Lágrimas en la noche — capítulo 11
Muchas gracias por leer y por los comentarios!!!!
Bueno, la mayoría habéis pedido el entrenamiento tipo Flash Back, así que aquí lo tendréis, pero como hay gente que quiere que vaya a lo rápido, así que no lo describiré a la perfección, sólo la parte emocionante que habrá en el entrenamiento, espero que os guste.
Disfrutad del capítulo!!!!!
Capítulo XI Regreso
La chica se encontraba en mitad de la clase de Dibujo. En aquella asignatura también estaba adelantada, y en aquel momento, cada alumno, estaban bastante separados unos de otros, con lienzos de cuadro en blancos sobre caballetes. Todos iban con batas blancas, la mayoría manchadas de pintura, y, hacía unos días que habían empezado a hacer un dibujo libre, cualquiera.
Aún les quedaba mucho para acabar ese trabajo, y Eliah iba algo adelantada, pues el dibujo era una de sus cosas favoritas junto al nado, conducir, mirar el cielo y pasear por el bosque.
La chica dejó vagar su mirada por el aula, hasta que la detuvo en Kate, y sonrió. Dibujo era una de las pocas asignaturas en las que iba adeltantada que no le tocaba junto a Jared, y lo cierto es que, aunque se llevaba bien con Kate, prefería estar con él.
La joven Night estaba haciendo un extraño dibujo abstracto, aunque debía decir que, aunque le quedaba bastante para acabar, le estaba quedando bien.
Ya había pasado casi dos semanas..., exactamente dice días desde que empezó el entrenamiento. Su relación con Jared había mejorado de sobremanera. Después de clases pasaban el tiempo juntos hasta las seis. A esa hora, él siempre la llevaba hasta su casa y ella estudiaba, o mejor dicho, lo intentaba, porque no dejaba de pensar en él.
Los demás Night..., Kate era muy simpática, y al parecer sentía muchas lástima por ella. Jared le había hablado de sus poderes, y ella podía sentir la angustia y el sufrimiento que sentía. Seguramente esa era una de las razones por las que la joven estaba tan amistosa con ella. Se mostraba como su mejor amiga, y, lo cierto era, que era como su única amiga, así que era lógico, ninguna de las dos tenían más amigos que no fueran su familia.
Erin..., no había hablado con ella más que algunas palabras, pues ella era la que trabajaba, y además, tenía otros asuntos. Solía salir mucho a comer algo..., y Blake..., él era bastante normal. Era algo callado, y estaba poco tiempo en casa, pero las veces que le había visto, no la había tratado mal, aunque sí a Jared, al parecer estaban enfadados, y el chico no le quiso contar a la joven que era porque Blake no quería poner a una humana en peligro. No confiaba en que Jared pudiera controlar la situación.
El entrenamiento había sido algo peculiar. Siempre estaban en el bosque trasero de su casa, pues nadie iba por allí nunca. Allí Eliah utilizaba abiertamente su poder. Al principio habían sido movimientos lentos y leves, pero, sin embargo, había avanzado más rápido de lo que ninguno de los dos pensaban. Lo cierto es que, lo que más le faltaba a la joven, era confianza en sí misma para poder controlar con mayor eficacio su poder, sin embargo, Jared la hacía sentir mucho más seguro que nunca. Así que ya controlaba bastante bien su poder.
No había pasado nada en especial. Sólo entrenaban y hablaban de cosas de poco interés, tonterías, pues ninguno hablaba de su pasado, se respetaban mutuamente en el sentido de su intimidad, pues Jared sabía que no tenía derecho a preguntarla si él no era igualmente sincero, por lo que ambos dejaban el pasado atrás cuando estaban juntos.
Últimamente, habían iniciado un estúpido juego de preguntas sin importancia. Lo cierto es que Jared le hacía unas preguntas que ella no le daba importancia. El anterior día le había preguntado el día de su cumpleaños.
Lo cierto era que los entrenamientos eran normales, sin nada que decir. Al menos, lo habían sido todos, menos el entrenamiento de días atrás..........
