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Historia 38379 — capítulo 3

Hola, Bienvenid@s a mi nuevo fic ''Enemigos bajo el mismo techo''; en este fic dejaremos a un lado los conflictos de Lord Voldemort y de más, para meternos en una casa donde Draco Malfoy & Hermione Granger deben convivir como hermanastros. Enfados, perdones, ayudas, problemas y muchas más cosas las podreis leer aquí. ¿Podrán saber convivir? o ¿Tal vez con el tiempo su deseo será otro distinto al de ser Hermanastros?. Esta bien, !vamos¡ Aquí va uno de los primeros capitulos.

Sep.


Draco caminó por aquella habitación, esquivó una montaña de libros arqueando una ceja y se acercó a Granger.

-Es de mala educación levantarse de la mesa hasta que todos hayan acabado- pasaba su dedo por un trozo de madera para mirar el polvo.

-Ajam- ella afirmaba colocando su ropa en otro armario más pequeño que había a su izquierda.

Draco no le dijo nada más, se sentó en una silla negra pegada a una mesa de escritorio y colocó sus pies encima de la montaña de libros.

Hermione lo miró amenazante, caminó hacia sus libros y golpeó las piernas del rubio para quitárselas de allí.

-Deja de molestarme- le pidió con paciencia suspirando hondo.

-Este tambien es mi cuarto- le recordó muy a su pesar.- y no quiero esos libros aquí.

-Pues estos libros, se quedan aquí- golpeó encima de esa montaña.

Draco caminó enfadado hacia la litera de arriba y tiró todas las camisetas junto pantalones que habitaban encima.

-¿Pero que haces?- lo siguió Hermione desesperada.

-Yo dormiré aquí arriba- bajó de un salto- y tú abajo, tú siempre por debajo de mí Granger.

-Eres un estúpido- le empujó apartándolo de al lado para recoger su ropa; cuando está se agachó Draco la empujó y la tiró a el suelo- !Draco¡- se levantó avergonzada- ¿por que yo, por que me tuvo que tocar a mí vivir con semejante cosa?- volvió a coger su ropa y la posó sobre la cama de abajo.

Draco la agarró por el codo y la giró hacia él con desprecio.

-Cuando mi madre murió y mi padre fue encerrado en Azkaban- el gesto de Hermione se entristeció un poco; no sabía que era esa situación la que lo había traído aquí- lo que menos pensé era en lo que me apetecía vivir contigo.

La soltó con despreció sobre la cama de abajo y se volvió para que no pudiera ver que aquella situación también le afectaba a él.

-Draco- dijo sutilmente- lo mejor será que nos soportemos como podamos, que nos tomemos nuestros ''cumplidos'' con humor- bromeó con la palabra- y nos evitemos cuanto podamos, pronto seremos mayores de edad y todo acabará.

-!Callate¡- se quitó su camiseta; Los ojos de Hermione se abrieron como platos y fueron tapados con sus manos.

-¿Pero que haces?- se quejó caminando a la puerta- de verdad, todos los hombres sois iguales- salió de la habitación dando un portazo.

Draco rió y cuando se cambió totalmente se tumbó en la cama; minutos más tarde llegó Granger luciendo un pijama de tirantes con un reluciente escote, era blanco con lunares negros y sus piernas eran cubiertas con un fino pantalón hasta lo rodilla blanco a rayas.

Ella al pasar tapó su escote con las manos y Draco arqueó de nuevo sus rubias cejas.

-Vaya Granger- la miró de arriba a abajo- estás muy... crecida.

-Pues igual que tú Draco- ella se tumbó en su cama de abajo para que él no pudiera seguir mirándole.- tenemos la misma edad.

Ahora llegaba lo peor o lo mejor, según como se mire, al menos durmiendo Draco no abriría su boca de hurón; la pequeña lampara que pegaba a la cama de el joven Malfoy se apagó mientras que la de Granger se mantenía con un foco de luz; ella leía como todas sus noches.

-Apaga la luz, estoy cansado- reprochó Draco.

