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Historia 42965 — capítulo 4
Creo que me quedo un poco largo, pero creo que me quedo bien
Comenten, opinen, den consejos, etc... Por favor
Saludos a todos :)
La luz del sol me despertó, me levante y me acorde que hoy era el día en el que mis padres iban a conocer a Draco. Anoche me habia enterado que mi madre habia invitado varios amigos, millonarios.
Me pare y vestí, para luego bajar a desayunar, estaban mi padre y mi madre cada uno en lo suyo, así era siempre eran muy fríos entre ellos.
—Buenos días -salude.
—Buenos días -saludo mi madre.
—Buenos días -dijo mi padre -. Recuerda que el almuerzo es a la una.
—En punto -agrego mi madre. Asentí ya le habia dicho todo eso a Draco, excepto la parte de que habían invitado a otras personas.
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Eran las doce treinta, Draco no habia llegado, pero sabia que estaba por ahí afuera esperando a que fuera la una. Íbamos a comer en el jardín, en una carpa. Me habia cambiado mi vestido de por la mañana por uno elegante y blanco hueso.
A la una en punto, timbraron. Corrí a abrir la puerta y allí estaba Draco.
—Hola -dije sonriendo abiertamente -. Entra -me aparte y entro. Esperamos sentados en la sala de estar. Durante ese tiempo fueron llegando personas, a la una treinta todos estábamos sentados en el jardín. Mi padre contaba chistes de millonarios y cosas así.
—Así que, ¿Qué haces, Draco? -pregunto mi padre al terminar su chiste.
—Trabajo en la construcción con Harry -respondió el aludido.
—Si no te importa que te pregunte, ¿Cuánto ganas por tu trabajo? -pregunto un amigo de mi padre.
— ¿Cuánto dinero gano? -dijo Draco. El amigo de mi padre asintió -Como cuarenta centavos la hora -todos quedaron en silencio, Draco se dio cuenta -. Bueno no es mucho, pero no necesito tanto, y ahorro la mayoría de este.
—Comamos -dijo mi padre para cambiar de tema-. ¿Podemos?
—Si, se ve delicioso.
—Entonces, Draco, tú y Hermione pasan mucho tiempo juntos -dijo mi madre -. Se esta poniendo muy serio -asentimos.
—Bueno, pues el verano casi acaba, ¿Qué harán? -siguió mi madre.
—Pues, Escocia solo esta a unas horas -replico Draco.
—Pero Hermione va a ir a Cambridge -dijo mi madre, la mire -. ¿No te dijo?
—No, no me conto eso -dijo Draco, pero yo seguía mirando a mi madre.
—Apenas me llegó la carta. Te iba a decir -mire a Draco.
—No importa.
—Y Cambridge es en Cambridgeshire.
—Esta conversación no es apropiada para el almuerzo -interrumpió mi padre. —Deja que se diviertan. Se otro chiste sobre…
Cuando terminamos de comer, Draco y yo fuimos a dar un paseo en bote. Por fin éramos libres de hacer lo que quisiéramos. Draco se paro y se quito la camisa, mostro su perfecto cuerpo y se lanzo al agua, me pare y también me lance.
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Cuando todos se fueron me fui a mi cuarto a bañarme para relajar mis músculos un poco. Me puse algo más cómodo. En la noche fui a la casa de Draco. Cuando llegue él salió rápidamente y nos besamos por un largo tiempo.
— ¿Esta Hermione allá afuera? -pregunto el padre de Draco, desde la casa. No respondí quería estar a solas con mi novio.
— ¿Quieres ir a otro lado? -me pregunto entre susurros Draco.
—Esta bien.
Nos subimos a su carro y él empezó a conducir. El trayecto fue silencioso. Finalmente, llegamos a una casa abandonada y en ruinas.
—Espera aquí -me dijo y se fue. Me baje también pero no fui hacia la casa, en vez de eso, note que cerca habia un lago y encima de el estaba la luna, muy brillante. La observe mientras el viento soplaba en mi cara.
— ¡Hermione! -grito Draco desde la casa. Mire hacia la casa, me hizo señas. Corrí hacia allá. Antes de entrar me dijo que me tapara los ojos, que era una sorpresa.
