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Historia 46666 — capítulo 2

-Isabella… Isabella, son mas de las 7.

-…. Isabella, vas a llegar tarde.

Mierdaa!, al parecer me había quedado dormida el primer día de clases…, que podía salir peor?

  • Ya voy mama, gracias.

Mi primer día de instituto y mi mala costumbre de quedarme dormida, salía a flote. Hoy seria un largo largo día.

Me incorpore rápidamente, al parecer me había quedado dormida vestida, estaba tendida sobre las frazadas con mi Mp4 caído a un lado. Caí en la cuenta, al poner tanto fervor en no escuchar los gritos de mi mal educado vecino, me había concentrado tanto en las letras y melodías que emitía mi Mp4, que me había quedado dormida así totalmente vestida, y claro, llorar siempre me producía sueño.

Me vestí, tropezando con cada una de las cosas en el interior de mi habitación. Me enfunde unos jeas, me coloque mis zapatillas preferidas, el frío no permitiría que me alejara de ellas, me coloque alocadamente una camiseta, luego me pondría una chaqueta bien gruesa, de seguro al salir al frío exterior mi cuerpo me lo agradecería.

Renèe me había inscrito en el único instituto de Forks, como era un pueblo tan pequeño no se necesitaba más, nada que ver con Phoenix, en donde se levantaba una piedra y encontrabas un

Instituto. De seguro al llegar todos me mirarían como a un bicho raro, seria la "chica nueva", siempre sucedía lo mismo, al integrarse alguien nuevo a un curso, todos, incluyéndome a mi, miraban raro al o a la nueva, observas cada detalle, el color del pelo, si es gorda o muy flaca, si es muy alta o muy baja, te preguntas y cuchucheas con tus amigas acerca de su anterior vida, ¿habrá sido cabeza hueca? ¿O la habrán cambiado por problemas en su antiguo instituto?... o tal vez tendría problemas familiares. Cuando comienzas a conocer al bicho raro, te das cuenta con disolución, que solo se cambio de casa o a su papá lo trasladaron… ahí el interés decae como un avión a pique, y después de una semana nadie se acuerda de aquel nuevo.Ojala eso sucediera en mi caso, no me gustaba ser el centro deatención, si habían 2 cosas que no soportaba, eran: los mal educados y los típicos floreritos buscadores de atención, pffff no los soportaba.

Baje a toda prisa las escaleras, en la cocina me esperaba Renèe.

  • Isabella, no sabía lo que te gustaba, pero te prepare tostadas, y hay cereal guardado en el mueble del fondo.

Se notaba muy ansiosa, estaba recostada en el borde del lavamanos, secando algunos platos, seguramente los de la cena de ayer.

  • No tendrías que haberte preocupado…- logre contestarle muy

avergonzada.

-No es ninguna molestia, claro que no, solo quiero que te sientas a gusto aquí.- me respondió con una sonrisa.

  • claro, gracias.

Me hubiera gustado poderle haber dicho algo mas, haberle explicado que ella no tenia porque hacer eso, en realidad yo no le guardaba rencor, mis abuelos habían suplido muy bien todos los aspectos de un padre y una madre, noestaba carente de nada, solo me era una extraña, solo eso, nada mas, nada de rencor, ni recelo.

  • Bien, no te podré acompañar a desayunar, como lo siento, mi turno en la tienda comienza a las 7.30, de hecho ya debería estar en marcha.

  • Si, no te preocupes por mi, anda, no quiero que por mi culpa llegues atrasada.

  • Cuando llegues no estaré aquí, mi turno termina a las 8.00, emm… solo si quieres me puedes esperar para cenar, solo si quieres claro.

  • Me parece muy bien, te esperare.- trate de sonreírle sinceramente, pero solo me salio una mueca torpe.

  • Que bien, entonces nos vemos en la tarde.- me respondió cogiendo su chaqueta y abriendo la puerta. -Ahhh! Y se me olvidaba, buena suerte en tu primer día de clases.

