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Historia 43618 — capítulo 2

Todo se sentía borroso. Y cuando digo todo, quiero decir todo. No solo mi vista, ya que apenas podía abrir los ojos. También yo me sentía así. Me pesaba todo mucho, era más que dolor, y no sabía donde estaba, no conseguía enfocarme. Debía de estar muerta.

-Bella, vida mía...

La voz de mi madre me devolvió a la realidad. Vale, estaba en el hospital. Otra vez. Estaba viva, pero... ¿Cómo?

-Mamá, ¿Qué...?

-Shhh, Bella, tienes que descansar.

Comenzaba a ver la habitación con más claridad y a mi misma. Esta vez- gracias a dios- no me había roto ninguna pierna, aunque me dolía muchísimo la cabeza y tenía el brazo izquierdo en cabestrillo. Y, por supuesto, esta vez Edward no dormía en una esquina. Pero...

-¿Jacob?-Conseguí balbucear. Mi madre sonrió.

-¿No puedes evitar ni los accidentes, ni rodearte de chicos guapos, Bella?

Sonreí. "Si tu supieras..."

-Está abajo con tu padre, comiendo algo. No veas como come el chico... Pero no se ha separado de ti. Y Alice...

-¿Alice está aquí?-dije ansiosamente.

-Ella te... encontró, Bella. ¿No recuerdas nada?

Negué con la cabeza.

-Se quedó hasta que se aseguró que estabas bien. Pero dejó un teléfono para que la llamaras cuando estuvieras en condiciones-hice un gesto que denotaba mi ansia- y aún no es ese momento, Bella. Tienes que descansar.

Me intenté cruzar de brazos en señal de enfado pero mi brazo herido me lo impidió. En ese momento aparecieron Charlie y Jacob en la puerta. No pude evitar sonreír con todas mis fuerzas.

-¡Bella!- Dijo Jacob sonriendo, con esa sonrisa que mostraba su preciosa dentadura blanca. Charlie se apoyó en la puerta, radiante de felicidad, mientras Jacob se acercaba a sentarse a mi lado.

-¿Cómo te encuentras, hija?

-Algo mareada, papá, pero bien, ya sabes, soy dura de pelar.

-Bueno, ya hablaremos tú y yo sobre eso. Ahora me voy a que tu madre se tome un café, y así los jóvenes os ponéis al día.

Mi madre se levantó y me dio un beso en la frente que disfruté. La había echado tanto de menos. De repente recordé...

-¡Papá! Yo...Siento mucho lo de Harry...Nunca pude llegar...

-Shhh...Bella, lo sé. Te quiero, hija.

Asentí. Yo también le quería tanto... Salieron de la habitación e intenté que Jacob no se diera cuenta de mi estado de emoción

-Hey, Bells... No me des estos sustos... Mi corazón es fuerte pero...-Se quedó en silencio.

-No ha sido mi culpa, esta vez. Fue Victoria.

-Lo sé-Dijo Jacob mirando hacia otro lado.

-¿Cómo que lo sabes?

-Alice me lo contó.

Abrí la boca de sorpresa.

-¿Has hablado con Alice? ¿Y ella como lo sabía?

-Gracias a dios-dijo mirándome de nuevo y acercándoseme más a mí- Alice vio lo que iba a pasar y llegó antes de que Victoria te hiciera nada. No pudo evitar el accidente, pero si pudo sacarte de allí y evitar el ataque de esa...

Alice había arriesgado su vida por mí. Victoria era mucho más poderosa que ella. Sin duda Alice jugó con la baza del futuro para huir de ella.

-Espero...espero que eso te haga entender porque la quiero tanto. Porque ella es tan especial...

Jacob volvió a mirar hacia otro lado. Parecía confuso, dividido.

-No soy idiota-dijo, con la voz más grave de lo habitual- Sé que estás viva gracias a ella, así que yo le deberé lo mismo el resto de mi vida. Y es por ello que debo decirte que él la llamó, y ella le contó y él quería venir a verte, pero ella dijo que era mejor así, que no te hiciera sufrir más y él estuvo de acuerdo. Pero...él quería venir a verte.-Ahora podía ver claramente la lágrima de rabia que recorría su rostro.

-Jake...dije cogiendole la cara entre mis manos y forzándole a mirarme- Él no me quiere, eso ya lo sé, lo he aceptado. Si él quería venir a verme es porque se siente culpable de que Victoria me persiga, pero nada más.- Las palabras me quebraban el Alma, pero sabía que debía aceptarlas- Sin embargo, tú...me quieres tanto que eres capaz de intentar hacer ver que tu peor enemigo me quiere solo porque crees que eso me haría feliz.

-¿Y no te haría feliz?

-Si, posiblemente-dije, encogiéndome de hombros- No te voy a engañar. Pero el caso es que él no va a estar aquí, y tú sí. Y sabes... Yo te quiero Jacob.

-Como amigo.

-Si claro. Pero no solo eso...

Jacob me miró confuso.

-Hay una cosa que dejamos sin terminar. Quizá no sea el mejor momento, ni lugar...pero si eres la persona perfecta.

Cerré los ojos y le acerqué del todo a mí. Sus labios eran cálidos, era una gran diferencia... Primero me besó algo torpe, debido a la sorpresa, pero en seguida se implicó. Me tomó la cabeza delicadamente pero con pasión y me inundó con todo su calor. No puso ninguna barrera al beso porque no hacía falta y disfruté enormemente de ello. Cuando se separó sentí que el mundo volvía a ser normal y lo odié.

-¿Y bien?-dijo.

-Creo que necesitaré mucho más antes de llegar a un veredicto...