Lágrimas en la noche — capítulo 14
Hola!!!!
He cambiado la portada, XD, he quitado las imágenes y he puesto sólo tres nuevas porque revisando las normas me he dado cuenta que el máximo de fotos eran tres, así que lo siento, pero como recompensa he puesto adelantos en formas de frases en la portada, cada personaje tiene un color, el azul Jared, el rosa Eliah, el verde Dan y el naranja un vampiro aún no presentado pero de gran importancia.
Sé que he tardado en actualizar, pero a partir de ahora actualizare solo un dia por semana, por dos motivos: 1, asi dejais mas comentarios (JAJAJAJA, a que soy mala???, no me habeis dejado eleccion, sabeis que depresion me dio al ver que en una semana en un capi solo me han dejado dos comentarios?T_T, aunque esto es secundario), el principal motivo es por los trabajos, examenes y todo ese estres en mi vida como adolescente.
Disfrutad!!!!
Capítulo XIV Carrera ilegal
La chica se encontraba sobre un pequeño puente, mirando a los cuatro coches que estaban en fila, dispuestos a empezar con la carrera.
Los testigos se habían separado algunos metros de los coches, mientras que una chica algo ligera de ropa agarraba un pañuelo de color rojo chillón en su mano, mientras el organizador, Jonh, iba pasando coche por coche mientras los participantes de la carrera.
En el coche de Dan, el joven tenía en su mano izquierda un fajo de billetes, mientras escuchó su móvil sonar con una corta melodía.
Sacó su móvil del bolsillo de su pantalón, y vio en la pantalla reflejado el símbolo que le indicaba que había recibido un mensaje. No lo abrió, pues Jonh ya estaba a su lado cogiendo el fajo de billetes, pero sí alcanzó a ver el remitente antes de guardarlo de nuevo en su pantalón, cerrando el bolsillo. La persona que le había mandado el mensaje...
-Kana...- murmuró él, mientras dirigía su mirada al coche de al lado, aquel coche rojo y negro..., aunque, más bien, dirigió su mirada al conductor, que también le miraba con seriedad. Ambos se fulminaron con la mirada, y luego dirigieron sus miradas hacia el volante, agarrándolo con firmeza.
La chica observó como aquel chico llamado Jonh se apartaba, reuniéndose con la multitud. Escuchó el sonido seco de los motores arrancando, y, en cuanto la chica dejó caer el pañuelo, una inmensa nube de humo oscurecido salió de los tubos de escape, y los cuatro coches arrancaron a gran velocidad, comenzando la carrera en aquel descampado.
La carrera era normal. Llegar hasta la ciudad, o, mejor dicho, llegar hasta la ciudad para ir a parar a un edificio, en cuya puerta alguien les esperaría para darles un paquete, y debían volver. El primero que llegara con su paquete, sería el ganador.
Observó a los coches, ya a lo lejos, y cuando uno de los coches casi golpea al de su hermano, sintió como su corazón se oprimía. Aquello no estaba bien..., se sentía horrible, increíblemente preocupada, pero también molesta. ¿Cómo podía hacer aquello?. Ella les había suplicado que no lo hicieran, pero eran unos completos idiotas. Sólo la habían tratado como un objeto...
Dan giró el volante a tiempo de esquivar el golpe de un coche, un ataque realmente previsible, por lo que lo evitó con facilidad.
No tardó en dejar a los dos coches atrás, aunque el coche de Jared le seguía desde muy cerca, apenas los separaban un par de metros. Aquel chico conducía bien...
-Pero no lo suficiente como para ganarme- sonrió él, algo confiado, mientras pisó el acelerador, mientras veía a lo lejos la rotonda que los introduciría en la ciudad.
Jared aceleró en cuanto vio como Dan aceleraba. No se quedaría atrás...
Ambos entraron en la ciudad por la rotonda, dejando las marcas de las llantas en la calzada debido a la curva y el increíble giro que realizaron, mientras varios coches de conductores normales pitaban y frenaban en seco para evitar un accidente.
Ambos coches condujeron con rapidez, evitando los coches, saltándose semáforos y pasos de cebra. Cogiendo rotondas y en carriles de dirección contraria.
