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Historia 39524 — capítulo 2

Hermione estaba leyendo un anuncio en el viejo tablón, de una tienda de ropa en el pueblo. Recordó la promesa de Draco Malfoy con respecto a su atuendo, y sonrió tímida.

Miró a su alrededor, y vio que la sala común estaba vacía. Se abrió el retrato, cinco minutos despues, y entraron Harry y Ginny, de la mano.

-Hola chicos... ¿No vieron a Ron?

-No, no lo vimos- dijo Ginny, soltó la mano de Harry, y fue con sus amigas.

Hermione y Harry la siguieron con la mirada, y sonrieron. Ron entró diez minutos después, alicaído. La castaña corrió hacia él, con expresión preocupada.

-¿Qué tienes, Ron?- preguntó asustada la muchacha, y ayudó a Ron a sentarse en el sillón, porque parecía débil y triste-. ¿Qué sucedió? ¿Malfoy te hizo algo?

-Tu amigo no tiene nada que ver en esto...- gruñó Ron, mostrándole una mano sangrante-. Fue Lavender. Me pidió ser mi novia, pero le dije que no... Y reaccionó muy mal.

-¿Lavender?- preguntaron los otros dos.

-Sí... Me gritó cantidad de cosas horribles como "¡Te gusta esa Hermione Granger! ¡Ya no me quieres, Ron!"...- dijo Ron, tristemente-. Como si yo la quisiera -bufó-.

Hermione se mordió el labio, y con su varita tocó la mano de su amigo pelirrojo. Se curó al instante, pero el chico todavía parecía afectado.

-Nunca me gritaron tanto- susurró.

Hermione miró su reloj, se despidió de ellos, y salió corriendo al Gran Salón, había quedado en encontrarse allí con Draco. El rubio tardó diez minutos en llegar, y estaba atareado con cinco bolsas de papel y cinco cajas de zapatos.

-Ah, hola- dijo Draco, y depositó todo en un banco cerca de la puerta, y se sentó, exhausto-. Es ropa y zapatos... Me da escalofríos verte así... No soportaba verte con ese atuendo hasta Hogsmeade, así que le pedí a mi madre que me enviara ropa... Ella cree que es para Pansy, así que le di algunas prendas a ella...

-No debiste hacerlo, Malfoy... ¡Ni siquiera somos amigos!

-Deberías serlo- puntualizó Draco, señalando las bolsas y cajas-. Con un amigo como yo, dejarás a esa Granger atrás.

-Perdona- se indignó Hermione-. Yo no elijo a mis amigos por su capacidad económica.

-Deberías- repitió Draco, y se dio cuenta de su error-. Deja a ese Weasley... Potter tiene muchos galleons, no lo dudo...

-¡Basta de esas cosas!- gritó furiosa Hermione. Draco asintió, arrepentido, y le dio bolsa por bolsa.

-Espero que te gusten los vestidos.

La chica abrió una bolsa, y descubrió un hermoso vestido de seda auténtica, color salmón, escotado y largo hasta los tobillos.

-Ese es vestido de gala- explicó Draco-. Es para una fiesta que organizará Hogwarts... Porque es nuestro penúltimo año... Y supongo que irás con Weasley...

Hermione lo ignoró, y sacó el contenido de la segunda bolsa. Era una remera rayada con los colores de Gryffindor, escotada también, manga larga y después, en la misma bolsa, una pollera de color roja (más bien, era minifalda).

-No debiste comprar todo esto, Draco... Te has gastado una fortuna...

-Te dije que para mí era catastrófico verte con ese atuendo- sonrió Draco-. Y quiero que para la salida a Hogsmeade te pongas este conjunto... -señaló la remera y la minifalda-.

Hermione sonrió débilmente, y abrió la tercer bolsa, que tenía el uniforme que usaban las más atrevidas en el colegio. La cuarta tenía otro vestido de gala, esta vez violeta, con algunos vuelos y escotado, un poco más que el primero.

-¿Este para qué?

-Para mi cumpleaños...

-¿Cuando es? Estamos a dieciséis de setiembre.

-El cinco de junio... Falta bastante, y es dos días antes de terminar las clases- contestó Draco.

Hermione abrió la última bolsa, y se encontró con un vestido verde esmeralda precioso... Escotado, también, manga corta y largo hasta las rodillas, y tenía algunas lentejuelas.

Abrió las cajas de zapatos, y eran preciosos...

-Draco, gracias por todo pero...

-Me estoy enamorando de ti- soltó el rubio, y se ruborizó de emoción. Hermione se detuvo, y lo miró fijo, alarmada, asustada y preocupada, por su salud mental-. No sé explicarlo... Eres bonita... Buena... Inteligente... No sé como explicarlo, Granger, pero me gustas... Sé que yo jamás te gustaría a ti, que gustas de Weasley, pero...

-Malfoy, calla- pidió con los ojos llenos de lágrimas la muchacha-. No podemos ser novios, nunca podríamos serlo. Además... Para formar una pareja amorosa se necesita amor mutuo, y yo no te amo.

