*Día 15: Caricias Te tengo bajo mis brazos y sólo puedo pensar en acariciarte. El cabello que suavemente ondea. Es tu frescura lo que me hace desearte, me hace desear tocarte con mis heridas manos. Hacerte mía, de la forma más suave y lenta que pueda. Gemidos de placer, manos que recorrerán cada centímetro de tu piel. Delicadas caricias...*Severus, estaba aferrado a ella. Dormir a su lado, era la única forma de mantenerse a raya. Suplantar un deseo con otro. Hermione, se había queddo dormida muy pronto. Con una sonrisa suave, ella se despertaría luego. El profesor, seguía aferrado a ella y dormía calmadamente. No la había mordido, como mencionó. Era feliz, en cierta forma.
Ya estaba despierta, pero una caricia en su rostro, le hizo girarse para mirar. El profesor Snape se despertaba y le miraba con una sonrisa a medias. Ella suspirando, intentó hablar, pero el hombre colocaba un dedo en sus labios. Dedo, que descendía desde sus labios hacia su piel restante, que podía ver fuera de las sábanas.
-
¿Se siente bien, señor?
-
Me siento bien- le dijo, ensimismado- gracias, Granger...
-
¿Por qué?
-
Por quedarse a mi lado. Por salvarme de mi mismo. No sé cómo lo hace, pero...- dijo y cerró los ojos. Ella se alarmó, inmediatamente.
-
¿Profesor?
-
Me gustaría pedirle algo, muy importante. Algo que, podría salvarme de mí mismo.
-
¡Sólo pídamelo!- le dijo ella, esperando ayudarle. Severus volvió a abrir los ojos y le miró con un suspiro suave.
-
Deme un beso- le dijo y ella le miró sin entender. No insistió en su argumento. Sabía, que pedía demasiado. La liberó y se dispuso a levantarse, cuando Hermione colocaba su mano sobre uno de los brazos de Snape. Le miró sin entender. Ella con una sonrisa suave, le llamó con un dedo. El hombre se acercó y ella, plasmó un beso en sus labios.
-
Pedido concedido- dijo ella- espero que eso le sirva para algo.
-
Sirve y mucho... suspiró él, levantándose.