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¡Trato hecho! DM/HG — capítulo 62

HOLA A TODOS!!!!

TARDE PERO SEGURO, SE Q ESTA VEZ ROMPI RECORD Y LOS HICE ESPERAR MUCHO, ESPERO ME DISCULPEN SE ME DIFICULTA MUCHO TENER TIEMPO PARA ESCRIBIR CON LAS TAREAS, EL HOSPITAL Y LA ESCUELA.

LES DEJO ESTE CAPITULO, ESPERO Q LES GUSTE ES EL COMIENZO DEL MUY PROXIMO FINAL, ESTA NOCHE NO HE DORMIDO POR ACTUALIZAR, DESEO Q VALGA LA PENA MI ESFUERZO Y LES GUSTE.

COMO SIEMPRE AGRADEZCO SUS COMENTARIOS, LES REPITO QUE GRACIAS A ELLOS ME MANTENGO AQUI, NO MEJOR INSPIRACION Q ESO.

SALUDOS Y A LEER!!!

Draco continuó besándola, con pasión, con ternura, quería recordar que se sentía besarla, tenerla cerca, quería recordar su aroma, quería recordarla a toda ella…

Continuaron besándose hasta que el aire faltó, el rubio se retiró un poco para mirarla de nuevo, aun rodeaba su cintura. Hermione temblaba ligeramente, nada se comparaba con tener a su atractivo esposo tan cerca.

  • ¿Cómo suelo llamarte? - preguntó él de repente, mientras tomaba su varita y encendía la luz para mirar a Herm.

  • ¿Qué? - la castaña parecía no entender.

  • Supongo que siendo mi esposa… no debo llamarte Granger ¿o sí? - manifestó.

  • Pues… no - coincidió ella - Normalmente me llamas por mi nombre.

  • ¿Hermione? - se sorprendió - Mmm… no te ofendas, pero… ese nombre nunca me ha gustado - reconoció.

  • Si… lo sé - su mujer no pudo evitar sonreír - es por eso que me llamas por mi segundo nombre.

  • ¿Jane entonces? - inquirió al tiempo acariciaba la castaña cabellera con una de sus manos- ¿Te llamo Jane?

  • Así es - se limitó a contestar aun temblaba ligeramente.

  • ¿Sabes? Una de la noches en el hospital tuve un sueño extraño - comenzó a contarle.

  • ¿Qué tipo de sueño? - indagó con curiosidad.

  • Era sobre la noche que tú y yo… - Draco dudó en terminar la frase - Mmm… estábamos en sitio que desconozco, supongo que era tu antigua habitación - la miró, ella asintió con la cabeza - No estábamos muy sobrios que digamos, nos besamos y… bueno de a poco terminamos desnudos… y ya sabes… teniendo intimidad… ¿en realidad fue así como sucedió?

  • No estoy segura - reconoció Hermione.

  • ¿Cómo que no estás segura? - preguntó extrañado - Se supone que soy yo quien se golpeó la cabeza y no recuerda…

  • Pues… tú lo has dicho… ambos estábamos ebrios - reconoció - Lo último que recuerdo es que nos obligaron a salir del salón donde se celebraba el baile y…

  • ¿Y? ¿Después de eso que? - interrumpió Draco -¿Cómo llegamos hasta tu habitación?

  • No lo sé… desperté a la mañana siguiente, desnuda - se sonrojó al recordar - Al darme la vuelta me topé contigo… y como de costumbre discutimos, tu tampoco recordabas nada.

  • ¿De verdad? - se sorprendió él.

  • Si… en un principio y siendo sincera… tenía la esperanza de que solo hubiéramos dormido - confesó la castaña.

  • Pero descubriste que estabas embarazada ¿no es así? - la miró interrogante, ella solo asintió - Fue entonces cuando te propuse lo de la boda… ¿no?

  • Mmm… pues después de insultarme y negarte a reconocer a mi hijo… si - sonrió ella al ver la cara de remordimiento de su esposo.

  • Ya veo… pero si me porte tan mal contigo ¿Cómo es que decidiste aceptar el trato? - curioseó.

  • Pues, tú mismo me lo dijiste… no quería que mi hijo naciera como un bastardo - dio un enorme suspiro.

  • Lo siento - se disculpó él después de un momento.

  • ¿Qué? - preguntó ella sin entender.

  • Siento que todo iniciara así… fui un idiota, me comporte como un patán… como todo un MALFOY - le dijo - el hecho de que no recuerde lo que paso entre nosotros, no significa que no lamente.

