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¡Enamorado de mi madre! — capítulo 12
Hermione suspiraba, cuando Severus, no le despegaba la vista de encima. Jerald el monito tampoco lo hacía. Bien, ¿A quién le correspondía primero? Draco por su parte, sabía que podría conquistar a su mami, cuando quisiera. Con una sonrisa suave, miraba el techo y se imaginaba las discusiones entre ella y Snape.
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Deja de verme así, Severus- le dijo ella y Snape, suspiró abatido.
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Lo lamento- dijo, obligándose a adoptar el tono más sensible posible- No sabes lo desagradable, que es verte partir.
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Pues entonces, piensa mejor tus actos- dijo ella, enojada. Severus ladeó la cabeza y la contempló con un suspiro.
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¿No hay nada, que pueda decir que te anime?- preguntó. Sí, ya se humillaba hasta el punto, de hacer el ridículo. Hermione abrió un ojo y le miró.
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No lo sé. ¿Me lo preguntas a mí?
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Sabes muy bien, que te amo Hermione- le dijo y Hermione se encogió de hombros y esbozó una sonrisa suave.
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Muy bien, te perdono esta vez entonces- le dijo y se inclinó para darle un pequeño beso. Ese día, la cena parecía ser relajada.
Draco bajó las escaleras con una sonrisa, pero se detuvo al observar lo que sucedía en la cocina. Hermione y Snape, cenaban, muy juntos. Bien, habría conflictos esa noche. Con una sonrisa suave, caminó hacia la cocina y tomó un plato. Se sentó en la mesa y ambos, le miraron. Era hora, de interrumpir la fiestecita de besos y caricias.
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Bienvenido, Draco- dijo Hermione con desdén. A él, no le importaba interrumpirlos. Había sopa como primer plato. Draco, empezó a sorber, haciendo molestos ruidos.- ¡Esos modales tuyos!- chilló Hermione.
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¿Me enseñas, mami? ¡Es que no sé, agarrar la cucharilla!- dijo con abatimiento. Pensaba bañar a Hermione de sopa, pero Jerald estaba al tanto. ¡Qué curioso!- estúpido mono, apártate- dijo cuando estaba, sosteniendo uno de sus pies.
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Creo que Jerald, reconoce la maldad, donde la mira- dijo Hermione, con una voz maliciosa. Severus, quería entender el tópico. Ella, negó con la cabeza y continuaba, sosteniendo su mano sobre la mesa.
Bien, era demasiado. Se levantó, con la excusa de que se serviría más y comenzó a caminar hacia Hermione. Con un suspiro, fingió caerse y toda la sopa que no había comido, estaba sobre su madre. Snape, se apresuró a ayudarle y miró a Draco de mala gana.
- ¿Cómo te atreves?- chilló ella- ¡Jerald, ataca!
Pues no sabía de donde, pero el monito le arrojaba otra banana. Draco miró al mono y a la banana. Lo mataría por eso.
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Ahora tienes, a tu gangster personal- dijo, sobándose la frente donde diera la banana. Snape, ayudaba a Hermione que estaba bañada en sopa- pero quiero que sepas, que no te temo.
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Vete a tu cuarto- le ordenó Snape, con voz sedosa. Draco los miró con rabia y comenzó a subir las escaleras. ¿Estaba celoso?