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¡Enamorado de mi madre! — capítulo 11
Luego de ese "reto", Hermione no había hecho otra cosa que compartir unos pequeños besos con su hijo. Desgraciadamente, eso era muy aberrado para su gusto. Con una sonrisa, Draco, se limpiaba los labios con la manga.
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Sí, puedo tener a cualquiera.
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¿Dónde estará Jerald, para que te lance bananas?- preguntó ella, ofuscada. Respiraba agitadamente, y se arreglaba el cabello.
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¿Ya no hay "Sevie" que valga? ¿Tengo razón?
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Cállate. Nos vamos.
Hermione preparó su varita para aparecerse. Draco sostenía sus cosas y estaba deseoso de darse un buen baño. Mientras aparecían, lo poco que podía pensar, era en eso. Al llegar, Severus estaba en el sofá, tenso. Al verlos, se levantaba violentamente, casi cayéndose. Se detuvo frente a ellos, cuando pensaba abrazar a su esposa.
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¿Qué es eso?- preguntó, bajando la vista. Hermione y Draco hicieron lo mismo. Con un suspiro, ella sonreía al mirar lo que estaba a sus pies.
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¡Jerald!- dijo, tomando al monito. Draco negó con la cabeza.
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¡Es el mono! ¡Es que, te he dicho que está enamorado de ti!- dijo y Severus, intentaba entender el asunto. Ahora, debía cuidar de un monito.
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Deberías tomar un baño, Mione- le dijo, sin poder contener su emoción por verla de nuevo en casa. Ella, negó con la cabeza.
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Sigo, enojada contigo- le dijo y caminó hacia la habitación principal. Antes de que Draco, pudiera irse, Severus le detenía.
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¿Dónde han estado y por qué, traen un mono con ustedes?
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Es una historia larga, papi...- le dijo y comenzó a caminar hacia su cuarto, con una sonrisa. Severus supo, que no iba a entender nada de lo sucedido. Al menos, su esposa y su "hijo", estaban en casa con él. ¡Tenía que matarlo, tarde o temprano!