Tituladas 16.2% · 32,298 de 199,415 descubiertas
Rescatado 61.5% · 57,949 de 94,296 páginas identificadas · 57,939/58,568 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 38379 · de

Historia 38379 — capítulo 10

Hermione correteaba por el salón como una posesa, saltaba y sonreía como una tonta; deseaba salir de aquella casa aunque solo fuera un rato, incluso aunque fuera con Draco.

-!Venga ve a vestirte¡- le ordenó contento el rubio.

-!Somos libres¡- la castaña canturreaba esa frase y la bailaba dando saltos; el rubio la miraba perplejo.

-Esta es una clara causa de que la gente se avergüenza al verse contigo-

La castaña lo miró ceñudo pero le dio un beso en la mejilla; el rubio cambió de el color blanco a el rojo y se separó de su hermanastra.

-No me seas cursi ¿eh Granger?- salió de la casa para esperarla fuera con la escoba.

Hermione corrió a vestirse y unos instantes después salió de la casa vestida y preparada para volar; montó detrás de su hermanastro y se demoró en cogerle la cintura. Era un acto que le avergonzaba un poco, pero temía más las alturas y prefirió hacerlo.

Le indicó el camino a seguir hasta la casa de sus amigos y al cabo de unos minutos llegaron a la puerta de la Madriguera, lucía con las luces apagadas; La familia Weasley yacía durmiendo.

-Llegamos tarde- susurró el rubio- vayámonos.

-No, espera, Ginny tiene el sueño ligero.

Se acercó a una ventana y empezó a tirar piedras pequeñitas para que golpearan el cristal; un foco de luz se clareó por la ventana y la pelirroja salió restregando sus ojos.

-¿Mione?- preguntó extrañada-¿Que pasa? Mira que hora es...-

-Lo siento- se disculpó- pero quería hablar contigo.

-Esta bien, pasa, enseguida te abro la puerta-

-Pero es que- miró hacia atrás- vengo con Draco.

-¿!Que¡?- exclamó y suspiro- esta bien, ya bajo yo.

La castaña esperaba fuera cerca de su hermanastro que no dejaba de mirar la hora, no sabía cuando volverían los padres de ambos.

-¿Y porque no puedo pasar yo dentro?- le preguntó enfadado Draco.

-Draco, tu mejor amigo Ronald duerme y quizás no le haga gracia verte en su cocina- bromeó con el ceño fruncido- pero no por nada ¿eh? Solo que quizás no tenga ganas de jugar al Quiddicht.

-Muy graciosa Granger-

No volvieron a dirigirse la palabra hasta que salió Ginny; Draco le dio a entender a Granger que tenía minutos escasos porque debían volver antes de que los pillaran fuera, este se alejó para no oír a las muchachas.

-¿Que pasa?- preguntó Ginny.

-Quería verte, me fui de la fiesta sin decirte nada- se disculpó la castaña.

-!Vaya tontería¡ Te castigaron ¿verdad?- la castaña afirmaba y titubeaba en sus respuesta- Mione, hay algo más, algo que as querido venir a contarme, !Suéltalo¡.

-!Baja la voz¡- le agarró el brazo a su amiga y se alejó más- resulta que el día de la fiesta, yo bebí de más gracias a tus copas- Ginny sonrió un poco asustada- y cuando llegamos, no se que pasó pero al cabo de un rato, le bese- las palabras ''le besé'' salieron flojas y cortantes de los labios de Hermione.

-¿Qué?- preguntaba su amiga que no le había escuchado- sacate el chicle de la boca Hermione.

-!Que le besé¡- elevó un poco la voz y giró la cabeza a el rubio temiendo que le hubiera escuchado.

-¿!A Draco¡?- esta vez el rubio si le había escuchado, esa Weasley había dicho su nombre- ¿Pero como?, ¿A vuelto a pasar?, ¿Te gustó?.

-¿Que? No claro que no- contestó rápidamente y entrecortada.

-Si si te gusto- su amiga reía y le intentaba fastidiar un poco; solo quería saber la verdad- cuidado hay viene.

Las muchachas se callaron por la presencia de el rubio que se paró delante de ambas pidiéndole a Granger que se marcharan.

