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Historia 46324 — capítulo 11

"11.- El lamento que a todos alerta. (Parte 1)" Prefacio: …-Durante mucho tiempo continuaremos viviendo divididos entre el miedo a las armas misteriosas y la esperanza en los milagros de la ciencia… (Raymond Aron (1905 - 1983) fue un filósofo, sociólogo y comentarista político francés.)

Prefacio: …-¡Ahora sé que estás vivo!... (Aline)

Nadie supo el por qué de la reacción de Snape, pero sin decir nada más corrieron tras él, seguramente se dirigía hacia la azotea en donde estaba Harry. Azotó la puerta de la azotea con fuerza para abrirla y desesperadamente con la vista trató de localizar a Harry quien vio que estaba en el suelo arrodillado cuando lo encontró.

-¡Harry! -Severus se conmocionó por la fuerza que mostraba Harry al tratar de quitarse la playera. Cuando vio como se le desprendía la cicatriz de la luna y la estrella brillaba intensamente que parecía como si se fuera a abrir. Sin pensarlo más corrió hasta él-. ¡Harry! ¡Reacciona, maldita sea! ¡No dejes que te domine! ¡Pelea contra él! Los demás entraron y vieron como se retorcía de dolor. -¡No puedo! -¡No me digas que no puedes, Potter! ¡Derrotaste a Voldemort, lo mataste, puedes contra esto! -Severus presionaba la cicatriz y se llevó una fuerte quemada la ver que su herida estaba al rojo vivo. -¡Ah! -Harry gritó y su cuerpo se desestabilizo nuevamente y cayó cansado en los brazos de Snape quien aplicaba con su varita un conjuro de hielo en la cicatriz. Remus y Draco corrieron hasta Severus y Harry. -¡Por dios, Severus! ¿Qué le pasó? -Remus tocaba la frente de Harry y veía que estaba ardiendo en fiebre. -No es momento para explicar, debemos llevarlo a su cuarto -Draco ni miró a los demás y ayudó a Severus a cargar a Harry. -Luna, ya sabes que hacer -Severus advirtió a Luna y ésta sin decir más salió rumbo a la cocina seguida de Cho y Romilda. Ginny que estaba husmeando por allí se dio cuenta de todo lo que había sucedido y atestada en pensamientos salió tras las dos chicas que ya bajaban a la primera planta. **†禾†**En lo profundo de las regiones infernales los demonios se precipitaban por todo los fuegos.

-¿Cómo es posible que ese inútil tenga tanto poder? -Mephist estaba enojado por la intromisión de Harry. -Mi señor, es el cuarto mago de los oscuros, su poder haciende enormemente. -¡Eso lo sé! -Gritó Mephist e intimidó al general-. Lo que no entiendo es ¿cómo ha logrado hacer lo que ningún otro mago antes? -¿Se refiere a lo de volar? -¡A eso y a más cosas! -Mephist tembló los labios de solo pensar en su caída-. Tal vez… -Sonrió-…, tal vez su poder maligno sea más persuasivo, podemos obligarlo a estar a mis pies. -¿Cree que logrará convencerlo? -Eso se verá con el tiempo -Mephist dejó de hablar y se encaminó hacia su refugio-guarida donde buscaría la manera de romper por completo el sello de su cárcel. **†禾†**4 de Junio del 2004; 18.03 h, dos horas y cuatro minutos después del lamento

En Sevilla, una ciudad al suroeste de la Península Ibérica se encontraba una hermosa joven de diecinueve años de edad que paseaba por las antiguas calles de la hermosa ciudad. La joven de hermoso cabello azulado y ojos azules como el mar, de facciones jóvenes y pulcras, de rostro hermoso y hermoso cuerpo corría hacia el monte más alto de esa región. La gente que la veía correr la saludaban cordialmente, la pensativa chica solo saludaba con una sonrisa y levantaba la mano, su pantalón de mezclilla que le quedaba un poco apretado para lucir sus curvas le daba más posibilidad de maniobra. El viento que venía desde el noroeste la arremolinó en un instante e inmediatamente supo de quien se trataba. No podía equivocarse, aquello le resultaba extrañamente solemne, promesas, frases, todo aquello que se podía soñar empezaba a hacerse realidad.

-¡Harry! ¡Estás vivo! -La chica siguió corriendo hasta llegar a un claro en el monte-. Una vez más, Harry, una vez más. ¡No tardaré! -La chica acarició el viento y con su mano lo deslizó en la dirección de la que provenía. Se quedó pensativa mirando al cielo azul, el momento de reencontrarse con su antiguo amigo había llegado. Su corazón palpitaba rápidamente ante la expectativa de verlo, hacía ya muchos años que no lo veía y Aeris se alegraría también de lo ocurrido. Sabía que era un llamado de coraje, de ira, aquello que realmente estaba por ocurrir era símbolo de que Harry necesitaba de todas las amistades que había formado a lo largo de su búsqueda por los horrocruxes. Estaría a su lado, seguro que sí…

Una joven caminaba por las calles de las afueras de Sevilla cuando en la esquina de la calle frente a un roble grande y antiguo logró divisar a un joven que venía en muy mal estado, un joven que al parecer traía la mano ensangrentada por una herida muy penetrante en el antebrazo. El joven de ojos verdes la miró sonriente y cayó desmayado bajo el gran árbol.

