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Historia 43943 — capítulo 25
-Harry… - dijo la chica con un hilo de voz.
-Estoy aquí, Leen ¿Estás bien? - lentamente su hermana se fue levantando. Tenía el rostro completamente pálido y le costaba mantenerse en pie por sí misma, sino que tenía que sostenerse de su hermano. - Tranquila, ya pasó. - le dijo Harry a su prima - Ya se fueron.
La niña se secó las lágrimas, se tomó de la mano de Harry para levantarse.
-Entremos a mi casa - pidió la pequeña. Abrió la puerta y llamó a sus padres.
-¿Qué ocurrió? - Preguntó Jules que se acercaba corriendo junto a su mujer. Laureen ayudó a Leen a caminar hasta la casa, y Jules ayudó a Dudley. Sentaron a los chicos en los sillones de la sala. - ¿Están bien, chicos? ¿Qué pasó?
-Nos atacaron unos monstruos grandes con capuchas y Harry los espantó con un ciervo de luz plateada que salió de su varita mágica. - explicó Virginia. Al escuchar estas palabras, a Ayleen se le pasó el mareo y cruzó una mirada con su hermano.
-Virginia, ¿Qué te hemos dicho de inventar historias cuando ocurre algo importante? - dijo Laureen mirando a su hija.
En ese momento, una lechuza aterrizó en el living y le entregó a Harry una advertencia oficial.El chico se quedó helado mirando el pergamino. Su hermana se acercó y leyó el papel que Harry sostenía en su mano.
Querido señor Potter:
Nos han informado de que ha realizado usted el encantamiento patronus a las 21.23 horas de esta noche en una zona habitada por muggles y en presencia de un muggle.
La gravedad de esta infracción del Decreto para la moderada limitación de la brujería en menores de edad ha ocasionado su expulsión del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. En breve, representantes del Ministerio se desplazarán hasta su lugar de residencia para destruir su varita.
Dado que usted ya recibió una advertencia oficial por una infracción anterior de la Sección Decimotercera de la Confederación Internacional del Estatuto del Secreto de los Brujos, lamentamos comunicarle que se requiere su presencia en
una vista disciplinar en el Ministerio de Magia el día 12 de agosto a las 09.00 horas. Con mis mejores deseos.
Atentamente,
Mafalda Hopkirk
Oficina Contra el Uso Indebido de la Magia
Ministerio de Magia
-Voy a llamar a Lily y a Petunia - dijo Jules yendo hacia el teléfono.
-Mi mamá no está - dijo Leen apartando la vista de la carta - pero préstame el teléfono para llamar a un amigo de mamá.
-Toma - le dijo tendiéndole el tubo.
-Hola, ¿Lu? ¿Cómo estás? - dijo Leen luego de marcar - Le dices a tu papá que le avise a mi madre que estamos en lo de Jules, porque nos atacaron unos dementores, pero que estamos bien. - pidió - Sí, no, no nos pasó nada. Harry los auyentó con un patronus. Pero ahora lo expulsaron del colegio.
-Tuney, soy Jules. Oye, no sé muy bien qué ocurrió pero tu hijo está en casa. No se encuentra muy bien. También están aquí los niños de Lily, no entendí que pasó - decía Jules al teléfono.
-Chicos - volvió a decir Laureen cuando ya terminaron de hablar por teléfono - ¿Qué les pasó?
-Yo ya te lo dije, y no me crees. Eran dos monstruos con escamas de sapo y usaban capuchas… - repitió Virginia.
-Virginia, no seas tonta ¡Los monstruos no existen! - la retó su hermano Mark.
-Mark, no le digas tonta a tu hermana. Virginia, deja a tus primos explicar lo ocurrido. - dijo Jules con autoridad.
-Fue culpa de ellos dos - dijo Dudley.
Llamaron a la puerta. Era Lily, venía asustadísima.
-¿Están bien? Dumbledore está tratando de arreglar eso, Harry. - ledijo a su hijo. Un segundo más tarde, apareció Petunia seguida de su marido.
-¿Qué le han hecho? ¡Han sido ustedes! - exclamó enojada Petunia.
-Hicieron que se hiciera de noche, y que hiciera frío - acusó Dudley.
-¡Mentira! ¡Aparecieron unos monstruos! ¡Pero no me creen! - exclamó Virginia llorando.
-Yo sí te creo, Virginia. Tienes razón. - dijo Ayleen.
-¿De verdad me crees? ¿Tú también los viste? - preguntó la niña mirando a su prima con una sonrisa.
-¡No había nada! - bramó Dudley.
-Paren de discutir. - pidió Lily - Harry o Ayleen ¿Me pueden contar qué pasó?
-Íbamos a lo de Sirius cuando encontramos a Dudley y aparecieron dos dementores. Harry conjuró un Patronus para que se vayan. Virginia estaba con nosotros también, ella vio a los dementores, pero Dudley no. - resumió Leen.
-Tu hija lo admitió - acusó Petunia a Lily - ¡Han sido ellos!
-Tía Lily ¿Tú crees lo de los monstruos? - preguntó Virginia.
-Sí, preciosa. Es cierto. - dijo la pelirroja mirando los ojos chocolates de su sobrina. Vio como Jules guiñaba un ojo. - De verdad, Jules. Tengo que explicarles algo. Y les va a sonar rarísimo. - dijo mirando al matrimonio Evans. - Esos monstruos que describe Virginia, son dementores. Custodian la prisión del mundo de los magos, Azkaban.
-¿Del mundo de los magos? - repitió Jules mirando a su prima sorprendida.
-Exacto. La magia existe. A los once años me enteré que soy bruja, y tuve una vacante para ir a Hogwarts, el colegio de…
-Ya conozco esto. Vamos Dudley. - dijo Petunia y salió con su hijo.
-Magia y Hechicería. - continuó Lily - Se supone que no les puedo revelar la existencia de la magia a nadie que no sea mago o bruja, pero ustedes ya se enterarán de todas maneras. Virginia es bruja, por eso pudo ver a los dementores.
-¿Voy a poder ir a una escuela para magos? - preguntó la niña sonriendo.
-Claro que sí, hermosa.
-¿La escucharon? ¡Voy a ser bruja! - exclamó emocionada saltando alrededor de sus padres.
Otra lechuza apareció en la ventana. Lily y Ayleen leyeron la carta junto con Harry.
Querido señor Potter:
Con relación a nuestra carta de hace unos veinte minutos, el Ministerio de Magia ha revisado su decisión de destruir de inmediato su varita mágica. Puede conservar usted su varita hasta la vista disciplinar del 12 de agosto, momento en el que se tomará una decisión oficial.
Tras entrevistarse con el director del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, el Ministerio ha acordado que el asunto de su expulsión también se decidirá en esa vista. Por lo tanto, considérese excusado del colegio hasta posteriores investigaciones.
Con mis mejores deseos.
Atentamente,
Mafalda Hopkirk
Oficina Contra el Uso Indebido de la Magia
Ministerio de Magia
Lily tardó un buen rato en explicarles a Jules y Laureen todo lo que había ocurrido esa tarde. Cuando finalmente terminaron, los Potter volvieron a su casa.