Cerro la puerta, me la quede mirando ensimismadamente, hasta que me di cuenta que no sacaba absolutamente nada mirando.

Casi corrí a la cocina, encima de la mesa habían varias tostadas en un plato, dulce, margarina, queso, leche por un lado, café y te por otro,  Renèe al no saber lo que me gustaba había sacado todo el contenido del refrigerador.

Comí apresuradamente, por nada en el mundo deseaba llegar tarde, odiaba interrumpir las clases, siempre me molesto. De pequeña trataba de llegar temprano a mi sala de clases, pero por supuesto casi nunca lo lograba, mi abuelo siempre me reprendía por eso, el había sido oficial de la marina, y según decía, la única cosa imperdonable era la impuntualidad.

Al terminar de engullir mis tostadas, y casi atragantarme con la leche, me pare apresuradamente sin levantar mi loza, ya habría tiempo para eso en la tarde, ahora solo tenia en mente llegar al instituto.

Me lave frenéticamente los dientes, me peine un poco el pelo, que hoy había amanecido más rebelde que nunca, me eché un poco de crema en la cara y manos, según solía decir la abuela, esa eran 2 cosas que una mujer no podía descuidar. 

Antes de salir del baño me fije en mi expresión, era triste, era una expresión que hasta a mi me conmovió, lo tendría en cuenta, trataría de sonreír un poco mas, si es que podía…

Me coloque la chaqueta mas gruesa, no estaba dispuesta a sufrir de frío, no quería pescar un resfrío, que tratándose de mi, iría a parar al hospital, con un severo cuadro alérgico.

No tenia bufandas ni guantes, tendría que comprar, aquí me harían

falta.

Salí con la cara mas pálida que de costumbre, salía humo por mi boca, esto era aterrador. Cerré la puerta con llave. Y camine con cuidado por la acera.

Según me había dicho Renèe, el instituto solo quedaba a 3 cuadras de la casa, no tenia como perderme, tenia que caminar derecho hasta llegar a una esquina en donde había un local de muebles, ahí tenia que doblar hacia la derecha, seguir caminando y llegaría.

Apresure el paso, solo faltaban 15 minutos para las 8, no correría, no quería sufrir un accidente repentino.

Al llegar a una esquina vislumbre el local de muebles, eso estaba bien, no faltaba mucho para llegar.

Doble hacia la derecha como me había dicho Renèe, y a la distancia localice un edificio mediano de color granate, ese tenia que ser.

Justo cuando me acercaba mas, escuche no muy lejos, pasos, no, no eran pasos, alguien corría, de hecho alguien corría muy rápido y a juzgar por mi oído hacia mi dirección.

Me iba a dar vuelta preocupada, cuando sentí un empujón que casi me hizo perder el equilibrio. Me balancee un poco desorientada, levante la vista y solo alcance a ver la espalda de un chico que sin darle la mas minima intención a mi atentado, siguió corriendo sin ademanes de disculparse.

  • Hey!!, que te pasa!- le grite indignada, ¿así que no me iba a pedir disculpas?.

El chico ya me había sacado una buena distancia, pero al oír mis palabras se detuvo a medias y giro sobre sus talones.

Me quede muda, ese rostro ya lo conocía, claro que lo conocía, de hecho encabezaba mi lista de cosas interesantes.

  • Lo siento, voy un poco atrasado vale?-me dijo sin ningún interés, y de una manera tan arrogante, que algo hirvió en mi interior.

Sin esperar ninguna contestación se dio vuelta haciendo que su pelo dorado se moviera al viento y siguió corriendo, pero de seguro no corría como cualquier persona, también corriendo parecía un modelo.

Confirme mis pensamientos acerca de los chicos guapos como él, era un completo arrogante y sí, se creía el rey del mundo.

Seguí caminando con aun mas desgano maldiciendo en mi interior, tenia los ojos puestos en aquel chico, y la rabia me inundaba.