-¡Por dios! -La joven corrió hasta el joven de cabello negro desordenado. Al llegar lo tomó entre sus brazos y notó que la herida se le empezaba a poner de un negro intenso y que en la mano sostenía una hermosa copa dorada con un hermoso tejón grabado en el centro. La joven sintió como la copa poseía una gran fuerza mágica oscura-. Sea lo que sea o seas quien seas seguramente has venido por esa copa para destruirla. La joven conjuró una cama ligera, y sosteniéndolo de su mano despareció del lugar para aparecer en una hermosa casa en las afueras de Sevilla, por el lado oeste. La joven al ver que su mayordomo y dos de sus amigas que les ayudaban en la casa a sus padres se acercaban pidió ayuda para llevarlo y curarle las heridas.

-¿Pero que ha pasado, niña? -Preguntó una señorita de unos veintitrés años. -No lo sé, Matilde, pero el joven venía muy debilitado y sostenía… -La joven dudo en decir eso último pues no le convenía seguramente al muchacho que poseía ese objeto de oro. -¿Sostenía que, niña? -Preguntó el mayordomo. -Sostenía su brazo pues le salía mucha sangre -cambió las palabras al instante-. Y pues no sé, lo traje porque se desmayó frente a mí. Con ágiles esfuerzos lo subieron hasta el cuarto de la joven dueña del lugar. Una de las jóvenes que lo atendían al desvestirlo logró ver la cicatriz en la frente del joven mago. Soltó un grito que asustó a los otros tres presentes. -¿Pero qué te pasa, tonta? ¡No ves que nos asustaste! -Dijo la joven de cabello azulado con el corazón latiéndole muy fuerte. -Niña… Esto es imposible… ¡No!... -La joven se tapó la boca y veía el rostro tenso de dolor de Harry. -¿Qué… qué es lo que pasa? -Preguntó el mayordomo que buscó en el rostro alguna señal de la sorpresa de la joven. -¡Ese joven! ¡Yo lo conozco! ¡El mundo entero lo conoce! -La joven se tapó la boca nuevamente. -¿Pero quién es? -La joven de cabello azulado se estaba desesperando. -¡Es, Harry Potter! La joven protagonista al escuchar lo dicho por la otra chica del personal de la casa tiró la bandeja de aluminio en donde traía las tijeras y el hilo para coserle la herida. El mayordomo se pinchó con la aguja que traía y la otra muchacha levantó el cabello desordenado de la frente de Harry y notó que era verdad que allí estaba la cicatriz en forma de rayo tan famosa del joven que había derrotado al que no se nombra cuando tan solo tenía un año de edad. -¡Esto es imposible! -Exclamó la joven de cabello azulado. -¿Ahora que haremos ,señorita? -Preguntó el mayordomo. -Guardaremos silencio ante esto, sólo nosotros cuatro sabemos que él está aquí. Hay que curarle esas heridas antes de que algo más grave pase. Y así pasaron tres días, las heridas ya le habían sanado, todos los que habitaban en la casa eran magos y unos cuantos muggles que ya sabían de la existencia de los famosos magos. Sus heridas sanaron por completo al cuarto día y en el quinto Harry abrió lentamente los ojos ante una soñadora joven de su edad que le sonreía coquetamente y felizmente. Harry se sonrojó ante esto y se levantó quedamente apoyándose contra la cabecera de la cama. -Es bueno saber que ya despertaste, Harry. Se sorprendió ante esto. -¿Cómo… …-sé tu nombre? Simple, tu cicatriz en la frente te hace reconocible ante todos los magos del mundo. -¿Entonces eres una bruja? -Sí, bueno, soy una especie de sangre sucia, mis padres son muggles, espero que eso no te incomode. -No, al contrarió, pienso que es una estupidez eso de la discriminación en ese sentido, para mí todos los magos son iguales, excepto uno que tengo que matar. -Sí… Por ahora será mejor que descanses, espera aquí y no te muevas, te traeré algo de comer. -¿Comer? -Sí, son ya las cuatro y media de la tarde, Harry. Era increíble el tiempo que había pasado inconsciente, recordaba vagamente el horrocrux y lo que tuvo que pasar para conseguirlo, a punto casi de perder la vida fue una suerte que aquella chica le hubiese atendido. Estaba desorientado, ya tendría tiempo para preguntar el lugar en el que se encontraba. Estaba seguro que era una casa lo bastante grande como para que se viera desde allí las calles en las cuales diversas personas iban y venían al compás de la vida rutinaria. La joven sonrió y salió lentamente de la habitación lanzándole un beso en el aire a Harry quien se sonrojó completamente por esa acción. Mientras, la joven bajaba pensando en lo apuesto que era Harry, y en una posibilidad de robarle un beso, una locura, pero posiblemente algo soñador. El chico se encontraba sumido en sus pensamientos hasta que cayó en la cuenta que le hacía falta la copa de Hufflepuff. Se trató de levantar pero todo el cuerpo lo traía adolorido. Con un esfuerzo de su mano y haciendo un poco de magia sin varita alcanzó su mochila, se tensó al ver que no había nada allí. Volvió a intentar levantarse pero siguió sin tener éxito. Pasaron diez minutos y la joven de cabello azulado, de la que por cierto Harry no sabía su nombre entró en el enorme cuarto