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Historia 38379 — capítulo 5
Granger entró en su cuarto para prepararse y comunicar a sus amigos que tenían vía libre para zarpar hacia su casa cuando quisieran; escribió una carta rápida y se lo puso en el pico a su lechuza.
-!Vamos Wings¡- le indicó que se marchara; era una lechuza preciosa, sus alas eran marrones, todo el pecho negro y sus ojos brillaban amarillos.
La lechuza de Draco Malfoy estaba fuera comiéndose un ratón; era negra como el azabache y en sus alas dejaba relucir algún plumaje blanco.
-¿Por que no te comerías a tu dueño cuando era un hurón?- le comentó desde la ventana y la lechuza la dirigió la mirada- !No me mires así, yo no lo soporto¡.
Siguió apoyada en aquella ventana; hasta que llegaron sus amigos puesto que por el momento no tendría mucho por hacer.
Crockshanks caminaba por el jardín tranquilamente, ella observaba a su gato el cual le encantaba dijera lo que dijera Ronald; pero debía reconocer que aveces era algo odioso, en ese instante intentaba pegarle un zarpazo a la lechuza de Draco.
-No Crockshanks- golpeaba la ventana- gato malo, estate quieto.
La lechuza se daba a oír, daba a entender que había peligro y Granger pudo observar como alguien salía por la puerta principal.
-Maldito gato de las narices- con ese quejido sabía quien había salido de allí; Draco- en cuanto pueda pienso meterle ese gato a Granger por el...-
La castaña carraspeó desde la ventana y el rubio la miró fastidiado cogiendo a su lechuza.
-Dile a tu estúpido gato que deje a mi lechuza- le reprochó.
-!Es un gato y te desprecia tanto como yo, solo quiere que te marches¡- le gritó pidiendo a Crockshanks que pegara un salto.
El gato saltó hacia la ventana y Granger lo cogió para cerrarla y no oír más a Draco.
Los hermanos Weasley junto a Potter salían despavoridos de la Madriguera, no deseaban otra cosa que llegar a la casa de su amiga y acabar con tanto misterio, cuando aterrizaron en la puerta Granger estaba allí plantada con una sonrisa.
-!Hermione¡- Ginny se abrazó a ella, le había echado de menos solo en dos días- no debiste dejarme sola para aguantar a mi hermano y a Harry.
-No seas exagerada Ginny, te habría cambiado el puesto- le sonreía mientras miraba su precioso pelo pelirrojo.
-¿Queda algo para los demás?- preguntaba Harry contento abrazando a su amiga Granger.
-Espero que no te hayas metido en líos en estos dos días- reía por el abrazo del moreno; siempre andaba metido en alguna.- ¿Y tu Ronald? ¿No vas a abrazarme?.
-Si no hay más remedio- bromeó y apretó entre sus brazos a Hermione- Bueno, ¿que hay de merendar?.
-Siempre pensando en comer Ronald- bufaba su hermana- !Enseñanos a tu familia¡.
Hermione llevaba sus manos a la frente, era la hora, no sabía si hacerlo ya o atarlos primero para que después de verlo no la abandonaran; les aseguró que quizás no les haría gracia y cuando entraron los tres se quedaron a cuadros; en uno de los sillones estaba sentado el hombre que hace tan solo un mes defendía a Draco Malfoy y casi acababa con la vida de Albus Dumbledore.
-Hermione- susurró Harry mirando con odio- debiste avisarme, este asesino...-
-No es un asesino Harry- lo defendió Granger y no sabia por qué- no mató a Dumbledore y defendió a mi madre de los maltratos de mi padre, tal vez, una oportunidad...- le rogó.
-Esta bien- Harry apartó la vista de Severus que lo miraba con su ceja levantada- pero mejor la tarde la pasamos fuera, aunque sea en el jardín.
Granger afirmó y acarició el brazo de Harry, le agradecía que lo entendiera y no montara una bronca innecesaria; se disponían a salir al jardín cuando la puerta del cuarto de Granger se abrió.
-¿Que hacen las zanahorias Weasleys con cara rajada en el salón?- preguntaba con incredulidad.
-¿Draco?- preguntaron los tres amigos a coro mientras miraban a la castaña.
Granger miró a Severus como rogándole su ayuda y este la acepto con sigilo, mandó a Draco de nuevo a el cuarto y este se negó; caminó a el salón arrasando con Ron y mirando amenazante a Hermione.
Los cuatro al fin pudieron salir al jardín, Hermione no alcanzaba a dar explicaciones, ¿que culpa tenía ella de que su madre se enamorara de Severus Snape en la misma época que cuidaba de Draco Malfoy? !Ya bastante lo sufría ella¡.
-¿Como es convivir con Draco?- preguntaba chistosa la pelirroja Weasley.
-Ginny- la miró amenazante- es un horror, siempre discutiendo, siempre intentando quedar por encima.
-Es un hurón y como tal un rastrero- decía Ron que golpeaba el suelo con una piedra-
La puerta de la casa se abría de nuevo Draco salía de allí muy arreglado; verdaderamente irresistible, tan cambiado a la escuela, lucía unos baqueros y una camisa negra que le daba color a su piel y su pelo de oro; su cabello iba alborotado y las chicas que tenían más olfato para ello pudieron oler su perfume desde aquella sobra del árbol. Bajaba la cuesta hacia abajo sin dejar de mirar a Granger, un minuto más tarde le quitó la vista y sonrió a el suelo, a su querida hermana no le agradarían todas las visitas de esa tarde.
