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Memorias de Idhún IV HEREDEROS — capítulo 41
Capítulo XLI
Una vez tuve una vida. Ahora sólo tengo una misión.
-¡No!-gritó Erik, colocándose de pie bajo la mirada de todos-¡no vamos a mantenernos al margen Eva!¡no lo pienso hacer así que no digas idioteces!
Eva mantuvo su mirada serena, y volvió a observar a su padre, que también la miró.
-No pensaba dejarlos entrometerse en la guerra-dijo él al final, y todos le miraron asombrados por la tranquilidad con la que lo dijo.
-Y una mierda- refunfuñó Anayu-no nos vamos a quedar de brazos cruzados, tenemos derecho a luchar.
-Vais a colaborar en la guerra pero no luchando, sino ayudándome a prepararlo todo-les sentenció Kirtash-y es mi última palabra, si queréis hablarlo con vuestros padres haber si tenéis más suerte, pero lo dudo-sonrió de medio lado, y todos se quedaron callados, pero molestos. Después, Christian miró a su hija, que le fulminó con la mirada al saber lo que iba a decir.
-No-se negó ella en rotundo.
-Ellos no participarán-aseguró él-pero tú tampoco.
-No-volvió a decir Eva, con aquella voz fría y gélida que hizo que algunos se estremecieran.
-Me parece bien-dijo Jason, y Kirtash sonrió de medio lado ante la mirada mortal que le lanzó su hija.
-Entonces, no hay más que hablar-decidió él-al amanecer, os marcharéis, pero antes os presentaré a alguien. Pasa.
Por una de las entradas a la cueva llegó un chico de más o menos su edad, de piel bronceada, y que Jason y Eva conocían.
-¡Seth!-le llamó, y al aludido sonrió, mientras Eva lanzaba una maldición por lo bajo sin que nadie la oyera.
-Como ha dicho Jason, él es Seth-les presentó-es hermano de la adivina que conocí, también con ese don, y ya está al tanto de mis planes. Nos ayudará en esta especie de rebelión, aunque sigo pensando que debería hacer las cosas por mí mismo, pero no tengo elección-suspiró, mientras Seth se sentaba al lado de Eva, sonriendo a pesar de que ella estaba con la ira reflejada en sus ojos, y él rió por lo bajo-bien, hay tres misiones…ir a ver a los elfos y que se unan, ir a Awinor a por una pluma de ave fénix y a Alis Lithban a por la esfera de la cueva…-les recordó, y todos menos Eva asintieron-iréis en parejas, y creo que lo mejor será que Akarh y ese pájaro tuyo se queden aquí-dijo, mirando a Jason y Seth, que asintieron-Ydeon los cuidará bien hasta que todo esto acabe…bien, Erik, creo que tú eres el más indicado para ir a Awinor, te gustará.
-No iba a dejar que otro fuera-sonrió el chico, y Christian sonrió de medio lado.
-En un principio quería que Jason fuera contigo, Seth con Eva y Nanim y Anayu juntas…pero creo que voy a cambiar las parejas.
-¿Por qué?-preguntó Eva-yo las veo perfectas tal y como están.
-Pues yo no-discutió Jason, mirando serio a Eva, pero ella no se giró ni si quiera para observarle, haciendo que el chico se molestara y volviera a mirar a Kirtash.
-Erik-empezó, ignorando a su hija-tú irás con Nanim a Awinor, Seth y Anayu con los elfos, y Jason y Eva al bosque-les explicó, y Eva apretó los puños…sabía que al cambiar de parejas su padre la pondría con Jason-y esto es definitivo. Al amanecer saldréis de aquí. Ahora ven, Eva, quiero hablar contigo.
Christian salió de la cueva con rapidez y a paso seguro, y Eva se levantó con lentitud, dirigiendo una mirada tranquilizadora a su hermano, y pasando por alto la mirada que Jason le mandó, para después seguir a su padre hasta afuera de la cueva, donde la nieve cubría sus pies y donde los copos caían sobre ellos con lentitud a esas horas del día.
