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Historia 43943 — capítulo 14
-Mamá - dijo Ayleen cuando estaban desayunando, el segundo día de las vacaciones - Se me acaba de ocurrir una idea maravillosa. - informó guiñándole un ojo a su hermano.
-Te escucho- dijo Lily mirando a sus hijos.
-¿No te encantaría llevarnos a ver el Mundial de Quidditch? - preguntó tratando de no reírse.
-¿No te has dado cuenta de que esos días yo trabajo? No puedo.
-¡Oh! Falta al trabajo ¡Por favor!
-No, Leen, no puedo.
-¡Pero es el Mundial de Quidditch! - exclamó Harry.
-Permiso - dijo la voz de Lucy abriendo la puerta de calle.
-Pasa, Lucy - dijo Lily
-Chicos, ¡Mi papá dijo que sí! ¡Nos lleva a los tres!
-¿Mamá, podemos ir a ver el… - comenzó Harry pero Lily lo interrumpió.
-Claro que sí, vayan. - le dijo
Los tres chicos comenzaron a festejar.
Estuvieron todo el mes planificando la ida a ver el mundial. Los Weasleys también irían, por lo tanto habían decidido ir juntos. Pondrían tres carpas, una al lado de la otra.
Sirius y los chicos irían al campamento del mundial una semana antes que los Weasleys.
-Se portan bien y le hacen caso a Sirius ¿Sí? - dijo Lily al despedirse de sus niños.
-Sí, má - dijeron los dos a coro.
-Pásenlo lindo. Los quiero - dijo.
Lily pasó esa tarde conversando con Laura y aprovechando la ausencia de los chicos para ordenar y limpiar la casa a fondo. A la noche, tenía guardia en el hospital. En su trabajo estaba todo muy tranquilo, pasó casi toda la noche conversando con Mary y Annie, otra sanadora. El resto de la semana, Lily se dedicó a ocuparse del jardín, cuidar sus plantas, tomar el té con Alice, Mary y Laura. La hija de Mary, Catherine estaba muy emocionada con el hecho de que ese año comenzaría Hogwarts. Sus madres hablaban de un hecho reciente que las preocupaba, la desaparición de Bertha Jorkins.
Era la noche anterior a la vuelta de los chicos. Laura había cenado con Lily y luego habían puesto una película en televisión. Era bastante tarde, las dos se habían quedado dormidas.
-¡Lily! - llamó una voz en la chimenea - ¡Lily! ¿Estás durmiendo? ¡Despierta!
La pelirroja sintió cómo Laura daba un respingo al lado suyo en el sofá y se despertó.
-¿Qué ocurre? - preguntó.
-Alice te llama - dijo Laura.
-Alice - respondió Lily a la chimenea - ¿Qué ocurre?
-Atacaron el campamento del mundial - dijo Alice apresuradamente - mortífagos enmascarados, apareció la marca.
-¡¿Qué?! - exclamó Lily aterrada - ¿Están todos bien? - preguntó con un hilo de voz, no muy segura de si quería oír la respuesta.
-¿Qué está ocurriendo? - preguntó Laura asustada.
-Sirius, Lucy, Harry y los Weasleys están bien. Pero nadie encuentra a Ayleen. - dijo Alice seriamente.
Lily intentó asimilar las palabras de su amiga. Su niñita estaba desaparecida, tal vez en manos de mortífagos, tal vez siendo torturada, o tal vez… ¡No!
-Voy para allá - dijo cuando recuperó el habla. Giró sobre sí misma y desapareció, al cabo de unos segundos volvió a aparecer en su cocina. - No puedes quedarte sola aquí - le dijo a Laura, la tomó de la mano y volvió a desaparecer.
Aparecieron frente a una pequeña casa, Lily atravesó la verjita y golpeó la puerta.
-¡Remus! ¡Abre! ¡Remus! ¡Lunático! - gritó.
-Lily ¿Qué…
-¿Puedes quedarte con Laura? - preguntó antes de dejar terminar la frase a Remus.
-Sí, claro ¿Qué…
-Gracias - dijo y volvió a desaparecer, dejando a Remus sin comprender nada de lo ocurrido.
-Pasa - le indicó a Laura - ¿Qué pasó? ¿Por qué está tan loca Lily?
