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Historia 48998 — capítulo 32
Hermione besaba a su esposo. Dylan y Josephine dormían, y los tres hermanitos mayores jugaban con puzzles.
-Te amo.
-Yo también te amo- dijo Hermione.
Hacía algunos días que su aspecto la incomodaba. No era delgada como antes, pero tampoco era "gorda" como cuando estaba embarazada. Se había anotado en un gimnasio, por dos horas al día.
-Hermione...- (habían pasado tres días) dijo Draco, preocupado. Su esposa estaba llevando una estricta dieta.
-¿Qué?
-Si sigues así, terminarás por desnutrirte- dijo temeroso el rubio, y Hermione cerró los ojos-. Cariño, te quiero tal como estás. Tener hijos es algo fantástico, no debes...
-¿Culparme?- aulló Hermione.
Draco la abrazó, y Hermione miró a sus bebitos. Josephine había heredado los ojos castaños de ella, y Dylan, los del joven.
Hermione suspiró, y decidió que se aceptaría tal cual era. Dejó de hacer dietas, pero comió muy saludable; iba al gimnasio, una hora por día.
El resultado fue que adelgazó más, pero sin llegar a ser lo que era antes. Ella se veía fantástica, y Draco sonreía con satisfacción.
Pero un día, llegó lo menos esperado.
Sonó el timbre. Matthew fue, ya que Charity se sentía muy mal. Entró una Barbie personificada. Era rubia, con el cabello suelto, y pasado por la planchita. Maquillada a la perfección, y un vestido rojo, hasta las rodillas, con un escote aceptable. Para complementar, unos tacos negros.
-Buenos días, pequeño.
-Ehh... Papá...
-¿Sí, Matt?
-Vino...
-¡Hola, Draco!
El joven salió de su despacho, y miró a una ex novia, de su adolescencia.
-¡Kim!
Kim Barbeers le estrechó la mano, y Hermione bajó las escaleras, con los mellizos en brazos.
-¿Quién es, Draco?
Hermione vio a la joven, y abrió la boca. Sus peores temores volvían a resurgir.
-Ah... Kim, ella es mi esposa, Hermione- dijo sonriendo con orgullo Draco.
A Hermione le avergonzó su aspecto. Tenía una camiseta rosada, y unos joggins grises, además de unos tenis blancos.
-¡Hola!- saludó cordialmente Kim-. Soy Kim Barbeers.
Hermione le sonrió forzadamente, y le estrechó la mano.
-Draco... Mañana Matthew comienza el colegio...
-Sí, Hermione. Ya sé- asintió Draco, y le dio el uniforme-. Ven Kim.
Entraron a su despacho, y Hermione pegó el oído a la puerta, junto a Jessica y Matthew.
-¿Así que... tienes cinco hijos?
-Oh, no con Hermione. Nuestros son solo los bebés, pero los otros tres son míos y de mi difunta, Juliette- dijo Draco-. ¿Y tú? ¿Estás casada?
-Ah, no, no, no- rió Kim-. Yo estoy soltera, aún.
Kim miró a Draco. Estaba tan apuesto como siempre.
-Creí que cuando rompimos...
Se escuchó el sonido de un objeto impactando contra el piso. Hermione fue al living apresuradamente a reunirse con Brendan, que miraba dibujitos animados.
Draco abrió la puerta, y vio a su esposa mirando la televisión.
¿Es que nunca podrían ser felices, sin ex novias aparecidas, socias despechadas... y gemelas malditas?
Hermione miró a Dylan, que la miraba.
-Hola, pequeñín- le besó la frente y alimentó a sus bebés.
-Niños, me voy a dar un baño y saldremos a pasear por la plaza- propuso Hermione, deseosa de apartarse de Kim.
Jessica asintió, entusiasmada.
Hermione se puso una blusa celeste y unos jeans negros, y preparó el coche triple para los mellizos y para Brendan. Se abrigaron y salieron, pero antes, Hermione entró al despacho de su esposo.
-Draco, vamos con los niños a pasear por la plaza- dijo la castaña, con tono cariñoso, y lo besó.
-De acuerdo... Yo tengo que seguir con mis papeles...
-Ah, yo me retiro- dijo Kim, levantándose-. Fue un gusto charlar contigo, Draco. Fue un gusto conocerte, Hermione.
Se fue, sonriendo con amabilidad, y Hermione se reveló contra su esposo.
-¡Por qué nunca me dijiste que tenías una ex novia que se parece mucho a una Barbie!- susurró la muchacha, sujetando de la mano a Jessica.
Draco la miró, ceñudo.
-Nunca hablo de eso con mis parejas actuales. Además, tú nunca me preguntaste.
Hermione soltó un resoplido, y Jessica se soltó para ir con sus hermanos.
-¿Tenía que enterarme mediante la aparición de Kim?- chistó furiosa la castaña.
-Hermione, me parece que estás confundiendo las cosas...- dijo persuasivo Draco, pensando en la depresión post parto.
-¡No estoy confundiendo nada! ¡De la nada, aparece una Barbie rubia, mientras que...!
Draco la detuvo con un ademán.
-¿Estás celosa de Kim?
Hermione intentó serenarse.
-¡Sí!
Draco rió, y besó a su esposa.
-¿Crees que te dejaré solo por que una ex mía de la adolescencia se aparece?- preguntó, y Hermione suavizó su gesto.
-La próxima vez dime cuantas novias tuviste antes de que te casaras con Juliette- pidió, suplicante, y Draco soltó una carcajada.
-Vamos a la plaza- sugirió, y salieron todos los Malfoy.
Se me hizo muy comica la discusión entre esos dos esposos...
Prox cap: Mmmm... ¿Kim?