-¿Qué ocurre?-le preguntó.
Kirtash tardó un poco en responder, pero después suspiró.
-He examinado la mente de Seth-le comentó, y Eva se preocupó por si había descubierto la profecía-sé que le conocéis porque te dio una profecía…, pero, sin embargo, es curioso que aunque pueda examinar los recuerdos de un adivino, es incapaz para cualquier shek leer las profecías que él ha sabido descifrar, sólo puedo ver a quien se la ha dicho…y te la dijo a ti-dijo él. Eva asintió, sin ver la necesidad de negar lo evidente- ¿qué te dijo esa profecía?
-Lo mismo que a ti la de Selnna-le mintió con serenidad-que el día en que los soles y las lunas se alineen será el día en que el Séptimo caerá.
Christian miró a su hija a los ojos, intentando adentrarse en su mente para ver si algo le ocultaba, mas no pudo lograrlo…como tiempo atrás, un muro le impidió la entrada.
-No intentes entrar en mi mente papá, sabes que no lo permito-le recordó, y él sonrió de medio lado, para después mirarla serio.
-Eva, no quiero que me ocultes nada.
-No lo hago-le dijo ella, y ambos se miraron, hasta que su padre suspiró.
-Está bien-asintió él-mañana nos despediremos y nos veremos en el oráculo del padre Ha-din…y Eva, obedéceme al menos por esta vez.
-Lo intentaré-sonrió de medio lado con burla, y Christian la imitó para después abrazarla con fuerza, sabiendo que no podría volver a hacerlo en mucho tiempo.
-Eva…siento todo lo que he hecho mal y todo lo que te he hecho sufrir…ojalá hubiera estado más contigo como un verdadero padre-le comentó él, apretándola entre sus brazos, y Eva le correspondió al abrazo con fuerza-Eva…hay muchas cosas de tu infancia que me he perdido…
-Hay muchas cosas de mi infancia que ojalá me hubiera perdido-susurró ella.
-Eva…
-No te preocupes papá, todo está perdonado…sé que todo lo que hiciste y haces lo haces por mí-sonrió ella-todo está bien ahora.
Ambos se separaron, y Kirtash colocó las manos sobre los hombros de su hija, con una de sus medias sonrisas en su rostro.
-Estoy orgulloso de ti, Eva…todos lo estamos, incluida tu madre-le aseguró, y Eva sonrió…-y sé que has escuchado pensamientos en ella, pero eran en momentos duros, ella te quiere tal y como eres Eva, aunque le cueste aceptarlo.
-Lo sé-asintió ella-supongo que, en el fondo, siempre lo he sabido. No te preocupes.
-Eva, tengo que decirte algo más-le explicó él, dejando caer sus brazos hacia sus costados, y su mirada azul gélida se encontró con la de su hija, igual a la suya salvo por aquel brillo de luz que había en ellos.
-Dime.
-Eva, no debes negarte al amor-le explicó, y Eva se sorprendió de que él hablara así-el amor es lo que nos hace fuertes.
-El amor te hizo abandonarlo todo-le dijo ella.
-Sí, abandoné a los sheks, aunque ellos fueran mi familia, pero abandoné a Ashran, que era lo importante, y ahora tengo una nueva familia.
-En otro tiempo te hubiera preguntado por qué abandonaste a tu propio padre por amor, pero ahora sé que fue lo mejor-dijo ella-pero aún así, el amor no te hace fuerte…el amor lo único que hace es convertir a esas personas que amas en tu debilidad.
-Eso no es así, y en el fondo lo sabes-le espetó su padre-ese chico…
-No hables de él-le exigió su hija, mandándole una gélida mirada, y Kirtash supo reconocer la ira en sus ojos-no quiero que le menciones…no significa nada para mí.
-¿Por qué te intentas engañar a ti misma?-le preguntó-sabes que lo amas…pero no quieres hacerlo…Eva, el amor no es algo malo…
-Para mí sí lo es-le aseguró-no quiero que me ame ni amarle yo a él, eso sólo complicaría más las cosas.