—Ok, ábrelos -los abrí y era una casa hermosa, grande y… abandonada -. La casa Windsor. Fue construida en 1772.
—Este lugar es gigantesco -dije mirando a mi alrededor.
—Si, esta arruinada, pero un día la voy a comprar y la arreglare. Todo lo que necesita es un piso nuevo -dijo -. Y nuevas paredes y techo.
— ¿Eso es todo? -pregunte mientras examinaba todo a mi alrededor.
—Y tuberías y electricidad.
—Y muebles -agregué.
—Si. Y puedo construir mi taller en el granjero de afuera.
— ¿Y que hay de mi? -pregunte -. ¿No voy a ser parte de esto?
— ¿Quieres ser parte de esto?
—Claro.
— ¿Qué quieres?
—Quiero una casa blanca… con obturadores azules…
—Mm-hmmm.
—Y un cuarto mirando al lago para que pueda pintar -concluí.
— ¿Algo mas? -pregunto, nos acercábamos poco a poco.
—Si. Quiero un gran porche que envuelva la casa por completo, donde podamos tomar té y ver el atardecer.
—Bueno.
— ¿Lo prometes?
—Si, lo prometo.
—Bueno -dije dirigiéndome hacia el piano que habia atrás de Draco.
— ¿A dónde vas?
—Aquí.
Me senté, mientras él me observaba, empecé a tocar, tomaba clases de piano, así que no lo hacia tan mal. Sentí los pasos de Draco detrás de mí, empezó a besarme el cuello, sonreí y pare de tocar.
—No puedo seguir tocando si estas haciendo esto -busque sus labios y los bese, él me volteo para quedar mas cómodos. Empezó a besarme el cuello de nuevo.
—Oh, Draco, hazme el amor -tan pronto como lo dije paro de besarme. Se puso de pie rápidamente y se puso a buscar algo en estantes, lo encontró y saco una sabana roja y la extendió en el suelo. Estábamos separados por la sabana, me empecé a quitar el vestido violeta que me habia puesto. Lo hacia despacio, mientras el también se quietaba sus prendas.
Deje el vestido en el suelo y me quite las medias, y él bajaba sus pantalones. Me quite el sostén y él sus calzoncillos, luego yo hice lo propio. Nos acostamos en la sabana, me estaba poniendo muy nerviosa. Nos besamos y nos acostamos.
— ¿Draco? -dije mientras me besaba el cuello.
— ¿Si?
—Um… Se que dije que quería que me hicieras el amor -me estaba poniéndome mas nerviosa conforme pasaba el tiempo -, pero creo que…
— ¿Si?
—Creo que deberás hablarme durante esto.
—Ok, ¿Estas bien? -me pregunto y dejo de besarme, me miro.
—Si.
— ¿Te herí?
—No, no -respondí rápidamente -. Yo solo… yo solo estoy teniendo muchos pensamientos… yo solo… No importa -dije y lo empecé a besar de nuevo, pero seguía nerviosa.
— ¿Qué estas pensando en este momento? ¿Sabias que esto pasaría cuando me trajiste aquí? -insistí.
—No.
— ¿No? ¿No pensaste sobre esto?
—Claro que pensé sobre esto.
— ¿Si? -asintió -. Bueno, ¿Qué pensaste? -me miro confundido, suspire -. ¿Estoy hablando mucho, cierto? Esta bien, esta bien, me voy a callar.
—Ok -dijo acercándose de nuevo.
—Yo solo no entiendo por que estas tan callado -suspiro y se sentó.
—Lo siento -dije recostándome en su hombro -. Quería que esto saliera perfecto. Pero ahora no me puedo callar.
—Te amo -me dijo -. ¿Lo sabias? -asentí.
—Yo… también te amo -me miro expectante.
—No tienes que hacer si no quieres.
—No, no… si quiero… -nos acercamos de nuevo…
— ¡Draco! ¡Draco! -grito alguien y entro Harry. Me cubrí rápidamente.
— ¿Qué? -dijo frustrado Draco -. ¡Harry! ¡Sal de aquí!
—Mira, lo siento, pero los padres de Hermione se están volviendo locos. Tienen a todo el mundo buscándola por todos lados.
