Lágrimas en la noche — capítulo 12
HOLA!!!!
Muchas gracias por los comentarios, jeje, de verdad, como siempre, animan mucho, aunque no sean muchos..., pero bueno, animan tambien ^^.
Ya sabéis que mañana actualizo no???, jeje. Bueno, quiero deciros que intentaré seguir actualizando con la misma frecuencia, pero es que ya empiezo con exámenes, y no prometo nada, pero lo intentaré con todas mis fuerzas, jeje.
Bueno, el anterior capi estuvo interesante, jeje, y este espero que lo esté también.
Disfrutad!!!!!
Capítulo XII
Verdades al descubierto
-Déjame hacerlo- le pidió Jared a Erin, caminando nerviosos por su salón, mientras los otros tres miembros de su familia le miraban serios, y Erin negó con la cabeza, y Jared se molestó, mirándola furioso- ¡no puedo dejar que esté con un licántropo!
-Es su hermano- le recordó Erin, con voz calmada- es la única familia que tiene, entiéndelo..., aunque sea el enemigo natural de los vampiros...
-Es un hombre lobo- le discutió él- es peligroso para ella y punto. Podría llegar a matarla...
-Tú eres un vampiro- le espetó Erin, molesta, y Jared se calló, apretando los puños con fuerza- nosotros somos iguales de peligrosos que ese licántropo, pero la diferencia es que él es su hermano, no puedes alejarle de ella..., él será el que te intente alejar de ella.
-Si crees que voy a aceptarlo así como así...
-¿Por qué no?- preguntó Blake, y todos le miraron, aunque él sólo mantenía los ojos puestos en Jared- ya ha aprendido a controlar sus poderes en la mayoría de los casos. Y si no recuerdo mal tú dijiste que te apartarías de ella cuando eso ocurriera para no reforzar aún más ese lazo que habéis creado. Creí que dijiste que romperías vuestra amistad.
Jared le miró, recordando lo que había dicho, y miró hacia el suelo.
Días atrás había pensado que sería posible, pero en aquel momento no se sentía capaz..., una parte de él le decía que se alejara de la chica para protegerla, pero otra parte de él quería ir con ella y estar a su lado en todo momento, no separarse de la joven..., no sabía qué hacer...
-Jared, todo este tiempo las cosas han ido bien, no tienes por qué separarte de ella- interrumpió Kate, entrando en la conversación- no ha supuesto un peligro para ella estar entre nosotros, y no será peligroso para ella seguir manteniéndonos como amigos. Los cuatro nos controlamos increíblemente bien, podemos mantener relaciones con humano con tranquilidad.
-A lo mejor la chica no quiere estar en un ambiente peligroso- espetó Blake- porque os recuerdo que ella no sabe que está rodeada de vampiros. Si lo supiera, ¿de verdad crees que seguiría siendo tu amiga?- le preguntó a Jared, que apretó los puños, furioso, aunque una parte de él le daba la razón a su hermano.
-Si sabe que su hermano es un licántropo y aún así convive con él, no creo que le intimiden unos vampiros- dijo Erin.
-Los licántropos no se alimentan de sangre humana- le recordó Blake- además, puede que su hermano también le oculte su verdadera identidad.
-Y si lo sabe, su hermano no tardará en contarle que somos vampiros- murmuró Kate, y todos se miraron. Estaban seguros de que, cuando ella lo averiguara, no revelaría el secreto, pero podría separarse de ellos, sería algo razonable...
Jared se dio media vuelta, y se encaminó hacia su habitación. No quería hablar con nadie en aquel momento...
-No pienso hacerlo- se negó al joven en rotundo, sentada sobre el sillón de su casa, mientras su hermano, cada vez más desesperado, se sentó en el pequeño sillón de en frente de ella- no puedes obligarme a separarme de ellos, son mis amigos.
-Maldita sea- susurró Dan, cada vez más enfadado- ¿no podías haberte buscado otros amigos?. La culpa es mía, no debería haberme ido..., dos semanas fuera y ahora pasa esto...
-¿Por qué demonios no te gustan?- le preguntó, molesta- son geniales, y Jared me ha ayudado a controlar mi poder..., ellos son como yo..., tienes poderes.
-Tienes poderes, pero no son como tú- le espetó él- son diferentes. Son peligrosos para ti. Por eso no quiero que te acerques a ellos.
-¿Por qué son diferentes?- quiso saber ella, y Dan la miró, serio.
-No soy el más indicado para decirte eso- susurró, y se apretó la nariz con su mano, cerrando los ojos, pensando- no sé qué hacer..., a lo mejor deberíamos mudarnos, no lo sé..., pero no quiero que estés cerca de ellos, no los conoces.
-¿Y tú sí?- quiso saber la chica. Dan suspiró, y se levantó, caminando nervioso por el salón.
