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¡Trato hecho! DM/HG — capítulo 64

HOLA A TODOS!!!!

LO PROMETIDO ES DEUDA, AHORA NO TARDE TANTO... ESPERO Q LES GUSTE ESTE CAPITULO.

GRACIAS POR SUS COMENTARIOS Y... A LEER SE HA DICHO!!!!

- Herm… yo… sé cual es la razón por la que Malfoy y tú se casaron - le confesó - El mismo Draco me lo dijo después de tu accidente…

- ¿QUÉ? - la castaña se quedó boquiabierta al escuchar aquella confesión.

Aun seguías incosciente - comenzó a relatar su amigo - Malfoy estaba muy afligido y desmejorado… incluso nos preocupaba que enfermara también - confesó.

¿De verdad? - preguntó sorprendida y no pudo evitar sentir pena al imaginar a su apuesto esposo en esas condiciones.

  • Si Herms… fue uno de esos días cuando ambos conversamos - el pelinegro miró a su amiga con cariño - Incluso después de que se disculpara con nosotros, tenía algunas dudas sobre su matrimonio - confesó.

¿Qué fue exactamente lo que te dijo? - preguntó impaciente, temía escuchar la verdad.

Supongo que todo… o al menos casi todo - admitió - Desde aquel día no tengo duda alguna de lo mucho que te ama y… lo arrepentido que esta de la manera en que inició todo.

Entonces… ¿lo sabes?... tú ¿sabes lo del trato? - indagó temerosa.

Así es… me dijo lo que sucedió después del gran baile - asintió con la cabeza al tiempo que le dedicaba una media sonrisa - He comprendido que sucedió aquella vez que enfermaste… tú estabas…

Embarazada - dijo ella cabizbaja, apenada.

Si… es por eso que se casaron tan apresuradamente… lo que no entiendo es… ¿por qué aceptaste casarte con él después de lo mal que se había portado antes?

Pues… no sabía que hacer, estaba confundida - confesó -Y cuando el me propuso lo del trato simplemente acepte… era lo mejor para mi bebé.

  • ¿Por qué no confiaste en nosotros? - tomo su barbilla con una de sus manos y la obligó a mirarlo - Te hubiéramos apoyado…

  • Lo sé Harry… pero, él era el padre de mi hija - le dijo - De haberles contado la manera en que se dieron las cosas, no solo no lo hubieran aceptado… sino que hubiera ocurrido una tragedia.

  • Y ¿preferiste aguantar los desplantes de Ron? - inquirió con un dejo de molestia.

  • Al principio si… pero Draco no es tan malo como parece - le aseguró - Con el tiempo comenzamos a llevarnos bien y nos enamoramos - se sonrojó al decir aquello.

Bueno… creo que al final fue la mejor decisión - expresó - Y aunque me hubiera gustado que confiaras en nosotros… después de conocer un poco más a Malfoy…

  • Él ha cambiado mucho, es muy atento… incluso ahora que, no recuerda - suspiró amargamente al recordarlo - ¿Cómo es posible que haya olvidado todo lo que pasamos juntos? - preguntó afligida después de un momento.

Imagino lo difícil que debe ser para ti - se incorporó un poco mas para poder abrazarla - Ya verás que pronto va a recordar todo y podrán ser felices.

  • ¡Oh Harry! - no pudo evitar llorar - Han pasado tantas cosas que no se si podremos serlo algun día - gimoteó aferrada a los brazos de su amigo.

  • Ya veras que sí… sé lo mucho que te ama - afirmó el ojiverde - Y estoy seguro de que pronto lo recordará.

  • Si tan solo lo hubiera escuchado - se lamentó al tiempo que se alejaba un poco - él no se hubiera ido a la misión y tal vez… tal vez…

  • Herm… tu no podías saber que esto iba a pasar - interrumpió, la tomó por los hombros y la obligó a mirarlo - Ni siquiera Draco pudo preverlo… incluso si lo hubieras perdonado, el había decidido alejarse de ti.

¿Qué? ¿A que te refieres? - inquirió confundida.

  • Antes de que recobraras el conocimiento se prometió a sí mismo dejarte libre - confesó.

Pero ¿Por qué? - no lograba entender lo que su amigo quería decir.

¿No es obvio? - el pelinegro la miró con lo ojos entrecerrados - Estaba destrozado, lo único que deseaba era que despertaras… si tú te recuperabas, él estaba dispuesto a alejarse de ti, estaba seguro de que no aceptarías escuchar su versión e incluso aunque lo hicieras estaba decidido a cumplir su promesa - trato de explicarle - Solo deseaba verte bien… lo que menos quería era abrumarte, es por eso que aceptó la misión de inmediato.

