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Historia 38379 — capítulo 7
Aquellos días pasaron un poco divertidos, Granger se lo tomaba todo con humor menos algunas cosas; sin ir mas lejos llevaba intentando salir hace dos días de casa para ir a la Madriguera y sin tener ni idea del por que su madre se lo negaba.
Había estudiado, le había acompañado hasta aquella casa, estaba viviendo con ella y lo peor, estaba aguantando a Draco Malfoy como ella deseaba, pero no podía dejarle salir sola.
-No me gustan mucho estas calles hija, es peligroso- le comunica su madre mientras recogía algunas cosas de la mesa.
-¿Y por que te viniste a vivir aquí entonces?- le reprochó.
-No reproches más a tu madre, a dicho que no y punto- intervino Severus desde el sillón.
Granger lo miró enfadada, resoplaba y no dejaría de insistir hasta que le dejaran ir a la Madriguera o bien a buscar a alguna amiga por estas casa, no aguantaba mas tiempo sola con Draco.
-Buenas tardes familia- su querido hermanastro atravesaba la puerta de la casa; acababa de venir de la calle y mostraba una gran sonrisa.
-¿De donde demonios vienes?- le gruñó Hermione desde la mesa; parecía que se iba a comer al muchacho, incluso este llegó a asustarse, ahora no había echo nada y Granger estaba ladrando.
-¿Que es lo que te pasa?- preguntó extrañado mirando a Severus, que sabía que se avecinaba otra bronca.
-Es injusto mama, ¿Draco puede salir solo y yo no?- no dejaba de señalar a el rubio mientras gritaba y eso le ponía nervioso.
-Te dije que podías salir con el, pero te niegas- su madre intentaba que entrara en razón, pero aquello no era normal.
-!Pues claro que me niego¡ Es injusto- ella seguía insistiendo con sus manos sobre su cabeza y pudo ver que su hermanastro le hacia burla- deja de burlarte de mí.
-Deja a tu hermana, Draco- intervino Severus sin mucha intención de hacerse notar, para que no le pillara en medio de la bronca.
-Vamos a ver Granger- caminó hacia ella y le echó un brazo por encima- yo soy un chico y puedo hacer muchas más cosas- Hermione se soltó de el brazo del rubio y este se sentó encima de la mesa- puedo salir, expresarme, hacer lo que quiera, tener amigas...-
-No es justo- estaba a punto de explotar- solo por que seas un chico, eso es machismo.
-Es cierto, es injusto- tocó la barbilla de Granger- deberías tener amigas.
Acababa de volver a meterse con ella llamándola marginada, pero respiró hondo e intento tomárselo con humor.
-!Hay si un día explotaras¡- le deseó a Draco Malfoy.
El rubio la siguió detrás mientras ella caminaba hacia el cuarto, iba con sus mofletes hinchados, seguía riéndose de ella; recibió un portazo cerca de la cara y se echó a reír.
-De verdad Draco- decía Severus dejando su libro en una estantería- ¿no puedes ser un chico totalmente normal? ¿no puedes dejar en paz a tu hermana?.
Draco se encogió de hombros y se tiró de golpe a el sofá relajando en el sus pies descalzos, le daba igual Granger.
-Esta noche es la fiesta- cuando Malfoy dijo esto la puerta de su cuarto se volvió a abrir; Granger estaba esperando a saber cual era la respuesta para el rubio- no volveré tarde.
-Claro que no volverás tarde- le aseguró Severus mirándole sarcástico- no irás.
-¿Como que no?- se levantó de una del sofá- no sera por lo de Granger...-
-No- negó rotundamente Severus- pero no iras y punto; pero ahora hijo mio ponte a estudiar que vas a salir medio burrico, anda hazme el favor.
Draco miró con odio a Granger que se volvía a encerrar, cogió su cuaderno y se sentó en la mesa de la entrada, a diferencia de que esta vez si se puso enserio y comenzó a estudiar; Granger hablaba con su madre en el cuarto acerca de que ella no pudiera salir, asimiló lo que le dijo su madre aunque no estaba de acuerdo.
La castaña salió hacia la cocina más tarde encontrándose con Draco en aquella mesa estudiando. En el fondo reía porque el rubio se quedaba sin fiesta y podría estar tranquila con Ronald y sus amigos.
-¿Qué?- se acercó con una sonrisa- ¿Que tal los estudios? A por matricula ¿no?.
-Mira Granger, dejame en paz que no estoy de humor ¿vale?- continuó el con sus tareas después de mirarla odioso.
-Venga enserio, ¿Que tal?- le preguntó esa vez sin bromas.- si solo te tienes que estudiar los últimos temas, y hay truquitos.
Draco corrió la silla que había a su lado para que Granger se sentara en ella, cosa que no hizo.
-¿Que gano yo ayudándote Draco?- se extrañó aunque seguía con su sonrisa burlona.
-Pues que si Severus ve bien mi tarea pueda ir a la fiesta y aprobar el examen claro- ella se negó con la cabeza y Draco se levanto para cuchichearle algo- y que no le diga a Snape que vas a la fiesta porque va el zanahoria.
-¿Y tu para que quieres ir a la fiesta?- se sentó ella para llevarle la contraria, pero Draco se sentó de nuevo.
-Pues para ir- bufó volviendo a los papeles.
-Mira Draco veo que no estas siendo sincero- se levantó- la profesora particular se va.
-Mira voy porque van mis amigos- se levantó de golpe para que no se fuera Granger.
-Sigues mintiendo- sonrió- y a mí se me hace tarde.
-Esta bien- frenó a la castaña que ya se marchaba- voy porque va Pansy y porque va a estrenar nueva minifalda- rió el rubio- !Siempre me haces contártelo todo Granger¡.
