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Un amore cosi' grande — capítulo 20

Reproduce: http://www.youtube.com/watch?v=f40bBlBEnlY&feature=related

Por Ariana:

Corría entre la multitud, tratando de divisar en algún punto aquellos enormes antejos junto con su propietario. Empujaba gente sin importar las majaderías que sabía me dirían al comportarme tan grosera.

Entonces lo vi… era el siguiente de la fila y estaba a punto de entregar su pasaje.

  • ¡Piero! -grite con todas mis fuerzas y dejándome casi sin aliento.

A pesar de que corrí tan fuerte como me era posible, sentía que lo hacía realmente lentísimo, como en esas películas de drama donde pasan todo en cámara lenta para aumentar más el suspenso de la escena y que el espectador termine por desesperarse gritándole al televisor.

Se giró de inmediato al oírme llamarlo, se mantuvo inexpresivo solo unos minutos mientras asimilaba lo que veía. Después sonriente intento llegar hacia mi encuentro, pero ya debía abordar si no quería perder el vuelo, Gianluca e Ignazio se lo recalcaron intentando detenerlo.

De pronto pare, me quede inmóvil a ver que abordaba el avión sin opción alguna. En parte admitía que fue mi culpa por dudar tanto en venir.

Decepcionada me di la media vuelta para regresar a casa, mi único consuelo fue que por lo menos me llevaba a casa la satisfacción de haberle hecho saber que me importaba de verdad.

Escuche varias veces a mis amigas llamarme intentándome detener para consolarme seguramente, pero no tenía ganas o intención de cruzar palabra con ellas por el momento.

Suspire por ultima ves cuando unos varoniles brazos me envolvieron la cintura por detrás, abrí los ojos como platos casi por reflejo. No fue necesario que me diera la vuelta o verlo a los ojos para percatarme de que era el, cuando me atrajo frente a frente  solo reitero lo que había dado por hecho.

  • gracias por haber llegado -me deposito un dulce y cálido beso en los labios

Fuera de eso no me dio oportunidad de cruzar más palabras con él, corrí nuevamente hacia la entrada del avión y se despidió de mi a lo lejos con una sonrisa la cual por supuesto devolví.

Iba de regreso a casa con una enorme sonrisa en mi rostros provocada por flashes que venían a la mente distraiéndola contadas veces de la carretera.

Flashback

  • me gustaría volar -susurré y antes de darme cuenta sus labios estaban sobre los míos, el fuego recorría mi cuerpo y me sentía como si estuviese volando entre las nubes y las estrellas, como si hubiera llegado a la luna y como si ese fuese el sabor de las nubes, sentía como si las estrellas aparecieran en el cielo y siguiera echándolas de menos.

  • ¿llegaste lo suficientemente alto? -murmuró contra mis labios.

  • pude probar las nubes -respondí ruborizada.

  • ¿y qué tal saben?

  • demasiado bien, saben a sueños, saben a esperanzas, a Vodka y tabaco, saben a fuego y, sobretodo, saben a ti.

  • ¿puedo probarlas yo?

  • por supuesto -y mis labios estaban fundiéndose con los suyos de nuevo en un vaivén de sensaciones, de sentimientos y de sabores.

  • a mí me saben a ti.

  • creo que las nubes saben cómo tú quieras que sepan.

Fin del Flashback

Juro que podía sentir aun sus labios sobre los míos, el calor de su cuerpo cerca del mío dejando que mis oídos deleitarse con el ritmo agitado de su corazón, sus brazos rodeándome y sus manos tomándome por la espalda. Era una sensación estupenda, tan magia… era hermosa

Cuando logre regresar a la cruda realidad, escuchaba como los claxon de los autos que me precedían, sonaban en conjunto desesperados porque avanzara.

Luego de ellos solo recuerdo que sentí un fuerte zarandeo en todo el cuerpo y no pude ver nada más que un color blanco ostia que había nublado mi vista y mis pensamientos.

…

Horas más tarde…

Por Dimitri:

  • ¡Por que no vienen a decirnos algo! -espeté mientras caminaba de un lado a otro- ya pasaron dos horas.

