Diario de un vampiro — capítulo 9
Día 9 Es un pecado *Día 9: Es un pecado Tu sangre he de probar pronto, de ti me he de enamorar de la más viciosa forma. Mi amor, eres mi pequeña. Yo de ti, haré mi cuerpo, mis labios. Dulce tu corazón, que a él, he ido a descansar. Dulces tus labios, que mis sueños cobijan y mis más profundos deseos, haces brillar. ¡Mi dulce amor! ¡Dulce es tu sangre, que corre por tu joven y descubierto pecho! Eres un pecado, mi pecado.*Despertó ella, tiempo después y se inclinó para mirar su mano. Severus seguía sosteniéndosela y estaba dormido en aquella cama. No le había hecho algo más, que besarla. Había sido un beso corto y luego, se quedaba dormido. Era un vampiro.
Trató de moverse, pero de todas formas, su intención lo despertaba. Cansinamente, enfocaba la mirada en ella y en su mano. Sus ojos, ya sabían, hacia donde mirar.
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Granger...- susurró, pero Hermione no quiso esperar, a las conclusiones. Tenía que saberlo ya- ¿Qué hizo?
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¿Se siente.... "bien"?
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¿Me dio, de beber, de su sangre?- preguntó. Parecía preocupado por ello. Hermione, asintió en silencio- ¿Por qué lo hiciste?
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Estaba por morir...
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No...- dijo, pero se detuvo, cuando un pensamiento atacó su mente- ¡Bebí de tu sangre!
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Le di, sólo un poco. Me corté la mano, mire...
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¡No, no me la enseñes!- dijo, cerrando los ojos- ¡Esa, ha sido la peor decisión, que ha tomado!- se quejó Snape y Hermione, no entendía el mensaje.
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¿Por qué?- dijo y un escalosfrío la recorrió, cuando Snape trazaba con su dedo, la cortada en su palma derecha.
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Me podría obsesionar con usted y luego...- dijo con pesar- Granger, perdóneme. No quiero hacerle daño. Su sangre...
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Querrá morderme- dijo ella- Los vampiros, regresarán por más. Lo leí hace poco. Usted, intentará morderme o incluso, conquistarme. ¿Para eso, me besó?
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¿Te besé?- preguntó Severus, sin tener idea de algo. Hermione, asintió en silencio. Bien, era una forma de actuar distinta.
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Me deseaba, lo pude sentir en su respiración y en su piel.