-No me vas a decir tus razones-dijo Kirtash, y Eva le dio la razón con la mirada-una vida sin amor no es nada, Eva, no te hará feliz.
-¿De verdad el amor merece la pena?-le preguntó ella, con un par de lágrimas amenazando con desbordar sus ojos, lo que golpeó de dolor el corazón del shek-¿de verdad vale la pena entregar todo tu corazón a una persona para que luego te abandone?¿vale la pena dar tu vida por alguien que te olvidará a los dos días?¿vale la pena convertir a alguien en tu mundo para que después ese estúpido sueños que construís juntos se derrumbe?¿de verdad todo eso vale la pena?¿vale la pena amar a alguien por unos segundos y sufrir por él toda la vida?-le preguntó, con las lágrimas rodando por su rostro, y no lo soportó más, la abrazó, abrazó a su pequeña hija, sin saber por qué decía todo eso.
-¿Por qué dices eso?-le preguntó con delicadeza, apretándola entre sus brazos.
-¿Amas a mamá?-le preguntó ella.
-Sí, sin duda alguna-le respondió él.
-Entonces, si tú supieras que vas a morir…¿dejarías que ella te amara para que después sufriera por tu ausencia?¿o dejarías que ella te amara con el riesgo de que entonces ella muriera para salvarte a ti?
Kirtash la apretó con fuerza.
-Tú no morirás…no permitiré que nadie te haga daño mi pequeña Lune…-le aseguró, sin saber que todas esas palabras ya no significaban nada para Eva, que ya se había rendido, que sólo luchaba por salvar Idhún pero que no lucharía para vivir, pues la profecía debía cumplirse, ella moriría…y no dejaría que Jason muriera por ella o que sufriera con su partida…
La noche ya se cernía sobre la montaña, y mientras Ydeon alimentaba a los animales, en aquella zona de la cueva de gruesas y cómodas mantas donde dormir, allí se encontraban sus invitados, los seis jóvenes y aquel hombre, que era el único que se encontraba despierto, con la mirada en su hija, pero la mente en cualquier otra parte…
Entonces sintió como una de las jóvenes conciencias despertaban.
-Duerme, mañana será un día duro-le mandó, pero el chico no le hizo caso, se sentó sobre aquella manda, aún tapando sus piernas, y miró con firmeza a Eva, dormida plácidamente sobre su manta, semiarropada a su lado.
Alargó el brazo procurando no despertarla para taparla hasta el cuello, sonriendo al ver que la chica ni se inmutó.
Quiso acariciar su mejilla, pero con su padre delante se arriesgaba a una muerte demasiado rápida.
-Ni se te ocurra-le avisó él, y Jason sonrió, apartando su mano de la cercanía de la joven, aún dormida, y miró a Christian, que enfocó su mirada en él. Ambos se miraron en silencio, aunque al fina el chico apartó la mirada, y el hombre habló- ella te necesita Jason, y mucho…mucho más de lo que pensáis ambos y mucho más de lo que ella demuestra.
-La quiero como a nadie en este mundo-le aseguró Jason-y la necesito…pero ya no sé si ella me quiere o no.
-Si no te quisiera no te habría devuelto el beso-le dijo, recordando las palabras que les había escuchado discutir hacía horas antes de dejar notar su presencia.
Jason enrojeció sus mejillas, y le miró algo preocupado.
-Y-yo…
-Tranquilo, ahora no quiero actuar de padre sobre protector-sonrió de medio lado-pero mantén las manos donde pueda verlas y ni se te ocurra hacer daño a Eva porque te arrepentirás.
-Nunca la haría daño-le aseguró él, y Kirtash soltó una risa seca.
-No hablo de daño físico, sé mejor que nadie que no le harías esa clase de daño, sobretodo porque no podrías contra ella-sonrió, y Jason admitió que era cierto-hablo de otra clase de daño, el emocional…es un daño que Eva conoce demasiado bien por desgracia. Y no quiero que vuelva a sentirlo.
