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Paternidad — capítulo 13
Hermione despertó en poco tiempo, cuando sintió, unas pequeñas manitas que le tocaban el rostro. Abrió los ojos para mirar con satisfacción, como su pequeña hija, llamaba su atención. La miraba con curiosidad, como si buscara a su padre.
- Hola, hija- le dijo ella con una sonrisa. La bebé, le miró mientras tocaba sus cabellos- ¿Te gustan? Son como los tuyos, rizados.
Muy pronto, la pequeña niña llamaba a su padre. Hermione le miró con una sonrisa y estiró sus brazos para que fuese a su encuentro. La bebé gateó hasta su madre y ella, la levantó con mucho cuidado.
Se detuvieron en el salón y observaron a Draco, que estaba dormido en el sofá. Con una sonrisa, ella caminó junto a la bebé y le acercó sus manitas al rostro del joven adulto. La bebé palpó su rostro, con gestos torpes. Draco, despertaba enseguida. Al verlas, solo se sentó en el sofá y le sonrió a su hija.
- ¡Pequeña muñequita! ¡Mi reloj despertador!- le dijo, tomándola de los brazos de Hermione. La bebé se llevó las manos a la boca y se ocultó de Hermione, en el hombro de Draco- Te agrada ¿No es cierto?
Hermione no hizo más que sonreír y miró a Draco, que rodeaba la habitación. Permaneció allí, sin hacer más que mirar el sofá. Antes de continuar con sus pensamientos, Draco dijo algo que generó en ella una llama viva, que deseaba extinguir.
- Ayúdame a cambiarla- le dijo y Hermione, asintió en silencio.
Poco tiempo, les tomó cambiarla. La pequeña jugaba con el perrito que Draco le había regalado en su cumpleaños. Hermione, estaba contemplándola. No cabía en sí, de la felicidad. Su hija, era toda una muñequita, como Draco la describía.
-
Será mejor; que desayunemos y busquemos a mi padre.
-
Draco, yo no...
-
No me gustarán tus mentiras, eso puedes anticiparlo desde este momento.
-
Te aseguro, que no estoy mintiendo.
-
Ya lo veremos.
-
¡Él te dirá que miento!
Hermione no continuó quejándose. Con una sonrisa, Draco se arrodillaba y le daba a su pequeña, el vaso de leche que debía beberse. Crhistine, no dejaba de corretear con el vaso en la mano.
-
No hagas eso cariño o, la leche te sentará mal de nuevo- comentó Draco, levantándola del suelo. Ella rió y soltó el vaso de leche.
-
Creo que es un poco...
-
Desordenada. Sí, un poco. En lo personal, no me gusta cohibirla de que correteé por la casa. Pero siempre la vigilo.
-
Entiendo.
Con un suspiro, Draco y Hermione se encaminaban a encarar a Lucius Malfoy. Era malo, entrar sin avisar, pero era la mejor manera de sorprender. Draco, entró en la enorme mansión y sí sorprendió a Narcisa. Ella, estaba encantada de ver a su pequeña nieta.
-
¡Crhistine!- dijo, cuando la bebé sonrió ante el familiar rostro de su abuela- ¡Oh, mírate! ¡Toda una lindura!
-
¿Dónde está mi padre?- preguntó Draco con un gesto impaciente. Narcisa, miró a Hermione y luego a Hermione Granger.
-
En su estudio, como siempre. Pero, Draco...
-
Ahora no.
Hermione caminó tras él, con un gesto de nerviosismo. Ambos, abrieron la puerta del enorme estudio y se detuvieron. Lucius, les daba la espalda en una enorme silla victoriana.
-
Ya dije; que no quiero más brandy- dijo y comenzó a darse la vuelta. Al hacerlo, observó a Draco y sus ojos, de inmediato, hicieron contacto con los de Hermione.
-
Ah, qué sorpresa- dijo y se levantó- Mi pequeña nieta crhistine.
-
Espero que no sea tan sorpresivo- dijo Draco y no pudo evitar sentir; un poco de rabia. Si todo lo que Hermione decía, era cierto, Crhistine sería su hermana. Eso, no se lo perdonaría jamás.