-Que descanses- se burló ella sin apagar su lamparita de noche.

-¿Se puede saber que lees a estas horas?- se preguntaba extrañado viendo una portada de el libro que cubría la cara de Granger, la cabeza de el rubio colgaba por arriba de ella.

-Es Shakespeare- le aclaró ella aunque sabía que el rubio no tendría ni idea de lectura muggle- ''Ser o no ser, he ahí la cuestión- recitó una frase- te lo recomiendo.

-Chorradas- bufó con sus labios al escuchar a su compañera de habitación- no leería ese libro ni aunque me pagaras Granger.

-Draco- lo llamó cuando el se volvió a acostar; él volvió a asomar su cabeza y le preguntó con sueño- en realidad es un libro que me escribió Weasley, pero lo disimulo así.

-Pues apaga la luz- ahora estaba mas cabreado; ¿Lo tenía despierto por leer cosas de ese Weasley?.

Ella se negó y continuó la lectura, las zarpas de Draco intentaban robar el libro de las delgadas manos de la castaña; ella le pegaba manotazos y se enfurecía.

Malfoy bajó de la cama y desenroscó la bombilla de la lampara de Granger, se dirigió a la ventana y la tiró con fuerza.

-Malas noches Granger- volvió a subir a su cama y se limitó a escuchar los gruñidos de la castaña.

Hermione al fin cesaba sus reprimendas, hundió sus brazos bajo la dulce almohada y pensó que no era tan terrible dormir allí, si no le dirigía la palabra a Draco no debería ocurrir nada.

-Oye Granger- susurró el rubio y ella hizo un gemido cuestionandole- lo he estado pensando y creo que tienes razón.

-¿Razón de que?- se extrañó que le diera a ella la razón.

-Dejaré que te tomes mis ''cumplidos'' con humor- se burló de ella; él sabía que se metería mucho con ella, pero al revés no lo permitiría.

-Pero que morro tienes- no pudo evitar reírse- !Duérmete y calla¡.

La mañana llegó antes de lo previsto, ella estiraba su delgado cuerpo entre sus sabanas; se levantó con sigilo y miró hacia la cama de el rubio.

Dormía como un bebe, su boquita estaba entreabierta; ella salió de él cuarto y su madre estaba en la cocina.

-Buenos días mama- besó su mejilla.- ¿Que tal es dormir con Severus Snape?- bromeó imitando su voz.

Un hombre carraspeó detrás de ella y la taza que tenía en su mano se le cayó; Severus la había pillado burlándose de él.

-¿Que escándalo traes ya tan temprano Granger?- Draco salía de el cuarto rascando su cabeza y con un ojo cerrado de el sueño.

-Vaya- Severus arqueaba sus cejas- ya estamos todos.

-Ayudame a preparar el desayuno- sonreía Jennifer- ¿si hija?.

Ella afirmó con su cabeza mirando a Severus que se alejaba aún con su ceja levantada.

Granger colocaba dos tazas y las llenaba de leche mientras bromeaba en voz baja con su madre sobre el carácter de su profesor recién levantado.

Jennifer observó que el joven Draco leía un libro, un libro de su hija.

-Hermione- llamó su atención para que mirara a Draco y este miró por encima de el libro extrañado- ¿Que sabe Draco de Shakespeare?

-Lo mismo que Shakespeare de camiones- rió con muy buen humor mientras ponía las tazas en la mesa- le dije que era un libro que me escribió Ronald y el muy lelo se lo a creído.

Draco escuchó todo aquello y cerró el libro con fuerza; ya decía él que aquello que estaba escrito era demasiado para Weasley; miró furioso a Hermione por engañarle y se metió en el cuarto.

-Ve y pídele disculpas- le obligó su madre.

-Pero mama- discrepó.

-No hay peros señorita- le regañó- vé.

Granger bufó, dejó dos magdalenas encima de la mesa y dio grandes zancadas hasta su habitación


Prometido; Contesto Reviews! Todos :) Gracias por leer.

Sep.