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Historia 40490 — capítulo 28
Hola = )
Bueno aquí les dejo otro capítulo disfrútenlo… gracias a ustedes por querer este fic y seguir sus capítulos.
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Tonks entraba a la cocina con una sonrisa radiante que denotaba mucho más que simple felicidad.
Extrañaba dormir en mi cama -se sentaba sobre el mesón con una flexibilidad que ni parecía estar embarazada-.
Y porque bajaste? -Remus se encontraba en el proceso de preparación del desayuno- si la mañana esta apropiada para quedarse aun bajo las cobijas y yo te iba a subir el desayuno a la cama.
Solita no tiene gracias -sonrió- para que quedarme en esa cama si tú no estás a mi lado -le extendía los brazos para que se acercara- ven -Remus solo sonreía pero no se acercaba estaba con sus manos ocupadas- que vengas te digo -salió su voz de mandona- que acaso no quieres que te de los buenos días como Dios manda.
Remus sonrió y se acerco a ella que de inmediato lo envolvió entre sus brazos jugo a las caricias con su rostro por un momento y luego sello ese momento con un beso de esos que solo pueden darse y sentirse con el corazón.
Buenos días -le susurro- ¿Cómo amaneciste?.
Feliz, inmensamente dichoso como solo podría amanecer teniéndote a ti mi lado y a este pequeño regalito de vida -se inclino para besar su vientre y al hacerlo rozo su cabello con la nariz de su esposa provocando que en su rostro se dibujara una mueca de asco y nauseas que no pudo contener y solo alcanzo a bajar y llegar hasta el cesto de la basura-.
Remus intento acercarse pero su esposa con la mano le indicaba que no lo hiciera al cabo de unos minutos pudo mantenerse en pie con su semblante algo pálido.
Que te echaste en el cabello?.
Nada -estaba muy confundido y quería acercarse-.
Por favor no te me acerques aleja ese cabello de mí -se ponía su mano sobre su nariz y boca cubriéndoselas por completo-.
Pero que pasa? -paso su manos sobre su cabello sintiéndose incomodo e imaginando mil y un cosas desagradables- ¿que tiene mi cabello?.
No me gusta el olor que tiene ¿que te pusiste?.
Remus olio su mano.
Solo mi shampoo a lo que me bañe.
Apesta… perdona que te lo diga pero me desagrada ese olor que tiene -se cubría con su otra mano su estomago- ya no quiero desayunar voy a cambiarme -se alejo de allí rumbo a la habitación mejor dicho rumbo al baño-.
Remus tratando de asimilar lo que había pasado se quedo quieto por un momento pero luego subió tras ella y la escucho en el baño no estaba bien y la preocupación empezó a desesperarlo; en cuanto salió corrió hacia ella se la veía bastante descompuesta pero Tonks nuevamente se encerró en el baño.
Remus por favor sal de la habitación -le hablaba desde detrás de la puerta- no soporto ese olor ve a bañarte otra vez o no se pero quítate eso de tu cabello y no te me acerques hasta que lo hayas solucionado.
Pero estas bien?, dime que estas bien sino no me muevo de aquí.
Estoy bien.
Seguro?, no quieres que vayamos al hospital.
No… ya se me va a pasar solo tu ve a hacer lo que te dije si quieres que este mejor.
Remus salió de inmediato hacia la habitación de huéspedes pero se acordó que en la cocina había dejado las hornillas encendidas y empezaba a oler a quemado por lo que bajo corriendo y lo que encontró aumento su desastre y desesperación, todo estaba inservible su desayuno era incomible ni un trol se arriesgaría a probar de eso.No podía creer que de un momento a otro su mañana que parecía tranquila había empezado a descomponerse en esa rapidez… llamaron a la puerta y era Ted Tonks quien había llegado a visitarlos cargando unas fundas de regalo.
Buen día Remus -le dio un abrazo- perdón por venir sin avisar pero como ayer ya no regresaron a casa supuse que el fin de semana lo habían decidido pasar aquí -le sonreía-.
Remus no respondió nada con palabras solo con movimientos de su cabeza.
No estoy siendo imprudente ni interrumpiendo nada -Ted no sabía que pensar al tener ese silencio y ese rostro que demostraba que algo no estaba bien- te sientes bien Remus… ¿sucede algo con mi hija? -en la última pregunta la voz deTed ya era con más preocupación-.
No, por favor discúlpeme Ted buenos días y pase, sabe que esta es su casa y que para llegar aquí tiene la libertad de hacerlo cuando desee -sonrió levemente-.
Algo se está quemando en la cocina -veía humo salir de allí-.
Si, el desayuno pero no se preocupe que ya me encargo de eso si desea puede subir a la habitación allí esta mi esposa un poco indispuesta ya sabe los achaques y malestares del embarazo pero ya la llevo al hospital.
Comió algo que le hizo daño?.
Remus negó con la cabeza.
Creo que son olores desagradables los que la pusieron así -se veía avergonzado pensando que de verdad su cabello no estaba en las mejores condiciones y con su suegro frente a él se sentía peor-.
Ted sonrió para darle confianza.