-No lo pretendo.
-Bien.
Un silencio volvió a reinar entre los dos, y de nuevo Christian lo rompió.
-Cuídala-le pidió en casi una súplica, y Jason asintió-ahora duerme.
Ya amanecía, el primero de los soles ya se elevaba por el horizonte, y los ocho estaban en la salida de la cueva.
Los seis jóvenes estaban observando un hermoso dragón artificial junto a ellos, y Kirtash sonrió.
-Anayu, tu madre lo mandó construir para ti-le explicó-supongo que sabrás manejarlo.
-Sí-asintió ella, emocionada, acariciando el cuerpo del dragón-pero algo es diferente.
-Sí, las escamas no tienen esa esencia que hace que huelan a dragón, te recuerdo que debéis pasar desapercibidos, y sólo os lo he traído para que viajéis más rápido, además, contiene un amuleto que lo hará invisible cuando despegue, llegaréis sin problemas hasta los elfos-les aseguró a Seth y Anayu, que asintieron.
-Se llamará Luvayu-sentenció, y todos se sorprendieron, porque supieron reconocer en ese nombre la primera sílaba de Lune, la segunda de Eva y la tercera de Anayu, quien se giró sonriendo a Eva-es lo mínimo.
-Te lo agradezco-susurró Eva, con una media sonrisa. Anayu la abrazó, y no le importó no ser correspondida por la chica, y también abrazó a Nanim y a Erik.
-Buena suerte-dijo ella montándose en la hermosa máquina-Seth, vamos.
-Nos veremos en el oráculo lo más pronto posible, suerte a todos-dijo, y abrazó a Eva con fuerza, mirando con burla a Jason, que se molestó, pero Seth le guiñó el ojo y él se relajó. Le gustaba demasiado molestarle-adiós Eva, Jason. Cuidaos mucho.
Después, Seth se montó detrás de Anayu, y ambos emprendieron el vuelo, volviéndose invisibles para ellos.
-Bien, Erik, Nanim-les llamó Kirtash-debéis deteneros en el poblado de los yan, tú les conoces Nanim, te darán una salamandra gigante sin problemas, así atravesaréis mejor el desierto-les explicó-Nanim, ¿estudiaste a los fénix?
-Sí, sabremos luchar contra alguno si no encontramos alguna pluma en sus nidos-le aseguró.
-Bien-asintió él, para después dirigirse a la última pareja-vosotros, id directos al bosque, no os detengáis. Caminad por los bosques pero fuera de los caminos, no son seguros. Y no dejéis pista alguna de vuestro rastro. No quiero que os persigan. Si veis complicaciones, alejaros de la ruta con el hechizo de teletransportación-les mandó- ¿entendido?
-Sí-asintió Jason-pero, a los demás no les has puesto tantas trabas.
-Los demás no iban con mi hija-le dijo, serio, y Jason miró hacia otro lado, mientras Kirtash colocaba las manos sobre los hombros de su hija como la noche tarde anterior-Eva, sabes que es peligroso, estate alerta, más que nunca…te persiguen tanto Vannisar y Nurgon como los súbditos del Séptimo. No te fíes de nadie que no sea de la rebelión. Y piensa en lo que hablamos ayer.
-Seré cauta, pero no hay nada que reflexionar papá-le dijo ella, y Christian acarició con delicadeza la mejilla de su hija.
-Perdóname…nunca fue esta la vida que quise para ti…quería que fueras libre-le aseguró.
-Yo soy libre-sonrió ella-soy libre y lo sabes…por mucho que me persigan, soy libre, y eso nadie lo va a cambiar…
-Ten cuidado-le pidió, besando su frente con amor, para después desaparecer de allí con un hechizo, dejando a los cuatro jóvenes solos.