  • No te preocupes, eso es pasado y… ya te disculpaste antes - le dedicó una sincera sonrisa.

  • Sabes Gra… Jane… eres muy hermosa - retiró la mano de su cintura y la colocó en su rostro, para acariciarlo delicadamente.

  • Gracias - se limitó a decir ella, mientras una sensación de profundo bienestar inundaba su ser.

El silencio reinó la habitación, Draco atrajo a Hermione hacía él, le dio un tierno beso en la frente y después de eso le llevó un par de minutos comenzar a dormir; ella por su parte, demoró un poco en conciliar el sueño, pensaba en lo que acababa de ocurrir, después de tanto tiempo comenzaba a pensar en que las cosas podrían solucionarse y en lo feliz que sería al lado de su esposo y su linda hija…

A la mañana siguiente Hermione se levantó muy temprano, su rubio esposo aun dormía, lo miró por un momento, sin duda era muy atractivo y se veía tan inofensivo que no pudo evitar suspirar, la noche anterior la había pasado tan bien a su lado que la idea de vivir lejos de Draco se iba esfumando de a poco.

  • Buen día Jane - le dijó él apenas salió del baño.

  • Buenos días - lo saludó ella, dedicándole una radiente sonrisa.

La castaña se dirigió hacia el armario para coger su atuendo, mientras el rubio se levantaba camino al baño. Minutos después salía de baño con la toalla atada a la cintura como de costumbre, dejando al descubierto su bien dotado cuerpo, algo que la castaña agradeció infinitamente (n/a suertuda).

  • ¿Saldrás hoy? - indagó el rubio al percatarse de su atuendo.

  • Si… tengo que ir al Ministerio de Magia - le dijo al tiempo que comenzaba a maquillarse.

  • ¿Irás a trabajar? - se sorprendió.

  • Aun no… pero, no he trabajado desde el accidente, el día en que Maddy nació, así que tendre que hacerlo pronto - comentó.

  • ¿Quieres que te acompañe? - preguntó mientras se vestía.

  • ¿Acompañarme? - se sorprendió, definitivamente Draco estaba dispuesto a recordar y salvar su matrimonio.

  • Así es… no es conveniente que andes sola - observó con detalle a su esposa, por lo visto había recuperado su linda figura y el vestido le sentaba bastante bien, algo que le provocaba un sentimiento extraño, simplemente sentía que no debía compartir esa belleza con nadie, la quería solo para él (n/a celoso).

  • No lo sé… creo que debes descansar - le dijo, aunque en el fondo deseaba pasar la mañana con él.

  • Estoy bien… lo que necesito es salir, distraerme, pasar tiempo contigo y después tratar de recordar - manifestó el rubio con firmeza - Supongo que tu madre se encargará de la bebé ¿no?

  • Ok… nos iremos después del desayuno - accedió Herm - Tal vez te haga bien visistar el Ministerio.

Apenas terminó de arreglarse, la castaña salió de su habitación caminó al cuarto de su hija, su abuela ya se encontraba arropandola.

  • ¡Buenos días mamá! - la saludó.

  • ¡Hola hija! - respondió Jane mientras le entregaba a la pequeña.

  • Espero que no te haya despertado mucho - dijo mientras comenzaba a amamantarla.

  • No te preocupes… solo se despertó un par de veces - le dedicó una sonrisa - Es general es muy tranquila.

  • Si, lo es - observó un momento a su hija, estaba creciendo y cada día era mas linda - Aun así… no se como me las arreglaré el día que papá y tú se marchen.

  • Supongo tendrá que dormir en tu habitación para que puedas atenderla… el resto del día no te será difícil, alguien mas puede ayudarte - propuso su madre.

  • Tienes razón… aunque tal vez sea necesario que me mude a otra habitación con Maddy - frunció el ceño pensativa - no quiero incomodar a Draco… no hasta que recuerde y se sienta mejor.

  • ¡Oh Hermione! - su madre frotó su espalda con cariño- ten paciencia, él redordará hija.

  • Eso espero - dio un enorme suspiro - en fin… tengo que ir al Ministerio de Magia hoy, debes creer que abuso de ti pero ¿puedes encargarte de Maddy?

  • Pero que pregunta hija… por supuesto que puedo - expresó la Sra. Granger - Además, tengo que disfrutar a mi nieta mientras permanezca aquí.

  • Gracias mamá… por cierto ahora que saldré ¿quieres que me encargue de comprar los boletos para su viaje? - inquirió mientras terminaba de alimentar a la bebé y la colocaba en la cuna.