-No los conozco, pero su olor es inconfundible...- le explicó- por su olor sé qué son, y es suficiente para saber que son peligrosos.
-¿Qué son?- preguntó ella, levantándose, algo alterada. Jared la miró, serio, sin saber si debía responder o no. Finalmente suspiró, y negó con la cabeza.
-Eso no puedo decírtelo yo- susurró, y Eliah sabía que tenía razón, no era quien para contar un secreto. Pero, sin embargo, no le gustaba que Jared le ocultara algo...
Entonces el móvil de la joven empezó a sonar. La chica lo sacó del bolsillo, y vio el número de Jared reflejado en la pantalla. Le miró fijamente, sin saber muy bien si cogerlo o no.
Miró a su hermano, y él asintió, marchándose de la casa, dispuesto a ir a dar un paseo por el pueblo, para intentar relajarse un poco.
La chica descolgó el teléfono, y lo llevó hasta su oreja.
-¿Sí?- preguntó, y escuchó la voz de Jared desde el otro lado de la línea.
-Eliah- la llamó él- ¿estás bien?¿te ha hecho algo tu hermano?
-Es mi hermano, nunca me haría daño, todo lo contrario- le dijo, un poco molesta. Cuando su hermano se metía con Jared, se enfadaba con Dan, pero si Jared se metía con su hermano, se molestaba con el chico. No quería elegir entre ambos, y no lo haría, pero le molestaba que no pudiera llevarse bien.
-Sólo quería asegurarme- le dijo él, más calmado- ¿qué te ha dicho?
-Me ha dicho que me aleje de vosotros, pero no lo pienso hacer- le aclaró, y, tras un silencio, también agregó- me ha dicho que me ocultáis algo, algo que me podría hacer cambiar de opinión con respecto a vosotros..., pero me da igual, cada persona tiene derecho a tener secretos..., no me importa.
-No digas eso cuando no sabes a qué se refiere- le dijo, entristecido- puede que cuando sepas la verdad no quieras acercarte a mí.
-Jared, no me conoces lo suficiente para decir eso- le espetó- si te digo que no me importa, es que no me importa...
-No tienes ni idea de cual es mi secreto- susurró él, con un suspiro. Ambos quedaron en silencio, y Jared sonrió con melancolía desde su casa, aunque la chica no le veía, y supo que había llegado el momento- Eliah, ¿está tu hermano en tu casa?
-No, se ha ido a dar una vuelta, ¿por qué?- preguntó, sin comprender.
-Voy a ir a buscarte para dar un paseo- le explicó- tenemos que hablar.
-Como quieras- susurró él, y el chico colgó, dejando a la joven preocupada.
Eliah se quedó allí, pensativa. ¿Cuál sería el secreto?
Entonces, una idea se le vino a la mente, una idea que en un primer momento le pareció absurda, pero fue atando cabos, y se levantó con rapidez.
Caminó hasta su habitación, pues sabía que Jared tardaría mínimo quince minutos en llegar a su casa. Cogió uno de sus libros de leyendas mundiales (le encantaban las leyendas, criaturas y mitologías de varios países). Se lo había comprado años atrás, cuando descubrió la especie en la que se había convertido su hermano, para estar mejor preparada.
Ojeó el libro con rapidez hasta llegar a una de las criaturas que más la habían fascinado.
-¿Cómo no me he dado cuenta?- se preguntó a sí misma, mientras observaba el título del tema: Vampiros.
Leyó con rapidez las características, y algunas encajaban extrañamente bien. Piel pálida y fría, los ojos algunas veces más oscurecidos o incluso con un tono rojizo cuando se enfadaban. Podían comer alimentos humanos, pero lo que de verdad necesitaban era sangre para su alimentación. Eran fuertes y rápidos. Las demás teorías sobre la luz solar, si dormían o no..., esas cosas no podía verificarlas, pero algunas de esas características parecían verdaderas.
Jared apenas comía, era frío y pálido. Siempre era muy rápido, y era fuerte.
-Vampiros...- susurró ella, mientras leía con rapidez pequeños relatos, la mayoría sin sentido.
La chica escuchó los pitidos del coche de Jared, y bajó corriendo, estando lo más tranquila posible. A su hermano no le gustaría que fuera a dar una vuelta sola y anocheciendo junto a un vampiro, pero no le importaba, necesitaba conocer la verdad, necesitaba conocer a Jared...
La chica miraba tranquilamente por la ventana, pues el silencio gobernaba en aquel coche. Jared no había hablado, ni si quiera la había mirado, se limitaba a mirar la carretera y a conducir.