Entiendo a lo que se refiere no me diga que el culpable fue su perfume porque si es así de una vez le digo que no tiene que llevarla al hospital lo que tiene que hacer es deshacerse de él y comprarse uno nuevo pero que ella se lo escoja para evitar inconvenientes en un futuro -Remus lo miraba sin poder reaccionar, mientras él estaba estresado su suegro sonreía divertido- yo ya pase por esto con Drómeda, tuve que botar a la basura algunos de mis perfumes favoritos hasta que ella me compro uno y ya no hubo estos problemas; tranquilo -le daba palmadas en su hombro- esto se les pasa enseguida son solo etapas que así como vienen de improviso se van solo haga lo que le digo o sino le tocara dormir en el sofá.
Ted sonrió y Remus lo hizo también solo de imaginar a su suegro padeciendo esas cosas y que a lo mejor a él también le tocaría dormir allí esta noche sino solucionaba pronto su "problema".
Hare lo que usted me dice hoy mismo ese shampoo saldrá del baño y no volverá a formar parte de mi cabello.
Ah… -rió- con que ese fue el culpable.
Si.
En un embarazo no solo la mujer es la que padece nosotros también pero bueno hay que ser justos y complacerlas ellas son las únicas capaces de darnos los mejores regalos y momentos más hermosos de la vida así que… no le queda otra Remus.
Lo sé y no me importa con tal de que ella esté bien de lo demás me encargo yo.
Como veo que se quedaron sin desayuno voy a avisarle a mi esposa para que…
No, no se preocupe yo ya mismo limpio ese desorden y le preparo algo a ella.
Remus ya vas a empezar con lo mismo.
Es que no me acostumbro a dar molestias a los demás en toda mi vida ha sido así.
Pues que pena llegaste a la nuestra y aquí te acostumbras a dar "molestias" -sonrió- tu ya eres de nuestra familia y entre nosotrosesa palabra no existe mejor cámbiala por esta… co-la-bo-ra-ción… así que deja que te colaboremos con ese desayuno que ya es tarde y buena falta que les hace a los dos.
Remus lo miro un tanto apenado y luego sonrió.
Bueno gracias.
Ted movió su cabeza en señal de aceptación con una sonrisa en su rostro.
Ahorita mismo le aviso a mi esposa.
Ted subió a la habitación de su hija mientras Remus se quedo a intentar arreglar ese desorden.
Buenos días hija mía -sonreía divertido al ver que su hija estaba de un lado a otro poniendo inciensos aromáticos por toda la habitación, aspiro profundo- que rico que huele tu habitación.
Papá me asustaste pensé que eras Remus -se acerco a saludarlo con un besito en la mejilla y un gran abrazo-.
Yo no huelo "mal" ¿cierto? -sonreía- porque si es así yo me voy -fingía salir de la habitación-.
Papá no -lo tomo del brazo- tu no hueles mal es solo ese shampoo de Remus el que me fastidia pero ya lo bote a la basura… pobrecito me da pena con el pero lo siento si quiere acercase a mi tendrá que aceptarlo.
Si pudieras verlo como esta; yo me solidarizo con él en su pesar pues yo pase exactamente por lo mismo.
No es culpa papá -se veía apenada- pero es algo que no depende de mí.
Lo sé y no tienes que darme explicaciones.
Donde está el ahora? -sonrió- es que lo mande a bañarse otra vez.
Se quedo ordenando cierto desastre que había en la cocina.
Y que paso allí?... voy a ayudarlo -se dirigía con decisión hacia la salida pero se acordó de aquel olor desagradable y retrocedió con la misma velocidad- mejor no.
Ted reía sin poder dejar de hacerlo todas esas escenas eran tan familiares para él.
Mira lo que te traje hijita -le mostraba las funditas de regalo-.
Tonks fue hacia ellas con la misma emoción con la que siempre recibía los regalos.
Que es papá?.
Un pequeño detallito de parte de tu mamá y mío, esperamos que te gusten los colores, los modelos y sobre todo las tallas que escogimos para ti sean las apropiadas.
Es ropa? -Ted sonrió y Tonks de inmediato empezó a abrir las fundas encontrándose con algunos conjuntos muy bonitos y de colores que a ella le gustaban- están preciosos todos -sonreía feliz así como cuando niña y le compraban ropa y zapatos a su gusto- gracias papi bonito -corrió a darle besitos en las mejillas- me ha encantado todo -respiro profundo- y con la falta que me hacia -se media un vestido frente al espejo-.
Remus tenía su cabeza metida en el lavamanos de la cocina con la llave de agua abierta dejando caerla sobre su cabello, era tanta la presión del agua que no escucho cuando más de un invitado se sumo a la casa.
Que bestia.
Remus se asusto y al querer alzar su mirada para ver al dueño de aquella voz se golpeo la cabeza con la llave de agua.
Que cocina para más asquerosa que vergüenza -Sirius estaba parado en el umbral de la puerta con actitud de manda mas- oye tu cochino -se dirigía a Remus que estaba sobándose su cabeza que chorreaba agua al piso- que tú no sabes que la cocina no es para bañarse o es que acaso no tienes un baño.
Remus le iba a responder pero se contuvo al ver que detrás de él asomaban su suegra Andrómeda que llevaba en sus manos un pequeño canasto, Amelia y la pequeña Matilda.
Tío Remus -fue en busca de sus brazos- que te paso que estas todo mojado ¿te caíste?.