  • Me parece perfecto… aunque nos ha encantado estar aquí, tu padre y yo extrañamos nuestra casa y ya queremos volver a trabajar - se sinceró Jane.

  • No te preocupes mamá… entiendo, ya en otro momento nosotros iremos a visistarlos.

Despues de dejar a la princesa Malfoy en su habitación, ambas se dirigieron al comedor para desayunar, tanto Robert como Draco se encontraban ahí, aguardando la llegada de sus esposas para comenzar a comer. El desyuno transcurrió tranquilamente, a pesar de que conversaron muy poco, de cuando en cuando el rubio miraba a Hermione, lucía demasiado bien como para no hacerlo. Al terminar, la castaña fue camino a su habitación para coger su bolso, a continuación se dirigió a la habitación contigua y se despidió de su linda hija, mientras tanto el rubio terminaba de hojear el Profeta en la biblioteca.

  • ¿Nos vamos? - indagó Herm apenas entró a la biblioteca.

  • Claro - dijo Draco, quien de inmediato se puso de pie.

A continuación salieron de la Mansión y segundos después aparecieron en vestíbulo principal del Ministerio de Magia, instintivamente él tomo la mano de su esposa para ser guiado. Se dirigieron al quinto piso, Hermione tendría una reunión con su jefe, mientras tanto el rubio, después de dejarla, se iría a visistar a Blaise.

  • Ejem - carraspeó Draco al entrar al despacho de Blaise.

  • ¿Draco? - se sorprendió al verlo - ¿Qué te trae por aquí? ¿No deberías estar descansando?

  • Espera… son demasiadas preguntas - dijo mientras tomaba asiento - Además ya me siento mucho mejor.

  • Tienes razón… supongo que veniste con Herm ¿no es así?

  • ¿Cómo lo sabes? - indagó extrañado.

  • Ginevra me comentó que tenía una cita con su jefe - le explicó el moreno - ¿Cuándo vuelve a trabajar?

  • No lo sé… supongo que pronto - suspiró.

  • ¿Qué fue eso? - Blaise comenzó a reírse - Parece que no te agrada mucho la noticia… eso solo puede significar que no te ha ido tan mal con tu mujer…

  • Pues… es algo complicado, aun no recuerdo nada… solo he tenido sueños extraños que supongo son parte de lo que ha pasado - comenzó a explicarle - Sin embargo, después de lo que me dijiste y de lo que pasó anoche estoy convencido de querer recordar y volver a mi vida normal… con ella.

  • ¿Anoche? ¿qué sucedió? - curioseó.

  • Después de pasar la tarde con el Sr. Granger me relaje un poco y comenze a tomar las cosas con calma, seguí tu consejo - comenzó a contarle - Por la noche Jane estuvo a punto de irse al cuarto de huéspedes, le pedí que se quedará conmigo, accedió y…

  • No me digas que terminaron… - interrumpió Blaise.

  • No, no… no tuvimos intimidad - alcaró - conversamos un poco, al principio ella parecía incomoda, pero de pronto no se que me pasó… simplemente sentí unas ganas inmensas de besarla y…

  • ¿Y? - lo interrumpió de nuevo.

  • Fue maravilloso… no recuerdo haber sentido algo así - confesó - Además, es muy bella.

  • ¿Lo ves? - le dijo con una sonrisa - Solo Hermine Granger logra sacar el lado dulce y tierno de Draco Malfoy - dio un enorme suspiró para dramatizar.

  • ¡Jajaja! Sigue burlándote… te recuerdo que Ginevra Weasley tiene el mismo efecto en ti - alegó a su defensa y ambos comenzaron a reír de nuevo.

  • Adelante - ordenó el moreno a la persona que había llamado a la puerta.

  • ¡Hola! - lo saludó Hermione apenas entró.

  • ¡Buen día Herm! - respondió él y la invitó a tomar asiento.

  • ¿Cuándo volverás a trabajar? - inquirió el rubio de inmediato.

  • La siguiente semana… me he ausentado por mucho tiempo y tengo bastante trabajo pendiente - comentó ella.

Los Malfoy permanecieron en el despacho de Blaise un rato más, conversando e incluso se encontraron con Ginny, que en un principio se mostró incomoda ante la presencia del rubio, sin embargo, después de que Draco le ofreció una sincera disculpa por su comportamiento en el hospital se mostró mas tranquila. Poco después Herm salió del Ministerio camino a la estación de trenes, tenían que comprar los boletos de sus padres y el rubio había accedido a acompañarla.