Nos vestimos velozmente y nos subimos al carro, Draco manejaba lo más rápido que podía. Llegamos y corrí hacia la casa con Draco detrás de mí.
— ¿Enviaste la policía por mi? -pregunte a gritos tan pronto como entre a la casa.
—Si -respondió mi madre -. Son las dos de lamañana, claro que envié la policía.
—Gracias a Dios estas bien -dijo mi padre -. ¿Dónde has estado?
—Señor Granger -interrumpió Draco -. Todo esto es mi culpa… -mi padre levanto la mano.
— ¿Nos darías un momento? Quisiera hablar con mi hija -me miro y me dirigí hacia el estudio seguida de mi madre. Un momento después entro mi padre.
—Lo siento, papá.
— ¿Es él un violador? -pregunto mi madre.
—No -respondí incrédula —. Tu vas a dejar de ver a Draco -mire a mi padre con reproche -. Esta fuera a las dos de la mañana con este chico y eso tiene que parar. No desperdicie diecisiete años de mi vida criando una hija y dándole todo para que lo bote todo en un romance de verano.
— ¡Papá, vamos! -proteste.
—Puede terminar con el corazon roto o un embarazo -dijo mi madre —. Ahora, es un muchacho agradable, pero él es… él es…
— ¿Él es que? ¿Él es que? Dime.
—Es basura, basura… No es para ti -quede estupefacta.
— ¿Basura? -no dije nada mas no podía le di al espalda a mi madre, me cogió del brazo -. No me toques -dije apartándome de ella.
—Ya es suficiente. No lo vas a ver más. Y es el final.
—No, no es el final -dije negando con la cabeza.
—Si lo es.
— ¡No, no es el final! -grite.
— ¡Hermione!
— ¡No! ¡Tú no me vas a decir a quien voy a amar!
— ¿Amar? -pregunto mi padre.
—Si, papá, lo amo -lo abrace, no se a que horas pero me di cuenta que estaba al borde de las lagrimas -. Lo amo.
—Él no es adecuado para ti, Hermione.
—Pero, lo amo -insistí.
—Tienes diecisiete años, no sabes nada sobre amor -replico mi madre.
—Oh, ¿y tu si? -pregunte, un poco sarcástica -. Tu no miras a papá de la manera que yo miro a Draco. Ustedes no se tocan, no ríen, no juegan, no saben nada de amor.
Salí del estudio.
— ¿Draco? ¿Draco?
No estaba en la casa, así que abrí la puerta y allí estaba, caminando hacia su carro.
—Hey, Hey -lo llame -. ¿Te vas? -pregunte todavia llorando, paro, se volteo y se acerco a mi -. Lo siento tanto -me limpio las lagrimas -. Ni siquiera se que decir -trataba de tranquilizarme.
—Todo esta bien -dijo.
—No, no lo esta.
—Me voy.
—No, no quiero que te vayas.
—Tengo que pensar sobre algunas cosas -dijo volteándose y yendo hacia su carro de nuevo.
— ¿Sobre que tienes que pensar? Ven y háblame -dije cogiéndolo del brazo -. Háblame.
— ¿Sobre que? Tú… tú te vas lejos y yo me quedo.
—No tengo que ir al colegio.
—Si, tienes que ir.
—Puedo quedarme aquí. O puedes venir conmigo.
— ¿A Cambridgeshire? -asentí —. ¿Y que voy a hacer en Cambridgeshire?
— ¿Estar conmigo? -cambio su expresión casi lo convenzo…
—No lo se. Esperemos a que acabe el verano y luego vemos.
— ¿Estas diciendo que quieres romper conmigo?
—Lo que digo es que esperemos.
— ¿Estas rompiendo conmigo?
—No veo como esto va a funcionar.
—Por favor no hagas esto -le dije mientras se iba al carro -. No lo dices en serio -no me escuchaba, así que me puse a gritarle y pegarle diciéndole que lo odiaba y que este era el final. Se subió al carro y me arrepentí.
—Espera -le dije por la ventana -. No estamos rompiendo de verdad, ¿no? esta es otra pelea que estamos teniendo y mañana será como si nada hubiera pasado, ¿verdad? Espera -grite, pero ya se habia ido, me quede llorando ahí, tirada en el suelo, esperando a que volviera y me abrazara y besara.