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¡Enamorado de mi madre! — capítulo 13
Desde ese día, Severus reñía con él por cualquier cosa. Aquel monito, ¡Estaba seguro de que moriría bajo sus manos! Hermione, se arreglaba, para una cita de compensación con Snape. Ella, sonreía mientras Draco le miraba con rabia. Seguramente, habían hecho el amor. El sexo en la reconciliación, era muy bueno, según sabía de boca de Pansy. Por supuesto, él nunca le hizo caso y la dejó enojada.
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Jerald, evita que haga tonterías- mencionó Hermione, acariciándole la cabecita. El mono parecía que asentía.
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Estúpido mono.
Hermione y Snape se iban a su cena privada. Él y el mono se miraban sobre la cama. El mono, estaba sentado y movía la cola como un reloj.
- ¿Te crees muy listo? ¡Hermione solo te domina! ¡Ella es la mujer en la relación! ¿Pero qué estoy diciendo? ¡Estoy hablando de trivialidades; con un mono que lanza bananas!
Aquel comentario, pareció enfurecer al monito. Draco negó con la cabeza y se preguntó, por qué le pasaban esas cosas a él. Seguramente, Snape y Hermione, andaban besuqueándose por toda la cena y terminarían teniendo sexo otra vez. ¡Cómo odiaba aquello!
Meditando, tuvo una idea. Cogió su varita y miró al monito que estaba sobre la cama. Ambos, estaban propensos al ataque. ¡Lo aniquilaría!
Con una sonrisa triunfante, lanzó unas cuerdas mágicas y ató al mono en una columna. El monito, trataba de safarce y chillaba como loco.
- ¡Te he ganado! y ahora... ¡Arruinaré esa estúpida cena!
Hermione y Snape estaban muy cómodos en aquel restaurant. Ella sonreía, mientras Severus mantenía una de sus manos sobre uno de sus muslos y pensaba, seguir más allá. Ella negó con la cabeza y el hombre, desistió.
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Bien, debo encontrarlos. ¿Dónde pudo haber ido mi papi, con mi mami? Eso no será una tarea imposible.
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Severus, suéltame ya- le dijo ella con una sonrisa- no podemos hacer esas cosas aquí.
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Lo siento. Te extrañé mucho, todos estos días.
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Eso es muy raro que tú lo digas.
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¿No puedo extrañar, a mi hermosa esposa?
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Claro que puedes. ¿Qué tanto?
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Hermione...
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Vamos, ¿Qué tanto?
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Mucho- le dijo al oído y su mano, dio un súbito movimiento a una zona prohibida. Hermione sonrió como tonta- te lo demostraría de poder hacerlo en este lugar.
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Bien, ya no eres tú. Pero, me gusta.
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Ahora, empezaremos la operación, rompe matrimonio- sonreía Draco, mientras les miraba tras unos arbustos. Los había localizado.