El chico entro a toda carrera para mi gran sorpresa en el instituto, perdiéndole de vista, me había equivocado al pensar que iba en la Universidad, pero aun así tendría que ir en el último curso, no me lo imaginaba en un salón de segundo o tercero.

Aun un poco colérica entre por la puerta principal del instituto, trate de dirigirme hacia la oficina principal, para presentarme y que me dieran mi horario y algunas indicaciones, cosa que se me hizo un poco difícil por el atochamiento de alumnos. Con mucho esfuerzo localice al costado derecho del edificio en donde habíauna inscripción que ponía " oficina principal", camine con la vista fija en la inscripción sin mirar a los lados, por una extraña razón me dio vergüenza que alguien desconociera mi rostro y se diera cuenta de que no era parte de ahí, que era nueva y desconocida.

Alllegar me presente y la señora que ahí se encontraba me dio mi horario y las indicaciones necesarias para llegar a mi primera clase.

Ya eran las 8 cuando salí de la oficina, las clases ya habrían empezado, demonios! , de seguro el profesor de mi primera clase me haría presentarme, ¿Qué iba a decir?, tendría que haberlo ensayado con anterioridad, no quería hacer un papelón delante de 40 alumnos.

Mi primera clase, según lo que decía el horario era matemáticas, y estaba en el segundo piso, era el salón 17. Trate de aclarar mi garganta antes de entrar, preparándome para la incomoda presentación. Toque dos veces la puerta del aula, tratando de respirar normalmente, por la boca y por la nariz, inhala y exhala…

La puerta se abrió lentamente, muy lentamente para migusto, tenía los nervios de punta.

  • Si adelante, que deseas?

  • Buenos días, soy Isabella Sawn…

  • Ohh, claro, claro, pasa por favor adelante

Reuniendo toda la fuerza que me fue posible, mire a mí alrededor, 40 cabezas o más estaban posadas en mí, con los ojos bien abiertos de curiosidad. Casi todos los puestos estaban llenos, pero habían unos pocos vacíos, no fui capas de avanzar y sentarme en uno de ellos.

  • Puedes tomar asiento al lado de Jessica si quieres- dijo dirigiéndose a una chica de pelo castaño sentada en la fila de al medio- supongo que a Ángela no le disgustara no?

  • No, claro que no señor Thomson- dijo la chica que respondía al nombre de Jessisa con mas entusiasmo de lo normal… se veía ansiosa?.

  • Entonces adelante Isabella.

Asentí con la cabeza, la voz no logro salir de mi garganta. Camine con sumo cuidado en dirección a mi nuevo puesto ¡por dios que situación mas incomoda!, pero por lo menos nada de presentaciones, eso lo mejoraba todo.

  • Hola, soy Jessica Stanley, tu eres Isabella no?

  • Si, pero preferiría que me llamaras Bella- le conteste justo cuando tomaba asiento.

  • Vale entonces te llamare Bella- me sonrío ampliamente y cuando parecía que iba a continuar la conversación el profesor llamo la atención del aula que aun seguía puesta en mi, para continuar explicando unos ejercicios que estaban escritos en la pizarra.

Aquella chica parecía muy simpática, era blanca al igual que yo, cosa obvia pensé, estos chicos no tenían oportunidad de broncearse si aquí nunca salía el sol. Tenía ojos cafés, unas bonitas pestañas y pelo espeso de color castaño, en el cual llevaba puesto un cintillo. Se notaba que era baja, mas baja que yo y se mostraba muy complacida y contenta de tenerme ahí a su lado.

Me pregunte si aquella chica, Angela, no se molestaría por haberle robado prácticamente su puesto, a mi por lo menos si me hubiese disgustado.

  • ¿No crees que a tu compañera de puesto le molestara que me siente contigo?- le pregunte preocupada, lo que menos quería era enemigos.

  • No, no te preocupes por eso, Angela entenderá, ella es muy comprensiva.- me contesto sonriendo.

Le asentí con la cabeza, tratando de devolverle la sonrisa.