No mi pequeña no me caí solo que…
Lo que pasa princesa -separaba a su pequeña de Remus para que no siguiera empapándola- es que tu tío Remus está loco mira que confundir una cocina con una ducha -soltó una carcajada- yo en mi vida vuelvo a aceptar una invitación tuya para cenar en esta casa que asco -puso cara de nauseas- si la cocina la usan como esto por Merlín no me quiero imaginar para que usan el baño.
Ya Sirius deja de molestarlo -Andrómeda se acerco a Remus- está bien, no le paso nada?, recibí un mensaje de Ted diciéndome que había una pequeña calamidad domestica.
Pequeña? -era sarcástico- si esto es una catástrofe si vinieran los de sanidad ya clausurarían esta cocina de por vida… de verdad lunático esta vez sí que te has pasado ni en nuestra adolescencia fuimos capaces de dejar una cocina así, que es lo que estabas o estaban haciendo ustedes dos par de sinvergüenzas picarones -sonreía en doble sentido- que dejaron esto así todo patas arriba… ¿Dónde está la traviesilla de mi sobrina? porque estoy seguro que ese torbellino de colores tiene mucho que ver aquí.
Remus lo miraba con ganas de ahorcarlo para que se callara y dejara de avergonzarlo tanto.
Ella está arriba con su papá y aquí en la cocina no ha pasado nada de lo que tu pervertida mente imagina solo se nos quemo el desayuno.
Aja si claro y yo me chupo el dedo -sonreía- como si no los conociera.
Chúpate el…
Ey… cuidado con esa boca hay mujeres y niños presentes… mal hablado -reía con mas burla disfrutando de ver a su amigo así con ganas de querer vengarse-.
Ya Sirius shuu no digas mas -se veía apenada- buen día Remus -se acerco para darle un abrazo y saludarlo- disculpa nuestra intromisión sé que no estábamos invitados pero…
No te preocupes Amelia que tu y Matilda son siempre bienvenidas en esta casa; son otros -puso mucho énfasis en esas últimas palabras dirigiendo su mirada a Sirius- de los que me quiero librar.
Otros? -fingió no entender nada- de que otros me hablas no te estarás refiriendo a mi ¿verdad?... de tu amigo casi hermano del alma, del padrino de tu hijo y tío de tu amada esposa… uhm como que me debes mucho ¿no? soy alguien muy importante en tu vida gracias a mi tienes lo que tienes así que más respeto conmigo.
Respeto, respeto -hablaba en voz baja mientras trataba de ordenar un poco la mesa- el respeto se lo gana no se lo exige.
Déjelo Remus yo lo arreglo usted mejor vaya a cambiarse -señalo su camisa que estaba toda mojada-.
Si, ve a ponerte presentable no te da vergüenza estar en esas fachas cuando tienes visitas tan importantes como nosotros -lo retaba como si fuera su padre- definitivamente tú necesitas mano dura si pareces un adolescente inmaduro e irresponsable voy a tener que hablar con mi sobrina para que te ponga en cintura.
Remus lo miraba como diciéndole abusa ahorita porque hay mujeres presentes.
Ya te dije que me caes mal -le susurro mientras lo tomaba del hombro-.
Si muchas veces -rió muy fuerte- pero igual soy el padrino de tu hijo y yo te quiero amigo -le dio un abrazo- te quiero mucho solo que no te lo tomes muy a tu favor a mi no me gustan los aprovechados, abusones y confianzudos que ya porque tu les das la mano enseguida se te quieren subir al hombro.
Ah sí -sonreía- y mira quien lo dice -era sarcástico en toda su expresión- el señor buenos modales y respetuoso de la PRIVACIDAD DE LOS DEMAS.
Pero que hermosas visitas que se han hecho presentes el día de hoy en mi casa.
Tonks aparecía en la cocina vistiendo un sencillo y llano vestido materno en color azul oscuro y por dentro una blusa magas largas estilo camisa en color blanco con su cabello azul y sus mocasines negros… se la veía tan linda y tierna que a Remus le dieron unas ganas enormes de ir a abrazarla así como ya lo habían hecho su madre, Amelia, Matilda y hasta el mismo Sirius que ya estaba llenándola de sus afectos solo él faltaba en el grupo pero estaba alejado no sabía si ir o no ir al final gano la segunda opción y sin aparentemente ser visto por nadie subió hasta la habitación para cambiarse.
Que le pasa a lunático acaso están peleados?.
No, porque lo dices tío.
Pues porque ustedes dos son tan afectuosos entre si y ahora solo se alejo.
Es que te pasaste con tus bromas y creo que se enojo.
Enojarse? -sonrió- lunático no se enoja el no conoce la definición de esa palabra bueno solo una vez al mes -bromeaba-.
No estamos peleados ni distanciados bueno solo un poquito -sonreía- es que detesto el aroma que ahora tiene en su cabello.
Andrómeda soltó una risita.
Llegamos a la etapa de olores y repelentes, pobrecito con razón estaba como estaba cuando llegamos.
Olores y repelentes?... ¿Qué es eso? -todos los adultos sonreían entre sí menos Sirius que no entendía nada-.
Procesos, etapas que se atraviesan durante un embarazo así como los antojos las náuseas no solo en comida sino con ciertos aromas como por ejemplo perfumes y cosas así que provoca el rechazo inmediato hacia la persona que lo posee pero suele durar poco.
Eso espero porque es a mí a quien más pena le da tener que rechazarlo de esa manera pero no puedo ya no depende de mí.
