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Historia 44784 — capítulo 2
Se aparecieron enuna sala bastante grande y espaciosa, había ya allí mucha gente esperando, formando una enorme cola que bajo los ojos de Snape, duraría días y días.
-Maldita sea- Grúño Parker- Hoy debe ser uno de esos días en los que a la gente le da por morirse.
-No, no es eso- Replicó Snape- Lo que ocurre es que están siendo asesinados. Hoy es la gran batalla.
A unos metros de ellos, Snape vió a Lupin y a Tonks. Le dió bastante pena que una pareja que acababa de tener un hijo, muriera de esa manera.
-Oh, claro,¡La batalla! Se me había olvidado, Severus- Rió el viejo.
La gente se volvió escandalizada al oir el nombre de : Severus. Lupin también de giró. No sabía cómo iba a reaccionar. Seguramente seguiría odiandole porque aun pensaría que era un traidor.
-¡Severus!- Bramó Lupin con los brazos extendidos, y se fue acercando al lugar donde él estaba- ¡Eres extraordinario! ¡Fantastico!- Snape era incapaz de creer lo que oía- Siento tanto haber desconfiado de tí...., menos mal que Harry le espetó hace un momento a Voldemort en toda la cara que tú nunca le habías pertenecido, que siempre fuiste fiel a Dumbledore. Le dijo por qué siempre le habías sido fiel... Lo siento, nunca pense que a tí lily... - Pero no pudo seguir, y posó su mirada en el suelo
Snape enrojeció y buscó un tema nuevo del que hablar, pero Lupin se adelantó.
-El caso es que ahora todo el mundo de admira ¡Eres famoso! ¡Eres un héroe!
-Pero cómo sabeis que Potter dijo todo eso de mi...
En ese momento llegó Tonks con un cacharro muy extraño en sus manos. Tenía una pequeña pantalla y un botón rojo justo debajo.
-Estoes un radio-externo- Informó ésta- Con él, podrás ver lo que ocurre en el mundo de los vivos: observa.- Pulsó el botón rojo y dijo: Harry Potter.
En la pantalla empezaron a aparecer imagenes borrosas, pero al cabo de unos segundos se graduaron, y los tres pudieron ver a Harry dando apretones de manos a mucha gente, que lo felicitaba y lo abrazaba.
-La batalla ha terminado- Dijo Snape muy despacio y arrastrando las palabras- Hemos ganado- Y en su cara, por primera vez en mucho tiempo, apareció una tímida sonrisa.- Potter...- Dijo con voz inaudible para los demas mientras miraba al muchacho- Gracias...
-Ejem, ejem...- Tosió una voz detrás de ellos: Era Nicolas, que estaba esperando allí desde hacía un buen rato- Yo ya debería irme, Severus.
Snape dió un respingo- Claro, claro...
-Toma, un radio-externo. Todos los difuntos deben tener uno, pero no abuses mucho de él, o te cortarán la linea.
-No creo que vaya a usarlo mucho- Mumuró Snape
-Y toma, esto es un mapa del mundo al que irás a descansar en paz- Dijo el viejo ignorando el comentario- Los magos suelen elegir vivir en el sur- Y señaló el sur del mapa- Sin embargo, si deseas buscar a alguna persona, di su nombre claramente y aparecerá en el mapa un puntito que indicará donde se encuentra. Deebes tocar siempre el lugar donde quieres ir y te aparecerás allí ¿Alguna duda?
-No- Dijo Snape, pero la cabeza le daba vueltas, de tantas cosas extrañas que estaba vien últimamante.
El viejo desapareció haciendo un gesto con la mano a modo de despedida.
Dos horas pasaron y la maldita cola no acababa nunca. En ese tiempo, Lupin le había confesado, que le dolía mucho dejar a su hijo crecer sin sus padres, pero que al menos estaba Harry, que era el padrino.
Al fin llegó su turno. Una mujer con aspecto de loca, algo regordeta y con cierta similitud con Umbridge, atendía en la mesa que había al final de la sala.
-Nombre- Dijo fríamente la mujer con una voz chillona, en cuanto Snape se sentó
-Severus Snape- Dijo Snape tranquilamente. Nadie iba a intimidarle, y menos una mujer como aquella.
-Nombre completo- Dijo la mujer, que no parecía rendirse.
Snape gruño por lo bajo- Severus Tobías Snape- Dijo contra su voluntad: Odiaba decir el nombre de su desgraciado padre.
-Edad de Falliecimiento- Continuó la mujer sin apenas mirarle a la cara, mientras escribía.
-48 años- Dijo en voz baja.
-¿Desea usted rejuvenecerse? Es una novedad wue se hace desde hace menos de un año. No se le permite rejuvenecerse mas de diez años, por respeto al resto de la gente que no ha tenido las mismas posibilidades que usted, ya que murió antes de que saliera esta novedad.
Snape se quedó pensativo: No estaba mal rejuvenecerse diez años. Odiaría estar el resto de la eternidad con sus 48.
-Esta bien- Dijo sin pensar.
-Muy bien, pues firme usted aquí- La mujer le acercó un folleto y una pluma.
Snape firmó y aceptó todos los términos que venían en el folleto.
-Muy bien, sigamos... Causa de la muerte- Dijo la mujer recogiendo el pergamino.
Snape no contestó, sentía como si fuera mas ágil, mas joven, se sentía estupendamente. Necesitaba un espejo ahora mismo... ¡Desde cuando había querido mirarse en un espejo!
-Ejem...- Snape levantó la vista: La mujer le miraba con ojos furiosos- No tengo todo el tiempo del mundo ¿Sabe?.Causa de la muerte.-Repitió mientras volvía a coger la pluma.
-Fui asesinado por Tom Ryddle, bueno, por su serpiente- Dijo Snape de malas maneras.
La señora dejó cae su pluma y le miró aterrorizada. Se quedó en estado de trance.
-¿Se encuentra bien?- Preguntó Snape
La mujer sacudió la cabeza y escribió un par de cosas en su pergamino.
-Sí, ya puede irse, señor Snape. ¡Que descanse en paz!
-Lo dudo...- Maldijo Snape por lo bajo mientras se levantaba.
No sabía a donde tenía que ir, per sabía que al sur de la isla, que ni siquiera era una isla: No estaba rodeada de agua. Sin embargo sabía dónde quería ir: Lily... Murmuró con delicadeza y cerrando los ojos. Al abrirlos, en el mapa había aparecido un punto en el sur de la "isla", en un pueblo llamado: Greenville. Allí debía ser donde vivían los magos ingleses. Necesitaba tanto volver a verla, tocar su pelo, oler su perfume, ver sus preciosos ojos... Pero era una pesadilla pensar que Potter estaría con ella... Sabía que de un momento a otro no podría aguantarlo mas, llegaría un momento en que tendría que ir a verla fuera como fuese.
Sin saber muy bien que hacer se quedó mirando embobado el diminuto punto que había aparecido en el mapa.