con una bandeja de comida que se veía realmente apetitosa, o quizá fuese porque realmente estaba hambriento. -¡Ya regresé! -La joven se acercó a la cama y le depositó suavemente la bandeja de aluminio en el regazo a Harry quien con hambre devoraba todo ante la mirada tierna de la joven que sin que lo notara Harry se sonrojó al pensar cosas de novios o de parejas en ellos dos. No era extraño, seguramente que a más de uno le ocurren seguido esas cosas al ver a un chico que podría ser el de los sueños más descabellados y adorados que tienes. Harry paró de comer. -¿No viste una copa que traía en la mano? Era una copa dorada con un tejón grabado. -Sí, sí la vi, y la guardé hasta que puedas ir por ella. -Gracias -lo dijo con un poco de desconfianza, aquellas cosas eran de verdad delicadas en mil o dos mil aspectos. -No hay de qué… pero pude notar que en esa copa residía un gran poder maligno. ¿Acaso practicas magia oscura? -La joven sin querer se tensó de una manera poco ortodoxa y su mirada mostraba desconfianza y algo de temor. -¡No, claro que no! Bueno, sé utilizarla y he llegado a conocerla muy profundo, pero no la practico para hacer el mal. -¿Entonces…? -Es algo que le pertenecía a Voldemort -la joven sintió un escalofrío-. Una parte de su alma reside en ese objeto y tengo que destruirlo para poder derrotar a Voldemort. Si eres de confianza podré contarte lo siguiente, si antes de irme ve que no es así tendré que borrarte la memoria. Ella asintió con algo de escalofríos recorrerle la piel.  La joven escuchó el relato entero de Harry, se lo contaba gustosamente y con tranquilidad pues la joven que era muy bonita (al percance de Harry) y había demostrado ser de mucha confianza. Lo notaba, ella no era indiferente a muchas cosas, pero tenía esa típica cosa que te hace confiar y soltar la sopa de una tajada. -Una vida y una búsqueda complicada -comentó la chica con pesadez. -Ya sabes como es esto, matar o dejarse matar. Por cierto y ya que hemos entrado más en confianza, ¿cuál es tu nombre? -Me llamo Marina, Marina Sphixlow. -Que bonito nombre. Marina… sí, es muy bonito. La joven se sonrojó y le dio un beso en la mejilla a Harry quien se sonrojó aún más. En las siguientes semanas Harry convivió con Marina y se hicieron muy buenos amigos, muchas de las veces Marina le trataba de dar un beso a Harry pero él le contestaba de forma que entendiera, que él buscaba a un antiguo amor, una chica de su niñez… y que sólo recordaba que aquel nombre empezaba con "S", pero Marina siempre le contestaba: "No creas que me daré por vencida tan fácilmente, Harry" Por fin, el día de la despedida llegó, y en esos momentos Marina lloraba; se había enamorado perdidamente de Harry. Un enamoramiento de amigos, de aquel amor que no te daña por más que pasen las eras, ese amor enjuto y soberbio que sobrevive hasta el más fuerte de los huracanes. -Nos volveremos a ver Marina, te lo prometo. -¡Mas te vale Potter, o yo misma voy al infierno para sacarte de allí y matarte de nuevo por no cumplir tu promesa! -Eso espero, no sé que pasará mañana, nadie lo sabe según yo, seguro Alguien más sí, seguro que sí… pero como el viento corra iremos dándonos cuenta de que posiblemente, en algún lugar y en algún futuro no muy distante podremos vernos de nuevo. Harry se acercó a ella y depositó un tierno beso en los labios a Marina quien quería seguirlo pero Harry se despegó para indicarle que era un beso de agradecimiento y que solo era de amistad. De esa amistad que seguía latente, de esa amistad duradera- -Adiós Marina, cuídate mucho y estate alerta. -Lo haré Harry, ten cuidado. Y sin decir nada más el chico despareció ante los ojos llorosos de Marina. Su amiga Aeris quien también había conocido a Harry y que también se había hecho amigo no había podido ir a ese momento, problemas había tenido y debía resolverlos. Los meses pasaron y las noticias de la última batalla entre Harry Potter y Lord Voldemort se hicieron escurridizas por todo el mundo. Marina se había alegrado mucho de que Harry había derrotado al señor de las tinieblas, pero su alegría se fue hasta los infiernos cuando supo que había desaparecido en acción y que su cuerpo jamás fue encontrado. Lo daban por muerto. Pero por alguna y extraña razón ella y Aeris sabían que Harry estaba vivo en algún lugar del mundo. Quizá algún día volvería, cuando estuviese decidido y listo para el nuevo mundo.

Marina corrió en dirección al centro de la ciudad para encontrar a su amiga Aeris e informarle de lo sucedido. Aquello debía procesarse de manera rápida y actuar con mucha más velocidad, algo andaba mal, lo sentía, el susurro del viento acariciaba y dejaba marcas. La tempestad se acercaba. **†禾†**4 de Junio del 2004; 20.10 h, después del lamento

En Grimmauld Place la noche estaba siendo trágica y agitada para todos los presentes, Harry no parecía que mejorara. Luna estaba en la cocina, tratando de preparar más pociones para Harry, Snape las había solicitado.