  • Dimitri, tranquilízate -trato de razonar Alejandro- no puedo creer que estés más preocupado tu que yo que soy su hermano.

  • pues yo estoy  tan preocupado como tu amigo -dijo Julian.

  • vamos papá, el doctor dijo que no tenía nada serio.

  • de ser así ya hubieran salido a darnos noticias ¿no crees? -insistí.

  • por dios -se rindió por fin el castaño.

Justo entonces salió el doctor dirigiéndose específicamente al lugar donde nos encontrábamos.

  • ¿familiares de la Señorita Ferreira? -cuestiono el Dr.

  • sí, nosotros -me apresure a responder.

  • ella está bien, tuvo mucha suerte ya que el auto que la choco impacto directamente en el lado lateral del copiloto -suspiro- tiene algunas contusiones severas en el cuerpo y más que nada en los costados pero con algo de medicamento la inflamación y el dolor reducirá; la otra cosa que podría ser más "grave" por así decirlo fue que sufrió una fractura del bazo izquierdo, pero ya se le ha enyesado. Para esta tarde ya podrá estar de regreso en su hogar… solo aclárenle que debe descansar mucho, estará adolorida un par de días.

  • está bien, muchísimas gracias doctor enserio -le dio la mano Julian- solo necesitare la receta y que me diga cuanto le debo.

  • es mi trabajo Sr. no agradezca -sonrió- si gusta lo acompaño a la caja donde le darán mis honorarios y ahí mismo le hago la receta médica.

  • por favor -de dio el paso.

  • Dr. Antes que nada, me gustaría saber si puedo pasar a verla -cuestione.

  • por supuesto aunque debo decirle que probablemente aun este algo adormilada por el tranquilizante que le dimos -señalo la habitación de Ariana- es ahí.

  • gracias -sonreí.

Entre cuidadosamente para evitar despertarla, n podía verla de esa manera… estaba toda lastimada y tan frágil. Era realmente doloroso verla en ese estado.

Reproduce: http://www.youtube.com/watch?v=pMcLfFZrmyg

Me senté a su lado solo observándola con suma ternura y acariciando su cabello, despejando su rostro de los cabellos que caían sobre parte del mismo.

  • P… Piero -susurró mientras lentamente abría los ojos.

  • tranquila Ari, soy yo Dimitri -le sonreí.

  • ¿Dimitri? -me dio un vistazo- ¿Qué me paso? ¿Dónde estoy?

  • sh sh descansa -logre que se reincorporara a la cama- tuviste un accidente automovilístico, pero estas bien gracias a dios y a que tus amigas me avisaron donde estabas.

  • soy un caso perdido… eso me pasa por estar de distraída.

  • tienes que tener más cuidado, no sabes lo preocupado que estaba… quiero decir, lo preocupado que estábamos tu hermano, tu padre y yo.

  • preocupado por mí -suspire- no veo porque debas estarlo

  • eres la hermana de mi mejor amigo -dijo con nerviosismo- te tome afecto eso es todo

  • sí, y ¿Por qué estás aquí entonces, mientras mi hermano está afuera?

  • porque… me -tartamudeo- me importas más de lo que deberías pequeña, no tienes una idea de cuánto.

Por Ariana:

Me dio un beso en los labios, aprovechando que no estaba en condiciones ni moverme o de reclamarle siquiera ¿Qué demonios estaba pasándole al mundo hoy? Estaba completamente demente y de cabeza, me había sucedido de todo, peor aún… justo cuando creía por fin haber conseguido tener mis ideas claras y firmes sobre mis sentimientos. Ahora este tipo vino y me planto un beso de la nada así, sin temores.

  • iré a decirle a tu padre que deseas verlo, ya vuelvo -volvió a besarme pero esta vez en la frente.

Estaba segura de que tenía que estar volviéndome loca, primero la escena de película que viví con Piero, luego caricias imaginarias y sobretodo una presencia que me acompañaba día y noche, sin mencionar que gracias a mi cerebro ahora estoy convaleciente en el hospital. Pero algo en mi interior me decía que las cosas estaban sucediendo por algo, era más que tiempo suficiente para sacar todo lo que me está torturando.