  • ¿Y donde vivías antes, Bella?

  • En Phoenix.- le conteste débilmente, el recuerdo de mi antigua ciudad me producía un hueco en el pecho.

  • Phoenix ehh?, siempre dicen que tiene un clima maravilloso, y unos ríos pre-cio-sos!

  • Si así es, en verdad el clima allá es muy bueno, no baja de los 24 grados.- le conteste rememorando el sol persistente de Phoenix…

  • Forks debería aprender un poco de allá entonces, acá es muy escaso el sol, ni hablar de 24 grados.

  • Sí, definitivamente.- le encontraba toda la razón a Jessica, al parecer para ella tampoco eran muy bienvenidas las nubes.

La clase de Mates paso mas rápido de lo que me imaginaba, estaban pasando algebra, era buena en eso, en mi otro instituto ya me habían hecho muchos ejercicios. Además era una grata compañía la de Jessica, se mostraba amable y de buena voluntad.

Al sonar el timbre que dio término a la hora de matemáticas, revise mi horario, ahora me tocaba Trigonometría y luego Lenguaje.

  • Vamos Bella, a la profesora de Trigonometría no le gustan los atrasos.- me dijo Jessica tomando su bolso.

  • Isabella no?, yo soy Mike Newton.- dijo una voz por sobre mi hombro.

La voz provenía de un chico rubio, alto, blanco por supuesto, tenía unos hermosos ojos verdes. Se apoyo en el borde de la mesa y me sonrío.

  • Bella- le corregí- encantada de conocerte.

  • ¿Desplegando tus dotes de conquista Mike?- le dijo Jessica enarcando una ceja.

Mike le hizo una mueca, pero luego le sonrío. Aquel chico parecía al igual que Jessica muy simpático. ¿Acaso toda la gente de Forks era asíde amable?.... no, recordé de inmediato al chico guapo de pelo cobrizo y su actuar en la mañana, no todos eran tan amables aquí.

  • Será mejor que nos apresuremos, no querrás ver a la profesora de Trigonometría enojada.- dijo Jessica dirigiéndose a mi.

  • Realmente es un monstruo- asintió Mike divertido- y de donde vienes eh Bella?.

  • De Phoenix.

  • Dice que allá la temperatura no baja de 24 grados, ¿puedes creerlo Mike?- le dijo Jessica colocando ojos de plato.

  • Deberíamos envidiarte entonces, ¡cuanto daríamos aquí por un poco de sol!

  • Envidia de la sana por supuesto- me sonrío Jessica.

Les sonreí casi casi sinceramente, tendría que mejorar en aquello.

Caminamos muy rápido a Trigonometría, me alegre de tener a Jessica y a Mike, así no tendría que andar pidiendo indicaciones. Según me dijeron nuestra siguiente clase quedaba al final del segundo piso, cosa que no les resultaba muy divertido cuando venían del laboratorio de química, pues quedaba en el último piso.

  • Las damas primero- nos dijo Mike a mí y a Jessica. Esta lo miro incrédula y se río. De seguro no se comportaba así a diario.

Cuando entramos la temida profesa ya se encontraba instalada en su puesto. Eras bastante desaliñada y tenía un constante surco en su frente.

Me presente como lo había hecho en Matemáticas, la profesora no me mostró gran interés cuando me dio la bienvenida .Jessica ya me esperaba en un puesto junto a la ventana, y me indicaba por señas que me ganara junto a ella.

Camine rápido hacia el puesto indicado y tome asiento junto a Jessica. Mike ya estaba instalado en un pupitre de la fila de el medio, junto a un chico de pelo negro y grandes ojos del mismo color. Me hizo señas desde allí, yo solo le sonreí.

Había unas pocas caras nuevas, por lo visto no era la única que llegaba atrasada a las clases, ¿ que aquí no los reprendían?, y además se saltaban toda una clase y llegaban a la siguiente como nada?.