Ustedes las mujeres sí que son complicadas pobres de nosotros los hombres al tener que soportar todo eso.
Ah sí… -Amelia, Tonks y Andrómeda lo miraban con seriedad y se cruzaban de brazos- pobrecitos ustedes claro como no y nosotros que…
Quien lleva al bebé por nueve en su vientre?.
Quien soporta a esos benditos cambios de humor, las náuseas, mareos y achaques que a uno lo ponen tan mal que a veces no se puede ni siquiera levantarse de la cama?.
Quien tiene que calarse las malas noches por el insomnio y la incomodidad por el vientre extremadamente abultado en los últimos meses?.
Las tres mujeres con cada pregunta se acercaban más a él con ojos centellantes de enfado por la actitud que había tenido con esa frase.
Quien tiene que soportar valientemente la labor de parto?.
Mientras Sirius retrocedía y buscaba apoyo en Ted con la mirada pero el solo le sonreía como diciéndole tú te lo buscaste quien te manda hablar de mas.
A quien es la que se la daña la figura y después tiene que andar con dietas y ejercicios para volver a tener el cuerpo deseado?.
A quien es a la que le quedan las estrías y la piel flácida?.
Y ustedes se dicen pobrecitos no me hagas reír tío.
Si Sirius no nos hagas reír y así ¿quieres que tengamos un bebé? pues de una vez te digo que sino te sientes capaz de sobrevivir a un embarazo…
Unbebé?-dijeron en coro Ted y Andrómeda-.
Amelia se quedo en silencio no se había dado cuenta de lo que acaba de hacer.
Mamá voy a tener un hermanito -Matilda sonreía feliz- estas embarazada como tía Tonks? -acariciaba su vientre-.
No mi amor no estoy embarazada -acaricio la carita desilusionada de su hija-.
No todavía pero pronto lo estará mi amor y tendrás a tu hermanito -le sonreía ampliamente a su hija-.
Esa voz es la que me agrada -le guiñó un ojo a su tío y abrazo a Amelia- que alegría de que por fin se hayan decidido a dar ese paso; otro bebé en la vida de ustedes es lo que les hace falta para sellar su familia completamente y esta vez sí lo pones a trabajara a mi tío ¿eh? -sonreía divertida- tiene que compensar su anterior ausencia… ya muero de ganas por verlo atravesar un embarazo de principio a fin y ponte muuuuuy exigente y delicada con todo en pocas palabras hazlo padecer por ser un boca floja y hablar por hablar… pobrecitos ellos -susurraba-pobres de nosotras.
No mi amor tú me vas a hacer sufrir ¿verdad? -abrazaba a Amelia y le daba besitos en la mejilla-.
Ya lo veremos -sonreía con ese toquecito de malicia en complicidad con Tonks y Sirius las miraba a ambas con temor en sus ojos-.
Mi amor no olvides que te amo y que tú amas también.
Que, ya te llego el cargo de conciencia -ella y Tonks soltaban risillas de vencedoras-.
Me retracto, me retracto de lo que dije.
Amelia le dio un beso.
Estas perdonado por esta vez.
Sirius respiro profundamente.
Ustedes son peligrosas.
Y así nos dicen ser el sexo débil… ya quisiera verlos a ustedes por un día padecer lo que a nosotros nos toca.
Ted estaba divertidísimo con la escena.
Y bueno ya con un bebé en planes creo que deberían pensar en casarse.
Opino exactamente lo mismo ya quiero ver casado y centrado como todo un hombre de familia a este rebelde primo que tengo -lo abrazo maternalmente- quiero verte feliz y realizado como te lo mereces -le dio un beso en la mejilla- y se que con ella lo vas a lograr -le susurro- te quiero mucho.
Gracias Drómeda.
Andrómeda aunque te demores un poquito -le sonrió- pero esta vez te lo permito así solo me llama mi Ted.
De que me perdí?,
Remus llegaba a la escena totalmente cambiado.
Que estamos celebrando?.
Tonks corrió hacia él.
Que Sirius y Amelia decidieron tener un… -se detuvo a escasos centímetros y empezó a retroceder-.
No… no me digas que; si ya me bañe otra vez -ponía cara de desespero-.
Lo siento -se fue a parar a lado de su mamá-
Y ahora que hago -rascaba su cabeza y miraba a sus suegros- ya no me voy a poder acercar nunca más a ti.
No diga eso Remus -le sonreía- solo tenga paciencia que ya pasara -acariciaba el rostro de su hija-.
Yo creo amigo mío que hoy te va a tocar dormir en el patio porque como van las cosas -se acerco a él y olio su cabello- ufff con razón mi sobrina huye de ti -se cubrió la nariz con sus dedos- se te han muerto los enanos en esa cabeza.
Los enanos tío?.
Si, los siete enanos de Blanca Nieves han cometido suicidio en la cabeza de tu marido -todos se pusieron a reír sonoramente- definitivamente debes de cambiar de shampoo porque sino quienes siguen… caperucita y el lobo feroz -hizo una pausa y miro a su sobrina y luego a Remus como si los comparara luego sonrió con malicia y movió su cabeza de un lado a otro- ves Ted por contarle esos cuentos muggles traumaste a tu hija.
