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El amor no entra por las piernas — capítulo 28
Una sorpresa antes de la boda
Hermione sonreía, mientras Narcisa explicaba que Draco necesitaba una fiesta de solteros. Sucedía que Draco, no tenía muchos amigos. En realidad, no tenía casi amigos. Se dedicaba mucho a su trabajo y no estaba congraciado con hacer amistades. No los necesitaba. Según él.
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Bueno, al menos podrías hacer una despedida de soltero.
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Sé como me gustaría- dijo, mirando a Hermione. Ella suspiró y se preguntó si era lo que estaba pensando. Narcisa también lo pensó y negó con la cabeza, de pie, junto a la escalera.
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No, Draco. No seas obtuso- se quejó- No pienses solo en eso.
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Bueno...Pensaba en una cena y...
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Mentiroso- dijo Ginny con una sonrisa. Pansy asintió en silencio y con otra sonrisa, caminó hacia Hermione. Las mujeres tenían de qué hablar.
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Nosotras sí haremos despedida- susurró Ginny, para que Draco no pudiera oírle. Hermione inspiró y dudó del asunto.
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¿Estará bien?
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¡Oh vamos, vas a casarte! Al menos puedes divertirte por última vez- mencionó Ginny y Narcisa, estuvo de acuerdo.
Mientras charlaban, Severus y Tonks, preparaban los arreglos de la boda. Eran los padres de la novia, pero Draco iba a colaborar con los gastos. Severus escuchaba a Tonks, mientras ella enumeraba lo que ellos iban a contribuír. Estaba fastidiado, mirándola con su quijada, apoyada en una mano. Estaba sentado en la cama de una de las habitaciones, mientras su ex esposa divagaba por toda la habitación. Al mirarla caminar por más de veinte minutos, se exasperó.
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¡Me tienes mareado, mujer!- se quejó y ella se detuvo con una sonrisa. Se inclinó sobre él, quién retrocedió ligeramente.
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Pues, como padre, tienes que estar pendiente de los deseos de tu hija. Ella quiere un hermoso vestido de novia. No muy estrafalario, solo elegante y hermoso.
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Se lo compraré si eso quiere...
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¡Muy bien! Una actividad de padre e hija, que podrán disfrutar. Aunque mirar el vestido antes de la boda.
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Esa es una trivialidad que se aplica al novio. Ciertamente mundano y...- no continuó hablando, Tonks plantaba un beso en sus labios- Y...No hagas semejante cosa por que...- dijo, pero Tonks volvió a acallar su voz- Comenzaré a enfadarme Nymphadora y...- Lo había intentando de nuevo.
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Te amo tanto, Severus...- susurró la mujer, empujándolo en la cama.
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¡Será mejor que te controles o...!
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¿Qué?
No dijo nada, la mujer se le abalanzaba y lo llenaba de besos. Una de las razones por las que habían terminado en malos términos, era por que ella sentía mucho. Sin embargo hasta ese instante, estaba comenzando a considerar, lo que importaba más. Las trivialidades se estaban perdiendo. Bien, Severus Snape también tenía un corazón y un deseo de amar. Que fuese correspondido, ya significaba otro detalle, pero ya dejaba de irritarle en sobremanera, la actitud de su ex esposa. Ella sonrió y con un suspiro, lo contempló en la cama. tenía sus largos y brillantes cabellos, alrededor de su cara, mientras Severus la contemplaba.
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Se casa nuestra hija, Severus. ¿Y nosotros, qué vamos a hacer?
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¿Cómo que "Qué vamos a hacer"? Nada...
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¿Nada? Estaremos solos en casa- Severus frunció el ceño, pero ella continuó hablando- Y no sé tu, pero me encantaba mi vida marital. Bueno, me es claro que tú la odiabas, puesto que me dejaste- dijo ella, levantándose y sentándose en la cama.
¿Por qué intentaba revivir algo, que de por sí vivía muerto? Severus inspiró y se sentó en la cama, trabajosamente. ¡Vaya mujer loca! La contempló en silencio y meditó. Sí, cuando la dejó, había usado malas palabras. Pero no sabía con exactitud, si eso pensaba de ella.
"¡Eres desquiciante!" "Me desagradas y quiero que te vayas para siempre" Con eso la forzó a mudarse a Italia y nunca supo algo más de ella. Solo, que tenía contacto con su hija.
- Realmente- dijo, pero no sabía cómo comenzar. Él no era el rey de las disculpas y odiaba disculparse. Lo consideraba una pérdida de tiempo y algo sin sentido aparente. Nymphadora suspiró y contempló sus manos. Hacía una enorme presión en sus muslos, mientras pensaba. ¡Claro que la odiaba!- Exageré- dijo y ella ladeó la cabeza para mirarlo- Creo que debería pedirte una disculpa.