-
Pues, pudiste avisar y... ¡Ah, Hermione Granger!- dijo y Hermione, hizo un gesto desdeñoso- Veo que, la familia está completa.
-
Sí y no ve mal- le espetó ella, pero Draco les mantuvo bajo sus cabales.
-
He venido por algo; que creo que sabes qué es- mencionó y Lucius, ladeó la cabeza para pensar con detenimiento.
-
No. ¿Debo saberlo?
-
He venido, para hacerle una prueba de paternidad a mi hija. Hermione Granger afirma- Tragó fuertemente y continuó- afirma, que a unas semanas de casados, la violaste.
Lucius, se mostró sorprendido y miró en dirección a Hermione, que no alzaba la vista del suelo. Con un suspiro, se relajó y miró a los presentes. Su hijo; no pensaría así de él.
-
¿¡Yo!? ¿¡Violarla!? ¿Por qué haría semejante barbarie?- preguntó luego; en voz baja. Hermione, le miró con recelo.
-
Odiaba el matrimonio. Quería marcarme y hacerme huír. Pero yo no escapé, por que amaba a Draco- le contestó ella y Draco, la miró. ¿Amaba?
-
¡No puedes probar nada!
-
Claro que puedo probarlo- mencionó Draco, quién había adquirido valor momentáneamente- El profesor Snape, podría hacer una prueba que lo demuestre.
-
¡Ella está loca!- espetó el hombre y su cabello, perdió su rectitud. Su rostro, estaba en sus trece.
-
¡No perdonaré, si mi hija ya no es mía!- le comunicó Draco- Te doy medio día, para tomar las medidas adecuadas.
-
¡No te atrevas!
-
Medio día- dijo y acto seguido, abanadonaban la casona. Con un suspiro suave, Hermione, observaba lo que su esposo acababa de hacer por ella. No lo creía posible.
-
Draco, lo lamento.
-
No digas nada. Vámonos.
Hermione, se imaginó que debía volver a casa con Ron. Suspiró y se resignó a despedirse de su hija, para siempre. Mientras recogía lo poco que había llevado, llámese bolso, Draco le miró con cierta confusión. ¿Le amaba?
-
¿Cómo que me "amabas"?
-
Te amaba, daba mi vida por ti. Justo ahora... ya no....
-
¿Hace cuanto que...?
-
¿Qué cosa?
-
Que estamos separados- preguntó. No recordaba absolutamente nada.
-
No lo sé, pero ha de ser mucho tiempo. Crhistine, tiene cuatro años.
-
No, cumplió cinco años. Los cumplió el diecisiete de este mes. Y estamos, a diecinueve de diciembre.
Cómo pasaba el tiempo. Su mayor sueño, siempre fue pasar una navida en familia y justamente ahora que tenía una, no sabía si se sentiría capaz de hacerlo.
- Draco yo...- dijo y se llevó una mano a la cabeza. Draco le miró de reojo. Hermione, se tambaleó y miró al joven. Pronto, perdió el conocimiento y antes de caer, un brazo lo evitaba.
Para cuando despertó, Draco le miraba con atención. Por alguna razón, parecía pálido y le temblaba el labio. Hermione, se acomodó en la cama y le miró con parsimonia. ¿Estaba nervioso? ¿Preocupado por ella?
-
Estás sangrando mucho. El profesor Snape, pronto subirá- mencionó, pero seguía tenso.
-
¿Qué es lo que pasa?- preguntó.
-
Granger, creo que lo sé- le dijo, ligéramente incómodo. Hermione, se preguntó el motivo- Yo...
-
¿Qué es lo que sabes?
-
Siento que, tienes la razón- mencionó, receloso. Hermione se sentó en la cama- Que tu...
-
Dilo ya.
-
Hicimos la prueba, cuando estabas inconciente. No sé si estoy paranoico, pero presiento que...
No continuó hablando, Snape entraba en aquella habitación semi oscura. Hermione movió la cabeza para mirarle. Severus sostenía un pequeño tubo de ensayo, ambos miraron su mano y luego, Hermione miró a Draco.