Bueno bueno ya antes de que Sirius comience con sus bromitas pesadas les traje el desayuno para ustedes dos -les sonrió a Remus ya su hija- pero primero voy a ordenar esta cocina.
Ay mamá que vergüenza contigo -iba detrás de su mamá que ya había puesto manos a la obra con su varita- ¿te ayudo en algo?.
No hija sino voy a demorar -le sonrió- mejor ve con ellos -señalo a los demás que habían salido a la sala-.
Mejor me quedo contigo ayudándote y de paso curioseo que delicias preparaste para el desayuno -se puso a sacar lo que su mamá había traído en la canasta- que rico pancakes con chispas de chocolate -se robaba un pedacito de uno de ellos para degustar- me vas a tener que enseñar a prepararlos uno de estos días mamá a Remus también le encantan.
Cuando gustes hija.
Te voy a extrañar mucho mamita ahora que me regreso para mi casa, ya no tendré a disposición tus delicias -ponía cara de tristeza-.
Andrómeda dejo de limpiar y se acerco a su hija como negándose a creer lo que había acabado de escuchar.
Si mamita ya Remus soluciono en parte lo de su ausencia, logro poder venir todas las noches a casa y estar conmigo por eso ya no será necesario…
No hija no nos hagas esto tu papá y yo ya nos acostumbramos a tenerte nuevamente en casa -la abrazaba fuertemente- ustedes pueden seguir viviendo con nosotros con el embarazo necesitas estar rodeada siempre de muchas personas por cualquier cosa que se presente.
No voy a estar sola mamá durante el día estaré en el trabajo y en la noche con Remus -le daba muchos besitos- prometo ir todos los fines de semana a pasar una tarde con ustedes.
Solo una tarde?.
Mamá no lo hagas más difícil.
A tu papá tampoco le va a gustar la idea… eres nuestra única hija -se notaba realmente triste-.
Pero si no me van a perder yo iré siempre cuando pueda… entiéndeme mamá ahora ya tengo un esposo, una casa, una familia en crecimiento -acariciaba su barriguita-no puedo quedarme para siempre a vivir con ustedes yo se que son difíciles las separaciones y es duro acostumbrarse pero así tiene que ser, son ciclos y etapas que cada uno de nosotros atravesamos en la vida.
Andrómeda la miro por un momento y con profunda resignación acepto lo que era cierto, su hija tenía razón ella ya tenía su vida propia su familia hecha y tenía que aceptarlo… su hija no le pertenecía ella era libre y tenía que dejarla volar.
Prométeme que cuando el no pueda estar contigo te vendrás a casa con nosotros.
Tonks sonrió y asintió con la cabeza.
Si el mismo ya me lo dijo que cuando no pueda y ya sabes a que fecha me refiero me vaya con ustedes.
Si hija.
Entonces mamita ahí me tendrás -le dio un beso- tu y mi papá siempre estarán presentes yo nunca los voy a dejar solo viviremos algo separados porque así es la vida -sonrió- pero juntos siempre además cuando nazca mi bebé me tendrás más seguido pues tienes que enseñarme a ser una buena mamá tanto como tú.
Andrómeda sonrió conteniendo las ganas de llorar.
Y ahí estaré a cada momento.
Te quiero mucho mamita.
Y yo a ti mi amor.
Ambas se abrazaron en el momento en el que Remus entraba a la cocina un poco molesto y las risas estridentes de Sirius se escuchaban afuera.
Mi amor y eso que traes puesto en la cabeza? -se contenía para no reírse-.
Ya sabes una más de las bromas del loco de Sirius -se sacaba un sombrerito hippie muy colorido y con flores perfumadas- dice que esta es la única solución de poder acercarme a ti -se sentó en una de las sillas que estaba más alejada de ella-.
Tonks quería acercarse para abrazarlo y darle muchos besos para borrar esa cara de tristeza que tenia pero su malestar la seguía acompañando.
Lo siento -era lo único que se le ocurría decir-.
Ya mi amor no digas mas esa frase que tú no tienes la culpa de nada… quien me manda a mí a usar ese shampoo -sonrió-.
Es el que siempre has usado y nunca antes me había molestado pero ahora…
Ya cálmense los dos -les servía el desayuno a cada uno sentados en los extremos opuestos de la mesa- en casa tengo una poción que los va a ayudar con este pequeño inconveniente.
Una poción mamá?.
Si -sonrió dirigiéndose a Remus- se lava su cabello con ese liquido y podrá acercarse a mi hija.
Puedo ir por el ahora mismo -se levantó de la silla con mucha prisa-.
Andrómeda rio con más fuerza al ver esa reacción.
Ya voy a enviar a Ted no se preocupe usted desayune tranquilo.
Tonks sonrió muy despacito y Remus volvió a sentarse un tanto sonrojado.
Gracias mamá tú siempre tan buena y estoy muy orgullosa de tener a la mas experta en pociones de mi lado -le lanzo un beso-.
Si señora Andrómeda muchas gracias me ha devuelto la tranquilidad.
Bueno -le sonrió con amabilidad- desayunen tranquilos ya la cocina quedo algo limpia.
Muchas gracias y disculpe que haya tenido que… no era su obligación.
Ya, no se diga más -toco su hombro-.
Eres la mejor del mundo mami.
Andrómeda le sonrió antes de perderse de vista.
Remus miraba a su esposa con profunda admiración.
