← Historia 48299 · de
Historia 48299 — capítulo 5
La pequeña Hermione adoraba las sumas y siempre sacaba buenas notas en ellas. Reunía sus caramelos y los contaba con mucha paciencia. Sin embargo, un pequeño pasaba corriendo con una sonrisa maliciosa y tomaba varios de ellos.
-
¡Maestra, Voldy me robó mis caramelos! ¡Voldy es malo!- dijo, echándose a llorar.
-
¡Los caramelos, dominarán al mundo!- dijo Voldy, con una sonrisa- ¡Yo seré el rey de los caramelos!
Pero Minerva pensaba diferente. Tomó los caramelos de su mano y caminó hacia Hermione, para devolvérselos. Voldy la miró con un gesto de enojo y su mirada rojiza intentaba quemarla con solo verla. Minerva lo tomó de las orejas y lentamente, lo llevó hasta el salón.
Voldy se echó a llorar. Rabioso.
-
¡Me las pagará!
-
Voy a lavarte la boca con jabón, Voldy- dijo la maestra y él se cruzó de brazos. Enojado y adolorido, decidió darle la espalda a la maestra.
Mientras jugaban, Lily comía caramelos, muy feliz. Los apartaba, para dárselos a Snape. Ambos comían caramelos, mientras James Potter dibujaba a Snape y lo atravesaba con una enorme línea. Rayaba con un color rojo y le ponía la lengua hacia afuera. Era divertido, dibujar la muerte de su pequeño enemigo.
Sirius se rascaba la cabeza con el pie, bueno estaba en su forma perruna. Su madre había pedido que lo disculparan. Solía suceder. Y deseaba orinarse sobre unas setas.
-
Sirius...No lo harás allí- dijo la maestra.
-
Toma mis caramelos- dijo Narcisa, mientras miraba a Lucius- ¿Los quieres?
-
Entren todos, les presentaré nuevos integrantes de nuestro curso- dijo Minerva y los niños comenzaron a entrar en el salón.
La mujer abrió la puerta y se mantuvo esperando, mientras los niños comenzaban a entrar. Los miró, a todos y cada uno de ellos.
-
Ellos son, Arthur Weasley y Molly. Bienvenidos.
-
¡Bienvenidos!- dijeron el resto del curso y ambos niños entraron con una sonrisa. Desde que entraron, Voldy les ofrecía unirse al lado oscuro.
-
Y los...¿Dónde están?- dijo Minerva, mirando hacia afuera. ¿Dónde estarán?
-
¡Aquí!- dijeron dos voces y ella brincó, del susto. Se llevó una mano al pecho y los miró. ¿Quién era quién?
-
Fred y George.
-
No.
-
George y Fred- dijo, mirándolos.
-
Sí, George y Fred.
-
Bueno George y Fred.
-
Pero ¿Por qué me dice George, si yo soy Fred?
Minerva se llevó una mano a la frente, mientras los niños iban a sentarse. Ese iba a ser un año complicado.