-Es la hora-dijo Eva, que se giró a tiempo para ver como Nanim se abalanzaba sobre ella, abrazándola con fuerza, y la chica correspondió de una manera un poco seca, pero suficiente para la joven-cuida al idiota de mi hermano.
-Si, y cuidaos vosotros-le pidió, y Eva asintió, mientras se separaban, y miró a su hermano, que le sostuvo la mirada, para después fundirse en un fraternal abrazo que ambos necesitaban desde hacía mucho tiempo.
Erik la apretó entre sus brazos con fuerza, y Eva le imitó, apoyando su rostro en el hombro de él, que la imitó.
-Sabes que en el fondo te quiero-dijo Erik, y la chica asintió.
-Y yo a ti-aseguró Eva-tened mucho cuidado, por favor.
-Ten cuidado tú, me preocupas más.
-No te preocupes…el Séptimo morirá, y todo saldrá como tiene que salir-le aseguró, recordando la profecía-todo saldrá bien…
-Eso espero-dijo, separándose al fin, mirándola y cogiendo su rostro entre sus manos, besando su frente con dulzura como había hecho su padre minutos antes-no olvides lo importante que eres para muchas personas, incluidas yo. Nunca permitas que se te olvide. Recuérdalo siempre.
-Sí-asintió ella, notando como las lágrimas se acumulaban tras los párpados, y cerró con fuerza los ojos-nos tenemos que ir, Jason.
El chico asintió, colocándose a su lado.
-Cuida de ella-le pidió Erik, y él asintió, mientras Eva hizo el hechizo, y desaparecieron de allí. Sólo entonces el dragón dejó escapar un suspiro y una lágrima de preocupación, tenía un mal presentimiento…
Sintió la mano de Nanim apretando la suya con fuerza, y la miró.
-No te preocupes, todo saldrá bien-le aseguró, para después sonreírle, y hacer otro hechizo que los teletransportó hasta el lugar que esperaban.
Era una carpa, y en ella había un hombre alto y de extraña apariencia…un yan…
-Nanim, unplacerverteaquí-la saludó, y Erik quedó impresionado por la rapidez con la que hablaban.
-Hola Lakioh-le saludó ella-él es Kareth, el hijo de Yandrak y Lunnaris-le presentó, y el yan le miró sorprendido-necesitamos que nos ayudes, pero con total discreción.
-Deberíamos atajar por el este, así llegaríamos antes-dijo Seth.
-Quiero que el vieja sea largo, es la primera vez que piloto…por fin confían en mí-sonrió Anayu.
-Debemos darnos prisa, ya tendrás tiempo de volar con tu dragoncito de juguete todo el tiempo que quieras cuando nuestra misión acabe-le regañó él.
-Está bien estúpido niñato engreído.
-Loca histérica.
-Creído.
-Mandona.
-Arrogante.
-Egoísta.
-Insensible.
-Hermosa-dijo él, haciendo a la chica sorprenderse y sonrojarse con rapidez, haciendo al chico sonreír con burla-no debo ser muy insensible y no debes de odiarme tanto cuando te has sonrojado.
La chica dejó atrás la vergüenza y apretó con fuerza los mandos, maldiciendo en voz baja.
-Estúpido niño insoportable.
Los dos aparecieron frente a un hermoso lago de aguas cristalinas, realmente bello, a dos kilómetros de los límites del bosque.
-Debemos seguir a pie-dijo Eva, comenzando a andar, y Jason la siguió a su lado, mirándola, y aunque la joven lo notaba, no quiso darle importancia.
-¿No me vas a decir nada?-le preguntó él.
-No tengo nada que decirte-dijo ella cortante-hagamos la misión rápido y no empieces con lo mismo.
Jason se detuvo.
-Te quiero-le dijo, y Eva se detuvo…no era la primera vez que se lo decía, pero siempre lo había dicho en el contexto de discusión…esa vez se lo había dicho como la primera vez, como una declaración, como una promesa eterna…
La chica se giró, y le miró entristecida, por lo que Jason se acercó, cogiendo las manos de la chica entre las suyas, que cerró los ojos, y suspiró.