Te ves muy linda con ese conjunto, hace juego con tu hermoso cabello.
Gracias mi amor son regalos de mis papasarriba tengo unos cuantos más con eso creo que solucionamos mi falta de vestuario -le sonreía-.
Si pero la salida de compras no se ha suspendido sino es hoy es mañana pero lo que te paso ayer no volverá a suceder.
Te amo…lástima que no me pueda acercar para darte ese besito que tanto quiero -lo miro con tristeza-.
Remus respiro algo resignado.
Tan juntos y lejos a la vez…pero no será por mucho.
Tonks sonrió.
Mi amor ponte de nuevo el gorrito -le hacía ojitos coquetos-.
Tu también… no.
Por favor -le regalaba miradas irresistibles de esas que eran imposibles de negarse- hazlo por mí, por tu esposa que te adora y te ama muchísimo.
Remus sonrió dándose por vencido se puso el gorro sobre su cabeza.
Gracias mi vida -le envió un besito- te amo mi chocolatito hermoso.
Y yo a ti mi chocolatito relleno de amor.
Que empalagosos -Sirius ponía cara de asqueado asomado en la puerta- tanta miel fastidia a cualquiera les juro que por culpa de ustedes estoy empezando a detestar al chocolate, cada vez que pruebo uno me acuerdo de ustedes y ya no es lo mismo.
Pues que pena tío -sonreía-.
Oye Sirius de verdad que tu no conoces lo que es la vergüenza -lo miraba con el ceño fruncido- menos mal eres mi amigo y dices querernos porque sino… ¿tú nunca nos vas a dejar tener privacidad?.
No -se fue a sentar en medio de la mesa sin hacerle caso y robo un pancake del plato de Remus- yo estaré siempre haciéndoles compañía por si les da miedo estar solitos.
Al que le dará miedo es a otro si está a nuestro lado -sonreía con picardía-.
Iug… con ustedes dos par de cochinos pervertidos-los miraba inquisidoramente- espero nunca tener que venir a dormir a esta casa y menos en la habitación contigua a la de ustedes -ponía cara de miedo-.
No te preocupes que si eso algún día pasa que espero que no sea así porque no te quiero en mi casa… -sonrió- dormirás en el jardín.
Gracias por el aprecio me olvidaba que me quieren tanto pero les juro que prefiero eso a tener que soportar una noche de insomnio por severos traumas por culpa de ustedes y sus ruiditos "extraños".
Ay ya cállate tío que tú no eres ningún santo ya imagino como encargaras a ese bebé -sonreía y miraba a su esposo-.
Sirius tocio descaradamente.
Uhm… eso mejor queda en un acontecimiento no apto para ustedes y sus oídos lo único que les puedo decir es que será bárbaro nadie procrea como yo.
Tonks se soltó a reír fuertemente que hasta se fue engalillando con un poco de su leche.
Já por favor que humildad.
Estas hablando con el maestro de maestros -la miraba con orgullo y osadía- mis nombres completos son: Hombre Superior Perfectamente Encantador.
A ver si entendí -Remus lo miraba a ambos y sonreía- este insensato que dice llamarse como dijo con toda esa sarta de título ridículos -señalo a Sirius- está pensando en tener un bebé -Tonks asintió con la cabeza- pobre Amelia la compadezco mira que hay que ser valiente para decidirse a formar una familia con este.
Ey que paso como que pobre, afortunada es ella y bendecido yo por tenerla.
Ya te quiero ver Sirius en apuros todo estresado y preocupado con el embarazo de tu mujer ahí será mi turno para disfrutar y reír.
Ya ya… chocolatito hermoso -trato de imitar la voz de su sobrina pero le salió horrible- tu sigue desayunando -le quito la tasa de chocolate que Remus tenía en sus manos y empezó a beberla con descaro- delicioso ¿eh? muy delicioso, de verdad que como mi primita nadie cocina -seguía robando comida de su plato-.
Oye es mi desayuno -lo miraba enojado- y soy yo el que tiene hambre acaso no piensas dejarme desayunar en PAZ.
No seas egoísta y comparte soy tu mejor amigo -sonrió-.
Que maldición, que cruz tan pesada.
Sirius "ignoro" esas frases tan dedicadas a él con todo y señales obvias.
Sabes deberías pensar en dejarte ese hermoso gorrito como parte permanente de tus atuendos diarios; te imaginas dictar clases en Hogwarts así… te ganarías el respeto y admiración de tus alumnos impondrías una moda muy original -reía sin parar-.
Porque, porque a mí? -levantaba las manos hacia el techo- que hice yo para merecer este amigo?.
Sirius le dio un manazo en la cabeza
No reniegues de tu buena suerte y bendición al tenerme cerca de ti…
Bendición?... castigo me querrás decir.
Chocolatito hermoso -reía a carcajadas-.
Sirius tu me vuelves a decir así y yo que te… -lo señalaba con el puño-.
Ya… se me callan los dos aquí la única que le dice así a este hombre bello soy yo -le envió un sonoro beso a Remus y Sirius metió su dedo índice en su boca como señal de provocarse el vomito- también te quiero tío y no te pongas celosito que para ti también hay -se puso de pie y le dio un besito en la mejilla-.
Ahhhhh que lindo beso lástima que otros -le hizo muecas feas a Remus- no puedan recibirlos así.