Dan llegó con unos metros de diferencia hacia la puerta del edificio, donde un tío le entregó sin salir del coche el paquete, y Dan arrancó de nuevo cuando Jared frenó para coger el paquete y enseguida volvió a seguirle como alma que lleva el diablo.
Por el camino de vuelta se encontraron con los otros dos coches, uno de ellos con un fuerte golpe en la chapa, que se encontraba abollada.
Condujeron con rapidez hacia la primera rotonda, y salieron a la carretera abierta. Jared poco a poco se fue acercando más al coche, hasta quedar a su altura. Ambos se miraron unas milésimas de segundos.
A lo lejos, vieron una gran cantidad de gente, y Jared se preocupó, Dan le estaba adelantando de nuevo..., miró el botón rojo que había junto al volante, y recordó lo que su hermano le había dicho que era. No tenía otra salida..., apretó el botón, y enseguida el coche salió disparado a una gran velocidad, dejando atrás a Dan, que sonrió con simpleza.
-Novato...- murmuró, y cuando Jared estaba bastante alejado, pulsó el botón que también tenía junto al, el botón del famoso nitro (óxido nitroso), y el coche salió disparado, y, a unos cuantos metros de la llegada, Dan le adelantó a gran velocidad, y llegó, finalmente, primero a la meta.
Sonrió con amplitud, mientras escuchaba los aplusos y los gritos, y apagó el motor, saliendo del coche, saludando al público, sonriendo.
Jared aparcó a su lado, y salió del coche, mirándole, aunque enseguida dirigió su mirada de culpabilidad a Eliah, que seguía sobre el puente, mirándolos molesta. Dan también la miró, y Eliah endureció, cogió su chaqueta sobre la barandilla de forma brusca y se dio la vuelta, perdiéndose entre la multitud.
Jared dejó a todos allí, y corrió para alcanzarla, mientras Dan la miraba desaparecer, y, cuando reaccionó, también la siguió.
¡Eliah!- la joven escuchó como Jared se iba acercando entre la gente, llamándola, pero no se paró, mientras caminaba se puso su chaqueta y no miró hacia atrás - ¡Eliah!¡Espera!- la pidió, pero ella aumentó la velocidad de sus pasos, hasta que sintió su tibia mano agarrando la suya, sabía que era él pues reconocía su piel helada.
Jared la giró, hasta quedar frente a frente.
-Eliah, por favor- le suplicó- entiéndelo...
-No me pidas que entienda cómo te has podido jugar nuestra amistad en una maldita carrera- le espetó ella, intentando soltarse de su agarre, pero Jared no la dejó, y la miró a los ojos.
-Suelta a mi hermana ahora mismo- le mandó Dan, acercándose a él y cogiendolo del hombro, apartándole de la chica, y ambos se miraron con furia.
-Aquí no podéis montar una escena, así que parad los dos ahora mismo- les mandó. Ambos miraron a su alrededor, y comprendieron que tenía razón, así que se relajaron, pero ambos clavaron su mirada en el otro.
-He ganado, así que cumple el trato y aléjate de ella- le bufó, molesto.
-Nunca me dijiste que contabas con ventaja, no pienso aceptar el trato- le espetó Jared, más molesto aún.
Dan se candó, se volteó y cogió el brazo de su hermana, dispuesto a irse, pero ella se soltó del agarre de una forma brusca, y la miró terriblemente enfurecida.
-Eliah, te vas a alejar de él y no te le vas a volver a acercar, tanto si quieres como si no, por las buenas o por las malas- le explicó, decidido, y en cuestión de segundos, la mano de la chica se estampó sobre la mejilla de su hermano, dejándola roja en el momento, y haciendo un sonido seco en el momento del impacto.
El chico miró sin entender a la joven, y ella le miró con los ojos húmedos.
-¿Pero quién te has creído que eres?- le preguntó, furiosa- soy mayorcita para decidir quien quiero ser, con quien quiero estar y tomar mis propias decisiones- le aclaró- no estoy en peligro con Jared como tampoco lo estoy contigo, y si estuviera en peligro, es algo que he decidido yo, y debes respetarlo.
-Eliah, no me pidas que respete que quieras ponerte en peligro.