Yo… yo… no tenía ni idea - nuevamente las lágrimas reccorrieron su rostro.

Herm, no debes sentirte culpable - comentó al ver la reacción de la chica y limpió las lágrimas con una de sus manos - Si te digo todo esto es para entiendas que no estaba en tus manos cambiar las cosas, él te ama… creía que serías mas feliz si se alejaba.

  • No puedo dejar de sentirme así… debí creer en él Harry - gimoteó.

  • Las cosas pasan por algo - aseguró el ojiverde - ¿sabes?... - le dedicó una sonrisa

  • … de no ser por Malfoy yo estaría… muerto.

¿Qué? - se sorprendió ella.

  • No sé si lo sabes, pero… en la misión Draco y yo eramos pareja - la castaña no dijo nada - Una noche nos atacaron por sorpresa, comenzamos a pelear… eran muchos en contra de nosotros - comenzó a relatar - Como pudimos fuimos acabando con los agresores, pero ambos estábamos heridos, yo más que él por supuesto - sonrió nuevamente - Estaba muy débil y justo cuando uno de los atacantes me lanzaba un hechizo por la espalda para matarme… Malfoy se interpuso y comenzó a pelear, fue entonces cuando uno de los hechizos le rebotó - dio un suspiró al recordar aquello - Después de eso perdí el conocimiento, supongo que fue entonces cuando nos rescataron.

Hermione estaba atónita, no podía articular palabra alguna, había logrado vislumbrar aquella batalla en su mente y se le había puesto la piel de gallina, si el rubio no hubiera interferido su mejor amigo habría muerto. Tal vez Harry tenía razón, "por algo pasan las cosas".

Entonces… en todo caso soy yo quien debe culparse de que Malfoy haya perdido la memoria ¿no es así? - el pelinegro observó a su amiga por un momento, esperando respuesta.

Mmm… no - dijo por fin y sin mas abrazó a su amigo, feliz de que estuviera bien a pesar del precio que había pagado Draco por ello.

Hermione permaneció unos minutos más abrazada de su amigo y cuando estuvo más tranquila decidió irse camino al lugar donde la esperaban Molly, los Zabini y su pequeña hija para comer.

Cuando llegó al restaurante sus amigos estaban a punto de comer, estaba mucho mas tranquila, tomó a su pequeña entre sus brazos al tiempo que ordenaba uno de los platillos que ahí servían. La comida transcurrió tranquilamente, conversaban animadamente, incluso Luna a pesar de lo mucho que le dolía dejar a Harry solo…

Era casí hora de la cena cuando la castaña llegó a la Mansión Malfoy, Blaise y Ginny habían ofrecido acompañarla, sin embargo, habían rechazado su invitación a cenar, por esta vez preferían dejar solos a Draco y a su esposa.

Apenas llegó a su casa, se dirigió a la habitación principal para asegurarse de que el rubio estuviera descansando, pero se llevó una gran sopresa al ver la habitación vacía, imaginaba donde estaba así que fue a la habitación contigua dejó a su bebé, que dormía plácidamente, en la cuna y bajó las escaleras camino a la biblioteca.

Adelante - le indicó el rubio a la persona que había llamado a la puerta.

  • Ya estamos aquí - anunció - Pensé que estarías recostado - lo miró por un instante, con profundo amor y admiración, después de la conversación con Harry, no podría mirarlo de otra manera.

Así fue… pasé la tarde descansando - aseguró él, al parecer no se había percatado de la manera en que era observado.

Mmm, si tú lo dices - dijo no muy convencida - La cena debe estar casi lista ¿te espero en el comedor? - caminó hacia la puerta.

Si… en un momento voy - estaba serio y pensativo - Espera - dijo justo antes de que Hermione saliera de la habitación.

¿Qué sucede? - indagó al tiempo que se giraba y regresaba.

Por la tarde llegó esto - le mostró un sobre con el sello del Ministerio de Magia dirigido al Sr. Malfoy y esposa.

¿Qué es? - preguntó confundida mientras lo recibía y tomaba asiento frente a él.

  • La invitación al Gran Baile de Aniversario - le informó Draco, mientras ella se disponía a abrirlo - Es el próximo sábado.

¿Qué? - preguntó sorprendida, el tiempo había pasado tan rápido.

¿Quieres ir? - indagó él.

Pues… no sé… si tú quieres - lo miró nuevamente, esta vez parecía examinarlo - ¿Estás bien? - inquirió, lucía afligido.

  • ¿Por qué lo preguntas? - indagó sin darle importancia.

Pues no se…luces… extraño - dijo al fin

  • ¿Aun te sientes mal? - preguntó preocupada.

  • No es nada… aun me duele un poco la cabeza, eso es todo - dijo para tranquilizarla.

