Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Un romance de locos · de

Un romance de locos — capítulo 17

Capítulo dedicado a Taylorlovato13, te lo debo. Además, quiero ver si con esto te inspiro para escribir más sobre James XD

Albus no es tan tierno como Casse piensa ;)

Sino, preguntenselo a James

Maripositaas

  • DISFRUTEN*

Me senté a su lado y los dos nos quedamos contemplando las rosas de mi mamá, allí en el suelo. Pensé en rodearle los hombros con mi brazo,pero justo cuando lo iba a hacer ella me miró.

  • ¿Qué crees que somos nosotros, James? - Me preguntó mirándome a los ojos.

  • ¿Eh? - Pregunté yo, que me había distraído por su belleza y me había olvidado de escucharla.

  • ¿Qué crees que somos nosotros? Novios no, pero más que amigos, seguro. - Dijo meditando.

Yo también lo pensé un poco y luego pregunté:

  • ¿Amigos con derechos? - Ella me miró durante dos segundos y luego se echó a reír.

  • ¿Amigos con derechos, dices? - Inquirió entre risas. - A ver, dime el por qué.

  • Pues... - Balbuceé meditando. - Tú dice que somos más que amigos y menos que novios, así que somos amigos que sabemos entre nosotros que nos amamos, pero no somos novios oficiales porque soy tan idiota que todavía no tengo el valor para pedírtelo. - Dije odiándome a mi mismo. ¡¿Por qué no podía?!

  • James... - Comenzó ella, queriendo consolarme y decirme que no era culpa mía, pero los dos sabíamos que sí.

  • ¡NO! - Dije rotundamente y giré en dirección a ella, quien hizo lo mismo, por lo cual quedamos enfrentados. - No intentes convencerme de que eso no es verdad y que estoy equivocado. La culpa de que no podamos estar juntos la tengo yo.

  • No, no es así. Tal vez tú no puedes hacer esas cosas, pero no te creas que me importa tanto. Somos mejores amigos, o "Amigos con Derechos" como tu bien dijiste, y no debes preocuparte por nada más, por que así estamos bien. La pasamos bien juntos y no necesitamos mucho más para ser felices. Además, quiero que sepas que no me importa tener que esperar hasta que salgamos de Hogwarts o hasta mañana, esperaré lo que sea necesario. Siempre te esperaré, James. - No nos habíamos dado cuenta de que estábamos muy cerca uno del otro, solo que nos mirábamos a los ojos. Estábamos a punto de besarnos cuando...

  • Hola.

  • ¡Ah! ¡ALBUS SEVERUS POTTER WEASLEY! ¡¿Qué demonios crees que haces?! - Grité a los cuatro, veinte, cincuenta vientos.

  • Creo que la pregunta correcta es ¿Qué se supone que hacen ustedes?

  • ¿Qué acaso no es obvio? La proximidad, las manos entrelazadas, la sonrisa que tenía hacer dos segundos, ¡¿QUE MIERDA CREÍAS QUE ESTABA PASANDO?! Mis labios a dos centímetros de los de ella, ¡¿TENGO QUE DARTE MÁS PISTAS?!

  • No, yo se muy bien lo que estaba pasando. - Contestó él tranquilamente.

  • Y, entonces, ¿por qué nos interrumpiste? - Pregunté con ganas de matarlo.

  • Eh, no se, por que estaban ahí y me pareció incómodo que se besaran enfrente de mí.

  • ¡SE SUPONÍA QUE NO TENÍAS QUE ESTAR AQUÍ!

  • Ah, bueno, entonces me voy. - Dijo como si nada. Yo me había parado y Rosali estaba que se partía de la risa, supongo que por mi expresión demoníaca.

  • Es mejor que corras, Albus Severus, por que creo que ¡VOY A MATARTE!

  • ¡Ahhhhhh! - Gritó mi hermano y corrió hacia la casa. Yo lo seguí.

  • ¡VEN AQUÍ, IMPERTINENTE, METICHE IDIOTA! ¡VOY A ASESINARTE Y VOY A HACER UN COLLAR CON TUS HUESOS! - Gritaba yo mientras corríamos por la casa. Llegamos a la sala y yo comencé a buscar mi varita entre los cojines del sofá. - ¡CUANDO ENCUENTRE MI VARITA...!

  • ¿Qué se supone que vas a hacer entonces? - Dijo mi padre en ese momento entrando en la sala. - Mejor dicho, íbas a hacer.

  • Pero, papá... - Me interrumpió.

  • ¿Qué pasó? - Exigió saber él.

  • ¡Me interrumpió! - Me quejé yo.

  • Y ¿qué estabas haciendo cuando pasó eso?

  • Pues Rosali y yo estábamos...

  • Si, James, ¿qué estabas haciendo? Me parece que a todos nos gustaría saber. - Dijo mi madre entrando también en la sala con una taza de té. Tras ella estaba Lily, quien tenía mi varita.

  • ¡Esa es mi varita! - Dije señalándola. Lily se la entregó a mi mamá. ¡Que traidora!

  • Si, y la tendrás cuando nos expliques que se suponía que estabas haciendo, tan importante que te hizo que te enojaras con Al cuando te interrumpió.

  • Yo... eh... estaba...

  • Estábamos en el jardín, bajo el gacebo. - Dijo una voz suave. Rosali apareció de pronto.

  • Ah, ¿y por eso te enojas? ¿Era lo único que estaban haciendo? - Preguntó mi madre. Rosali abrió la boca para contestar, pero la interrumpí.

  • Si. - Afirmé yo.

  • No, es mentira. - Dijo Albus.

  • ¿Si o no? - Inquirió mi padre. Se adelantó y nos miró a los ojos a los dos.

  • Estaban en el jardín. - Afirmó él. Nos miró a los ojos y luego se dio vuelta.

  • Lils, tu estabas en tu habitación hace unos minutos. ¿Pudiste ver desde el balcón lo que sucedía?

  • Si papi. - Confirmó ella.

  • ¿Todo? - Preguntó mi padre mirándola a ella.

  • Todito.

  • Entonces, ¿que pasó?

  • ¡No, Lils! - Le rogué en un susurro, negando con la cabeza.

  • James y Rosali casi se besan. - Dijo ella con total seguridad. Mi madre, que estaba tomándose su té, lo escupió enseguida.

  • ¡JAMES SIRIUS POTTER WEASLEY!

  • ¡Oh, no! - Dije yo.