-¡Cállate!- le espetó ella, mientras sentía las lágrimas de ira tras los párpados- no lo entiendes..., hay cosas peor que la muerte o cualquier destino peligroso..., es mucho peor sentirse aislada y completamente sola. Imcomprendida..., ¡prefiero estar en peligro a vivir en el madito infierno en el que he estado todos estos años!- le gritó, con impotencia- ¡si de verdad yo te importara en lo más mínimo aceptarías que quiero ser feliz!
-Eliah...- susurraron los dos chicos a la vez. Y Eliah les miró a ambos, más molesta aún.
-Además, ¿qué creéis que soy yo?- les preguntó, enfadada- ¿un objeto que podéis pasaros y quitaros a vuestro antojo?¿un material con el que traficar?¿una cosa con la que comercial sin tenerla en cuenta?¿sin importar sus sentimienso?- les preguntó, y ambos la miraron con arrepentimiento, pero ella no quiso darse cuenta de sus rostros, pues estaba demasiado enfadada- iros a la mierda- les espetó mientras se daba la vuelta y se alejaba entre la multitud, dejándolos a solas.
Los dos chicos se quedaron a solas, y Jared miró al hermano de la joven.
-¿Qué harás?- le preguntó. Dan le miró, y asintió.
-Debo aceptar que mi hermana quiera ser feliz así...- le dijo, suspirando y revolviendo su pelo, pero fijando su mirada en él- pero te lo advierto, como le hagas algo, vas a tener que beber el resto de tu vida la maldita sangre con pajita.
Jared sonrió, y asintió, mientras pensaba en una cosa y rió por lo bajo, a lo que Dan le miró sin comprender.
-¿De qué te ríes?- quiso saber. Jared le miró, aún sonriente.
-De que casi te gano- se burló, y Dan esbozó una media sonrisa de superioridad.
-¿Que casi me ganas?- preguntó, burlón- le puedes preguntar a cualquiera de estos- dijo, señalando a la gente de su alrededor- no importa ganar por un metro o por un kilómetro, ganar es ganar- le espetó, y Jared rió por lo bajo, era demasiado orgulloso- además, te recuerdo que debemos preocuparnos de otra cosa más importante- le sonrió, y ambos se miraron, asintiendo, con miradas cómplices.
-Eliah...- murmuró Jared- está bastante enfadada.
-Espero que si le digo que no me interpondré más se le pase- dijo, y Jared levantó una ceja, sin creerlo mucho- bueno, vale, seguirá molesta unos días y deberé pedirla perdón unas cuantas miles de veces, pero se le pasará.
-No debes pedirle perdón, debemos- le corrigió él, sonriendo, y Dan asintió. Después de todo, no era tan mal vampiro...
Cada uno se dirigió a su coche, y cuando estuvo sentado en su asiento, mientras la gente se iba apartando del medio, Dan sacó su móvil, y abrió el mensaje que había recibido justo antes de la carrera de Kana, y lo leyó con seriedad.
Dan, tengo que verte, por favor, ha pasado algo importante, nos vemos la semana que viene en el mismo lugar de siempre, recuerda, no le digas nada a tu hermana, no puede saber lo que pasa, es por su bien, cuidate
Dan cerró el mensaje y se guardó el móvil en el bolsillo, cogiendo con sus dedos el puente de su nariz, suspirando y cogiendo aire con lentitud para luego soltarlo, intentando calmarse.
-Kana...¿qué ha pasado?
Bueno, tengo unas dudas, veréis, he pensado dividir la historia en tres partes, esta seria la primera y en algunos capis pasaría a la segunda, que sería de unos dos capis y luego la tercera, XD. Pero a lo mejor preferís que acabe con sólo la primera parte, preferís eso o que la historia siga? lo digo porque la primera parte acaba mal, y si quereis que acabe bien debeis soportar más capis, vosotros elegís.
¿Quién creeis que es Kana?¿qué pasará que Eliah no se puede enterar?¿conseguirán arreglar los chicos las cosas con Eliah?
Muchas gracias por leer
Dejad comentarios por favor
Este vapi ha sido largo, divertido y emocionante, no os podeis quejar, jeje
Cuidaos
Besos