La chica se encontraba de pie, a la orilla de aquel río, con las manos cayendo a ambos lados de sus costados. Normalmente, utilizaba sus manos para manejar su poder, pero en aquel día intentaba usar solamente la mente, sin más ayuda.
Jared estaba a unos metros de ella, mirándola con atención, mientras la frente de la joven ya estaba empapada en sudor por el esfuerzo.
-No puedo...- suspiró Eliah, abatida. Jared la miró severo.
-Inténtalo, no te rindas a la primera- la mandó.
Eliah le miró por unos segundos, mientras el chico clavaba su mirada en ella, y sonrió, transmitiéndola aquella confienza que le brindaba el joven.
La chica volvió a su tarea, y, concentrándose en el agua, poco a poco, pequeñas hondas se fueron formando en el líquido, y, tras unos minutos en aquella tarea, una pequeña cantidad de agua empezaba a asceder, separándose del agua del río, y manteniéndose en el aire. La joven sonrió, alegre, y jugó son diversas formas, mientras el chico la miraba, sonriente. Estaba progresando increíblemente rápido.
-Ya es suficiente por hoy- dijo él.
Eliah suspiró, asintiendo, y dejó de utilizar su poder, dejando que el agua cayera de nuevo en la superficie del rió, haciendo un sonido seco por el impacto.
La joven se giró, y, feliz, corrió hacia Jared, y, sin poder evitarlo, le abrazó con fuerza, colocando sus brazos en torno a su cuello, apoyando su rostro en el hombre de él, extrañamente feliz.
Jared no se contuvo, y la abrazó tambien, rodeando su cintura con sus brazos, apretándola contra él, y apoyando su cabeza en la de ella. Estuvieron unos segundos ahí, abrazados, sin querer separarse. Aunque, de un momento a otro, Jared la separó con lentitud, mirándola con un brillo de arrepentimiento en sus ojos, y Eliah le miró sin entender.
-Eliah, escúchame bien...- le pidió- quiero ayudarte, de verdad, pero creo que no deberíamos ser tan amigos..., no creo que sea bueno para ti...
-Jared- la llamó ella, seria, y cogió su rostro entre sus manos- no sé por qué me dices esto, pero no me importa..., yo quiero ser tu amiga, de verdad, pero si tú no quieres...
-No es eso- le interrumpió él, molesto por lo que insinuaba- quiero ser tu amigo, de verdad, eres importante para mí..., pero no creo que debas ser amiga mía...
-Déjame a mí decidir eso- le pidió, o más bien, le suplicó.
Jared la miró, y cerró los ojos, frustrado. Sabía que era un error..., pero no podía hacerla daño, ya llegaría el tiempo de separarse de ella, pero, por el momento, podría aprovechar el tiempo con ella.
-Está bien- asintió él. Eliah sonrió levemente, y le volvió a abrazar, mientras Jared le devolvió el abrazo, quedando como un poco antes, aunque, en aquel momento, ambos tenían sus pensamientos ocupados, pues ya no sabían si aquello era una simple amistad...
El timbre sonó, haciéndola volver a la realidad, y todos fueron recogiendo poco a poco, saliendo del aula. Kate y Eliah caminaron hasta las taquillas, dejando sus libros, y empezaron a andar hacia la cafetería, en cuya puerta Jared las esperaba con una sonrisa.
Eliah se fijó en que Jared y Kate se miraban, y la chica sólo asintió, mientras daba media vuelta, marchándose de allí. Jared se colocó al lado de Eliah.
-Se va a comer fuera con Blake- le explicó el joven, y Eliah le miró sin comprender- vamos a comer.
Ambos entraron, y llenaron sus bandejas con un refresco, una ensalada y un sandwich. Se sentaron en una de aquellas pequeñas mesas para dos, apartados de los demás alumnos, y Jared la miró, sonriente.
-Color favorito- dijo, y Eliah rió suavemente. Nunca se cansaría de ese dichoso juego- el mío es el azul, ¿a que no sabes por qué?
-No- negó ella, sonriendo, mirándole mientras abría su refresco.