Mire a mi alrededor, y me encontré con varias caras curiosas, que al igual que yo husmeaban. Desvíe la mirada rápidamente hacia delante y algo llamo mi atención.

En la fila de la puerta sobresalía una cabeza de abundante pelo dorado, pelo que se me hacia muy conocido. Su rostro se dio repentinamente vuelta, al parecer para conversar con un chico que se encontraba atrás de el. Mis sospechas eran ciertas, aunque no me lo podía creer, era el chico de esta mañana, mi encantador vecino de los chillidos desafinados. Lo estudie con cuidado, me había quedado corta en lo guapo que era, y también me había equivocado con su edad, bueno es que era fácil confundirse. No había imaginado jamás que tuviera mi misma edad… ni menos que fuera en tercero igual que yo, tal vez era repitente, sí, era lo mas probable, quizás hasta había repetido 2 años, eso lo explicaría todo.

Hasta para conversar lo hacia con suma elegancia, a la conversación se sumó también su vecino de pupitre, además del vecino del otro chico, los 4 era muy guapos, muy muy guapos realmente, todos parecían sacados de una revista de belleza. Pero sin duda él era el que mas resaltaba, su pelo llamaba mucho la atención. Comenzaron a reír y la profesora les echo una mirada huraña.

  • Claro, haciendo escándalo de nuevo, y para variar ni un reto se llevan.- me comento Jessica un poco picada, parecía que a ella si la reprendían constantemente.- Cullen y su intocable grupitos de necios.

  • Cullen?, tiene algo de malo ese chico?- le pregunte muy curiosa, al parecer a Jessica no le caía muy bien.

Jessica me miro suspicaz y me lanzó una mirada picara.

  • De hecho Cullen no tiene nada malo, es muuuy guapoo!- me comento entre risas.- pero lo que tiene de guapo también lo tiene de ególatra y creído.

  • ¿Ególatra?- le pregunte con la curiosidad picándome, no había sido mi impresión entonces.

  • Claro, Edward Cullen es el chico mas guapo de todo el instituto, y eso lo hace creerse el ombligo del mundo- me explico Jessica mirando hacia la dirección en donde se encontraba el chico.- Junto a sus amigotes descerebrados se creen la gran cosa.

Así que Edward eh?, Edward Cullen. Lo observe bien, aun conversaba con su grupo y se reía de algo que le decía el chico de su derecha, de pronto miro hacia mi dirección, fue solo un instante, pero basto para que me pusiera colorada como un tomate, no se si me reconoció, lo mas probable era que no. Volvió la mirada y siguió conversando ahora con su compañero de puesto.

  • No es repitente no?

  • No, pero mucho no le ha faltado, es un cero a la izquierda, no se como logra aprobar.

Así que después de todo no era repitente, pero muy inteligente no era.

  • Mike los odia, bueno casi todos los odian aquí.- continuo Jessica en voz mas baja, por si Mike estaba a la escucha.- Su odio comenzó principalmente, cuando le negaron la entrada al equipo de basketball.

  • Se la negaron, y porque?

  • Bueno, Cullen como capitán del equipo suele decir que solo acepta lo mejor de lo mejor, le dio una escusa muy pobre a Mike, en verdad no tenia derecho.

  • ¿Es capitán del equipo de basketball?

  • Claro, y como guardaban algunas rencillas con Mike no lo dejo entrar, esa fue la verdadera razón.

Además de egocéntrico, mal educado y desafinado, era manipulador, en verdad no tenía derecho.

Quería continuar con el tema, extrañamente deseaba tener mas motivos para aborrecerlo, pero la profesora algo explicabay deseaba poner atención, tomaría apuntes, sí, seria lo mejor.

Puse todos mis sentidos en lo explicaba la profesora, era muy desaliñada, pero explicaba excelente, era mejor que mi antiguo profesor que parecía que hablaba bajo la tierra.