-¿Se pondrá mejor? -Preguntó Luna al Escritor cuando le vio materializarse en humo cerca del refrigerador. Luna le miró con la mirada triste. Se mezclaban sentimientos extraños, pero tenía el consuelo de que aquél chico, su chico tuviera las respuestas que ella quería. -Sí. Por un tiempo estará bien. El futuro cambiará en muchos aspectos. -No puede morir, no después de todo lo que le ha pasado. -Tú puedes corregir eso, tú tienes ese poder -comentó Luna mientras se cortaba ligeramente un dedo con el cuchillo de plata que usaba. El Escritor se acercó lentamente, puso su dedo herido entre sus manos y de un momento a otro la herida había desaparecido. -Yo podré tener el control de muchas cosas… la historia debe seguir como estaba planeada. Espero que no llegues a odiarme por esto. -Yo nunca podría odiarte. Por más fea que sea la historia, por más desastres que haya, jamás podré odiarte. Te amo. El chico sonrió débilmente y depositó un beso en sus manos, se sentían tan cálidas, tan suaves y delicadas. -Las cosas deben ser así, algún día posiblemente te darás cuenta de lo que se puede lograr con muchas cosas a tu favor. Por ahora debes estar tranquila, hay cosas que van a cambiar de un momento a otro y debes ser tú una de las personas que se tome las cosas con la frialdad debida. -Desearía que las cosas no cambiaran. -Yo igual. Pero si las cosas no hubiesen cambiado yo no hubiera podido conocerte. -Supongo que eso es lo único bueno del asunto. -Yo no lo pienso así, hay muchas cosas buenas de todo esto, lamentablemente quien en los infiernos se oculta puede destruirlo todo en un instante de luz oscura y sucia. -Deseo que pronto estés conmigo, acompañándome. Él no pudo contestar, el llamado de Snape a Luna había zumbado en el viento … Severus se encontraba administrándole una poción a Harry que sudaba fríamente. Draco y Alisé le ayudaban a sostenerlo pues esa suministración era muy fuerte y dolía bastante. Neville entró con hielo en una tina levitándola y allí metieron a Harry. La noche pasó y las cosas habían mejorado un poco pero Harry seguía inconsciente, el dolor lo había debilitado más y ahora su respiración era agitada. Mostraba avances de estar mejor. **†禾†**5 de Junio del 2004; 7.00 h, un día después del lamento

En el periódico el Profeta se había publicado con fotografías de las escenas de lo ocurrido un día anterior en el callejón. Los aurores y demás personal del ministerios ayudaban a la gente en estos momentos de devastación, lo que antes era Londres había sido casi destruido por el demonio Mephist. La plana de todo lo sucedido estaba escrita con fuertes palabras de terror para la gente que lo había presenciado todo y de advertencia para aquellas que vivían más allá de Inglaterra:

**"¡LONDRES DESTRUIDO!"**Lamentamos informales, a toda Inglaterra y a los demás países del mundo, que ayer por la tarde, la ciudad conocida como Londres ha sido destruida por el ataque del que se hace llamar el "nuevo señor de la oscuridad". Hace tiempo el que no debe ser nombrado cayó ante Harry Potter que según los reportajes y el comentario de las personas que lo ayudaron en la guerra había desaparecido en batalla y que su cuerpo jamás había sido encontrado. Ayer por la tarde se pudo presenciar una vez más como el joven más poderoso en cuanto a la magia; Harry Potter, hacía frente al demonio que venía armado con cientos de demonios a su servicio. Harry Potter hace ya algunos días nos había advertido sobre una "nueva guerra de oscuridad" que se aproximaba, pero nosotros por ignorancia no supimos tomar en cuenta esa alerta y prevención que nos dio, ahora afrontamos lo que nos ha sucedido. Londres ha sido casi destruido en su totalidad, las imágenes que les mostramos en las siguientes páginas muestran lo sucedido. El mundo entero está sumido en un caos total, las cosas que se avecinan en estos momentos es peor desde que el señor de las tinieblas gobernaba con su maldad. Este mensaje va dirigido a todas las naciones del mundo entero, las alertas corren en nuestra contra y el reloj corre a ceros, debemos prevenirnos a un nuevo ataque del que se nombra nuestro líder. Si los magos experimentados de todas las naciones se unen podrían vencer, pero es cuestión de activarse ya. Esperemos que Harry Potter nos salve una vez más de esta cruel guerra.

Los periódicos se extendían con gran rapidez por todo el mundo, y a un día de lo sucedido, el mundo ya sabía de la nueva guerra que se aproximaba. †禾†

5 de Junio del 2004; 15.46 h, después del lamentoEn Paris, Francia, una joven de unos catorce años de edad, de cabello rubio y cara hermosa propiamente de las descendencias de una veela leía el periódico escandalizada por las cosas que habían sucedido en Londres, su corazón palpitaba al pensar que su hermana Fleur Delacour estuviera lastimada o posiblemente muerta por las causas de la destrucción.