-¿Que hace?- preguntó Ginny, que le miró el trasero cuando bajaba pero lo guardó para ella- ¿Esta esperando a alguien?.
-Eso parece- miraba Granger sin cesar y Ronald andaba mosqueándose- Será Goyle, dijo que vivía a unos metros de aquí.
Todos siguieron a lo suyo, Draco esperaba en aquel punto retocando su cabello y ellos bajo aquella sombra, Ginny se comía de nuevo a Harry mientras Hermione y Ronald jugaban con unas piedras, pasándolas de manos en manos, rozando estas y charlando sobre el verano; las piedras cayeron a el suelo por que Granger veía subir a Draco con una chica , la mismísima Pansy Parkinson de nuevo en su vida, ahora hasta en verano.
-¿Por que no dejas de prestarle atención?- regruñó Ronald.
-!Ron¡- se fastidió la castaña- no permitiré que pienses estupideces, solo que ahora convive conmigo y no va a amargarme la existencia, tengo que vigilarle.
-Esta bien- aceptó su amigo-
Pudieron ver a Draco y Pansy dentro de la habitación charlando y riendo; Draco estaba apoyado en el poyo de la ventana y la pésima Pansy jugando con su cabello, el rubio había optado esa posición porque podía oír la conversación de sus enemigos.
-Hermione, ¿te enteraste de la fiesta de Hogwarts?- Ginny le informaba de algo que no tenía ni idea- Minerva McGonagall cumple impartiendo clases desde hace cincuenta años y dentro de unas semanas Dumbledore celebrará una fiesta para todos los alumnos en el Gran Salón, supongo que os llegará la carta-
-!Genial¡- Hermione estaba contenta- !Ronald¡ Irás conmigo ¿verdad?.
-¿Yo?- se ruborizó, al fin una vez alguien le pedía a el una cita, si podía considerarse eso- si claro, no cabe duda.
Draco comentaba con Pansy todo sobre aquella fiesta y ella se lo aseguró; era cierto había fiesta y ella estaría encantada de acompañarle, él no aceptó en un primer momento cuando le pareció escuchar...
-¿Enserio quieres salir conmigo?- por el rabillo de su ojo pudo observar como Ronald abrazaba a Granger.
¿Granger había aceptado salir con ese garrulo de Weasley? !Por dios, era más feo que un pie, sin contar su poco sentido del humor, su mal gusto y su poca clase¡
-Claro que iremos a esa fiesta Pansy- tomaba su mano- creo que es momento de formalizar lo nuestro ¿no preciosa?- Draco besaba los labios de la morena; ella siempre había sido su trapo de usar y tirar pero ahora estaba formalizando una relación con ella.
Cuando la tarde cesó Granger se despidió de sus amigos quedando en que seguirían escribiendo y que pronto volverían o pedirían permiso para que Granger pudiera viajar a la Madriguera; Granger volvía a su cuarto cuando al abrir la puerta pilló a Pansy dándose el lote con Draco en su cama.
-¿No quedamos en que tu cama era la de arriba?- regañó a el rubio; este se levantó cuchicheó algo en el oído de Pansy y esta salió del cuarto mirando por encima del hombro a Hermione.-¿Estas tonto o que te pasa?.
-¿Que mosca te a picado ahora Granger?- se encaró a ella- ¿Tu querido Weasley no te da lo que necesitas?- se burlo.
-¿De que estás hablando?- se extrañó.
-De que estas celosa, o molesta, de que Pansy este aquí conmigo por que ese Ronald sería incapaz de estar igual contigo-
-!Yo no estoy saliendo con Ronald¡- gritó y se escuchó en toda la casa; Severus tapaba su cara con las manos y miraba a Jennifer que resoplaba.
-¿Ah no?- empezó a titubear él.
-!No¡- se dejó caer en la cama- pero si me lo pidiera, le diría que sí- lo miró con odio.
-Pues buena suerte- se dirigió con enfado a la puerta- !Que te aproveche la zanahoria¡-
-No lo llames así- tiró un almohadón pero no llegó a darle porque Draco acababa de salir pegando un portazo.
Draco corrió por la puerta de la casa hasta salir a el jardín donde caminaba a toda prisa hacia Pansy.
-!Pansy¡- susurró para que nadie pudiera escucharle.
-¿Dime cielo?- le preguntó dulce- tengo que ir a casa de Goyle, mis padre me recogerán enseguida, no puedo quedarme más tiempo contigo- agarraba su cintura y Draco rechazó sus manos.
-Tengo que decirte algo- rascó su cabeza- que esto no va a funcionar, mejor...-
-¿Que intentas decirme Draco?- preguntó extrañada y molesta- Solo llevamos dos horas, ¿ya pretendes dejarme?.
El rubio afirmó y recibió una bofetada, no se quejó porque se la merecía, le pidió que no se molestara y que le escribiría, pero ella se fue sin decirle nada.
Volvió dentro y visualizó a Hermione en la cocina tomando un vaso de agua; estúpida Granger, por su culpa la había liado con Pansy ¿Pero por qué, por que salió con ella cuando creyó oír que Ronald le pedía algo a la castaña? !Bobadas¡ Solo quería molestar, sí, solo eso...
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