-Me gusta el azul claro, me recuerdan a una mirada- le sonrió, mirándola a los ojos, y Eliah se sorprendió, pues sus ojos eran azul claro..., la chica fijó su mirada en la ensalada, comenzando a pinchar con el tenedos algunos trozos de lechuga, mientras Jared sonreía- bueno, aún no me has respondido.
-No pienses que ahora voy a decir que mi color favorito es el verde- se burló ella, haciendo alusión al color de ojos del joven, y, aunque Jares intentó hacerse el ofendido, no pudo evitar sonreír, divertido- mi color favorito es el negro, y simplemente porque me gusta, no hay razón alguna.
Jared asintió, conforme, mientras se metía en la boca una gran bocanada de ensalda y masticaba deprisa para luego tragar, y la siguió mirando.
-Flor favorita- le dijo, y Eliah rió, sin poder evitarlo, y Jared sonrió con amplitud- la mía es la flor de lis, es bastante antigua y me gustan sus anécdotas.
-La mía es la rosa blanca- le respondió, y él le pidió con la mirada una razón. Eliah se encogió de hombros, y una sonrisa melancólica se apoderó de sus labios- mi madre colocaba siempre esa flor en mi habitación, en un jarrón en la ventana.
Jared acercó su mano hacia la de ella, cogiéndola y acariciándola, apretándola entre la suya, y la sonrió, al igual que Eliah. Ya se había acostumbrado al contacto helado de su piel, era tranquilizador.
-Número de novios- sonrió Jared, y Eliah rió sin poder evitarlo.
-¿Novios?- se burló ella- yo no he tenido ningún novio- le aseguró ella, y él lo entendió, sonriendo.
-Yo tampoco si te consuela- le aseguró, sonriendo- bueno, ahora...
-¿No crees que ahora me toca a mí?- le espetó ella, fingiendo molestia. Él hizo un gesto caballeroso con la mano, indicándola que hablara. Eliah pensó por unos instantes- ¿cuál es tu pasatiempos?. A mí me gusta dibujar, nadar, mirar las estrellas...
-También me gusta mirar las estrellas- le aseguró él, sonriendo- aunque también me gusta bastante la música, la guitarra o el piano, me encanta.
Eliah sonrió, y comenzó a comer en serio, pues ya empezaba a tener hambre. Jared, como siempre, comió un poco de su almuerzo, pero nada de gran cosa, aunque la chica no le dio importancia.
Siguieron con las pregunas simples, hasta que, el timbre sonó, y volvieron a ir a clases, aunque en las tres siguientes, no coincidían en ninguna.
La chica se colocó su mochila al hombro, pues ya las clases habían acabado. Suspiró, aliviada, y se preparó a pasar otra tarde con Jared, aunque ella estaba segura de que ya su poder estaba casi dominado, pero quería seguir pasando las tardes a su lado, por lo que no se quejaba.
En la puerta de su clase, Kate la cogió del brazo, sonriendo, y la condució por el pasillo, casi tirando de ella, sonriento.
-Venga Eliah, que yo tengo que irme con Blake de compras, Jared no querrá esperarte mucho, seguro que ya están ambos en la puerta- sonrió ella, y la joven hizo lo mismo. Kate era realmente impaciente.
Llegaron al pie de las escaleras, y ahí los esperaban ambos chicos, mirándose serios, aún molestos el uno con el otro. Las jóvenes bajaron, reuniéndose con ellos, y Blake fue el primero en hablar.
-Hola Eliah, lo siento pero nos tenemos que ir, Kate...- la llamó. La joven asintió, y ambos se fueron. Jared los miró por unos segundos, pero luego empezó a caminar también hacia la salida.
-Vamos Eliah- la dijo, sonriéndola, sin darle importancia a Blake. Ella asintió, y los dos fueron caminando hacia la salida, aunque ya pocos alumnos quedaban ya en el centro.
Salieron por una de las puertas, y caminaron hacia el aparcamiento, aunque vieron que Blake y Kate se habían detenido, sin dar un paso, totalmente quietos, y se giraron para verlos. Jared les miró, sin comprender, y se reunió con ellos, que le indicaron con la mirada lo que sucedía.
