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Historia 48998 — capítulo 6

Draco miró a sus hijos. Se notaba una gran mejoría desde la llegada de esa castaña atractiva, dotada de un don especial con los niños.

Era la hora de presentarla a sus padres, Lucius y Narcissa.

-Hermione- llamó desde su despacho.

La castaña corrió, con juguetes en las manos y toda despeinada.

-¿Llamaba, señor?

-Sí. Invitaré mañana a mis padres, para que te conozcan y sepan que sus nietos están mejorando notablemente. Quiero que te encargues de que aprendan buenos modales y abandonen las chiquilladas, que estén callados y tranquilos. Encárgate de vestirlos y arreglar la casa, que yo me encargo de todo lo demás- dijo solemnemente Draco. La miró, y se sorprendió cuando Hermione puso cara de indignación.

-Ellos no son robots, señor Malfoy. Son niños.

-Lo sé.

-No pueden hacer todo lo que usted les ordene. Sin niños y necesitan divertirse. No pueden estar todo el día encerrados en esta casa y no socializar con ningún niño de sus edades. Ellos merecen ser niños de verdad, con amigos, libertades...- dijo con dureza Hermione, y se le cayó un muñeco de su preferido, Brendan.

-No eres mi esposa, eres mi niñera, y por favor, haz lo que te ordeno.

Hermione, conteniendo el llanto de rabia, salió con los juguetes y fue con los tres niños. Jessie y Matt cedían lentamente a ser más tranquilos, como el menor.

-Tengo una noticia para ustedes.

Jessica, que le hacía cosquillas a Brendan, prestó atención. Hermione alzó y acunó en sus brazos al más pequeño, que contaba con nueve meses.

-Sus abuelos vendrán mañana. Su... papá quieren que aprendan buenos modales, y estén callados y tranquilos, como robots- anunció, y Brendan soltó un gemido. Él odiaba a sus abuelos, por más que luego de la muerte de Juliette, Narcissa los había cuidado-. ¿Son malos con ustedes?

Matt y Jessica se miraron.

-No noz dejan ser nozotoz.

-¿Cómo?

-Noz obligan a ser niñoz callados y a vecez noz maltatan- aclaró Jessica.

Hermione se mordió el labio.

-Bueno, la mayor parte del tiempo estaré con ustedes, así que no tendrán que soportarlos mucho, porque jugaremos bastante, ¿de acuerdo?- dijo con amabilidad Hermione.

-Mama- dijo Brendan. Soltaba esa palabra en los momentos más incómodos, o cuando a él se le ocurría decirlo.

-Ella no es nuestra mamá- dijo Matthew. Con sus cinco años, estaba hablando cada vez más correctamente-. Es nuestra... niñeda.

-Niñera- corrigió la chica.

-Niñera- dijo Matt.

-Ez mi mama- dijo impaciente Brendan.

-Bueno, tranquilos- dijo Hermione-. Puedo jugar a que soy su mamá y a que soy su niñera.

Jessica no parecía muy convencida.

-¿Qué hademoz cuando vengan loz abueloz?- preguntó.

-Yo tendré que quedarme un rato con ellos, porque querrán conocerme y hacerme preguntas... Pero después ustedes, llámenme para jugar o... inventen que a Brendan le pasa algo para poder escapar del señor Malfoy y sus padres.

Jessica asintió.

Draco miró una fotografía que había tomado hacía seis días, en la que estaban Hermione, Jess, Matt y Brendan. La cogió y acarició a Hermione.

¿Le estaban pasando cosas con ella?

Sus padres siempre, después de lo de Juliette, le habían insistido y suplicado que se le declarara a Ámbar Jones, una socia de la empresa que conocía mucho a los Malfoy.

Pero él apenas la quería. Solo le tenía aprecio y admiración, pero nada más. En cambio... Hermione...

Sacudió la cabeza y dejó la fotografía en el estante correspondiente.

Tendría que prepararse mucho para la visita de sus padres. En primer lugar, ordenaría a Charity que limpiara toda la casa, y a Hermione... ¿Qué demonios pasaba?

Ella tendría que cuidar mucho de los niños, mantenerlos callados y tranquilos como... ¿Robots? Empezaba a coincidir con la niñera.

Pero no sabía lo que le esperaba.

Al otro día, cuando se cumplía un mes de la llegada de Hermione a la casa, la muchacha despertó con unas sacudidas, provocadas por los tres niños.