Pulgoso -le susurro y Tonks que si logro escucharlo le sonrió mientras movía su cabeza de un lado a otro-.
Y así transcurrió la mañana y parte de la tarde en esa unión familiar llena de alegrías y risas, la salvación para Remus llego y por fin pudo acercarse a su esposa… hubo un almuerzo en la que todos intervinieron en su preparación y lo compartieron en una mesa que lo tenía absolutamente todo para lograr un momento inolvidable.
Tonks que se sentía un poco cansada y con sueño después de que todos se fueron decidió subir a recostarse para dormir y descansar un poquito mientras Remus se dedico a la ardua labor de la limpieza del jardín; a las tres horas de estar en ello empezó a sentir algo de sed y cansancio pero como tenia pereza de ir hasta la cocina por algo de beber mejor decidió recostarse sobre el césped para descansar y relajarse mirando hacia el cielo imaginando figuras con las nubes viendo en ellas el rostro de su bebé al que ya imaginaba como sería, la mayoría con los rasgos de su esposa.
A que se debe el motivo de esa sonrisa tan linda? -Tonks se sentaba a su lado con un coctel de frutas picadas dentro de una gran copa con juego de naranja, varias servilletas y dos cucharas-.
Tú y mi bebé son ese hermoso motivo de sonrisas -se levantaba en busca de esos labios tan ansiados que lo habían tenido alejados durante todo el día y en ese momento veía posible al fin el cobro de esos negados-.
Estás sudado -lo alejaba delicadamente-.
Mi amor -la miraba implorante- unito por favor.
Tonks sonrió y Remus lo tomo como el permiso que esperaba, acaricio con su mano sus mejillas por cortos segundos antes de fusionarse en su boca y tomar posesión de esos labios tan jugositos y dulces que eran solo suyos… solo cuando ya habían agotado todas las reservas de oxigeno que tenían mutuamente decidieron separarse sin dejar de verse a los ojos.
Así no me hubieses dado permiso -acaricio su labio inferior que pintaba un rojo intenso- yo te hubiera robado este beso de vida que tanta falta me hacía.
Con que ladroncito ¿eh? -sonreía- bueno yo te dejo robarme todo lo que quieras, no pongo resistencia alguna… no contigo.
Hoy sí que me has tenido padeciendo.
Pero no fue mi culpa fue de tu -hizo un gesto de desagrado al recordar aquel olor- de ahora en adelante yo escojo lo que te vayas a poner en cuanto a perfumes y aromas porque no quiero volver a pasar por ese mismo malestar.
Remus acepto con una sonrisa.
Si me prometes que así, esto no volverá a pasar.
Por ahora prometido a no ser que… -sonrió divertida-.
A no ser que?.
Nada, nada -metió una cucharada de aquel coctel de frutas en su boca- mejor disfrutemos de este delicioso postre que prepare para ti -le dio a probar- te está quedando hermoso el jardín.
Ya mismo termino es que al hacerlo a estilo muggle lleva su tiempo pero yo lo quiero así -sonrió- con mis propias manos.
Mi amor… -le hacía ojitos-.
Dime -acaricio lentamente su cabello-.
Salgamos a caminar esta noche por la ciudad; es que hace tanto que no lo hacemos que ya lo extraño y de paso satisfacemos unos antojitos que tengo.
Uhm…antojitos -la abrazo y comió otra cucharada que ella le brindaba- que tipo de antojos.
Es que muero por comer hamburguesas con papas a la francesa, pizza y un enorme helado de chocolate, de fresas con chicle y crema chantillí chispas de colores y trocitos de galletas además de canguil de colores… ah y también quiero que me compres una caja de bombones de esos que a mí me gustan -le sonreía dulce, tierna y coqueta- ¿me llevas a cumplir esos antojitos? -pellizcaba sus mejillas-.
Claro que si mi amor -le dio un beso- yo te llevo a donde tú quieras y te cumplo todos tus deseos y antojos -acaricio su vientre- que festín que nos vamos a dar hoy -le hablaba a su bebé- estamos con hambrecita -Tonks acariciaba sus cabellos- bueno pues aquí estoy yo para complacerlos.
Ahora si huele rico tu cabello ya no a masacre de enanos -soltó una carcajada-.
Tonto Sirius -negaba con su cabeza- solo a él se le ocurren esas tonterías.
Si, mira que compararnos con el cuento de caperucita -sonreía- no hay derecho aunque… pensándolo bien creo que tiene razón mi papá me leía mucho ese cuento era uno de mis favoritos -sonrió peligrosamente- sabes… una noche de estas deberíamos personificar ese cuento en uno de nuestros "jueguitos" -remojo sus labios y empezó a fingir voz de niña temerosa- lobito lobito que ojos tan grandes tienes -dejo todo lo que tenía en sus manos a un lado- que manos tan fuertes -las entrelazo a las suyas- que boca para más linda y que labios para más carnosos ¿son para besarme mejor? -rozo sus labios- y que cuerpo para más excitante y encantador -lo recostó en el césped y ella se puso sobre él a desabotonarle la camisa-.
Hey… pero que peligrosa que es esta caperucita -sonreía dócilmente- el cuento no va así.
En el original no pero en mi versión si… -le alzaba una de sus cejas- en el mío es caperucita quien se come al lobo feroz -mordió sus labios con dominio-.
