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Camino de Vida — capítulo 9
Cap 9
Caprichos de un sueño
Roberto esperaba con ansias que el equipo llegara pronto. Su primer entrenamiento como capitán, y los vagos se dignaban a llegar tarde. Estaba seguro que era una broma bien planeada, especialmente por Alfonso y Cristian; ese par se las pagaría si no llegaba nadie a entrenar.
Un balón se veía realmente suculento, unas cuantas series, y un buen puntapié no haría mal. Se levantó con la mirada clavada en aquello que tanto le llamaba, iba a tomarla para hacer series, cuando una voz a sus espaldas le sacó de su faena; aún sin empezar.
-¿No era que hoy entrenabas?- preguntó Gloria
-Aún no llegan los irresponsables- comentó Roberto, volteándose para ver a su hermana tomada de la mano de un chico- Ismael- murmuró el chico, como una forma de saludo
-Hola viejo- respondió el aludido- Gloria dijo que era tu primer entrenamiento como capitán, por eso vinimos; ¿no hay problema, verdad?
-Obvio no, - *pero si sigues de la mano de mi hermana si lo habrá,*se pensó Roberto.
Los tres se sentaron a esperar que llegaran los otros.
Puede que fueran hermanos, pero cuando Ismael estaba cerca, a Roberto le costaba ser él mismo.
La chica notó el espeso silencio entre ellos, y decidió dejarlos solos; excusándose con ir al baño.
-¿Por qué las mujeres siempre van juntas al baño?- preguntó Ismael, más para sí que para su acompañante.
-Siempre me lo he preguntado- respondió Roberto, mirando hacia la puerta de los vestidores de mujeres ubicados algo lejos de las canchas.
-Belén ya está mejor ¿cierto?, Gloria me contó que estuvo….
-¿Mal?, Ella es muy fuerte como para ponerse mal, nunca estará mal; su valor es mucho- dijo el chico con orgullo.
-Ustedes hacen bonita pareja, todos en mi salón dicen que te tiene celos por tener a una chica tan bonita; bueno no tan hermosa como Gloria- agregó el muchacho con una sonrisa en sus labios
-Sí, mi hermana es muy hermosa…
-A veces es tan bello tener a alguien a quien amar; con quien compartir cada minuto de tu vida, alguien a quien le importes y que te importe tanto que no comprendas tu vida sin ella…
Roberto se quedó estático ante esas palabras; lo que estaba diciendo ese niño era tan real, y magnífico.
El solo quería sentir explotar su alma de alegría, junto a Belén; lo había querido toda su vida y se había negado por miedo a una respuesta.
Dos opciones, una le haría gritar de alegría, tocar el cielo con las manos; la otra le podía causar la más grande desilusión, lloraría como un niño, y sufriría como un hombre.
Esa imagen, la suya llorando; por una respuesta que era bastante simple, le había perseguido desde hace algunos años.
-No- le contestaba Belén
Luego… todo se rompía, su amistad acababa, sus sueños de futuro eran remplazados por pesadillas del presente; y todo el cuento de hadas acababa.
Roberto conocía bien a ese monstruo que con sus mil cabezas, irrumpía en su cuento y acorralaba a su princesa para no dejarla escapar.
Una enfermedad desconocida, era ese ser que lo hacía lamentarse de un amor que no se había alcanzado.
-¿Roberto?- le interrumpió Ismael
-Eh… ¿sí?
-Te perdiste en quien sabe que cosas…
-¿De verdad amas a mi hermanita?- le espetó Roberto
-Demasiado
-¿La vas a cuidar con tu vida?
-Obviamente
-Más te vale… Ismael, ¿no creíste que Gloria te diría que no?
-Todos tememos eso, y más cuando responden que lo van a pensar… pero si no te arriesgas no ganas, y tu hermana merece que me arriesgue demasiado por ella.
-No podría soportar, ver a Belén volar lejos de mí… quiero estar con ella siempre, que olvide lo que le aflige y solucionar todo juntos
-¿Y porqué no le pides que sea tu novia?, para serte sincero creí que ya lo eran
-Cree que su enfermedad es un impedimento…- contestó Roberto con una sonrisa grande al escuchar la última frase de su cuñado- Gloria ha tardado- comentó
-Ahí viene- contestó el otro señalando a su novia
Roberto le sonrió a su hermana, se puso de pie y la abrazó dulcemente; para luego alzarla del suelo y estamparle un sonoro beso en la mejilla.
-¿Qué diablos te pasó?- preguntó la chica entre risas nerviosas
-Que voy a hacer algo nunca antes visto, deséame suerte
-¿Le dirás a Belén?- preguntó dudosa la chica
-Exacto- contestó él con una sonrisa ladeada en el rostro- ustedes pórtense bien, si viene alguien del equipo; que no creo- comentó con desgana- díganle que la próxima los haré hacer el triple.
Empezó a correr en la dirección que conocía de memoria, esa dirección de la que próximamente sería su novia; porque estaba seguro de que la respuesta sería sí. Llevaba su uniforme del equipo, pero para su suerte estaba recién lavado y sin ningún rastro de sudor; aunque podría ser mejor si llevara una camisa formal de lino y una rosa.
Tocó la puerta, calmando los nervios; y esperó a que le abrieran. Esperó, y no hubo respuesta; volvió a tocar y escuchó ruidos atrás.
Camila abrió la puerta, tenía los ojos rojos y el rostro triste. Roberto se sobresaltó, cuando ella le abrazó sin decir palabra.
-Ha vuelto a pasar- sollozó ella
-¿Qué cosa?- preguntó el chico, esperando que sus pensamientos no fueran ciertos
-Fue peor que antes, antes solo se desmayaba y al poco rato regresaba, hoy no fue así…
-Camila, ¿qué pasó?- dictó el muchacho separándola, para verla a los ojos e interrogarle con furia.
-Belén, eso fue lo que pasó- gritó con furia la morena, dejando a Roberto estático allí donde estaba
-¿Cuándo?
-Poco después de salir de clases, me vine con ellas para la casa, y mientras comíamos pasó. Fue horrible Roberto, mi amiga parecía estar muerta; no quiero que le pase nada, ella es sumamente importante para mí, es mi amiga, no la ahijada de mis padres, no la hija de mi madrina; no la chica enferma que se suponía debía cuidar… es MI AMIGA- promulgó Camila, con los ojos rojos y abiertos.
Roberto se sorprendió ante esas palabras, Camila siempre era la chica que no expresaba sentimientos, era la fría; y ahora estaba llorando por su amiga.
-¿Quién está con ella?
-Anthony, y su madre; Ana está en el cuarto… Rob, no ha despertado desde que pasó, no nos puede dejar ¿verdad?
-No nos dejará, no se lo permitiré nunca- murmuró Roberto, sintiendo como su pecho se contraía.
Hola, ¿cómo se encuentran?
Este capítulo no debía estar aquí, sino hasta vacaciones, pero por solicitud de varios (SOLE), mi musa volvió y aquí está el resultado.
Si me odian, lo acepto; si me aman, también, si no causo ningún sentimiento… diay que le vamos a hacer… DISFRUTENLO