← Historia 48998 · de
Historia 48998 — capítulo 13
Hola lectores! Durante unos cuantos dias no se pudo usar PotterFics, pero ahora que se puede, vuelvo con todo. Bueno... Como extrañé mi Fics! Lean este cap y comenten mucho, plzz. Besitos...
Ámbar miró a Draco, y le besó el cabello.
-Draco, Draco...
-¿Qué?
-Yo quiero casarme contigo- dijo Ámbar.
-Pues por ahora, yo quiero dormir, ¿de acuerdo? Ya hablaremos mañana de ese asunto- gruñó Draco, y su novia lo miró con furia. ¿Él trataba el casamiento como un asunto?
Durmió a la fuerza, lo más alejada de Draco.
Hemione despertó con unos pasos de perritos, y se encontró conque Truffle y Binkley se subían a su cama y le lamían el rostro.
-Ay... Ya basta...- dijo Hermione, adormilada.
-¡Mama Emion!- se escuchó un chillido.
Brendan había tropezado con algo y había caído al suelo. Cayó con un sonoro estrépito y estalló en llantos. Hermione se despertó, y fue a ver que le pasaba.
-¡Brendan! ¿Cuántas veces te dije que no corras por la casa?- lo riñó.
Brendan lloró más, bajó de los brazos de Hermione y se fue corriendo escaleras abajo.
Hermione bufó, tomó un baño y bajó las escaleras con Jessie, que estaba hablando mucho mejor, y vio que Brendan gemía.
-A ver, niñito... No siempre te voy a hablar con dulces palabras. Tengo que poner orden en esta casa- le dijo dulcemente, y Brendan la abrazó-. ¿Otra vez amigos?
Brendan asintió, y se secó las lágrimas. Se sentaron a desayunar, y Ámbar dejó la mesa sin terminar sus panqueques. Jessica dijo que necesitaba ir al baño, y Matt la siguió. Fueron hasta donde estaba Ámbar, y la espiaron...
Hermione miró a Brendan, que miraba a Draco con... ¿culpa? ¿odio?
-Señor, quería decirle algo...
-Será después.
Hermione llevó a Brendan a ver la televisión, y Draco la besó tiernamente.
-Hoy... Ámbar se va a ver a la madre en el hospital...- susurró, besándola, pero con el oído agudo por si regresaba Ámbar.
-¿Qué insinúas?- preguntó dejándolo de besar.
-No sé... Tal vez querrías estar un rato conmigo...
Hermione sonrió, y vio que los niños bajaban corriendo las escaleras.
-¡Emion, Emion!
-¿Qué pasa?- preguntó, y Jessica se lanzó a sus brazos.
-¡Es sobre Ámbar!- aportó Matthew.
-Se lo contarán después- dijo Draco, cargando a Jessica-. Porque hoy Hermione tiene día libre, puede ir a donde quiera.
-¡Nooo! ¡Tenemos que contarles algo!- chilló Matt, cuando apareció Ámbar.
-¿Qué pasa?- preguntó altanera la muchacha.
-Nada- dijeron los cuatro.
Hermione cogió su bolso, y miró a los niños.
-En una horas vuelvo. Tengo que ir a ver a alguien.
Se fue de la casa, y un chico pelirrojo chocó con ella, casi tirándola al piso.
-Perdona- se disculpó. Tenía ojos azules.
-Oh, no sucede nada...
-¿A dónde ibas con tanta prisa?
-A un restaurant con una amiga- explicó-. ¿Cómo te llamas?
-Ron Weasley. Por ahí estaba mi amigo, Harry... Lo perdí de vista, ¿sabes? Se fue a ver a mi hermana, corriendo, y no lo pude encontrar. Por eso te choqué.
-Ah...- sonrió Hermione, sin darse cuenta de que caminaba a su lado.
-¿Y tú, como te llamas?
-Hermione Granger.
-Que bonito nombre- dijo Ron.
-¡Ron!- exclamó un chico de gafas.
-Hola, Harry- dijo Ron. Harry parpadeó unas cuantas veces-. Ella es Hermione.
-Mucho gusto- dijo Harry, y le estrechó la mano-. Harry Potter.
Hermione los miró. ¿Y si ellos eran... ladrones o personas malvadas? Los miró con desconfianza, y se vio en el medio de ellos dos. Eso era sospechoso.
-Tengo que irme.
-¿Ya?- dijo Ron-. Tómate una Coca-Cola con nosotros...
-No, no- dijo Hermione-. Tengo que irme.