La clase paso muy lenta, y me pille mirando en varias ocasiones al chico Cullen, con razón no le iba bien, se la pasaba hablando y riendo, incluso llego a construir avioncitos de papel, los cuales arrojaba por las cabezas de su amigos. Por supuesto sabia disimular, cuando la profesora lo miraba, este le devolvía cínicamente la mirada, y simulaba sumo interés, la profesora se lo creía todo. Eso me dio mucha rabia.

Cuando por fin termino la hora, Cullen y los 3 chicos guapos, se pusieron de pie raudamente y salieron a toda prisa del aula. Uno de ellos pasó a llevar a un chico que se hallaba cerca, este se tambaleo pero alcanzo a sujetarse, sin darle mayor importancia a lo ocurrido, el guapo chico siguió caminando y riendo junto a los otros. Me hizo recordar mi episodio de esta mañana, con la excepción de que yo le había exigido una disculpa al chico Cullen, no me iba a dejar pasar a llevar, pero a diferencia mía, el recién afectado, no reclamo nada, ni tampoco exigió una disculpa, solo hizo una mueca y continúo su camino.

Que se creían esos chicos? Estaban acostumbrados a tratar así a la gente?, alguien tenia que enseñarle modales, por dios.

-¿Qué tal has encontrado la clase?- dijo Mike dirigiéndose a mi, con su mochila ya arreglada y sobre sus hombros.

  • ¿La encontraste un poco distinta a la de Phoenix?- me dijo el chico que se sentaba junto a Mike.

  • No, de hecho, la profesora explica muy bien- les dije sinceramente, en verdad esta profesora era muy buena.

  • Soy Eric Yorkie, tu Bella no?- se presento el chico, con una amplia sonrisa.

Al parecer Mike ya lo había puesto al tanto de mi corrección de nombre, no me gustaba nada que me llamaran por mi nombre completo, prefería Bella, sonabamucho mejor.

Le asentí con la cabeza y le sonreí.

  • Bien ahora solo queda lenguaje, y a almorzar!, tengo muchísima hambre.- me dijo Jessica colocándose su bolso a un costado.

Me coloque mi bolso también, y caminamos hacia la puerta, Mike y Eric nos siguieron. Me hicieron varias preguntas de camino a clase, no lograban concebir lo de los 24 grados, aquí según me afirmaron la temperatura no ascendía de los 17.

Lenguaje quedaba al principio del segundo piso, fuimos uno de los primeros en llegar, Jessica se instalo en un puesto y me senté junto a ella. Mike y Eric se ganaron junto a nosotras también,y continuaron la charla muy animadamente.

Esto estaba resultado mas fácil de lo que había imaginado.

Al poco rato llego el profesor de Lenguaje, Mike y Eric se fueron a ocupar sus habituales puestos a regañadientes.

La clase comenzó muy rápido, al parecer al profesor no le gustaba perder tiempo. Cuando ya habían pasado alrededor de 15 minutos del comienzo de la clase, por la puerta se asomaron 4 cabezas.

  • Profesor como lo sentimos, tuvimos que ayudar a la profesora de educaciónfísica a guardar unos balones.

  • Están seguros de eso chicos?- les pregunto el profesor levantando una ceja.

Jessica resoplo en su asiento.

El que había hablado era Edward Cullen, era increíble como sabia mentir ese chico, su cara era de inocencia pura, daban ganas hasta de hacerle un monumento…

  • sí profesor, vimos tan complicada a la señora Olga, que nos detuvimos a ayudarle.

Esta vez había hablado un chico de pelo castaño, muy alto, tenia ojos azules y sonreía de manera convincente.

  • Muy bien, entonces pasen- les dijo el profesor mirándolos con recelo- confirmare lo que me han dicho con la señora Olga.

  • Claro profesor- le sonrío Cullen.

  • Es obvio que mentían, cielo santo- me dijo Jessica en un susurro.- esa historia no me la creía ni yo.

Mire en la dirección de Mike, se veía muy enojado, visiblemente molesto por lo sucedido, me pregunte cuales seria las rencillas entre él y Edward Cullen.

