Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Diario de un vampiro · de

Diario de un vampiro — capítulo 4

Día 4 Insoportable *Día 4: Insoportable Te deseo tanto, que juro que de desesperación muero. Te miro y te miro. Sueño contigo, corriendo libre, huyendo de mí y sonriente. Aquel enorme bosque, aquella hermosa bahía. Aquellas hermosas cortinas, que en la cama caes y esperas por mí. Sonriente, con tus dedos me llamas. Estoy en aquella blanca epifanía, mirándote y tus cabellos acariciándote. Insoportable es la espera, por que mía no eres. Insoportable es la demora, que el tiempo da en hacer de mí, tu santuario. Insoportable es el hecho, que mi amor, no sea tuyo. Que mi amor sea de la noche, que seas tú, de otro.*Severus ladeaba la cabeza y miraba, la luz del sol. Entre sus sábanas, observaba la molesta luz del día y sabía, que tendría que soportarla una vez más. Insoportable, era el dolor que sentía cuando ante sus ojos, brillaba esa luz.

Sentándose, recordaba que tenía que impartir pociones, al grupo de la srta. Weasley. Estaba exhausto y deseaba tanto, hacer otras cosas. Por ejemplo, frustrar sus intentos de servirse de los jóvenes. Inclusive, de aquella dulce jovencita que a su cama de alguna forma, se había ido a dormir.

Al entrar en el comedor, ella estaba allí. Estaba leyendo un libro y Ronald Weasley, se lo quitaba con una mueca de tedio. Ella sonreía, encogiéndose de hombros y proseguía con su desayuno. Como le encantaba, que fuera tan metódica.

  • Oye Hermione, ¿iremos a Hogsmade mañana?

  • Sí, pero por ahora...- ella se mordía el labio con cierta incomodidad- me gustaría saber, cómo se encuentra el profesor Snape.

Severus, alzó la cabeza para mirarla, cuando hablaba de él. Ron, le observaba con curiosidad y negaba con la cabeza.

  • ¿Para qué, quieres saber eso?

  • Ayer, estaba tan enfermo. Supongo que, curiosidad...

  • Tu curiosidad, es muy extraña- le confesó Ronald y negó otra vez con la cabeza- Está bien, te acompañaré, si eso quieres.

Hermione, asentía mientras Ron se levantaba para acompañarla. Le incomodaba tanto verla, con alguien que la desmerecía. Con alguien, tan insoportable como lo era Weasley. Con una sonrisa, ella caminaba hacia él. Era hora de fingir, que todo estaba en orden.

  • Profesor Snape. Veo, que se siente mejor.

  • Sí, y no ve mal- le dijo él, gruñiendo con las palabras.

  • Pero, sigue estando pálido- le dijo ella- debería descansar.

La observó irse y juró, que no entendía, por qué se preocuapaba por él. Suspirando, esbozó una sonrisa y comenzó a caminar, detrás de ambos jóvenes. Mismo destino, el que necesitaran tomar la misma vía.

  • ¿Qué diablos te dio, por preguntarle eso?- preguntó Ron.

  • Me preocupé- le confesó Hermione- Se le veía tan débil que...

  • Te dio sentimentalismo P.E.D.D.O

  • No es cierto. Es que, se le veía tan deprimido, solitario.

  • Así siempre está- le confesó Ron, meditándolo- ¿Qué diferencia hay?

  • No lo sé, pero quise hacerle compañía. Está actuando muy extraño- confesó ella con un suspiro y luego, doblaban una esquina.

Severus juró, que mientras tuviera vida, sus colmillos no se cernirían sobre el eprfecto y blanco cuello de Hermione Granger.