-Mione, nosotros nos vamos mañana de vacaciones y no volvemos hasta el curso- le informó un poco triste Ginny-

-No pasa nada- Hermione abrazó a su amiga y un segundo más tarde Draco le estirazaba para volver a la escoba.

Cuando ambas amigas estaban separadas, Hermione le mandaba sonrisas y despedidas a su mejor amiga.

-!Cuando volvamos tenemos una conversación pendiente¡- Ginny se refirió a aquel beso de su amiga, ¿Como había sido capaz?.

Draco seguía estirazando de su ''hermanastra'' hasta llevarla a la escoba. Ginny se había metido de nuevo a la Madriguera y a escondidas se apoyó en una ventana para observar a su amiga con el rubio; ¿habría algo bonito entre ellos?.

-!Pudiste dejarme un rato más¡- reprochó.

-!Ah claro¡ y cuando llegue Severus a casa le llamamos para que venga a tomarse algo con los Weasley- dijo irónico.

-!Imbécil¡- collejeó a el rubio.

-!Dejar de golpearme la cabeza que estoy estudiando¡- bromeó.

-Muchas gracias Draco- le miraba realmente satisfecha con su actitud.

-Sin mariconadas ¿Eh Granger?; anda sube.

El rubio ya estaba subido en su escoba esperando que la castaña hiciera lo mismo; ella sonrió y subió con él.

Agarraba la cintura de el joven mientras dejaba que el aire le diera en la cara; hacía una noche de verano tan agradable.

Pronto llegaría la hora de volver a las clases y sabía que sería un año difícil, a la primera semana de seguro que todos sabían que ambos eran una especie de familia; estarían expuestos a las risas de todos y eso Draco lo llevaba fatal, lo pagaría con ella tantas veces como pudiera.

El trayecto acababa, Draco descendía antes de llegar a casa, había visto a alguien por allí cerca y al parecer era conocido.

-Es Goyle, estate aquí quietecita- le pidió.

Se acercó a el banco en el que estaba su amigo sentando con algún muchacho y muchacha más.

-!Que pasa Goyle¡- le tendió su mano

-!Draco¡- su amigo le dio un abrazo amigable- mira esta es mi chica Selena- le presentó a una muchacha morena que andaba en el grupo.

-Pero Goyle- estiró de su amigo hasta donde no pudieron oírles; excepto Hermione- estas con la amiga de Pansy.

-¿Y desde cuando somos legales con las mujeres Draco?- rió dándole un codazo- no estarás volviéndote un blandito.

Hermione esperaba ceñuda y con sus brazos cruzados la respuesta de Malfoy; este la miró de reojo sin preocupación.

-!Pues claro que no¡- rió- y además esta bastante buena.

-Y sin olvidar que es muggle; de usar y tirar- seguía riendo Goyle con su amigo- dentro de poco volvemos a Hogwarts y a otra- rodeó a su amigo con un brazo y lo puso a mirar hacia Selena.- luego te la paso, que te a mirado con ojitos.

-Sabes que no me van las muggles ni las sangres sucias- esta vez volvió a mirar de reojo a su hermanastra que se acercaba cabreada y resoplando.

Se paró enfrente de los dos chicos cortandoles el colegeo; Goyle despreciaba un poco a Granger, para él estaba muy buena aquella chica pero era una Gryffindor, sangre sucia y ahora hermana de su mejor amigo; mujer intocable.

-¿Nosotros no teníamos prisa?- le bufó la castaña a el rubio.

-!Sin prisas¡- le gruñó esta vez más desagradable; igual de desagradable que siempre cuando andaba con amigos.

-¿Vosotros?- miró extrañado Goyle- ¿Habéis salido juntitos?- rió- Draco, ¿has salido con tu hermanita de fiesta?.

-!Callate¡- le ordenó a su amigo- y tu Granger piérdete.

-Vaya- vaciló la castaña por un momento- ¿te da vergüenza decirle a tu amigo que me acompañaste a la Madriguera?.

-¿A la Madriguera?, ¿No será esa la casa de los Weasley?- preguntaba Goyle entre risillas molestas para el rubio.