  • Pero saldrán pillados no?, el profesor ha dicho que confirmaría la historia con la profesora de educación física- le dije a Jessica muy convencida en un susurro también.

  • Noo, claro que no lo hará, es el profesor mas despistado de todo el instituto, de seguro al salir del aula ya se habrá olvidado de todo.

  • Como, ¿no los reprenderán?- le dije incrédula.

  • No, por supuesto que no, estos chicos la saben hacer, que para algo les funcione su única neurona.- me contesto entornando sus ojos hacia el cielo.

Me quede en silencio observándolos sentarse, apenas el profesor se dio la vuelta, se rieron en silencio de su "gran hazaña". Jessica tenía razón, era obvio que mentían.

La clase continúo con una lectura por parte del profesor de algunos capítulos de una obra de teatro, estaban pasando el género dramático.

Puse mucha atención, Lenguaje no me disgustaba, incluso me resultaba casi divertida.

Un estruendo de risotadas hizo que la clase se detuviera, justo cuando el profesor iba a dar muerte al personaje principal. Casi adivinando de donde provenían me di vuelta hacia donde se encontraba Edward Cullen y sus amigos.

  • Edward, podrían prestar atención a la clase tu ytus amigos, por favor?

  • Si claro profesor- dijo cínicamente aclarándose la voz, aun no podía controlarse, y la risa amenazaba con escapar nuevamente.

Así llego el fin de la hora, ocurrieron un par de interrupciones mas, pero el profesor ni siquiera se molesto en llamarles de nuevo la atención, se aburrió a la tercera vez.

  • Esos descerebrados son insoportables- dijo Mike cuando se acercaba a mi puesto, indicando con la cabeza hacia donde se encontraban Cullen.

  • De hecho, merecen una gran reprimenda- asintió Jessica a mi lado.

  • Se les permite todo solo y únicamente por los triunfos que dan en sus partiditos, como si fuera la gran cosa- dijo Mike con la pica asomando hasta por sus poros.

  • ¿Dan muchos triunfos?- les pregunte curiosa.

  • Claro, Cullen es muy exigente. A decir verdad juegan muy bien.- me contesto Eric que se acercaba a mi lado.

  • Baaah, ni tanto, solo muevan la pelota de aquí para allá- se quejo Mike.

  • Como suponía, a Mike aun no se le pasa la rabia con Cullen.- me susurro muy despacio Jessica, para que Mike no pudiera oír.

  • Bueno, vamos a almorzar no?, hoy quiero alcanzar al pudín de chocolate.- dijo Eric adelantándose, se veía que tenia mucha prisa.

Cogi mi bolso y lo coloque a un costado, Jessica me siguió y nos dirigimos hacia la salida, Mike también se nos unió.

Estaba ya junto al marco de la puerta, cuando alguien me propino un empujón haciendo caer mi bolso.

Claro… Edward Cullen al estar distraído mirando hacia tras no se había fijado en mi, y me había propinado un empujón de aquellos.

  • Hey!, ten mas cuidado Cullen,¿Qué?, ¿tu única neurona no te alcanza para caminar en línea recta? - le grito Mike a mis espaldas.

Edward se irguió y lo miro con desden, sus amigos hicieron lo mismo, como listos para iniciar una pelea.

  • ehhh, Newton!, tiempo sin verte- le contestó burlón- ¿aun piensas dar la prueba de Basketball?, te digo que con esto tus posibilidades bajaron aun mas.

  • Nooo, claro que no, con un capitán como tu, prefiero no hacerlo, me aterra la gente de bajo coeficiente.

Lo ultimo que alcancé a ver antes de que comenzara todo fueron mis libros desparramados por el pasillo, con el golpe mi bolso se había abierto y mis cosas se esparcieron rápidamente.

Llevaba media mañana aquí y mi presencia ya había causado una discusión, de hecho me había equivocado al pensar que todo andaba muy bien, estaba en un gran error, las cosas estaban recién comenzando.