Draco se acercó a ella, y le secó las lágrimas.

-No llores, por favor.

-¡Tú me haces llorar!

Draco la sentó en el banco, y la miró a los ojos.

-Dime sinceramente si me amas.

Hermione lanzó un alarido de enojo, tomó las bolsas y cajas, y salió corriendo a la sala común. Malfoy quedó allí, solo y muy triste, pensando en la salida a Hogsmeade...

Al otro día, Hermione se dirigía a su clase de Encantamientos con Harry y Ron, que miraban a todos lados en busca de Draco Malfoy, por si se les cruzaba.

-Hermione, Ginny me contó que ayer llegaste a la sala común llorando... ¿Qué pasó?- dijo Ron, mientras Harry vislumbraba una cabeza rubia en una esquina. Cogió del brazo a ambos chicos, y cambiaron de dirección.

-Me pelee con una chica- inventó Hermione, y Harry y Ron cruzaron una mirada, poco convencidos-. ¡Es verdad!

-¿Era rubia?

-Sí...- dijo sin pensar la joven.

-Draco Malfoy- dijeron los chicos.

-¡No es él!

-Hermione...- insistió Harry.

-Está bien. Me atraparon. Draco me obsequió unos vestidos, uniforme atrevido y zapatos... Me dijo que está enamorado de mí, y que le dijera que lo amaba...

-¿¡Qué!?- gritaron los jóvenes, y sobresaltaron a Hermione.

-¡Ay, no griten así!- se escandalizó Hermione, cuando llegaban al aula de Encantamientos-. Perdone si llegamos tarde, profesor Flitwick... Vinimos por otro camino.

-No llegaron tarde, chicos- negó Flitwick, y cerró la puerta tras ellos con su varita-. Hoy estudiaremos el hechizo Aguamenti...

Se sentaron en sus lugares habituales, y empezó a hablar otra vez.

-El hechizo Aguamenti... ¿Quién me puede decir que resultado tiene? ¿Para qué sirve?

Hermione levantó la mano, y casi le tira los anteojos de Harry al piso.

-Sale un chorro de agua de la varita.

-Exacto. Diez puntos para Gryffindor...

Toda la clase fue de inmediato un océano. Salían chorros de agua para todos lados, y cuando la clase terminó, salieron los chicos empapados.

-Estuvo buena esta clase...- dijo Harry.

-Sí- confirmaron los otros, sonriendo. Hermione vio que Malfoy se acercaba a ellos rápidamente, y enarboló su varita mágica.

-No me ataques. Solo quería decirte que adelantaron la salida a Hogsmeade, y es ahora.

Los tres salieron corriendo a la sala común, se vistieron y los jóvenes esperaron abajo a Hermione.

Ella no sabía si ponerse el vestido verde esmeralda. Decidió que no, así que se puso una camiseta rosada, un saco gris y vaqueros.

-Creí que te pondrías el vestido que te regaló Malfoy- dijo Ron, asombrado.

-No quiero darle el gusto- repuso la muchacha-. ¿Vamos?

-Pensé que ibas con Draco- dijo sorprendido Harry.

-No quiero.

Salieron de la sala común, y Draco, herido, vio que la chica castaña iba con sus amigos. Pansy se le acercó, sonriendo.

-¿Qué tienes, Draco...?

-Solo quiero que me dejen en paz- gruñó Draco, y salió caminando rápidamente por la puerta principal. Hermione sonrió tristemente, y fueron al pueblo.

Ron fue a una tienda corriendo, dejando atrás a sus amigos. Volvió cinco minutos después, con una cajita en las manos.

-Para ti, Hermione.

Se la dio, y la muchacha la abrió. Tenía una hermosa cadenita bañada en oro.

-¿Cómo la compraste...?

-Mamá me regaló unos siete galleons...- dijo encogiéndose de hombros el pelirrojo. Se la sacó de las manos, y se la puso en el cuello-. Espero que te haya gustado.

-Es hermoso... Muchas gracias, Ron- musitó ruborizada la chica, y fueron a Las Tres Escobas a tomar cerveza de mantequilla-. No se molesten, chicos, yo pago.

-Si algo me enseñaron tío Vernon y tía Petunia es que las mujeres nunca pagan- contradijo Harry, y sacó su monedero.

-No, no, yo pago.

Se sentaron en una mesa, y diez minutos más tarde, estaban bebiendo el caliente líquido. Draco estaba afuera, sentado en una vereda, solo y aparentemente aburrido.

-Mira quien está alli- bufó Harry.

-No lo vayas a buscar- suplicó Ron-. No vale la pena estar con Malfoy.

-No lo haré- dijo Hermione.

De modo que pasaron esas dos horas divirtiéndose en Hogsmeade, mientras que Draco los espiaba a cada rato...


Cap terminado!! A quien le dio pena Draco??

El siguiente cap sera: Besos robados y cadenita rota...

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