-¡Madre! ¡Prepara mis maletas, debo ir a Londres! -La joven ya había ganado experiencia propia en viajes y era muy astuta con la magia, esa audacia la ayudó a enfrentar a unos cuantos mortífagos que se habían atrincherado en Paris hacía ya unos años. Tardó al menos unas dos horas en terminar todo y subirse al siguiente avión con destino a Londres, pero su enojo fue cuando le dijeron que la iban a dejar en un pueblo a unos treinta kilómetros de Londres. Sin más remedio que aceptar eso, pues su aparición aún no aprendida y que analíticamente no le serviría de nada terminó por aceptar las condiciones. Así es. "Gabrielle Delacour", íntima admiradora y profundamente enamorada de Harry Potter se dirigía rumbo a Londres para encontrarse con su hermana, y posiblemente con él joven que la había cautivado desde niña. El famoso Harry James Potter. -Harry Potter está vivo… Seguramente estará pensado en luchar contra ese demonio. No estará solo, yo estaré con él… Y sin decir nada más sonrió al ver por última vez en un largo tiempo su querida Paris, Francia. †禾†

6 de Junio del 2004; 9.17 h, dos días después del lamentoDos días habían pasado desde que Harry quedó en cama, su cuerpo ya estaba estable, pero aun no abría los ojos. Los habitantes de Grimmauld Place ya estaban tranquilos, pero unos cuantos estaban nerviosos por la aparición de Mephist y su amenaza contra el mundo. Las alertas se hacían presentes, los países mágicos ya estaban tomando medidas drásticas y los muggles aun no sabían que era lo que había ocurrido contra todo esto. En varias regiones del mundo el lamento de Harry se había escuchado y alertaba a aquellas personas que lo apoyaron alguna vez en su búsqueda por la destrucción de Lord Voldemort. Había ocurrido algo nuevo. Por primera vez en la eternidad, algo nuevo. Antes del universo había sólo dos cosas. Una era el que había creado todo, alguien a quien muchos llamaban Dios; La otra, la oscuridad. La oscuridad se cernía sobre todo, era como una tortuga que nunca sale de su caparazón, pues su caparazón y su cuerpo era uno mismo… De alguna manera las cosas se habían congeniado para formar muchas cosas, tanto buenas como malas… pero últimamente las cosas malas eran en todo lo concebido. †禾†

6 de Junio del 2004; 11.54 h, después del lamentoEn Rusia, una joven de diecisiete años, de cabello lacio negro y ojos color violeta se encontraba jugando en la nieve con su hermana pequeña. Como es típico de las regiones frías de Rusia siempre nevaba y las cosas estaban súper tranquilas desde que el terror del mago tenebroso se había esfumado.

-¡Vamos Aline! A que no me alcanzas -La pequeña niña de cabello negro y ojos como su hermana corría por la nieve. -¡Sí, te atraparé! -Aline corría y se tropezaba con la nieve. Las dos hermanas jugaban mucho en esos días de nieve tupida. De repente una fuerte ventisca se propagó por todos los árboles y llegó hasta las dos hermanas que se abrazaron para no perderse entre el viento. Un lamento débil se escuchó con el canto de una canción que le gustaba mucho a la chica. Nadja no sabía de quien era la voz y el lamento que se arremolinaba ante ella y su hermana, que al parecer no escuchaba nada. La ventisca dejó de soplar y Aline advirtió que era hora de regresar. -Será mejor que regresemos a la casa, Milih. -Sí, vámonos. Tanto ella como su hermana corrieron hasta llegar a la casa donde al entrar se sorprendieron al ver como toda la familia se agrupaba frente al televisor en lo que parecía ser una noticia muy importante. -¿Qué es lo que tanto miran? -Preguntó la hermana menor, pero fue callada instantáneamente por casi todos los que miraban el televisor. Aline y Milih se acercaron para escuchar lo que decía el reportaje. El reportero de las noticias mundiales hablaba con la voz temblorosa:

**Un misteriosos suceso y terrible acontecimiento que han captado nuestros satélites más potentes han tomado imágenes y grabado el momento en que la ciudad de Londres, Inglaterra ha sido casi totalmente destruida.**Aline dejó de respirar y se tapó la boca horrorizada, al ver como la ciudad de Londres estaba en total caos, con incendios y casas destruidas mientras la gente atemorizada y muy mal herida daban vueltas de un lado a otro para poder salir. Era el típico escenario zombi.

Imágenes de una reciente grabación nos muestra el momento en que un ser de extraño destruía la ciudad ante la vista de cientos de personas que vestían raramente en un callejón abarrotado en gente.-¡Esto no es posible! -Ella sabía muy bien a qué callejón se refería el reportero muggle.

El video mostraba como un ser demoníaco lanzaba una esfera de energía muy potente y destruía lo que era Londres. -A vista podemos observar como la increíble y sobrenatural criatura destruye Londres en un abrir y cerrar de ojos ante decenas de criaturas como él. Lo que se capta en el siguiente video es como un joven se muestra desafiante ante el demonio.

