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Reina Hermione — capítulo 5
Hermione miraba a su alrededor, cuando los empleados de la corte comenzaban a hablar sobre las tácticas de conquista. A ella no le interesaba. Ver sufrir a tantos de esos pobladores, en manos de sus soldados de expansión. El monje Lupin III, insistía en hablar con ella de eso. Ella sin embargo, no estaba oyendo.
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¿Han visto, al joven Draco?- indicó, a una de sus sirvientas. Una de ellas, asintió con lentitud y le indicó que estaba en los astilleros, revisando armas y caballerizas. Hermione, se levantó del trono real, aunque los jefes de conquista, siguieran debatiendo sus tácticas. El monje Lupin, no dejó de acompañarla.
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¿Sabe? Eso de dejar a la caballería expansionista y no dar ningún testimonio, da mucho qué desear. ¿No querrá perder su puesto, por desacato a las necesidades de la corona superior?
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La corona superior, esa unión de países, no necesita de mí para invadir...- criticó ella, mirando a las caballerizas.
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¿Sigue buscando a ese plebeyo?- criticó Lupin con mucha calma- Si supieran en qué actos está usted, podrían también...
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Me importa un bledo la corona, si he de sufrir para llevarla- dijo.
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Mírese, si nisiquiera lleva el atuendo real. Así, parece cualquier campesina. Reta mucho a su padre, a que tome medidas que no van a gustarle.
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Mi padre no puede hacerme daño. Soy la reina, la sucesora al trono de la corona mayor- indicó ella, con satisfacción. Lupin, negó con la cabeza y miró a Draco, que cepillaba el caballo de la reina- ¡Draco!
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¡My lady...No puede llamar a un plebeyo de esa forma!- indicó Lupin, pero ella no le escuchó.
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¿Cómo está, my lady?- dijo, haciendo una reverencia- ¿¡Pero qué hace aquí y vestida así!? Sabe que eso le puede costar la corona...
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No importa, solo quería saber si estabas bien- indicó ella y Draco sonrió, asintiendo. Tomó una gruesa manta y la cubrió con ella.
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La llevaré al castillo, sin que nadie se entere- suspiró y Lupin, caminó hacia él, para ayudarle. Al entrar al castillo, observaron lo que se cocinaba adentro.
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¡Queremos invadir Hungría y los países bajos!- era el conde Snape. Draco ocultó a la reina Hermione.
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Lo siento, señor Snape. Pero la reina no se encuentra ahora...
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¿No han notado que esa reina, hace lo que quiere? Ni siquiera está en el trono cuando debe. Y ese plebeyo. Seguramente está con él.
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Esa acusación es muy grave, señor Snape. ¿Tiene pruebas?- dijeron los ancianos del consejo. Snape se mordió el labio y negó lentamente, con una reverecia.
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No las tengo, pero sé que es así.
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De corazonadas, este país no se mantiene, señor conde- dijo uno de los ancianos- solo aprobamos presupuesto para invadir a américa latina y las islas caribeñas- indicó y Sape asintió en silencio.
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¿Invadir?- preguntó Hermione- nadie me habló de eso.
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Es lo que los reyes hacen, my lady...- le contestó Lupin.
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¡Pero yo no quiero invadir nada!