← Historia 44340 · de
Historia 44340 — capítulo 3
Había pasado una semana. Según noticias de Albus Scorpius se había enterado que Rose estaba en la Academia Beauxbatons, en Francia.
Esto tenía destrozado a Scorpius, no podía creer que tendría que seguir dos años sin Rose, mientras ella estaba sola en Freancia, sin ninguna amistad o familiar.
El rubio estaba psando los peores días de su vida. Rose no estaba y todo el mundo se había enterado de su relación, por lo que era el blanco de las bromas y los insultos de muchos alumnos. Los primos de Rose parecían haberlo tomado, en su mayoría, bien. Lástima que Ron Weasley no era tan tolerante como sus sobrinos. Los Weasleys brindaban su apoyo a Scorpius, pero era imposible hacerlo sentir bien. Por que la unica manera de sentirse mejor era viendo a Rose, a su querida pelirroja. Pero ella esta en Francia a muchos quilometros de allí. La extrañaba con cada fibra de sus er y cada segundo en el que no estaba a su lado era una tortura imposible de soportar. No comprendía como podían sus padres hacerlos sufrir de esa manera. Como si fuera posible que con una simple separación el amor de ambos de desvaneciese. Pero fuera como fuera, él se encontraba solo. Ni siquiera la compañía de su mejor amigo podía animarlo. Albus estaba casi tan abatido con Scorpius, Rose era su prima favorita y ademas su mejor amiga., pero nunca sentiría el dolor de la separación que esta sufriendo Scorpius y lo sabía. Por eso lo ayudaba y trataba de animarlo, pero cuando su amigo quería estar solo lo dejaba. Era inutil forzarlo a expresar sus sentimientos frente a él. Scorpius era demasiado orgulloso.
Scorpius renunció a su puesto de buscador en el equipo de quidditch, bajo terriblemente su concentración en clase, ya no sabía ni el más minimo de los encantamientos y no paseaba por los jardines como solía hacerlo siempre con Rose; no, lo único a lo que de verdad se dedicaba era a pasar tiempo en la biblioteca. Tal vez porque le recordaba a Rose, tal vez por que allí le pidió que fuera su novia, o porque en ese lugar pasaron la mayoría de su tiempo juntos, probablemente sea por todas las anteriores. Casi siempre se la pasaba deambulando entre los pasillos tomando libros al azar y ojeandolos, como si buscara rastros de Rose dentro de ellos. A veces se sentaba a leer algunos libros, libros que Rose había tocado, libros que ella había amado, libros que juntos habían compartido, que libros que no volverían a estar en las manos de la pelirroja.
Scorpius estaba llegando al punto de la locura, comía, respiraba, soñaba, vivñia para recordar a Rose y lamentar su partida. Cada vez que recibian correo hechaba a la basura todo lo que tuviera que ver con su padre. Era la persona que menos le apetecía ver, era una de las personas que la habín separado de su amada.
Comenzó a sentir que el mundo se desvanecía, ya no veía el rostro de las personas, no le veía razón a la vida, era como un zombi, que caminaba porque sus amigos le decían que tenía que caminar, que comía porque sus amigos le decían que debía comer y vivía por el mero hecho de que Rose tambien vivía y no la podía dejar sola. Porque estuviera donde estuviera, el la acompañaba, nunca la iba a dejar sola siempre la acompañaría a estar sola.