-No debes quererme.
-No puedo cambiar mis sentimientos-le dijo él, soltando una de sus manos para acariciar su rostro, obligándola a mirarle-ni tú tampoco.
-Jason, no hagas las cosas más difíciles-le pidió-por favor…
-Te quiero más que a nada en este mundo, Eva-dijo, juntando su frente con la de ella, y ambos cerraron los ojos.
-No sigas por favor…-le pidió ella-no quiero oírlo…no quiero que me quieras.
-¿Por qué?-preguntó él, deslizando su rostro con lentitud, buscando a ciegas los labios de la joven mientras depositaba un beso en su frente, después en su nariz, después en su mejilla…
-Por favor, para…
El chico descendió sus besos hasta la barbilla de la joven, y después llevó sus labios hacia los de la joven, separados de ellos unos milímetros, deseando besarla de nuevo, deseando abrazarla como nunca antes había deseado nada…lo necesitaba…, pero unas manos en su pecho le detuvieron y le separaron con lentitud de sus labios, pero pudo volver a colocar su frente sobre la de la chica.
-Está bien…-dijo él-esperaré…intentaré esperar un poco más, pero no te prometo nada.
-Ojalá en vez de esperar pudieras dejar de amarme-suspiró ella, sin despegar su frente de la de él, sin moverse, sin separarse.
-No pidas algo imposible-sonrió él-nunca dejaré de amarte.
-No prometas algo que no sabes si cumplirás.
Jason sonrió, y posó sus labios sobre la mejilla de la chica, colocando sus brazos en torno a su cintura, abrazándola, y la chica no se alejó, se limitó a colocar sus manos sobre el pecho de él, dejándose abrazar, y colocó su rostro sobre el hombro de él, mientras que Jason dejó reposar su cabeza en la de ella. Sintiéndose feliz. Efímeramente feliz.
-Ojalá no intentaras alejarnos y aceptaras mi amor.
-No pidas imposibles-dijo burlona, recordando las palabras de él, haciéndola reír, pero ella no rió.
Le amaba…cada día, cada minuto, cada segundo que pasaba le amaba más si eso era posible…y sabía que no podría dejar de amarle, pero una cosa era eso, y otra cosa era dejar que él se enamorara más y que se ilusionara. No quería hacerle sufrir…
La chica hizo un poco de fuerza con las manos sobre el pecho de él y se alejó, rompiendo el abrazo, y Jason suspiró.
-Está bien-dijo él. Había pasado un precioso momento junto a Eva, y conociéndola, no podía pedir más. Tendría que esperar. Pero al menos sabía que Eva le amaba igual que él a ella, y eso le dio fuerzas para seguir luchando.
-Debemos irnos-dijo ella, y Jason la agarró de la mano, deteniéndola unos instantes, cruzando sus miradas.
-Cuando esto acabe, te aseguro que tu vida será mejor-le prometió.
-No puedes prometerme una vida mejor porque no tendré una vida, ni si quiera ahora la tengo-le dijo ella, y Jason la miró sin entender, y Eva bajó la mirada-un día tuve una vida…ahora sólo tengo una misión.
HOLA!!!!
Bueno, como siempre, gracias a todos los que me leéis y muchas más gracias a los que comentáis. Espero que con este capi tan largo me haya ganado unos cuantos comentarios que los necesito para animarme!!!!
Bueno, que sepáis que ya estoy casi acabando los exámenes y que mis problemas personales están mejor, gracias a los que os habéis preocupado, aunque mi ánimo de escritora siga algo bajo, pero sigo actualizando por vosotros, porque no me gusta que nadie abandone un fic que yo leo, asi que yo no haré lo mismo XD.
Bueno, espero que os haya gustado este capi, sobretodo el final, la parte Eva-Jason ha sido preciosa, verdad?????
Que creeis que pasara???
Espero vuestras respuestas
Cuidaos
Besos