Granger negó con la cabeza y se giró de nuevo para marcharse; Draco resopló la agarró del brazo poniéndola en frente de el.
-Voy porque vas tu y va Ronald- le admitió mirando al suelo.
-¿Y?- se extraño separándose un poco de él.
-Pues que por mucho que te odie, ahora eres mi hermana y te tengo que cuidar- la miró a los ojos esperando una contestación.
Una contestación que no llegó, Granger limitó a reír sarcásticamente y a cruzar sus brazos ¿de verdad pretendía que se tragara semejante tontería? Draco no se preocuparía nunca de ella.
-!Vale¡- le grito llamando su atención- que me fastidia mucho que estés con el Weasley ese, es que me parece un imbécil de mierda y además ¿No te das cuenta tú o que? !Te trata como el culo¡- le gritaba y ella estuvo apunto de marcharse cuando le paró de nuevo- Que no te merece.
-¿Y quien me merece Draco?- le preguntó titubeando y entrecortado.
Unos pasos pararon su conversación; Jennifer bajaba por las escaleras y preguntó que si andaban discutiendo otra vez.
-Estábamos estudiando- miró a Draco de reojo- pero yo me voy a prepararme, la fiesta es un unas horas.
-Estúpida pija- susurró Draco volviendo a sus papeles; le había contando la verdad a Granger y ahora se iba sin ayudarle.
-Creo haber dicho, que no hay fiesta- se metió Severus en medio de la conversación.- Y eso vale para los dos.
Granger resopló y prefirió comportarse con tranquilidad; se dirigía a su cuarto cuando oyó el ruido de un teléfono, se asustó porque no sabía de su presencia; Draco se asustó porque no sabía que era aquello. Hermione caminó a el son de el sonido y halló el teléfono para descolgarlo.
-¿Dígame?- preguntó extrañada jugando con el cable de este.
-¿Mione?- una voz conocida la llamaba a el otro lado de el teléfono; era Ginny Weasley.
-Ginny- suspiró- ¿Como conseguiste mi teléfono?.
-Fred y George se aparecieron en tu casa para preguntárselo a Severus, ¿no te dijo nada? !Se llevó un buen susto¡- reía a el otro lado del cacharro- no creo que le apetezca verlos después de las clases que le dieron.
-No me dijo nada- lo miró desde el teléfono con odio- está demasiado ocupado para impedirme ir a la fiesta.
-¿Como?- se sobresaltó su amiga a el otro lado- pero Ronald ya se esta perfumando, hasta se a duchado.
-¿Que podemos hacer Ginny?- susurró para que no pudieran oírla, pero Draco la miraba con recelo desde la mesa ¿Que tramaba la castaña?- cualquier cosa para salir de aquí esta noche.
-Esta bien- se quedó un rato pensativa hasta que se le encendió la bombilla- dile a tu madre que a mí no me dejan ir, que te vienes a pasar la noche aquí y mañana temprano estás en casa, total no creo que nos acostemos- seguía riendo la pelirroja muy contenta- para que sea creíble dile que voy a recogerte con papa.
-Esta bien- afirmó- si no te e escrito antes de las nueve, a las nueve y cuarto ven a recogerme.
Se despidieron contentas y Granger se dispuso a hablar con su madre, la vista de Severus Snape y Draco Malfoy se le clavaban en la espalda. Pero mantendría su mente en blanco por si a su padrastro se le ocurría utilizar la oclumancia, era muy propenso a hacerlo.
Jennifer acabó cediendo, ella había tenido muy buenas calificaciones y no estaba disfrutando nada de el verano; una noche en casa de una amiga no le vendría mal y más esa noche que ambas se quedaban sin fiesta.
Las nueve y cuarto se acercaban y Granger salía de su cuarto con el rostro tiste, quería hacer parecer que deseaba ir a esa fiesta; vestía su ropa menos apreciada para no llamar la atención y de su espalda colgaba una bolsa con un encantamiento para hacerlo más espacioso, cargó su vestido, maquillaje y zapatos y se dirigía a la puerta después de besar la frente de su madre.
-!Chss¡- algo le hizo girarse, bufó e intento continuar- no creas que no sé lo que te traes entre manos.
-¿Que quieres decir Draco?- le gruñía flojo para que los mayores no sospecharan.
-Vas a ir a esa fiesta- agarraba el bolso de la joven y esta estirazaba para que no lo consiguiera- ¿Verdad?.
-!Suéltalo niño¡- estirazaba de la cuerda de la bolsa y Draco acabó soltando- además no tengo que darte explicaciones, voy a dormir a casa de Ginny, adiós llego tarde.
Salió de la casa sin decirle nada más a el odioso de Draco Malfoy y se encontró con Ginny que agitaba sus manos celebrando aquella huida, allí no había ningún señor Weasley, solo la pelirroja con dos escobas.
-Una fiesta nos espera- guiñó su ojo Ginny y levantó su mano derecha.
Granger la chocó y salieron volando de allí antes de que nadie pudiera darse cuenta de aquella mentira.
-Severus- corrió Draco hacia donde estaba su padrastro- yo creo que Granger se a ido a esa fiesta.
-Deja de acusar a tu hermana- le rogó el moreno- !Venga, vete a tu cuarto a estudiar y después a dormir¡.
Draco entendió que el profesor quería ratos a solas con Jennifer, puesto que esta bajaba por las escaleras muy sonriente a Severus; aceptó la critica y se marcho de allí, pero se marcharía a el completo.
Debía pensar alguna trampa para que pareciera que estaba allí e ir a buscar a Granger.