-¡Harry! -Aline giró los ojos ante este video que mostraba como su amigo Harry, Harry Potter desafiaba al demonio ante las decenas de personas que lo miraban sorprendidos. Todos los familiares de la chica, incluida su pequeña hermana se giraron hacia ella, pero sólo la vieron correr escaleras arriba rumbo a su cuarto. Aline entró aceleradamente en su cuarto, cansada por lo que había visto. Harry, ¡Harry estaba vivo! Sin pensar nada y sólo reaccionar por instinto sacó de su bolsillo una pequeña esfera de color azul turquesa y la miró detenidamente…

Aline caminaba lentamente por las nevadas calles de Moscú, su ropa invernal la hacía ver muy hermosa, no por nada varios de los chicos que se cruzaban por su camino se le quedaban mirando, maravillados por el resplandor que emitían sus ojos, su cara y su hermoso cabello, del color de la noche, un azul muy oscuro pero nunca llegando a negro. Pero eso, a la hermosa Aline no le importaba en lo más mínimo, su necesidad como otras chicas de su edad por buscar un novio no le era de mucha importancia. Su corazón pertenecía a un chico que alguna vez logró conocer y que sabía era su primo de una manera no muy relacionada. Simplemente, a pesar de que era una de las chicas mas hermosas en el mundo, su particularidad de meterse en problemas le era no muy bien reconocida, pues sus talentos de espía eran veraces y muy audaces. Era una chica en muchos sentidos de la palabra, difícil de explicar. Caminando y pensando en lo suyo no se percató de que a unos metros de ella un joven de mal aspecto y al parecer enteramente entrado en el negocio de las drogas le seguía sigilosamente por las calles solitarias y nevadas. Era tan escurridizo como el aguanieve por las cloacas frías y solitarias.

-¡Oye, tú! La chica se giró para ver a un joven pandroso que se acercaba a ella con intenciones mal encaradas. Retrocedió unos pasos al ver que el joven la trataba de tocar íntimamente. -¡¿Qué te pasa mal nacido de mier…?! -¡Cállate niña! -El joven que olía fuertemente a alcohol se acercaba amenazadoramente. -¡Ayuda! -Vamos escuincla, no te cuesta nada dejar que te toque. Un encapuchado misterioso salió de la nada y caminó lentamente hacia ella y el acosador sin que lo hubieran detectado. El viento parecía helarse más a su caminar y la nieve abrirse para facilitarle el paso. -Puede que lo que tú has dicho tenga algo de razón -el joven mostró sus ojos verdes ante el hombre y la mujer que habían quedado sorprendidos. Nunca sabrían como es que no lo habían visto llegar-, pero por respeto a una mujer no debes tocarla sin que ella te lo permita -el ojiverde se quitó la capa y la joven Aline descubrió quien era en realidad. -¡Harry Potter! -Susurró mientras éste la miraba. -¿Quién diablos eres tú? -Alguien que te dejará al borde de la muerte si no dejas a esa joven en paz. -¡Vamos, me vas a decir que tú, un simple idiota me va a ganar a mí! -El drogadicto sacó una varita mágica y apuntó a Harry. -...¡En…! Simplemente movió su mano y el joven salió volando a varios metros del lugar. -Será mejor que te dediques a otra cosa amigo. Tienes un don y no lo desaproveches -Harry suspiró al ver como el joven drogadicto se acercaba a él, enfurecido-. ¡Obliviate!. El joven que atacaba cayó desmayado en la nieve y Harry lo hechizó para que no muriera congelado en la nieve. Se dio la vuelta y empezó a caminar por la calle solitaria. Aline al no saber que decir corrió para detenerlo. -¡¿Piensas dejarlo en ese estado?! -Sí… creo que al despertar se dará cuenta de lo que significa ser un mago… Por cierto, ¿por qué no te defendiste con tu varita si eres una bruja que domina muy bien sus habilidades? Aline se mareó y se quedó totalmente rígida al escuchar las palabras de Harry. ¿Cómo demonios sabía él, que ella era una bruja? Y más aún, ¿Cómo sabía él que tenía capacidades desarrolladas en esa materia? -¿Cómo…? -Es simple -Harry sonrió a nada en especial-. No soy una persona a la que puedas llamar normal… -¡Claro que no! ¡Eres Harry Potter!