¡Oh Draco! - dijo inquietada - ¿Cómo no va a ser nada?... Llevas varios días así… creo que debemos ir a San Mungo.

Estoy bien, Jane - le aseguró y a continuación estiró un poco su mano para acariciar su mejilla - Solo estoy cansado… me paso el día pensando, tratando de recordar… esta por cumplirse un año de lo nuestro y no logro recordarlo - sus palabras reflejaban fustración.

Entonces relájate - lo reprendió Herm - No quiero que te fatigues… recordaras cuando tengas que recordar.

  • Lo sé… pero necesito que sea pronto - retrocedió un poco, se puso de pie y tomó asiento en el escritorio, justo frente a su esposa - Necesito recordar a mi hija, recordarte a ti… nuestra vida juntos - expresó con ternura mientras la tomaba de la mano y la obligaba a ponerse de pie.

  • A mi me encantaría que recordaras… pero, no si eso significa que enfermes de nuevo - se acercó aun más a él - No lo soportaría - le dijo tímidamente al oído.

Jane… ¿sabes una cosa? - se puso de pie y la tomó por la cintura.

¿Cuál? - curioseó, de pronto parecía nerviosa.

Creo… que… creo que nuevamente me estoy enamorando de ti - dijo por fin y sonrió al ver que la castaña se había sonrojado.

¿Eesstass bromeando no? - tartamudeó la castaña.

  • No veo razón para hacerlo - acarició nuevamente su mejilla - Aun cuando no lograra a recordar… estoy seguro de que lo nuestro puede funcionar, no hay porque anular el matrimonio.

Hermione no dijo nada simplemente lo miró, se perdió en sus ojos grises por un momento, esta vez tomó la iniciativa, avanzó unos centímetros y lo besó, lo besó como nunca, con pasión, con desesperación. Por casí un mes había escuchado a los Weasley, los Zabini, los Potter y a sus padres decir que todo volvería a ser como antes, que Draco recordaría todo, que serían felices por fin, sin embargo, esas palabras no habían logrado tranquilizarla, no como acaban de hacerlo las palabras del rubio, por fin, después de todo lo que había pasado, podía pensar en la posibilidad de ser feliz a lado de Draco Malfoy y su pequeña hija.

Continuaron besándose hasta que el aire les hizo falta, él la miró por un momento, era verdaderamente hermosa, acarició su suave rostro y a continuación retomaron el apasionado beso. Hermione rodeó el pálido cuello con sus brazos a lo que Draco respondió tomándola por la cintura y empujándola suavemente contra el escritorio, con un delicado movimiento la obligó a sentarse sobre este. Ella simplemente se dejo llevar, hacía mucho que lo deseaba, estaba dispuesta a entregarse a él ahí mismo; el rubio pareció leer sus pensamientos, sin más la obligó a recostarse sobre el frío cedro del escritorio y comenzó a besar su cuello, mientras recorría el resto de su perfecto cuerpo con ambas manos.

Hermione dio un gran suspiro al tiempo que enredaba sus dedos en el rubio cabello, él por su parte comenzó a desabotonarle la blusa dejando gran parte de supiel al descubierto, la observó con atención y a continuación comenzó a besarla, desde el escote hasta su abdomen donde no quebada rastro alguno de su embarazo.

Sin casi darse cuenta ambos estaban semidesnudos, tanto la camisa de él como la blusa de Herm se hallaban en el piso hacía ya un instante; se besaban apasionadamente, la temperatura de sus cuerpos era cada vez mas elevada. Nuevamente la castaña tomó la iniciativa, quería despojarlo del pantalón, comenzó con el cinturón a lo que Draco respondió con una seductora sonrisa, que ella tomará la iniciativa parecía incitarlo aun más…

  • ¿Qué cojones quieres? - preguntó sumamente molesto después de que la mucama llamó a la puerta.

  • Tra… tranquilo - le susurró su esposa al oído, su respiración era entrecortada.

Disculpe… la cena está servida - dijo la mujer, apenada por la interrupción.

Está bien… puedes retirarte - respondió de mala gana - ¿Por qué carajo tenía que interrumpir justo ahora? - murmuró mientras se incorporaba y ayuda a su esposa a hacerlo también.

¡Jaja! - rió Hermione - No es la primera vez que lo hace - recordó y comenzó a

vestirse.

  • Ni hablar - dijo mientras se abotonaba la camisa - Podremos retomarlo en otro momento ¿no Jane? - miró a la castaña de forma seductora.

Mmm… no lo sé… tal vez - bromeó ella mientras trataba de arreglar su ahora enmarañado cabello.

Cuando estuvieron listos, salieron de la biblioteca camino al comedor, fustrados en su intento de consumar su resurgido amor, pero listos para comenzar a cenar…