-Yo no iría a la casa de las zanahorias Weasley- afirmó molesto mirando a Granger- solo fui a por ella, para que no se perdiera a la hora de llegar a casa y dejara de darme problemas; no veas Severus como me tortura por esta insufrible.

Granger afirmaba ''orgullosa'' por la actitud del rubio; sin más preámbulos se dio la vuelta dándole la espalda a los dos jóvenes y se dispuso a marcharse caminando tranquilamente.

-¿Donde demonios vas?- intentó frenarla mientras ella se despedía con la mano.

-Dejala- insistió Goyle- que se pierda, quedate un rato con nosotros.

Draco fue dirigido a el grupo por la fuerza de su amigo; el solo quería que la castaña se detuviera, pero no lo consiguió, ella siguió caminando hasta perderse de vista ante el.

El tiempo pasaba y Granger subida a una enorme roca se negaba volver a casa, estaba sola, las luces de todas las casas se apagaban; ella estaría perdida para su madre esta noche. Bajo ningún concepto dormiría con el animal de Draco Malfoy.

Draco abría la puerta de su morada con miedo; miraba a ambos lados al insertar la cabeza por la puerta y suspiró tranquilo al no ver luz ni a Severus gritando su ausencia por allí; pero ¿Y Granger? ¿Donde estaba, por que no había vuelto? !Maldita Granger¡

Se dejó caer en el sofá y sujetó su cabeza con ambas manos, esta vez se había equivocado con su actitud. Era normal que la joven se hubiera enfadado y no quisiera volver, el la había mandando a perderse y ella ante todo cabezona y obediente. Pensó en recuperarla y no por sentimientos; solo por evitarse problemas ante Severus.

Demasiado tarde cuando se levantaba de el sofá y Severus entraba junto a Jennifer por la puerta.

-Si no bostezaste veinte veces, no bostezaste ninguna Severus- Jennifer iba reprochancole algo a el moreno, ninguno de los dos se había percatado de la presencia del joven al encender la luz.

-Bostecé por que tenía sueño- se excusó Severus mirando a Draco esta vez.

-No seas mentiroso- dijo entre mimitos Jennifer- ya hablaremos tu y yo, ¿y mi pequeña?- le preguntó a Draco.

-¿Que hacías aquí con la luz apagada?- Severus empezaba a sospechar algo raro por el nerviosismo del rubio- ¿y tu hermana?.

Draco empezaba a titubear, tenía dos soluciones; Culpar de marcharse a Granger o culparse a el con alguna excusa.

-Andará buscándome- empezó sin más preámbulos- yo me marché de casa para salir con Goyle; ella solo quería impedírmelo, pero me marché y de seguro que ella solo quiso recuperarme antes de que llegarais para que no me castigaran.

-Eres la linea negra entre el hombre y el oso- collejeó Severus a Draco- eres un animal, un animal es lo que eres; ahora Hermione está sola- miró a Jennifer- iré a buscarla.

Jennifer afirmó con la cabeza mientras se sentaba preocupada en el sofá; Severus se disponía a salir por la puerta cuando esta se abrió de nuevo. Era Hermione Granger, llegaba cansada y sin dirigirle la mirada a Draco Malfoy.

-Hermione cariño- Jennifer le abrazaba- ¿estas bien?, ya íbamos a buscarte.

-Draco- Severus intervenía de nuevo en el salón- estás castigado lo que queda de verano, a quien se le ocurre salir solo y dejar que Hermione tenga que ir a buscarte.

-Me marcho a la cama- Granger seguía sin dirigile la mirada; aquello era lo único que el rubio quería, una mirada de perdón.

Al poco rato el joven Malfoy fue mandando a dormir. Severus le había prohibido hablar, no quería más problemas con él aquella noche. Solo le mantenía la vista a su hermanastra que yacía leyendo en la cama.

-¿Por que lo hiciste?- ella dejó caer el libro en sus rodillas y miró a el frente.

-¿Cubrirte?- dijo sensiblemente y ella afirmó- para que me perdonaras; me comporté como un garrulo.

-Pues te aguantas y te comes el castigo- ella apagó la luz y se dio la vuelta ocultando su cabeza en la almohada.