Uyyy que miedo pobre lobo ya me dio pena por el… mira que morir de esa manera -fingía sentir pena y lástima- no es justo.
Si pobrecito que crueldad ¿verdad?... pero te aseguro que murió feliz.
Eso nadie lo duda… ¿quieres cometer esa crueldad conmigo?.
Tal vez -sonreía con malicia- según como se porte en el paseo ese lobito bonito.
Remus sonrió y empezó a desabotonar lo que podía de su blusa.
Se portara bien solo para que caperucita le dé a probar lo que lleva en su canastita.
Golosito el lobo -detuvo el andar de sus manos-.
Mucho -besos sus labios con suavidad y delicadeza- es que caperucita es su debilidad.
Me alegra que así sea.
Remus intento tomar el control del momento pero se vio impedido por ella.
No lobito -sonreía malvadamente- esta es… MI versión del cuento aquí caperucita es la inquisidora, la que castiga la que hace sufrir a ese lobo hermoso para después comérselo a su antojo y satisfacción.
No es justo este lobo también tiene derechos, a defenderse y a luchar por sobrevivir -intentaba ponerse de pie pero Tonks no lo dejaba- así yo no juego.
Es que yo no te estoy preguntando tú estás en el juego y ya… -empezó a desabrochar su pantalón- caperucita necesita un lobo para su diversión.
Mi amor no.
Remus ponía ambas manos sobre las de ella impidiendo que siguiera con lo que había comenzado.
Mi amor… quien es mi amor? yo no la conozco -se desasía de sus manos-.
Ya mi amor en serio no -Remus sabía que su esposa no estaba jugando- estamos en el jardín.
Y eso que? -se alzo de hombros-.
Como que y que?, alguien puede pasar.
Pues que pase a mí que me importa que mire y que aprenda -empezó a bajar el cierre de su pantalón Remus enserio ya tenía cara de susto con ella todo podía pasar no se media ni reprimía en nada por culpa de esas hormonas- lobito hermoso no quieres aullar para mí?, para tu caperucita? -se acerco a su boca y empezó a respirarle muy cerquita- no te preocupes que nadie va a escuchar vivimos muy lejos de todos tu solo entrégate en… "sacrificio".
Si pero a un "sacrificio" en igualdad de condiciones -logro liberarse del dominio de su esposa-.
Remus estoy embarazada no puedes hacerme esto -fingía estar derrotada-.
Remus, quien es Remus?... -se acomodaba sus pantalones- yo no conozco a ningún Remus pensé que en este momento solo existían una caperucita hambrienta de carne de lobo -sonrió- y un lobito listo para el sacrificio solo que él no quiere que su sacrificio sea publico -le extendió la mano para ayudarla a levantarse-.
Tonks sonrió radiantemente.
Bueno como quiera mi lobito -acaricio su rostro- para que vea que esta caperucita lo va a tratar bien dejara que sea él quien escoja el lugar de los hechos, donde se sienta más cómodo para resistir lo que se le viene.
Remus sonrió.
Por favor que la tortura no sea lenta -empezó a caminar dócilmente-.
No, no, no eso si que no lo puede decidir usted yo solo lo puse a escoger el lugar más no la situación, el ritmo o la intensidad del hecho en cuestión a librarse o batallarse la noche de hoy -miro al cielo que ya estaba pitándose de ese negro atrayente de la oscuridad-.
Hijito -Remus se detuvo y se inclino un poco frente a su esposa quedando a la altura de su vientre- si aun estas despierto yo te aconsejo que mejor te duermas por un ratito es que mami anda medio peligrosa y no quiero que te me vayas a asustar -beso su vientre- no te preocupes por mi te prometo que saldré vivo de esta, resistiré -le susurro- solo pídele por favor a mami que sea buena y que cuide mucho de tu papá que quieres llegar a conocerlo.
Ya lobito no teatrees -sonreía divertida- aunque de verdad hijito será mejor que duermas -acariciaba junto a él su vientre- yo te despierto para cuando ya vayamos a pasear por la ciudad para que disfrutes junto a mami de la belleza del paisaje nocturno y de todos los manjares que papi nos va a comprar… si es que sobrevive -le dedico una mirada de doble sentido pero luego soltó risillas de satisfacción mientras subían las escaleras- lobito lobito sabias que tenias un lindo rabito -pellizco sus pompis-.
Son para ejercitarte mejor -fingió voz de lobo feroz-.
Que bueno mira que mis manos están bastante flexibles y mis dedos muy suavitos -llegaron a la puerta de la habitación y Remus se detuvo en la entrada- entra lobito y ya sabes lo que tienes que hacer -se cruzaba de brazos y lo miraba en actitud de poderío- ¿Qué es lo que sigue en el cuento? -le sonreía con sensualidad mientras que con pequeños empujoncitos lo encaminaba hacia su destino- no tengas miedo que tu caperucita será buena y te tratara con cariño… ella sabrá cuidar a su lobo -le guiñó un ojo mientras se acercaba a sus labios para besarlo mientras que con sus manos recorría todo el contorno de su medio cuerpo desnudo-.
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Y bueno pues… colorín colorado esta nueva versión del cuento se ha terminado jijiji espero que les haya gustado esta cuenta cuentos = )
Nota: Disculparan cualquier falta de ortografía.
Los quiere
= ) Naty = )