-¡Emion!- exclamaba Matt. Brendan cayó al piso, y soltó unas lágrimas.

-¡Ay! ¿Qué pasa?

-¡Que en doz hodaz llegan loz abueloz!- exclamó Jessie.

-¿Qué dices? ¿Pero qué hora es?- tartamudeó Hermione, levantándose de golpe y sentando en la cama al pequeño.

-¡Laz ziete! ¡Papá noz dezpetó hace cinco minutoz y noz dijo ezo!- chilló Matthew, cinchándole del camisón, para que se levantara de la cama.

-Bueno. Yo me voy a bañar y después me encargo de vestirlos y todo eso...

Hermione cogió un vestido sencillo color celeste, con manga tres cuartos y hasta la rodilla, se bañó y vio que Jessica sacaba todo el contenido de su armario para buscar algún vestido.

-¡Jess!- gritó Hermione, poniéndose los tacones y yendo hacia ella-. ¿Qué haces?

-¡Un veztido! ¡Mi veztido blanco!

-Lo lavé ayer, pequeña. Mira el lío que has hecho...- suspiró Hermione, secándose el cabello con una toalla y bajando para buscar el bendito vestido blanco de Jessica.

Le puso el vestido blanco a Jessica, y unos lindos zapatitos color rosa. La peinó, y le hizo una colita, y corrió a ver a Matthew, que estaba sentado en su cama.

-¿No te piensas vestir?

-No me gusta el taje de gala- refunfuñó.

-Pues si quieres causar una buena impresión a tus abuelos, será mejor que lo hagas- aconsejó Hermione, sacando un smoking en miniatura, y le ayudó a ponérselo-. ¡Voy a ver a Brendan!

Brendan lloraba en su cuna, otra vez por los dolores de panza.

-¡No ahora!- se lamentó la castaña. Masajeó como había hecho dos veces la pancita del niño, y le puso un lindo enterito de ositos-. ¿Estás mejor?

-Zí, mama.

Hermione le besó la frente y bajó con él en brazos y con los otros dos a sus espaldas.

-¡Señor Malfoy! Los niños me dijeron que en dos horas... bueno, mejor dicho en una hora y media, sus padres vienen- dijo alterada Hermione.

-Sí, es cierto.

-¿Y usted me avisa eso por medio de los niños?- preguntó ofendida Hermione.

-No podía invadir su privacidad- se justificó Draco.

-¿Y por qué no me lo dijo anoche?

-Porque hace tres horas mi madre me avisó que vendría- explicó el rubio-. Charity, por favor, llama a la oficina y dile a mi subdirector que me reemplace por hoy, que tengo visitas y no podré ir.

-Sí, señor.

Charity llamó por teléfono, y avisó de eso.

Sonó el timbre, cosa que alarmó a todos.

Charity corrió a la puerta y la abrió.

Lucius y Narcissa Malfoy entraron. Estaban vestidos majestuosamente, y miraron con desdén a los tres pequeños, que estaban pegados a Hermione. Brendan, obviamente, estaba en los brazos de Hermione.

-Papá, mamá- saludó Draco, y los abrazó-. Ella es mi mucama, Charity Burbage.

Charity sonrió a Lucius y a Narcissa, y les estrechó la mano.

-Mis hijos, ya los conocen.

Jessica les dirigió una mirada de miedo y Matt de desafío. Brendan estaba dormido.

-Y ella es Hermione Granger, la niñera- presentó por último Draco, sonriendo ligeramente a la castaña, que se adelantó y les estrechó la mano a ambos, rápidamente-. ¿Les ofrezco algo de beber? ¿Café? ¿Té? ¿Whisky?

-Café- dijo Narcissa.

-¿No tienes brandy?- preguntó Lucius.

-Por supuesto... Charity...- dijo Draco.

-Enseguida, señor- contestó la muchacha, y corrió a la cocina.

-Deja a los niños un rato, queremos conocerte más- dijo Lucius con tono frío, a Hermione.

Hermione despertó a Brendan, lo dejó con sus hermanos, que se desplomaron en el piso y empezaron a jugar con canicas.

Fueron a sentarse al living, y Charity les llevó lo que le pidieron, un vaso de agua para Draco, y otro de Coca-Cola para Hermione.

-¿De dónde es la chica, Draco?

-De Chicago, creo- dijo dudoso el rubio.