Draco solo afirmó y se subió a la cama de arriba a dormir; al cabo de muy poco rato Granger resoplaba en la cama de abajo, tenía necesidad de hacer algo.

La castaña solo y exclusivamente se levantó y salió de el cuarto; Draco la siguió extrañado, la joven se plantaba ante Severus y empezó a contarle toda la verdad de la Madriguera, ella quiso ver a Ginny y Draco la llevó, pero a la vuelta ambos discutieron y ella se marchó dejando solo a el rubio. Severus se se acercó a Draco que andaba cerca de la castaña.

-!No solo me miente¡- le grito- si no que encima tú Granger, ¿me ocultas?; me ocultas cosas- le regruñía por primera vez Severus- cuando Draco mintió te callaste y no me confesaste esto hasta ahora.

-Creo que esta bien por hoy- dijo Jennifer andando hacia Severus- ambos saben que se han equivocado y solo intentaban ahorrarse un problema, pero ahora Severus tu y yo tenemos una conversación pendiente.

Jennifer junto a su pareja subían las escaleras hacia su cuarto que estaba en la planta de arriba; Granger se giró ante el rubio y volvió a su cuarto, Draco corrió detrás.

-¿Por que lo hiciste?- preguntó cerrando la puerta.

-¿Decir la verdad?- se paró en seco y le dirigió la mirada a el fin- para que me perdonaras que no te haya perdonado antes.

Ambas miradas se juntaron por unos épicos minutos, Draco rompió un poco el hielo sonriendo a su ''hermanastra''; ella terminó de romperlo cuando se abrazó a su cuello, solo fueron unos segundos puesto que a Draco le parecían suficientes.

-!Que estúpida manía de abrazar Granger¡- dijo fastidiado pero en tono de buen humor.- Voy a por un vaso de agua.

El salio a la cocina, cuando oyó a su padrastro discutir con la madre de Hermione, corrió a llamarla y esta acudió veloz.

-No se trata de salir más a menudo a hacer lo que yo quiera Severus- regruñía Jennifer en el cuarto.- se trata de hacer cosas que nos gusten a los dos, por que si no nosotros no vamos a ningún lado.

Los jóvenes se miraban con incredulidad, ¿se estaban enfadando? ¿estaban dando a entender que podría haber separación? !Pero ellos se estaban acostumbrando¡ o tal vez ¿Deberían alegrarse? A sí se perderían de vista.

-De verdad Severus, solo quiero que me propongas tu algo que desees hacer- las voces de su madre se seguían oyendo de fondo por las escaleras- proponme algo; yo todavía no se casi nada de ti.

El silencio estaba totalmente en el aire haciendo el ambiente tenso, ambos adolescentes se miraban sin saber que diría el profesor, era un hombre propenso a los enfados y a la soledad.

-¿Quieres casarte conmigo?-

Aquella pregunta, la voz de Severus, los ojos de Draco Malfoy, las manos de Granger sobre sus labios aguantando una sonrisa, la espera por la contestación de Jennifer; todo aquello formó parte de un extraordinario momento.

-!Si¡ !Claro que sí Severus¡.

Draco Malfoy por su parte negaba con la cabeza mirando a el suelo, empezaría a sollozar de un momento a otro; ''Casate conmigo'' ¿Por que Severus? Su padrastro debía de estar loco para querer vivir con una Granger toda su vida, no había nada más que ver la que él tenía al lado sonriendo y dando palmas calladas llenas de felicidad.

-Alegra esa cara- le susurro a su ''hermanastro'' que seguía negando.

-Me vuelvo a la cama- afirmó levantándose de el suelo- seguro que dentro de poco despierto, eso es, esto es un sueño- seguía regruñendo mientras caminaba a el cuarto- bueno una pesadilla.

Granger seguía escuchando la alegría de su madre; el sonido de los besos era lo que menos le agradaba. Severus prometió decirle mañana delante de los niños, estaba decidido la madre de Hermione se convertiría en la Señora de Snape. Hermione solo esperaba no tener que optar su apellido.

Se levantó contenta por su madre y se fue a su habitación; el pobre Malfoy no lo superará, ahora sí que vivirían siempre juntos.