  • Eso de Harry Potter, sí… pero… te agradecería que no le comentaras a nadie lo que acabas de presenciar. No sería prudente que mortífagos me anduvieran buscando por todo Moscú porque ando tratando de derrotar a Voldemort. Aline dio un temblor al escuchar el nombre del que no debe ser nombrado. -¿Entonces andas buscando la manera de derrotarlo? -Sí, así es… Bueno, si no te importa tengo que irme, tal vez nos veamos en estos días unas veces más. -Sí, claro, me encantaría. -Se ve que eres una joven muy perspicaz y que puedo confiar en ti plenamente. Ven (si te apetece claro está) a donde me refugió temporalmente. Estoy en la salida del lado noroeste en frente de un árbol de roble muy grande. Creo que sabrás cual es, tendrá mi mano marcada en la madera, sólo debes buscarla bien. -Sí… iré mañana. -¡Perfecto! Estaré esperándote. -Gra… Pero no terminó de agradecer, Harry había desaparecido del lugar, dejando a una Aline muy desconcertada. -Y ni siquiera le dije mi nombre -Aline se marchó a su casa para evitar otro accidente como el de minutos pasados. En el camino siguió pensando en su amor de la vida, esperaba algún día verlo, había escuchado cosas raras de él, de que no era un humano común. Cosas así que más te intrigan. Pero sí, deseaba verlo. La mañana llegó y Aline terminó sus deberes prontamente y se encaminó a la salida noroeste de Moscú. Tranquilo era el día en ese entonces. Caminó alrededor de treinta minutos hasta que llegó al lugar que Harry le había indicado. No tardó mucho en encontrar la marca que Harry le había dicho y por mera casualidad o curiosidad puso su mano sobre la marca de la mano, una puerta se abrió entre la nieve rápidamente para que ella pudiera entrar sin ser vista por algún peatón que estuviera por allí. El corredor era angosto por todo lo largo de la puerta y al dar tres pasos se prendió una antorcha que iluminaba una puerta de acero que daba al parecer en un recinto más grande. Aline trató de abrirla pero mejor y por respeto decidió tocar tres veces a la puerta. Harry abrió inmediatamente y dejó a la vista de una hermosa Aline la esplendorosa guarida, parecía una casa normal pero con varios libros y demás objetos extraños. Se antojaba un laboratorio-biblioteca. -Perdona el reguero, estuve buscando algunas cosas de valor para mí, o para Voldemort diría yo. Sería lo más indicado. -No hay problema. -Ven, pasa, ¿quieres té? -¡Oh, sí… gracias! -Aline parecía contrariada con todo. Estuvieron mucho tiempo platicando, él le habló de las cosas que tanto buscaba; los horrocruxes de lord Voldemort; la chica le contó como era la vida en Rusia y como la resistencia rusa no había permitido que los mortífagos se infiltraran en toda la región. También habló de temas personales, como el haberse enamorado de su primo lejano que según ella compartía cierto misterio y que no conocía mucho sobre sus aspectos en la vida. Por alguna extraña razón, Harry tuvo la sensación de conocer al chico de quien ella le hablaba. Le resultaba extraño pensar que antes había compartido lugar de batalla con él. No prestó mucha atención a eso porque no estaba del todo seguro. Una semana y media estuvieron juntos, platicando y hasta divirtiéndose, gracias a la ayuda de Aline pudo encontrar la pista de uno de los horrocruxes que tanto buscaba. Dos días después de que Harry dejara todo en orden salió de Rusia con la compañía en espíritu y mente de una nueva amiga rusa, una amiga que le había recordado el por qué de estar feliz y de por qué luchar por los ideales que quieres alcanzar en la vida. Una promesa de volverse a ver quedó ante el viento y la nieve de Rusia, una promesa que a lo mejor jamás se cumpliría.

-¡Ahora sé que estás vivo! Aline siguió acomodando sus cosas sin prestar atención a su hermana pequeña que la miraba con cierto miedo y preocupación. †禾†

6 de Junio del 2004; 12.00 h, después del lamentoUn joven de veinte años, junto a su hermana de diecisiete corrían a través  del bosque, el viento los llamaba, era de él. La voz, el lamento, eran inconfundibles. Su amigo había regresado de la muerte nuevamente.

-¡Corre Wen! -El chico de cabello café oscuro seguía corriendo y se paraba de vez en cuando para esperar a su hermana que no corría tan rápido como él. La chica de cabello carbonizo corría tan rápido como podía pero ya no aguantaba los pies. -Sí, pero ya no puedo Seint. -No falta mucho. El chico daba ánimos a su hermana y ambos se tomaron de las manos para seguir corriendo lo más rápido posible para llegar a la cima del monte Ulioteres. La cima ya se veía y en la punta más alta al llegar los dos pudieron sentir como el lamento se hacía más sonoro en esas regiones.

-¡Harry! -Ambos hermanos dijeron el nombre de su amigo al unísono.

Un joven peleaba duramente contra varias personas encapuchadas que lanzaban rayos de unas varitas muy parecidas a las que los dos hermanos traían.

