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Historia 38516 — capítulo 2

Apenas había amanecido cuando abrío los ojos inquieta, apaño la cama y me dirigío sin cambiarme si quiera hacía el piso de abajo, inquieta sin saber exactamente el motivo hasta que cayo en al cuenta al llegar a la cocina, estaba inquieta por el simple echo de que su tía no estaba en casa y por lo tanto nadie había estado pululando por casa durante toda lo noche, sonrio, reprochándose lo tonta que era, se había acostumbrado a los ruidos de su tía y al no oírlos se inquietaba menuda estupidez penso pasándome la mano por su corta melena antes de subir nuevamente las chirriantes escaleras de madera y entrar en su habitación, empotrada en una esquina de la casa a ella le parecía de lo mas agradable pero no apta para claustrofóbicos, era pequeña y aun lo parecía mas con aquellas estantería de libros apelotonadas, le encantaba leer y a su querida tía le proporcionaba desde que se entero de ello, un libro nuevo cada mes aunque a ella al principio no le había echo mucha gracia acabo por aceptarlos por eso mirases donde mirases en su habitación podías encontrar un libro por medio desde la cama hasta los cajones del armario, se dirigío hacia este y lo abrío sacando unos vaqueros oscuros y una camisa al azar antes de dirigirse al baño y entrar en la ducha, el agua como de costumbre salió helada y luego ardiendo pero la ignoro, ya estaba acostumbrada a la los achaques de vejez de la caldera del agua que debía llevar allí desde que se construyo la casa y no es que esta estuviese precisamente nueva, era una de esas antiguas que llevan en el barrio desde hacía tanto tiempo que nadie se acordaba de cuantos años tenia y por que no decirlo la típica casa que normalmente estaba abandona y que se decía entre los niños que estaba embrujada aunque claro de encantada solo tenía a su tía a la que cualquiera podría tomar por una bruja, sobre todo si la veías recién levantaba pensó ella sonriendo divertida antes de salir de la ducha y secarse tranquilamente, tenia tiempo de sobra aun quedaba una hora media para que empezasen las clases y de todas formas tampoco se perdería mucho si llegaba tarde o simplemente no iba, después de todo y para no variar los profesores en su totalidad se verían obligados repetir las lecciones de la semana anterior por que sorpresa nadie le había prestado al mas mínima atención a excepción de unos pocos que se aburrían de tanto repetir lo mismo, ella entre ellos, pero después de todo era mejor eso que quedarse encerrado en casa mirando las musarañas al menos en el instituto podía entretenerse observando las ocurrencias de su clase y se aburría siempre podía ponerse a leer después de todo nadie le diría nada pensó terminando de abrocharse las botas negras que solía llevar y bajando los pantalones vaqueros sobre estas de forma que solo se viese la parte de debajo de la bota, luego se miro en el espejo y peino su corta melena color canela sin demasiado entusiasmo dejando que sus ojos verde esmeralda le devolvieran la mirada desde el espejo, sonrió, era divertido para ella observar sus ojos pues se decía que estos eran la ventana al alma de las personas sin embargo los suyos eran simplemente indiferentes y no solían mostrar nada eso y su rostro eternamente inexpresivo para la mayoría de la gente le había ganado la fama de la chica de hielo que hablaba solo si era estrictamente necesario.

Se estiro perezosamente y salió del baño entrando nuevamente en su habitación agarro la mochila de debajo de su cama y la saco de un tirón echándosela a la espalda distraídamente antes de bajar a la cocina y abrir la nevera con la esperanza de que su tía al menos hubiese comprado leche antes de irse aunque sabía bien que no sería así y no se equivoco, ni rastro de leche en la nevera - esta mujer es un desastre si no hiciese yo la compra creo que no comería mascullo para si mas divertida que verdaderamente molesta, cerro la nevera y abrió un armario de un rincón de donde saco un pack de cuatro zumos de tetrabrik, se bebió uno y echo dos en su mochila dejando el ultimo de vuelta en el armario antes de salir de la casa cerrando al puerta con llave tras de si.

