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Historia 38176 — capítulo 7
La primera semana de clases estaba por terminar, ya era jueves, pero aún faltaban clases nuevas por cursar pues aún les faltaba adivinación, cosa que Stephanie no quería ni escuchar pues durante las vacaciones Draco y su hermano le habían dado una rápida reseña de cómo serían sus clases.
El día estaba igual de húmedo y aburrido que los demás, Stephanie estaba sentada sobre su cama sujetando la carta de Hogwarts que le había llegado esa mañana. Una larga lista de útiles relucía en la primera hoja mientras que la segunda contenía su horario y unos que otros avisos.
Después de un largo suspiro al recordar que iría al siguiente día al callejón diagón, se levantó, salió de su cuarto y bajo las escaleras para salir de la casa.
-A ver tu lista- dijo Michael en cuanto la muchacha salía de la casa.
-Hey- protestó pero sin resultado alguno.
-Uuu, pociones, este año será difícil, ya luego te acostumbraras.
-¿Tan malo es?
-Solo hay mucha tarea inútil- contestó Draco recargándose sobre la chica, quien se tensó y se sonrojó.
-Mira, cuidado de criaturas mágicas, eso sí que es malo.
-¿Por qué?
-Hay toda clase de bichos raros…-contestó el rubio con asco.
-Más de uno me mordió, picó o quemó- dijo Michael viendo su mano.
-Esto sí que es genial, ahora si tendrás adivinación- dijo el castaño con una gran sonrisa.
-¿Por qué sonríes?- quiso saber Stephanie.
-Espera a conocer a la maestra, está loca.
-Sus visiones siempre son trágicas o de mal augurio- agregó Draco viendo la incredulidad de la chica.
-El primer año que yo tuve esa materia le dijo a Terry que algo malo le pasaría, ella se espantó demasiado, ya no quería salir de su habitación- dijo Michael.
-¿Entonces para pasar su materia debo de decir que veo cosas malas?
-Mientras más dramáticas mejor- dijo el rubio sonriéndole.
-Enserio, no quiero entrar a esa clase- dijo Stephanie a Gretel y Meredid.
-¡Oh vamos! ¿Qué puede salir mal?
-No entraré.
-Camina niña- dijo la pelirroja empujándola para que subiera las escaleras que la llevarían al salón.
En cuanto llegaron Stephanie sintió la extraña necesidad de salir corriendo, y sus sentimientos se hicieron más grandes en cuanto la maestra estuvo frente a ellos.
-Realmente tengo que irme de aquí.
-¿Quieres reprobar por una tontería?
-No, pero tampoco quiero estar cerca de esa mujer.
En cuanto comenzaron con la primera actividad la chica ya no podía más estaba a punto de correr lo más rápido posible fuera del salón cuando la maestra se acercó a su mesa y le pidió a Meredid que leyera la manó de Gretel.
-Su vida será larga y feliz, no veo que tenga problemas, solo se ve una pequeña parte oscura en su vida pero creo que será un día o inclusive menos, en cuanto a su vida amorosa, bueno, parece que no será muy buena, pero luego subirá bastante, algo bueno le pasara y la hará feliz, tu trabajo no será el mejor, pero estarás conforme con él y… tendrás dos hijos, tambien puedo ver que aprecias la vida y quien eres, te agradan las personas que te rodean y eres positiva, no veo nada malo solo se nota que eres un poco obsesiva ero creo que bastante normal- dijo la güera sin si quiera titubear.
La pelirroja y la morena quedaron sorprendidas de la habilidad de la chica, pero la felicidad de Stephanie hacia su amiga terminó cuando la profesora tomó su mano y la miro con detenimiento.
-Querida… serás completamente infeliz, la base de tus problemas se aproxima, un largo camino de oscuridad se aproxima y no puedes detenerlo, nada hará que tu destino cambie, toda tu vida está sumergida en una gran oscuridad- dijo la maestra y se fue de la mesa como si simplemente hubiera saludad a las niñas.
Stephanie perdió lo poco de color que tenía y sus ojos se llenaron de lágrimas, pero no dejo que saliera ninguna, no quería que la gente se diera cuenta de que le preocupaba lo que una loca le dijera.
-Eres buena para la adivinación Meredid- dijo Gretel mientras las tres comían.
Draco entró al comedor y se percató de que Stephanie estaba mal en cuanto la vio.
-Hola- dijo sentándose junto con la morena.
Ella intentó sonreír pero pareció más una mueca.
-¿estás bien?
-Sí.
-No, se que algo te pasa.
Ella lo miró con los ojos llenos de lágrimas y puso su cabeza contra el pecho del chico, intentaba no llorar, pero era casi imposible.
Los dos se levantaron y salieron del comedor con un montón de personas que los seguían con la mirada.
Subieron hasta la torre de astronomía, lugar que siempre estaba vacío y podían hablar sin interrupciones.
Se dejaron caer en el suelo, Draco paso su brazo alrededor de los hombros de la chica y está rompió a llorar fuertemente.
-Qué pasa, has estado muy rara últimamente- dijoDraco.
-Es que… yo… la marca… adivinación…- dijo la chica sollozando fuertemente.
-¿Qué?
-¡Todo es su culpa!- gritó repentinamente.
-¿Culpa de quien?
La niña levantó la manga de su túnica y dejo que su amigo viera la marca tenebrosa, el no es asombró, estaba acostumbrado a eso, pero había algo raro en ella que no encontraba.
-Está mucho más visible no crees- dijo la niña aún llorando.
El chico sabía lo que eso significaba y apretó a la chica un poco más contra él.
-Y lo que dijo Trelawney… todo indica...- la chica le contó lo mismo que le había dicho a us hermano y Draco no interrumpió ni una vez, solo se limitaba a limpiar las lágrimas de la niña de vez en cuando y a apretarla un poco más cuando era necesario.
-Yo se que todo va a estar bien, y si no, bueno siempre tendrás apersonas que te harán sonreír, yo soy una de ellas- dijo el chico abrazando a la niña fuertemente, así se quedaron mucho tiempo o al menso eso le pareció a Stephanie, pero no le importo, se sentía bien estar así con él.