Jared miró hacia el frente, y se sorprendió al oler aquel asqueroso aroma. Por instinto, cogió del brazo a Eliah, posicionándola tras de él.
-¿Qué ocurre?- preguntó la joven, sin comprender. Se apartó de Jared, y miró a lo que los tres miraban, y sonrió, intentando correr hacia la persona que estaba allí, junto a un coche bien cuidado, sin embargo, Jared la retuvo del brazo, mientras el recién llegado se enfurecía, y caminaba a paso rápido hacia los tres hermanos y la chica. Eliah se giró hacia Jared, que no la soltaba- ¿qué ocurre?
-No te acerques a él- le dijo él solamente, y Eliah le miró sin entender- no es de fiar.
Eliah se molestó, y Jared lo notó en su mirada.
-Es mi hermano- le aclaró ella. Jared, Kate y Blake la miraron, muy sorprendidos, y el recién llegado llegó hasta ellos, cogiendo del brazo a Jared, que aún no soltaba a Eliah- Dan...- le llamó la chica, pero él no la escuchó.
-Suelta a mi hermana- le exigió él, y Jared le miró, serio, y ambos se fulminaron con la mirada.
Blake agarró también a Jared, y el chico le soltó el brazo a la joven. Dan cogió del brazo a su hermana y empezó a caminar hacia el coche, casi arrastrándola con él.
La chica no entendía lo que estaba pasando. Su hermano volvía después de dos semanas y la separaba de aquella forma de sus amigos, y Jared..., ¿por qué se comportó así?¿por qué decía que no era de fiar?¿acaso se conocían?
Eliah miró hacia atrás, y observó como Blake intentaba calmar a Jared para que no fuera con ella, al parecer quería apartarla de su propio hermano..., Kate y ella se miraron, y notó la expresión angustiada de la joven Night. Parecía tremendamente preocupada por la joven. Eliah la sonrió, intentando calmarla, porque no entendía qué demonios estaba pasando allí.
La chica entró en el coche, colocándose en el asiento del copiloto, mientras su hermano arrancaba el coche y se marchaba, alejándose hacia su casa, a mucha velocidad.
-Dan..., me alegro de verte..., te he echado de menos- susurró ella, mirando a su hermano, que se encontraba totalmente tenso, pero se calmó un poco, alargando una de sus manos hacia la chica, acariciando su mejilla con dulzura.
-Y yo también a ti hermanita- sonrió él, peor luego se puso serio- cuando lleguemos a casa, me contarás todo lo que sabes de esos chicos.
-¿Por qué?¿qué está pasando aquí?- preguntó ella, preocupada.
-Eliah, no sabes las ganas que he tenido de darle una paliza a ese...- suspiró, resignado- sólo de pensar que podría haberte hecho daño...
-¿De qué hablas?
-Ya te lo explicaré a su tiempo..., o tal vez ese chico te quiera explicar él mismo lo que sucede, porque sería lo último que te dijera- le explicó él, molesto.
-No pienso alejarme de Jared, es mi amigo...
-Ese ser no es tu amigo- le advirtió él- no te ve como persona, sólo te ve como...- el chico no quiso decir ALIMENTO, pues no sabía muy bien si contarle a su hermana que había olido en ellos aquella fragancia que los identificaba como vampiros. No sabía qué hacer..., y, lo que le sorprendió, es que Eliah se callara, y, molesta, se dedicara a mirar por la ventana...
Una pregunta, ¿preferís un capítulo super largo un día a la semana?¿o preferías que como hasta ahora sean capítulos algo largos cada dos o como mucho tres días?
Este capi he intentado hacerlo largo, y lo he conseguido, un poco más largo, pero más largo, jeje ^^. Bueno, al menos hago los capis mucho más largos que la mayoría de fics que leo y además actualizo con mucha fracuencia, así que no os podéis quejar.
Muchas gracias por leer
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Cuidaos
Besos!!!!!