← Historia 48964 · de
Historia 48964 — capítulo 3
Los vagos y nebulosos recuerdos después de su partida inundan su mente. Jamás volvió siquiera a mirar a alguien
¿De qué le serviría hacerlo si no era él?
¿Por qué fijarse en otra persona si siempre estaría aquel fantasma?
¿Por qué tocar otros labios si no se sentiría lo mismo?
Y así, con todo y su cuerpo desquebrajado por la edad, con el cáncer y la leucemia atacándole fuertemente, ella siempre le fue fiel.
Siempre, aunque eso significase privarse de aquello que hasta el cuerpo pide.
Siempre, aunque eso quisiese decir que el dolor iría en aumento.
Siempre, porque con la simple y sencilla idea de intentarlo el corazón dolía aunque muerto estuviese.
Siempre porque el cuerpo jamás volvió a sentir aunque fuese un ápice de emoción.
Siempre… porque nadie jamás amo a alguien como ella lo amo y lo ama a él… Y aunque hubiese intentado no hubiese correspondido nunca a nadie.
Siempre… porque el destino así lo decidía.
Y así con el paso de los años paso el tiempo, oh si, el tiempo paso lento y tortuoso, y esta agonía ha sido infinita porque no hay otra palabra que la describa….
Pero a fin de cuentas, ella al igual que el cumplieron sus promesas….
Siguió su universidad tal y como su vampiro se lo había pedido, salió de la ciudad y llego a Chicago. Algo dentro de ella le decía que aunque él no la amara, y el recuerdo estuviese presente a cada minuto, en cada lugar, en cada momento, esto, la decisión de irse a vivir ahí, la conectaría aunque fuese un poco con el Edward que amó, ama y amará para todo lo que quede de su existencia.
Al terminar su carrera se metió a trabajar a una empresa, el dolor al que por algún tiempo le huyó la hacía trabajar y esforzarse el doble.
Su cabeza no quería pensar, los recuerdos le aturdían tanto que cuando la atacaban la tumbaban por días. Días en los que se la pasaba tirada en su cama, recordando, sufriendo, llorando, amando.
Y entonces una vez más el recuerdo la masacra internamente como si fuesen miles de cuchillos y una opresión en el pecho se hace agonizante y infinita cuando recuerda lo que le dijo ese día en el bosque, y solo de pensarlo el corazón se le dispara y siente como una vez mas esta sin alma sin vida porque desde que Edward se fue.
Eso fue lo que quedo de ISABELLA MARIE SWAN un Zombie una persona muerta en vida, y la agonía se hace infinita porque retumba en sus oídos aquella preciosa y aterciopelada voz;
"¿Tú... no... me quieres?
-No."
"No me convienes, Bella."
"Te garantizo que no volverás a verme. No regresaré ni volveré a hacerte pasar por todo esto. Podrás retomar tu vida sin que yo interfiera para nada. Será como si nunca hubiese existido".
Y asi pasaron sus años, con esa agonía infinita que le desgarraba hasta el alma..
Y recuerda cuando aún vivía en Forks unos FLASHBACK de hace ya tantos años pero el dolor en su pecho lo hace tan real su amor por el es tan fuerte que no puede dejar de pensarle ni siquiera por un día, recuerda como pasaba la mayoría de sus tardes y todos los Sabados y Domingos.
Sin excepción alguna salía siempre muy temprano, salía sola a buscar el PRADO en el bosque, camina por 5 horas hasta que lo encuentra.
Era hermoso, tal y como lo recordaba, quise dar un paso hacia el centro pero mi corazón latía tan deprisa, recordaba nuestra primera conversación allí. Tus palabras parecían resonar en el viento…
" Isabella … No podría vivir en paz conmigo mismo si te causara daño alguno"
" Ahora eres lo más importante para mí, lo más importante que he tenido nunca"
Mentiroso… dije. Mentiroso… grité. Edward Cullen eres el mentiroso más grande que existe!!!
¿Cómo puedes vivir en paz si me estás haciendo tanto daño? Como puedes….
Y así, con el paso de los años se fue acostumbrando, o más que costumbre era algo que se hacía inevitable.
Pero Isabella jamás lo supero.
Jamas siguió adelante.
Jamas vivio.
Jamas el Corazon le latio con la misma intensidad que lo hacia.
Y el Brillo en sus ojos se perdió, ahora en el que antes habitaba un precioso color Chocolate ahora había en ellos un profundo gris que iba opacado por el dolor que sentía en sus ojos se podía ver la tristeza y el desgarre de una vida que tanto había anhelado….
Y el sonrojo que tanto la caracterizaba se perdió jamás volvió ni siquiera a tener calor en su cuerpo….
Su risa jamás retorno a sus labios.
La comida no sabía igual
El aire no fluía con la misma intensidad en sus pulmones.
Jamás volvió a escuchar música.
Ni siquiera leía, que era algo que ella tanto amaba.
Solo poseía en el fondo de su destrozado corazón, un cajón de sueños y promesas rotas.
Y así pasaron sus años, su vida pasó delante de ella….
Y jamás se recupero porque ese dolor a duras penas la dejaba respirar.
Y si ella lo ama más que a nada en el mundo, se preguntaba por qué el no me ama a mí, si yo daría todo por él, pero se reprende y se dice como tantas veces "tonta bella, tu eres una insípida y fea humana, y el es un adonis inmortal, claro que se iba a dar cuenta que yo no era suficiente para él, entiéndelo no vales ni nunca valiste nada para él", y si el dolor se hace presente porque ella sabe que tiene razón, y como duele saber que ese amor y esa vida perdida jamás ni nunca será correspondida.
Porque cuando uno ama, el sufrimiento es necesario.