-No entendí casi nada - dijo ella cuando ya estaba en la salita - sólo comprendí que atacaron el campamento del mundial y que Ayleen está desaparecida.
Lily apareció en el bosque y comenzó a correr hacia el campamento. En el camino se encontró con Arthur Weasley.
-¡Arthur! ¿Qué ocurrió? ¿Hay alguna novedad de Ayleen?
-Nada, no hay rastro - dijo el hombre con pesar - Un grupo de mortífagos atacó el campamento, apareció la Marca Tenebrosa. Harry, Ron y Hermione dicen que oyeron al que la invocó pero no lo vieron. Ayleen había escapado con ellos pero se perdió en la huida. Los chicos están en mi carpa, Sirius está en el bosque buscando a tu hija.
-¿Harry y el resto de los chicos están bien? - preguntó Lily asustada.
-Sí.
-¡Lily! - dijo detrás suyo la voz de Alice - No se te ocurra meterte sola al bosque a buscarla, vamos a armar cuadrillas. - Frank estaba a su lado.
-Lo que sea pero rápido. - suplicó la pelirroja.
-Ven, vamos a buscar a Sirius y nos internaremos los cuatro en el bosque.
Lily siguió a sus amigos. Enseguida se unió a ellos un enorme perro negro. Lily, Alice y Frank miraban en todas direcciones, con sus varitas en alto mientras Sirius olfateaba el suelo. Se convirtió en hombre.
-Aquí se separaron - indicó - el rastro de Harry, Ron y Hermione va en aquella dirección. El de Leen y alguien más va por aquí - dijo señalando un sendero que se internaba en el bosque. Los cuatro siguieron en silencio el sendero. Llegaron a un punto en el que el sendero desaparecía, Sirius les indicó que siguieran, esquivando ramas y pastizales. De repente se detuvo. - Aquí desaparece todo rastro. Son los dos que les dije, Ayleen y alguien desconocido. Pero a mitad de camino se les une uno más.
-¿Quién? - preguntó Lily.
-Colagusano - la voz de Sirius sonaba cargada de odio.
Como los raptores de la niña habían desaparecido con ella, no tenían ninguna pista para seguir buscando. Volvieron al campamento.
En la carpa estaban todos, apenas vieron a Lily y a Sirius, Lucy y Harry se acercaron a sus padres.
-¿Encontraron algo? - preguntó la niña. Sus ojos estaban húmedos y la preocupación se dibujaba en su cara. Los ojos verdes de Harry estaban clavados en los de su madre, leyendo en ellos la respuesta. Lily abrazó a su hijo con fuerza mientras intentaba contener las lágrimas que pugnaban por salir.
-La vamos a encontrar - aseguró Alice en voz baja, mientras posaba una mano en la espalda de Lily y otra en la de Harry.
A la mañana siguiente volvieron a sus casas. Lucy, Lily, Harry y Sirius estaban en la sala de los Potters.
-Hay algo que tienes que contarle a tu madre - dijo Canuto mirando a su ahijado.
-¿Qué cosa? - preguntó el chico confundido.
-Tu sueño, y lo de la cicatriz.
-Ah, bueno. Má, la semana pasada tuve un sueño bastante extraño. Era sobre Colagusano, hablaba con Voldemort, planeaban que éste recuperara su cuerpo. Y me desperté con un fuerte dolor en la cicatriz. - dijo Harry.
-Habías dicho que planeaban un asesinato también. - dijo Sirius.
-Sí, es cierto. - admitió el muchacho, que había omitido ese detalle a propósito.
Un rato más tarde, Sirius envió un patronus a Remus para que volviera con Laura. Les contaron a ellos lo que había ocurrido. Ya era el mediodía cuando regresaron a sus casas.
Lily le dio una poción a su hijo para que durmiera algo, y se quedó pensando la forma de recuperar a su hija. Hacía dos horas que estaba sentada en la cama de Ayleen, con la vista clavada en las fotos de la repisa: Lily y James en su boda; Harry y su hermana al lado de Lily; y Harry con Lily y James. De repente, cuando se le ocurrió la idea, parecía tan obvia que no podía creer que no se le hubiera ocurrido antes. Debía hablar con la única persona que podía llegar a conseguir información sobre su hija.O al menos, la única persona que podía conseguirla y pasársela a Lily: Severus Snape.