No necesitó más que eso. Ya sabía lo que le costaba a él, disculparse. Suspiró y asintió en silencio. Nymphadora inspiró y se levantó de la cama, mientras Snape la seguía con la mirada.
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Discúlpame, no quería incomodarte- dijo y esbozó una sonrisa a medias- creo que me sobrepasé.
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Nymphadora...- suspiró el hombre y ella, lo miró con otra sonrisa. Severus exhaló y la contempló con mucho detenimiento- ¿Qué es lo que deseas?
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¿Qué deseo?- preguntó ella con confusión y Snape asintió.
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Sí, ¿Qué deseas de mí? ¿Qué quieres que haga?- dijo y ella, negó con la cabeza.
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Nada, realmente. Me hace feliz que estés en casa, pero si eso no es lo que quieres, no tiene ningún sentido que...
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Eso es lo que quiero- concluyó Snape- Pero me es imposible complacerte, si no sé qué es lo que quieres- dijo y Tonks creyó que estaba loca. ¿De qué estaba hablando su ex esposo? ¿Complacer un pedido suyo? Si él la odiaba, él la detestaba y la quería muy lejos.
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¿De qué estás hablando, Severus?
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¿Qué es lo que anhelas, Nymphadora? ¿ Qué anhelas conmigo?- dijo y ella supuso, que le costaba hablar de eso.
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No mucho. Simplemente te he extrañado, te he necesitado. Pero entendí, que preferías tener tu espacio. Y es hasta mejor por que...
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No- dijo y ella se heló enteramente- Lamento, si te he ofendido- confesó- Creo que fui severo..
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Severus, no tienes por qué...
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Sí, tengo qué.
Ella asintió, suspirando y se sentó en la cama. Severus ladeó la cabeza y negó lentamente. Estaba diciendo algo, que jamás pensó decir Y a la mujer que jamás pensó contarle. ¿Qué le pasaba? Se estaba enloqueciendo o algo por el estilo. Seguramente, gracias a su familia.
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Severus...¿Puedo preguntarte algo?
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¿Qué?
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Si yo te pidiera, que lo que quiero es que nos casemos de nuevo. ¿Qué me dirías?
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¿Quieres casarte?
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Preguntaste, qué anhelaba de ti...
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Entonces, quieres casarte- dijo, como si hiciera memoria.
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Sí. Al menos yo, no he dejado de amarte- dijo, sonrojada. Nerviosa. Severus meditó y la contempló en silencio, por un instante.
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Si tanto quieres casarte- ya ella sabía cuándo iba a asentir sus pedidos. Comenzaban así, por ejemplo- Supongo que Hermione necesitará, a sus padres. Aunque está mal que lo diga, puesto que...
No dijo nada más, Nymphadora ya se había abalanzado sobre él con mucha felicidad. Severus la contempló, mientras ella estaba sentada en la cama. Parecía a punto de echarse a llorar. Severus simplemente se quedó allí, sin decir nada. Bien ella era muy sentimental, ya lo había mencionado y pensado.
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Siento que haces todo esto por una razón que no es ser feliz- le dijo y miró al suelo- lamento si te he presionado para que...
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Nymphadora cállate o se me irán los deseos, en un dos por tres- fue lo que dijo, con una sonrisa sarcástica y la mujer, asintió en silencio- Bien, ¿Por qué no le das la noticia a tu hija?
La mujer se levantó con una sonrisa y él se quedó allí, preguntándose si era necesario todo lo que estaba haciendo. Para cuando Hermione escuchaba la noticia, no podía creerlo. Estaba muy feliz, por la reconciliación de sus padres. Draco sonrió, cuando ella sonreía. Su madre también estaba feliz por Nymphadora Tonks. Severus salió de la habitación, imaginándose que su hija también le brincaría encima, para demostrarle el amor que sentía.
Pero simplemente fue un abrazo muy calmado, aunque bueno las lágrimas nunca faltaban. Suspiró con mucha felicidad.
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Gracias papá...El mejor regalo de bodas que puedes darme, es este- dijo en un susurro y él, asintió sin decirle mayor cosa. Mientras estaba allí parado, abrazando a su hija o siendo abrazado, el teléfono de Draco sonó. Parecía urgente puesto que llamaban a cada instante.
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¿Qué ocurre?- preguntó y escuchó con atención- ¿De qué estás hablando?
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¿Qué pasa, Draco?- preguntó su madre, mirando su rostro de preocupación.
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Pero mi padre no puede...Él no puede demandarme, voy a casarme muy pronto.
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¿Demandarte?- preguntó Hermione y él, alzó una mano para que esperara.
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¿Cuáles son los cargos? ¿Destrucción de propiedad privada y...? ¿Yo ignorando deudas? Le estoy pagando.
Pues, Hermione supuso que iba a ser una semana muy larga. la boda y la demanda. La unión de sus padres. Se complicaba el asunto, de una forma tal que daba algo de miedo. ¿Cuándo iba a terminar?