Eliah ya sabía que se dirigían al bosque, pero no dijo nada, sólo le dejaba hacer lo que quisiera. Una parte de su mente le decía que huyera de él, pero era la misma parte que la decía que se alejara de su hermano, y, si nunca la había hecho caso, en aquel momento tampoco lo haría.
Pronto llegaron al bosque, y Jared lo internó entre los árboles hasta llegar a la orilla de aquel pequeño acantilado donde se podía ver el mar, y, abajo, la fría costa estaba bordeada por la clara arena.
Ambos bajaron del coche, y Eliah le siguió en silencio hasta unas rocas, bajando una pequeña cuesta, hasta llegar a la costa. Ambos se sentaron en la arena, apoyando las espaldas en unas grandes rocas.
La chica miraba a Jared, pero él se limitaba a observar el sol poniéndose por el horizonte del mar, dejando un color anaranjado entremzclado con el morado y, finalmente, el azul oscuro de la noche, casi negro.
-¿Me vas a decir algo o vamos a pasar las horas muertas en silencio?- le preguntó Eliah, suspirando. Jared la imitó, y cerró los ojos con fuerza, preparándose mentalmente.
-Eliah, te voy a contar la verdad, y quiero que lo comprendas todo bien- le explicó- lo mejor sería que, después de que te lo dijera, me temieras y me odiaras, y te alejaras de mí. Sería lo mejor.
-No me tomes por unas de esas chicas superficiales, no soy así- le aclaró, sonriéndole con dulzura. Jared la miró, serio, y triste, increíblemente triste. Eliah le miró seria- escúchame bien, al menos que tú quieras lo contrario, estaré contigo siempre...- le aseguró, sonriento de nuevo, y llevando una de sus manos hacia la mejilla de Jared, acariciando con la yema de sus dedos el frío rostro del muchacho, que cerró los ojos, disfrutando de tan lenta y suave caricia. Aquella chica era increíble...
-Eliah...- la llamó él, serio, agarrando sus manos entre las suyas, girándose, colocándose de rodillas, mirándola, mientras ella se giraba para quedar cara a cara, con las piernas curzadas, y apretó las manos de Jared, sonriendo, dándole valor- no soy como crees..., yo..., no soy humano..., soy un vampiro...
Eliah sintió un fuerte golpe en su pecho, en su alma, en su corazón..., pero, sin embargo, no era miedo, temor u odio lo que lo había provocado, sino todo lo contrario.
Sí, le costaba creerlo, pero no le sorprendió tanto, después de todo, tenía un hermano licántropo y ella era telequinética. Pocas cosas podían sorprenderla ya...
Eliah sonrió, a pesar de que algo la decía que huyera de allí, pero, como siempre, no la hizo caso.
Se soltó de las manos de Jared, y cogió el rostro del chico entre sus manos, haciendo que sus ojos se encontraran, y le sonrió con la mayor dulzura que el joven había visto en toda su existencia.
-No me importa- susurró ella.
Jared se sorprendió, pero luego se deshizo de su agarre, y se levantó, molesto. Eliah le imitó, sin entender, y Jared se giró bruscamente, mirándola molesto.
-¡No!- gritó él- ¡no puedes hacer eso!¡no puedes decir que no te importa!¿no lo entiendes?, ¡soy peligroso!¡me alimente de sangre!¡si no me controlo, si me dejo llevar, mañana mismo podrías convertirte en mi cena!
-¡No me importa!
-¡No digas eso!- le espetó él, agarrándola de los hombros- ¡no hables así!¡no puedes decir que eso no te importa!¡soy un monstruo!¡no puedes estar segura a mi lado!
-¡Jared!- gritó ella, abrazándole con fuerza. El chico sintió un duro golpe hacia su corazón cuando la chica le abrazó y escuchó un débil sollozo de su garganta. El chico no lo pudo evitar, y también la abrazo, mientras la joven comenzaba a llorar-no me importa..., no me importa..., ¿por qué no me crees?, no me importa lo que seas..., mi hermano es un licántropo, puedo convivir con que tú seas un vampiro..., puedo convivir con cualquier cosa por un ser querido, siempre y cuando esté a mi lado..., por favor, no me alejes de ti..., no podría soportarlo..., ahora no...
Jared sintió como toda su rabia se esfumaba en cuestión de segundos, y la abrazó con algo más de fuerza, y llevó sus labios hacia el oído de la joven.
-Eliah, no llores..., por favor..., ya te lo dije, me duele verte llorar...- le susurró, y luego sonrió- te lo prometo, no te abandonaré..., estaré contigo..., y nunca te haré daño, te lo prometo...
El capitulo es largo jeje no os podeis quejar ^^
Bueno, quiero saber vuestras opiniones sobre el fic, este capitulo y sobre lo que pensais que van a hacer!!!!
Espero que os haya gustado, jeje XD
Cuidaos
Besos!!!!