-Sí, Chicago- confirmó Hermione.

-¿Ya pensabas ser niñera? Tengo entendido que tienes veinte años...- dijo calculadora Narcissa.

-Pensaba ser maestra de niños pequeños, pero el señor Draco me convenció de que fuera su niñera- contestó Hermione.

Lucius y su esposa intercambiaron una mirada.

-¿Tienes casa?- preguntó Narcissa.

-Emion vive aquí- intervino Jessica, yendo hacia ellos y sentándose al lado de la niñera-. Ella vive aquí.

-¿Vive aquí?- preguntaron los Malfoy.

-Sí. Le ofrecí venir- asintió Draco-. Ella alquilaba una casa, y le ofrecí una definitiva.

-Definitiva no- contradijo Narcissa-. El tiempo que tus hijos necesiten una niñera.

Jessica frunció los labios, furiosa.

-Entoncez, pada siempe- volvió a intervenir, y Narcissa la miró con enojo.

-Disculpa, querida, pero ustedes van a crecer, y entonces, Hermione se va a tener que ir de aquí a seguir su vida. Ustedes no son sus hijos. Su madre es Juliette.

Matt fue de la mano de Brendan, que caminaba pero solo si lo ayudaban.

-Mama no está más aquí- dijo con firmeza.

-Pero ninguna niñera de cuarta va a suplantarla, Matthew- dijo con dureza Lucius.

Hermione abrió la boca, ofendida, y Draco puso una mano en el hombro de su padre.

-Papá, contrólate.

-Emion ez mi mama- dijo con dulzura Brendan.

-¡Hermione no es tu madre, criatura, por más que tú lo desees!- gritó furioso Lucius.

Brendan estalló en llantos, y Hermione lo cargó e intentó tranquilizarlo.

-Cálmate- dijo enfadado Draco.

-¿Tienes estudios, Hermione?- preguntó frunciendo los labios Lucius.

-Sí. Primaria y secundaria completa, y maestría completa.

-Con veinte años, eso es imposible- observó Narcissa.

-Hermione era una estudiante modelo en la facultad, por eso la adelantaron unos años y terminó el curso antes que sus compañeros- dijo Draco.

-Mama, mama, iedo jugad- dijo Brendan.

Lucius reprimió el deseo de gritarle.

-Con permiso, voy a entretener a los niños, señor Malfoy- dijo Hermione, furiosa, a Draco. Él asintió, y la muchacha fue escaleras arriba, a la habitación de Brendan.

-¿Te has vuelto loco?- espetó Draco-. ¡Son niños, no puedes gritarles de ese modo! ¡Y mencionar a Juliette frente a ellos cuando sabes que la extrañan mucho!

-Juliette, muerta o viva, sigue siendo su madre.

-Pues ellos tres quieren a Hermione como si fuera su mamá- dijo Draco.

-Pues quítales esa historia de la cabeza, porque si no, crecerán con esa idea, y cuando Hermione se vaya de la casa... ¿Qué pasará? ¿Pensarán que una mamá murió y la otra los abandonó?- defendió a su esposo Narcissa.

-Con ustedes, así no podemos estar- bufó Draco, y se levantó-. Les pido que se vayan de mi casa.

-Bien, nos vamos- dijo ofendido Lucius-. Pero reconsidera a Ámbar Jones.

-Yo no amo a Ámbar.

-Tienes que casarte con alguien competente- dijo Lucius-. Tienes que dar a tus hijos una *madre,*pues necesitan una presencia femenina aquí.

-Váyanse, ahora- dijo Draco, apretando los dientes.

-Solo prométenos que intentarás acercarte a Ámbar- suplicó Narcissa.

-Lo intentaré- dijo el rubio, y los llevó hasta la puerta.

Se fueron, y se dirigió hasta donde estaban la niñera y sus hijos.

-Fantástico- dijo en tono apagado-. Ahora, ellos los odian a los cuatro.

-Pefiedo ezo antez que sed su nieta favodita- dijo Jessica.

Draco miró a la niñera, y se sonrojó.

Hermione estaba pensativa. ¿Por qué Draco la había defendido de esa manera frente a sus padres? ¿Le pasaba algo con ella?

Dejen comments!

Espero que lo puedan leer todo en un día ;D

Creo que se me fue un poco la mano con este cap...

Prox capp: Ámbar Jones.