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¡Enamorado de mi madre! — capítulo 5

Draco miraba con sorpresa, mientras Hermione colocaba sus pertenencias frente a la puerta. Hermione, quería marcharse y nada ni nadie, le convencería de quedarse. Con un quejido de frustración, Severus intentaba hacerle recapacitar.

  • ¡No, me voy y no pienso regresar!- dijo, colocando las maletas en la puerta- Cuida de tu querido Draco, que yo me voy.

  • Pero, Hermione- dijo el hombre y ella negó con la cabeza una vez más. Draco, estaba en las escaleras y trataba de no reírse.

  • ¡Que te vaya bien!- le gritó y comenzó a subir las escaleras.

  • ¡Lo mataré!- decía, pero Snape sostenía su cuerpo, para que no corriera tras él y cometiera una locura.

Poco tiempo después, Hermione se había ido de la casa. Severus lo intentó y para cuando Draco pensaba que todo iba a salir bien, Severus entraba con una mejilla sonrojada. El sonoro golpe de Hermione, bien pudo descuadrarle el rostro. Ella, estaba dolida con su actitud y en realidad, ¡Sí que dolía! Cerró la puerta de mala gana y contempló al muhacho en la cama.

  • ¡Tú sacaste a tu madre de la casa y tú, la vas a regresar!

  • Ella no es mi madre- le dijo él con un suspiro y con las manos, bajo su cabeza.

  • ¡Ahora, es tu madre y te vas a acostumbrar!- se quejó Snape y Draco, chasqueó la lengua.

  • Sí le ama tanto como dice, hubiera soportado por amor y no hubiera huído como cobarde- musitó y Snape, le sostuvo uno de los brazos.

  • Draco, no me obligues a...- dijo, con los dientes apretados.

  • ¿Qué, me pegará?- le preguntó y Snape, le soltó de mala gana.

  • Debería- musitó Snape y se dio la vuelta de forma militar, para salir de la habitación- Ahora, estás castigado y no saldrás de aquí- dijo, tomando su varita.

  • ¿¡Qué!?- chilló él- ¡No soy un niño!

  • Pues te comportaste como tal y serás tratado como uno- apuntó con su varita, puertas y ventanas, para cerrarlas.

Draco miró con estupefacción, mientras su "padre" le encerraba. Con un suspiro, Snape antes de salir, le hablaba a su "hijo".

  • La cena es a las ocho. Bajarás nada más que para eso- dijo- Y piensa, cómo regresar a tu madre a la casa

Ese día, ambos estaban distanciados. Con un suspiro de frustración, Draco intentaba comer y no pensar que debería regresar a su habitación y quedarse encerrado.

  • ¡Es que no sé, dónde puede estar tu madre!

  • ¿Y qué diablos importa?- retó Draco en la mesa. Snape, le dio un golpe a la misma y negó con la cabeza de forma violenta.

  • Será mejor que dejes de decir estupideces, o juro que te embrujaré aquí mismo.

  • ¿Ah sí? ¿Te atreverías?- demandó Draco y Severus, masticó la comida con fuerza y contempló a su hijo.

Draco, dejó la comida a medio terminar y se levantó de la mesa. Severus, no le dijo nada y le observó subir las escaleras. ¡Ese niño! Estuvo largo rato, meditando acerca del asunto con Hermione. Lo mejor, era ir por sí mismo y traerla de vuelta. Meditó y se imaginó que estaría en casa de Weasley o de Potter en su defecto. Soltó un quejido, imaginándose el ir a buscarla y decir que se habían peleado por culpa de Draco.