-¡Wen, ocúltate! -Seint corrió hasta donde estaba el joven de capa negra que se defendía arduamente de los mortífagos que lo perseguían. El ojiverde tenía una agilidad increíble, rápidamente Seint se dio cuenta de eso cuando el chico se levantó de golpe tras recibir un expelliarmus en el pecho. -¡Pobre Potter, eres un idiota! No sé por qué el Señor Tenebroso se preocupa tanto por ti -un mortífago que Harry reconoció al instante se paraba frente a él. -Verás Amycus, tu amo me tiene miedo por lo que puedo hacer -Harry sonrió maléficamente y eso hizo retroceder al mortífago frontal y a los otros mortífagos traseros-. ¡Avada Kedavra! -Amycus cayó muerto ante los pies de Harry quien sonreía con superioridad. -¡Eres un maldito! -Uno de los mortífagos atacó a Harry por la espalda, pero antes de que pudiera hacer algo más un rayo rojo le impactó en la cara haciéndolo perder el conocimiento. Harry y los mortífagos se giraron para ver a un joven de la misma edad del Elegido que corría con la varita en alto a donde estaban ellos. -Veo que necesitas ayuda -comentó Seint sonriente. -Serviría de mucho. Los dos se pusieron en guardia y empezaron a pelear contra los mortífagos que se veían cada vez más debilitados. Pasaron diez minutos de intenso combate hasta que solo quedó un mortífago en pie y malheridos. El mortífago que quedaba trató de escapar pero la hermana de Seint salió de su escondite y lo paró con un hechizo congelante. -¡Eso! -Harry se alegró de que la joven que aun no conocía bien hubiera detenido a los mortífagos. -¿Son todos los mortífagos? -Preguntó Seint. -Sí, creo… gracias… -Seint, mi nombre es Seint. -Seint, muchas gracias por la ayuda. -No hay de qué… -Harry, Harry Potter. -Sí, lo sé. Tu cicatriz y tus ojos son reconocidos en todo el mundo mágico. -Es muy bochornoso eso -Harry le tendió la mano para saludarlo. Seint la chocó. -Por cierto… -dijo Seint-… ella es mi hermana, Wen. -Mucho gusto -Harry hizo una reverencia y le besó la mano a la joven que se sonrojó por la acción. -Igualmente. -¿Qué te trae por estos lugares? -Voy camino a Rusia. Estoy en una búsqueda muy importante para destruir a Voldemort. Un escalofrío recorrió el cuerpo de los dos jóvenes hermanos. -Aún falta mucho para eso -comentó Wen, soñadoramente. -Sí, lo sé, pero estoy tras la pista de unos objetos muy valiosos. Y mi próxima parada es Rusia. -¿Cuánto tiempo has estado así? -Alrededor de dos meses, estoy tratando de averiguar ciertos paraderos de los secuaces de Voldemort. Y estos eran unos rezagados, son de los más peligrosos. -Escuchamos que habías matado a Maltos Lustrenis. ¿Es verdad? -Sí… venganza es lo que yo buscaba contra ese idiota, mató a muchas personas conocidas -Harry hizo una cara de asco, que imitó Wen y Seint al pensar en una persona así. -Ese loco era muy cruel, hace como medio año atacaron esta aldea y casi destruyen todo sino es por ue los magos del ministerio de aquí lograron poner resistencia y sacarlos. -Recuerdo algo de eso… Voldemort les dio una paliza que seguramente no les quedó ganas de estar frente de él. -¿Cuándo te piensas ir? -Preguntó Wen con los ojos enfocados en los ojos de Harry que sonrió débilmente. -Pensaba irme hoy, pero necesito descansar, me iré en tres días… Por lo mientras buscaré un lugar donde quedarme -Harry miraba hacia el valle y veía las casa que sacaban humo por la chimeneas encendidas. -Si quieres puedes quedarte en nuestra casa. A mamá no me molestará -ofreció Seint sonriente. -¿No será molestia? -No Harry, de ninguna manera -Wen le tomó de la mano y los tres empezaron a caminar hacia las casa bajo el valle. Al llegar el de ojos verdes vio que la pequeña casita estaba agrandada por medio de la magia y que era muy reconfortante y cálida, en esas regiones el frío era ya más fuerte por las noches. -¡Mamá! ¡Mamá! ¡Ya llegamos! -Wen llamaba a su madre y eso a Harry le alegró y le entristeció, muchas veces el quisiera haberle llamado mamá a su madre Lily. Una señora de cabello café oscuro salió de lo que parecía ser la cocina de la casa. Miró a sus hijos y al ver a Harry palideció. -Mamá, él es Harry Potter, lo invitamos a que se quedara por dos días antes de que vaya a Rusia. -Sí, me alegra mucho, hijo -la señora sonrió tranquilamente y gustosamente mientras invitaba a Harry a que pasara a la sala. Después de eso Harry se hizo muy amigo de Seint y Wen, en especial de Wen pues el corazón le decía que ella era sumamente bondadosa y que llegaría a ser una espectacular mujer en los tiempos venideros. Los días pasaron lentamente y Harry dejó la pequeña aldea y a sus dos nuevos amigos para tal vez, sólo tal vez verse algún día en un futuro no muy lejano.

-¡Sí vivió! -Sonrió alegremente Wen mientras abrazaba a su hermano. -Sí… pero ahora hay algo más en lo que él peleará. -Hermano… -Esta vez no lo dejaremos solo como antes, estaremos con él hasta el fin del mundo. Wen sonrió con dulzura y ambos miraron el horizonte. Pronto partirían a un nuevo destino, a un reencuentro con su viejo amigo. Un amigo especial en el corazón. †禾†

"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Líder Vampírico..." "Au revoir"

»»!En el próximo capítulo!:««

»»"…-… -¿Tú también eres un mago? -Katherine bajó la voz para preguntar al mesero, sabía que se refería a Harry Potter.

-¡No estoy bromeando, Londres acaba de ser destruido por un demonio! -Su madre parecía apunto de vomitar-. ¡Está vivo, Nadja!

-¡Eres lento! -Fenrir saltó hasta él y con un golpe de su mano trató de golpearlo, pero se llevó la sorpresa de que era una especie de holograma. -¡Tú eres el lento, lobo! -Le propinó una fuerte patada en el mentón que le hizo aullar de dolor.…"««