 Bajo los peldaños de madera que separaban la acera del porche de la casa procurando que estos no chirriasen despertando al pobre vecino de al lado, el pobre hombre debía estar amargado pues su tía solía salir por las mañanas antes que ella y no es que fuese precisamente silenciosa en realidad era la típica mujer que despertaba al barrio entero cuando ella se iba, al contrario que ella la cual salía y entraba de la casa sin hacer el menor ruido aunque no era solo por consideración a los demás era mas bien por que le gustaba pasar desapercibida, se puso los gastados auriculares de mp3 y echo a andar pasando por las calles como una exhalación sin hacer el menor ruido y sin al contrario que muchos de los chicos y chicas que recorrían ya las calles cargados con las mochilas, resbalar en el hielo que se formaba en las aceras lo que provocaba aparatosos accidentes que ella siempre sabia esquivar por lo que cuando una de sus compañeras de clase salió de su casa y apretó el paso para ponerse a su altura con la clara intención de decirle algo tuvo los reflejos suficientes como para agarrarla de la muñeca antes de que se cayese de boca gracias a un buen resbalón

  • gracias mascullo la chica algo pálida de la impresión.

 Ella se encogió de hombros y sonrió levemente antes de seguir su camino sin darle oportunidad de abrir nuevamente la boca, conocía algo a la chica se llamada Lucy y… no sabía por que pero siempre andaba sacándola de algún lio , incluso había llegado a quitarle de encima a los típicos matones y al parecer tras eso ella se consideraba su amiga o mas bien su sombra pensó ella sonriendocon ironía, la seguía a todos partes e incluso había intentado ocupar el pupitre a su lado por suerte el profesor se percato y la mando a su sitio de siempre, no es que la chica le cállese mal, en realidad era muy dulce e inocente quizá por eso se había sentido impulsada a ayudarla pero eso no quería decir que fuesen amigas, no ella no tenia amigas y no solía relacionarse con sus compañeros, ¿el por que?, no era que ellos no lo hubiesen intentado o que ella fuese la típica chica marginal por algunos de sus rasgos en realidad y muy a su pesar los chicos del instituto la tenian catalogada como la mas guapa del lugar a pesar de que ella intentaba pasar desapercibida ese mismo año dos nuevos y uno de curso superior habían intentado a las claras ligársela, ella les había ignorado una buena temporada pero al final tuvo que recurrir a medidas drásticas consistentes una aterradora mirada y un mas te vale que busques otra para ligar o te aseguro que te arrepentirás y la habían dejado tranquila

  • Elis no corras tanto, por favor pidió Lucy haciendo que ella se diese cuenta de que esta la seguía a todo correr.

 - vas a resbalar de nuevo contesto ella deteniéndosea esperarla resignada a llevarla pegada hasta el instituto de todas formas le daba igual ni que fuese a hacerle el mas mínimo caso se dijo así misma mientras volvía a andar esta vez con una sonriente Lucy trotando a su lado.

Llegaron al instituto en cuestión de media hora tras varios resbalones de Lucy detenidos por ella mas por acto reflejo que por su deseo de ayudar a la chica sin poder evitar pensar que ella abría llegado en menos de un cuarto de hora estando sola mientras se sentaba en su pupitre y se ponía a leer dándole a entender a Lucy que no le interesaba charlar antes de que llegase el maestro, este llego enseguida y ni si quiera se molesto en decirle que dejase el libro y atendiese pues enseguida se puso a repetir la misma lección

  • Elis ¿Cuál fue el primer homínido? Pregunto el profesor, ella bajo el libro para que viese que no lo estaba mirando antes de contestar.

