Diario de un vampiro — capítulo 20
Orígenes
Día 20: orígenes
Estás sudando, estás bajo mi carne y tienes un gusto increíble. Tu nívea piel, es deliciosa. Brilla en la oscuridad de mi cuerpo y no puedo evitarlo. Mis labios te reclaman, sin ti, se calcinan. La luz está próxima a aparecer ante nuestros ojos. No importa qué tanto queme, no sentiré gracias a tus dulces manos. ¡Oh hermosa diosa! ¡Te amo tanto, que por ti me convertiría en arena y polvo! Sostenme que la luz emerge.
Alguien, sostenía a un hombre por el cuello y sus enormes uñas, razgaban la pared tras aquel cuello. Dos brillantes ojos azules, sobrenaturales, le miraban con nerviosismo.- ¡Por favor, Alexander, no me hagas esto!- chillaba, pero el otro hombre, de cabellos negros, le aprisionaba más hacia la pared.
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No me llames, de esa forma...- le recriminaba una sedosa voz, con una sonrisa. Sus ojos blancos, le miraban con felicidad y una sonrisa, danzaba en sus labios- Ya no soy Alexander...
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¡Te diré todo lo que quieras! ¡Te daré todo lo que quieras! - ¿Quién me hizo esto? ¿Quién me convirtió?- aprisionó su pequeño y frágil cuello. El hombre chilló de dolor y el segundo, miraba sus largas uñas con una sonrisa sarcástica.
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¡Tú sabes quién te convirtió en lo que eres...! ¡El que te convirtió... fue tu hermano! Kariel quería que te convirtieras. Ya sabes, Kariel el líder del clan vampírico...
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¡Mientes, yo no tengo ningún hermano!
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Sí lo tienes. Sí lo tienes... Severus Snape...
Severus Snape, soltaba aquel hombre que resbaló aparatosamente en la pared y le miró con preocupación. Severus, permaneció mirando a la misma y luego, bajó la cabeza hacia el hombre que estaba agazapado en el suelo. Lo tomó por las solapas de la camisa y le miró nuevamente con rabia.
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¿Qué quiere mi hermano? ¡Dímelo!
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Tú sabes, lo que quiere tu hermano. Eso, lo recuerdas muy bien. Él quiere tenerla también, pero no podrás quitársela. No puedes pelear contra tu hermano, contra un vampiro como tú.
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¡Silencio!- rugió Snape y lo arrojó varios metros- ¡Si mi hermano quiere morir, él morirá entonces de la forma más placentera posible! ¡bajo mis malditas manos!
Lucius, estaba parado en las verjas de Hogwarts. Esperaba por Snape, y el sol comenzaría a aparecer muy pronto. Mientras meditaba, un cúmulo de sombras se arremolinaba frente a él. Severus Snape emergía de aquellas sombras, con los labios llenos de sangre. Pasó junto a él y comenzó a caminar.
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¿Qué sucede? ¿Por qué traes esa cara?
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Ahora no quiero hablar...- dijo y ladeó la cabeza para mirar- ¿Alguien ha venido contigo?
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No... ¿Por qué?
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Por que huelo a...- dijo, pero no continuó su oración, una criatura emergía de la nada en el bosque prohibido y se abalanzaba sobre Snape. Con una patada, aquel hombre había apartado de sí, a un lobo salvaje. De todas formas, le había arrañado la túnica en la parte delantera.
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¿Qué querrá?
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Huelen la sangre y tienen apetito. No somos tan distintos...
Severus regresó al castillo, bajo la inocente forma del profesor Snape. Lucius, charló un tiempo con Draco y luego desapareció de aquel lugar. En realidad, ambos estaban buscando la misma forma. La forma de hacer pagar, a quién les había mordido en el pasado. Pero él, no podía recordar casi nada. Mientras caminaba, sintió el dolor de sus heridas, sobreponerse a sus deseos de seguir adelante. Se detuvo en su despacho y se sentó. Se abrió la camisa o más bien, terminó de razgarla. Sí, eso dejaría marcas, qué terrible.
Mientras estaba curándose la herida, Hermione Granger llamaba a su despacho. Severus alzó la cabeza y preguntó por el visitante. Hermione esbozó una sonrisa y lentamente, abrió la puerta. Le observó, con la camisa a medio cerrar y herido. De un momento a otro, se preocupó y se acercó. Acarició los cortes. Severus suspiró, con dolor.
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Un hombre lobo, hace esto- le miró con preocupación- ¿Qué te sucedió Severus? ¿Por qué peleaste? ¡Oh no, estás muy débil para pelear!
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No he peleado. Me emboscaron- dijo ¿Qué importaba si le contaba un poco?- Realmente no entiendo qué sucede, pero trato de encontrar, a quién me convirtió en esto que soy.
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Dices, en vampiro...
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Sí. Hay un líder de ese clan de vampiros. Kariel es el vampiro más viejo que se conoce en el mundo mágico.
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Sí, he leído sobre él... Es legendario.
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Dicen, que él me mandó a convertir.