  • Australopithecus contesto antes de volver al libro.

el profesor asintió y paso a preguntarle a otro dando por hecho que tendría que repetir la lección una vez mas dejo que los que se la sabían hiciesen lo que les viniese en gana, fue entonces cuando lo noto, la estaban mirando fijamente cosa que la hizo bajar el libro y mirar instintivamente hacia su derecha para encontrarse con un par de ojos grises que considero incluso mas fríos e indiferentes que los suyos pero solo durante un instante pues luego el muchacho sonrió levemente de forma simpática y ella volvió a su libro ignorando al chico nuevo que había tenido que sentarse a su lado por ser el único sitio libre de toda la clase.

Las clases pasaron rápidamente para ella absorta en su libro hasta que sonó el timbre de salida y lo cerro echándolo en la mochila delicadamente antes de tomar esta y echársela a la espalda saliendo de la clase y del instituto sin mirar atrás a pesar de que sabía que alguien la estaba siguiendo, al principio pensó que era Lucy pero enseguida se dio cuenta de que quien la seguían caminaba tan silenciosamente como ella y que no se resbalaba en ningún charco helado desechando así la opción de que fuera Lucy que era bastante torpe y ruidosa por lo que cuando al llegar a la puerta de la biblioteca publica siguió sintiendo a alguien tras ella se volvió pero allí no había nadie cosa que la hizo fruncir el ceño y entrar en la biblioteca escondiéndose en su rincón de lectura favorito para terminar su libro sintiendo de nuevo una mirada sobre ella suspiro.

 - espero que no me estés siguiendo comento sin quitar la vista del libro.

 - eso hacía contesto el muchacho de los ojos grises sentándose a su lado.

 - ya veo contesto ella con aire indiferente.

 - me quede con la curiosidad de saber que leías así que te seguía para preguntártelo pero como corres mucho no he podido alcanzarte hasta ahora comento con aire divertido.

Ella cerro el libro y le miro detenidamente, era un chico bastante alto debía sacarle varios centímetros de altura de piel blanquecina y cabellos tan negros como la tinta, ella enarco las cejas sorprendida, le resultaba familiar muy familiar y de repente una descarga de frio le recorrió la columna vertebrar y algo en su interior le advirtió que si no se alejaba del chico tendría graves problemas sin embargo la otra parte de si misma se negó a alejarse de el por el simple y estúpido hecho de que le agradaron sus ojos.

 - el proscrito contesto dejando que tomase el libro rozando sus manos algo que normalmente no habría permitido ni por asomo pero era solo ver los ojos del chico y sentir una agradable sensación de bienestar, el chico sonrió mientras miraba el libro.

 - yo leí el primero pero no encontré los otros dos comento el haciendo que ella esbozase una leve sonrisa y se levantase.

 - quédatelo y léelo yo lo he leído ya varias veces comento ella mientras el chico la seguía fuera de la biblioteca con aire sorprendido.

 - gracias te le devolveré mañana dijo el chico suavemente, ella no pudo mas que sonreír divertida.

 - te traeré el siguiente contesto ella alejándose del chico este la observo irse, nunca había conocido alguien tan fascinante como esa chica aunque era de esperar no por nada ella era la chica de la profecía, la luz de sheanar en persona la misma a la que debía proteger y posteriormente llevar consigo hasta los ancianos de sheanar sonrió divertido antes de desaparecer en el aire y reaparecer justo en la casa de enfrente a la de ella que estaba subiendo los escalones del porche cuando se detuvo en seco sacudida por una extraña corriente de energía que para su estupefacción no era suya sino que venia de otro lugar, se volvió y miro la casa de enfrente normalmente vacía con los ojos entrecerrados haciendo que el se apartase de la ventana sorprendido, ¿acaso ella lo había sentido usar la magia? No era posible sus poderes aun estaban inactivos o al menos así deberían estar, la vio de lejos fruncir el ceño y pasarse la mano por el pelo con aire desconcertado antes de entrar a su propia casa, el suspiro para luego sonreír, el asunto se ponía mas interesante quizá pudiera ver sus poderes en acción antes de llevarla ante los ancianos en sheanar.